Domingo 17 de mayo de 2026
El pasado jueves en Googora asistí a la presentación del libro “Redimir y adoctrinar: El Patronato de Protección a la Mujeres (1941-1985) de Carmen Guillén”. Me encantó la forma en la que lo explicó, su erudición y el apasionamiento puesto en su trabajo.
El Patronato funcionó hasta 1985 y sobrevivió diez años tras la llegada de la democracia a la muerte de Franco y es una de las instituciones menos conocidas. Miles de mujeres de todas las edades, procedencias y contextos socioeconómicos fueron entonces condenadas sin delito y encerradas sin juicio en nombre de la moral impuesta.
Carmen Guillén doctora en historia contemporánea, profesora en la Universidad de Murcia, vino invitada por Gogora en un intento de contribuir al conocimiento de cómo se articuló y funcionó un tipo de represión específicamente dirigido a las mujeres y que también se soportó en Euzkadi.
Fue acompañada en su disertación por la periodista Andrea Momoitio, quien también ha investigado esta institución franquista y presentadas por Alberto Alonso director de Gogora A dicho encuentro asistió la Consejera de Justicia y Derechos Humanos María Jesús San José, el viceconsejero de Justicia Alfonso Gómez y la directora de Derechos Humanos y Atención a las Víctimas Ainhoa Zugasti. La sala se llenó. Y fue un acto muy interesante.
Tras la presentación, que aportó muchos datos, hubo un pequeño lunch donde felicité a la autora del trabajo. Se pudo conversar de varios temas. En un corrillo estuve hablando de cómo actos de este tipo, no suelen tener el menor eco y, asimismo, de cómo no había nadie presente de Emakunde, que algo tiene que ver con el mundo de la mujer.
Si y llama la atención. ¿No les interesa?.
En su día se cuestionó la creación de Emakunde existiendo la figura del Ararteko, comisiones parlamentarias y departamentos del gobierno, pero se creó y ahí está. Y lamento no tenga presencia en estos actos como si no fuera con ellas, siendo como es un organismo autónomo del Gobierno Vasco que diseña, impulsa, asesora, coordina y evalúa las políticas que se implementan, pero al parecer en esto de dar luz a las sombras del pasado, no parece ser su prioridad.
Tengo malas experiencias con Emakunde a la hora de tratar de visibilizar lo que cuarenta años de dictadura hizo en este país que explican muchos de los comportamientos actuales. ”Hay que hablar del pasado para tenerlo presente” se dijo en el coloquio. No estoy muy seguro de que en Emakunde lo tengan claro. Lo vimos el jueves.
Nada de lo ocurrido a la mujer les debería ser indiferente.

Ya poca gente sigue por los medios lo que hace Trump, es imposible seguir a tensión diaria, a insulto, amenaza, cambio de objetivo (ya sea de amigo o enemigo o incluso dentro de USA), acción inesperada, tonterías, acción incomprensible, susto, locura, engaño de que va a hacer algo que no hace, mentira, etc., la gente se cansó de la horrible novedad.
Desgraciadamente ya ocurrirá lo que tenga que pasar, pero ya nos enteraremos de lo que ocurre cuando pase algo, bueno o malo, pero algo firme, algo real, el peligro de este señor no ha cesado, pero por cansancio el estado de alarma remite.
EL QUE FEIJOO NO DESAUTORICE A AYUSO POR LO DE MÉXICO, INDICA LO POCO QUE PINTA FEIJOO.