Domingo 26 de julio de 2026

¿Culpable Zapatero?. Si. ¿Y dónde queda para ti su presunción de inocencia?. En ninguna parte, no existe. Solo la hay de culpabilidad. Que se lo pregunten a Julio Martínez, a los socios de Plus Ultra, a los venezolanos que han sufrido una dictadura que éste gran sinvergüenza ha tratado de blanquear, mientras el chavismo eliminaba la libertad de expresión, encarcelaba y torturaba a la oposición y el gobierno enviaba a la emigración a 8 millones de venezolanos del país más rico de América.
¿Y qué hacía él?.
Viajar y viajar en super primera, negocios, prebendas, comisiones, ”análisis relevantes” envuelto todo en su falso e histriónico papel de mediador. Todo mentira. Todo, hipocresía de este amigo de los hermanos Rodríguez, condicionando la política exterior española de un Sánchez entregado de pies y manos a éste, mal sujeto, incapaz de reconocer el resultado electoral victorioso de la oposición el 28 de julio de 2024 y manipulándolo todo para que el ganador Edmundo González Urrutia fuera expulsado de Venezuela gracias a sus gestiones. No Maduro, sino el ganador electoral.
Salió arrogantemente el jueves en TVE con un periodista de Cámara como Javier Ruiz mintiendo sobre su inocencia, sobre las joyas aparecidas, sobre unas hijas a las que ha involucrado en sus delitos. De ahí que no busque que la verdad se demuestre en un juzgado, como sería lo lógico de no haber utilizado indebidamente el tráfico de influencia y otras malas artes, sino buscando que su abogado anulara todo el proceso por errores de procedimiento. Muy listo él. Ya con eso demuestra una culpabilidad que se va a ir demostrando como se demostró la culpabilidad, con sentencia por corrupto, del embajador que designó él para Venezuela, Raul Morodo y su hijo, en tiempos de Hugo Chávez y quien le abrió las puertas de aquel país.
He comentado con compañeros parlamentarios los regalos que recibíamos en nuestros viajes oficiales. Eran éstos. Corbatas, plumas, medallas alegóricas de bronce, alguna lámina, obras completas y cosas así. A nadie le han regalado nada de valor crematístico porque las cosas de valor, en todo caso, se regalan a quien toma decisiones ilegales. ¿A cambio de qué tiene este sujeto un millón trescientos mil euros en joyas en la Caja Fuerte de su despacho no queriendo su secretaria se abriera la Caja?. Pue por algo muy feo para un hombre de tantas falsas virtudes. Pago sucio en especie. Por eso, no puede dar cuenta de ello.
Mi amigo Eretza me comenta asimismo lo siguiente:
“De tomadura de pelo en tomadura de pelo y tiro porque me toca…
Salvo que el Gran Capo (Sánchez) le haya dicho que salga cuanto antes a la tele pública española, con un periodista de la cuerda que no le va a apretar, a decir algo, lo que sea, para bajar la tensión que estaba generando su larguísimo silencio, no se entiende lo del jueves. Si antes la cosa tenía muy mala pinta (pero mala mala), tras la entrevista es para rezarle los últimos sacramentos. Lo de las joyas, sin ser lo más grave del zapaterogate, no hay por dónde cogerlo. Primero era una herencia de Sonsoles y algún regalito, luego valían unos pocos miles de euros, luego salió el ex ministro Miguel Sebastián a contarnos que, salvo él, todo el mundo se había llevado regalitos parecidos… Ahora son regalos de cortesía sin aclarar de quién y nos dice Zapatero que «No tenía intención de defraudar y lo último que yo pensaba era en el valor patrimonial»… Alucinante…
Ya saben los que sean descubiertos con un patrimonio de 1,3 millones (que quienes saben dicen que se han tasado muy por debajo) lo que tienen que contarle a Hacienda, ojitos de cordero degollado y carita de «yo no pensaba en el valor patrimonial». ¿De verdad que este hombre llegó a presidente del Gobierno español?…
Las hijas cobrando dinerales por maquetar y él haciendo informes orales retribuidos a precio sideral… Y una línea de un avión, en pérdidas al margen de la pandemia y declarada de valor estratégico por el Gobierno español y rescatada con 53 millones de los contribuyentes… Pero nada, él silbando, que no ha tenido nada que ver, ni sabe nada, ni hizo nada…
Y, por si acaso, contratando no a un penalista, sino a un procesalista para encontrar algún resquicio con el que tratar de anular el procedimiento. Lo de este elemento clama al cielo. El referente ético de la izquierda… El faro del socialismo… Estaba dispuesto a dar mucho, sí, pero parece que todavía estaba más dispuesto a recibir mucho y todo indica que lo recibió.
Y luego claro, la gran línea de defensa final: La derecha roba más y los jueces, en su mayoría, son fachas con toga y están dando un golpe judicial. Grandísima defensa, bai jauna. Es el gran comodín, sirve para todo tipo de trapacerías. Dan igual las joyas, los dinerales de las hijas o los de él mismo. Nos toman por idiotas y unos cuantos están deseando darles la razón.”
Señor Anasagasti: Usted reconoce en este texto que recibió regalos por ejercer su actividad parlamentaria. Tal y cómo dice de Zapatero, tiene unas joyas valoradas supuestamente en 1,3 millones de euros. ¿Usted ha declarado todos los regalos que ha recibido y podría publicar el valor de esos regalos y el origen de los mismos? Según consta, y me puede corregir si me equivoco, usted estuvo en un cargo del PNV entre 1977 y 1980. Entre 1980 y 1986 ejerció de parlamentario en Gasteiz y de 1986 a 2004 de parlamentario en Madrid. Y de 2004 a 2008 estuvo de Senador en Madrid. En 1996 negoció la investidura de Aznar. Durante una parte de su andadura en Madrid coincidió con Zapatero en el congreso y le tocó estar en el Senado durante su primer mandato como presidente. Usted tiene toda la libertad de opinar sobre política nacional, estatal e internacional. Pero, desde un punto de vista ético, ¿qué le difiere de Zapatero en la medida que usted también recibió regalos? Gerardo Iglesias o Julio Anguita comentaron que nunca recibieron regalos y luego volvieron a sus respectivas profesiones.
Antes de que la «izquierda pseodo-revolusionaria» salga a defender la «inosensia» zapateríl acusando a los demás, conviene aclarar que ¿hasta dónde llega la presunción de inocencia?, pues «hasta que se demuestre lo contrario».
Y es este caso, ha quedado demostrado (y cada vez más claramente y con mayores aportes de datos).
Decía un conocido que, en determinados casos, la «Defensa» constaba de tres pasos:
– «soy inocente»
– «jamás lo podrás demostrar»
– «mi abogado es mejor que el tuyo y te va a meter un puro que te cagas»
Zapatero ya ha pasado por la primera y la segunda fase, sin éxito alguno, y ahora solo le queda la tercera en la que se empeña con ardor.
Quizás se libre de la «sentencia penal», pero no debemos olvidar que ha fracasado en lis dos primeros pasos.
No había registro pero los regalos no subían de 50 euros.