EL PARLAMENTO FORAL NAVARRO LES DA LA ESPALDA.

Martes 10 de marzo de 2026

Jesús Barkos le ha hecho a la iraní residente en Iruña esta interesante entrevista en Noticias de Navarra.

La reproduzco porque la denuncia que hace Nasy Firooz debería ser la denuncia vasca. Vivimos cuarenta años bajo la bota de un dictador y en la actualidad hemos olvidado como se vive bajo una dictadura y de cómo se anhela que desde fuera nos ayuden.

Es el pensamiento de los del puño en alto que ven bien la invasión a Ucrania por parte de Rusia y santificaron al espía ruso, Pablo González y ahora nos arengan sobre lo malo que es tratar de liberar pueblos de las botas de los sátrapas, entendiendo que la guerra es mala para todos, sobre todo para quienes oprimen a sus pueblos.

En Venezuela, tras la necesaria detención del criminal Maduro, con cárceles abriéndose y mejorando la situación económica, comienza a vivirse mejor pese a los catedráticos de derecho internacional que sacrifican un derecho de respeto a fronteras que son rejas, a los derechos humanos de la gente a la que piden resignación y que no hagan ni digan nada.

La entrevista dice así:

La comunidad internacional ha sacado resoluciones, pero a la hora de la verdad la represión ha seguido duramente.

La gente en Irán ha pedido de forma pacífica que respeten sus derechos, pero se han encontrado con una represión brutal. Muchas chicas jóvenes, muchísimas, han muerto.

Ahora usan los colegios y los hospitales de escudos humanos.

Dicen que quien salga a la calle o intente conectarse a internet será considerado delincuente y detenido.

Y siguen deteniendo indiscriminadamente, incluso ahora, con cámaras de reconocimiento facial a un montón de jóvenes, acusados de agitadores en las protestas de enero y eso lleva la pena de muerte.

Hay dos chavales  menores de 18 años con penas de ejecución y otros dos que al parecer en cuanto hagan el juicio los ejecutarán. Están constantemente ejecutando, y a gente muy joven.

En esa desesperación extrema a muchos iraníes, la guerra les parece un mal necesario y que por lo menos son los únicos que están haciendo algo para que puedan recuperar su libertad.

“Vivo este momento con sentimientos muy encontrados, la población está siendo víctima doble”

Orgullosa de sentirse navarra e iraní, asiste con desazón a la guerra que sacude su país de origen, al tiempo que explica la represión que sufre su población

Nasy Firooz (Teherán, 1966) vino de Irán a vivir a Navarra siendo niña, en otoño de 1975. Esta iraní lamenta el desconocimiento que ha existido sobre su país desde la revolución de 1979. Dice que hay que distinguir “la sociedad civil de los dirigentes” y lamenta que la población iraní esté “siendo perseguida por sus propios dirigentes y encima ahora les están cayendo bombas”.  Firooz siente tristeza, y al mismo tiempo cree que “por fin el mundo va a conocer lo que ha sufrido y está sufriendo este pueblo, ya era hora de que se supiera lo que está pasando ahí”. Desea un Irán “en paz”, donde se respeten “todos los derechos de todos en libertad” y aboga por la no violencia y el respeto a los derechos humanos. “Los bahà’ís (su confesión religiosa) no creemos en la violencia como solución”.

–Nuestra vida era muy cómoda en Irán, mi padre tenía una óptica, y nuestra familia es bahà’í. Esta religión promueve la armonía entre todos los pueblos del mundo, conservando la diversidad. Es muy común entre los bahà’ís que podemos hacerlo ir a cualquier parte remota del mundo a trabajar por servir a la sociedad de ese lugar, promoviendo la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer, la armonía entre todas las creencias, la unidad y la paz universal o la educación obligatoria.

Pero el mundo es muy grande.

–Nos dijeron que un país donde no había muchos bahà’ís era España, y por casualidad llegamos a Pamplona. Es curioso, la gente para hacer un viaje de una semana se compra libros e investiga. Mis padres no sabían nada, no sabíamos ni una palabra del idioma, ni el conflicto que había aquí, sorprendidos por los grises…

Un momento muy complicado…

–Veníamos de un país bastante más avanzado, moderno y más rico. Ahora la tortilla ha dado la vuelta, pero en 1975 Irán era mucho más rico que España. Pamplona nos parecía un pueblo pequeño. Era un choque muy grande.

¿Y después?.

–En enero del 79 fue la revolución islámica, confiscaron la tienda de mi padre, su casa, todos sus bienes, aún vivíamos de eso, y fue un golpe muy grande porque mis tíos y primos trabajaban allí.

¿Se pudieron traer a alguien?

–No, nadie pudo venir.

¿Cómo ve el momento presente?

–Son sentimientos muy encontrados, porque entiendo la desesperación de muchos iraníes de fuera y dentro. Imagínese lo desesperada que tiene que estar una persona para querer que ataquen a su país. Ese es el nivel al que han llegado, sobre todo después del fin de semana del 8 y 9 de enero, de protestas masivas. Las cifras bailan, pero organizaciones de derechos humanos de fiar hablan de más de 30.000 muertos aquel fin de semana.

Terrible.

–Muchos de ellos niños, porque las familias salieron enteras, y están documentados tiros en la cabeza. Se dio la orden de disparar a todos los que estuvieran en la calle. Eso ha creado una rabia en toda la población… Todos conocemos a alguien que conoce a alguien que ha muerto. Ha sido una masacre tremenda por todo el país. En 47 años la comunidad internacional ha sacado resoluciones, pero a la hora de la verdad la represión ha seguido duramente. Yo no creo que la guerra resuelva nada, ni que esta sea la solución, para mí es la mayor desgracia para la humanidad, pero si te pones en la piel de estas personas lo puedes llegar a entender, intento hacerlo. Ellos lo justifican diciendo que cualquier cosa es mejor, y que les den un mínimo de libertad para decidir.

Ahora no se pueden comunicar con su familia.

–Hay un corte de las comunicaciones casi total, por internet y por teléfono. No sabemos nada de nuestros familiares.

Usted está casada con un iraní.

–Nos conocimos aquí. Él no es bahà’í, y la guerra le parece un mal necesario. Yo no lo comparto, pero en esa desesperación extrema a muchos iraníes, aun sabiendo que cada país atacante va por sus intereses, les parece que por lo menos son los únicos que están haciendo algo para que puedan recuperar su libertad. Esa es su visión. Es muy triste que quieras que tu país sea bombardeado para liberarte de los que se supone que te tienen que proteger. La gente en Irán ha pedido de forma pacífica que respeten sus derechos, pero se han encontrado con una represión brutal. Muchas chicas jóvenes, muchísimas, han muerto.

¿Ha habido partidarios del régimen avergonzados por una represión tan despiadada en enero?

–Creo que cualquiera que tenga un poco de conciencia y humanidad no puede cerrar los ojos a los que se vio en las calles. Ahora usan los colegios y los hospitales de escudos humanos. Constantemente se reciben mensajes de SMS. Dicen que quien salga a la calle o intente conectarse a internet será considerado delincuente y detenido.

Un control analógico y digital.

–Los iraníes durante muchos años han demostrado mucha resiliencia; casi todos instalan antifiltros en el teléfono para anular los filtros que impiden comunicarse libremente por internet. Pero si los detectan, lo mínimo suele ser cinco años de cárcel. Un amigo lleva nueve meses en prisión acusado de espía por haber hecho una foto y subirla a Instagram de un edificio donde había caído una bomba de los israelíes en la guerra de los doce días, en 2025. La forma en la que le detuvieron fue brutal. Por las informaciones que llegan no tienen ni comida. Y siguen deteniendo indiscriminadamente, incluso ahora, con cámaras de reconocimiento facial a un montón de jóvenes, acusados de agitadores en las protestas.

Más tecnología de control…

–Ahora mismo, los únicos relatos son prácticamente los oficiales. Hay un apagón informativo, que es lo que les interesa. A los jóvenes detenidos los llevan a la televisión después de ser torturados, tienen que confesar de forma forzosa que eran líderes agitadores, y eso lleva la pena de muerte. Hay dos niños menores de 18 años con penas de ejecución y otros dos que al parecer en cuanto hagan el juicio los ejecutarán. Están constantemente ejecutando, y a gente muy joven.

O estamos ante un futuro acuerdo como en Venezuela, o son los últimos días de esta dictadura.

–No lo sabemos. La población está siendo víctima doble. Han construido ciudades enteras subterráneas para los misiles, pero las personas no tienen donde refugiarse cuando caen las bombas.

POR FIN PLAZA ELÍPTICA!!!!. YA HA COSTADO

Lunes 9 de marzo de 2026

¿Les gusta la foto?. A mí sí. Es mi amama Aurelia Hernani con su hermano. Y el edificio del fondo le daba señorío aunque fue derruido por una piqueta asesina para dar paso a un edificio impersonal  y muy feo que habría que tirar.

Su marido, mi aitite, fue concejal del PNV en Mundaka y Bilbao. Mi aita de Bilbao y yo toda la vida escuchando Plaza Elíptica y corrigiéndome si decía Moyúa. Tenían razón. Federico Moyúa fue alcalde de Bilbao puesto ahí por la dictadura primoriverista, una dictadura sin partidos y sin libertad de expresión, como son todas las dictaduras y la plaza, la bautizaron Moyua en acto falangista por el impuesto y antidemocrático alcalde Areilza nada más entrar los militares sublevados en Bilbao  en 1937, mientras fusilaban gudaris y milicianos. Solo por eso se debería haber cambiado muchísimo antes. Es incomprensible que haya durado tanto. Una afrenta a la memoria de aquellos que murieron víctima de una sublevación.

El alcalde Castañares recuperó el nombre de Sabino Arana para la avenida que el franquismo había cambiado a Primo de Rivera, así como  le quitó al general Espartero su calle y le puso el nombre de  Juan Ajuriaguerra. Gorordo, cambió avenida del Ejército a Lehendakari Agirre, Ortuondo Plaza España a Plaza Circular volviendo a su nombre popular. Azkuna encargó la estatua del Lehendakari Aguirre, le dio nombre a una calle a Leizaola y al Consejero fusilado Espinosa y al socialista Santiago Aznar.

Azkuna no quería cambiar la gallinácea del escudo sobre la Hacienda en la Plaza Elíptica e hizo lo clásico. Pedir un informe técnico. De Roma viene lo que a Roma va. Eso enfureció al presidente del  BBB, Javier Atutxa que le dijo ”si o si, quita el águila”. Y lo quitó. Y no pasó nada.

Con Aburto el cambio de denominación ha sido incomprensiblemente  imposible hasta ayer. Nos enteramos por Deia. Amén de los suyos podía haber tenido un mínimo detalle e informar. No sé que concepto de partido tiene este señor, al no dar la mínima explicación. Me ahorro adjetivos. Hubo cartas, peticiones (tengo varios escritos al respecto) y la petición de otro informe técnico solicitado por él para callarnos, pasándose la ley de Memoria Democrática por el puente del Arenal.

¿Por qué lo ha hecho ahora?. ¿Ha reconocido su grave error?. No creo. Me inclino a pensar que quizás ahora, tras una reunión de esos Foros Municipales, el de Abando, con más de treinta asociaciones, partidos y representantes, ahí se planteó dicho cambio el martes pasado. Bildu iba a plantear batalla. Ya era hora. Ante eso y con buen reflejo, si esto fue así, el alcalde ha anunciado el cambio lento, pero cambio al fin, este domingo en DEIA.

No me gusta esta manera de hacer política y menos formando parte de un mismo  partido. Y no me pienso callar.

Ignoro los detalles pero la decisión ha sorprendido y si la tenía tan perfilada lo lógico hubiera sido compartirla, además de con su círculo, con quienes hemos llevado esa bandera, que no era suya. Tengo un amplio dossier para acreditarlo. Y si alguien discrepa, con todo el derecho, sacaré las pruebas.

Nunca es tarde si la dicha es buena pero eso de la fraternidad partidista no es lo que más ha lucido en esta ocasión.

Le deseo a Aburto éxito en la operación quirúrgica que hoy le van a hacer, una pronta recuperación, que quede bien y que el día del cambio de nombre tenga la generosidad de invitar a quien quiera pero también a quienes desde el corazón de Bilbao (y por eso saco esta foto) lo llevamos pidiendo desde hace mucho tiempo. Ya sé que no nos hará ni caso, pero que no quede por no solicitarlo. Mi amama desde esa foto, nos aplaudirá.

ME QUEDO CON ALAIN FINKIELKRAT

Sábado 7 de marzo de 2024

Comentaba estos días con Jesús Caldera, ex portavoz y ministro con  Rodríguez Zapatero, la ausencia de Aznar en el Parlamento cuando se produjo la guerra de Irak. Aznar, entusiasmado con Bush, mandó tropas sin consultar para nada al Congreso. Ante aquello hablé con todos los portavoces para pedirle una reunión al rey Juan Carlos ya que es, según la Constitución, el jefe de las fuerzas Armadas.

Era demasiado novedoso y rompía tabúes y no nos recibió. Solo lo hizo con  Rodríguez Zapatero. Se lo afeé. Me contestó que el rey estaba muy preocupado con lo que estaba ocurriendo en la calle. Tras aquello bajé a la tribuna y pregunté para que servía el rey. Camilo Valdecantos, cronista de El País, dijo que aquello era inédito y marcaba un antes y un después. Para mí sí. Inicié una espiral de preguntas, interpelaciones y declaraciones contra una monarquía de papel cartón. Han pasado dos décadas y ahora el PP le pide a Sánchez comparezca y eso que Aznar nos decía, para justificar el envío de tropas, que había armas de destrucción masiva. Nunca pidió perdón. Hoy Trump invade y bombardea Irán, como Putin Ucrania y la imagen que tengo no es la del Ayatola Jamenei, sino la de los pequeños féretros de las niñas iraníes pero también la de las mujeres masacradas por la “policía de la moral” del régimen teocrático de los Ayatolas.

En su día atendí a una venezolana que llegaba a Bilbao tras mil rebotes. Su marido estaba siendo torturado en el Helicoide, a su hijo le habían matado en una manifestación estudiantil. Sus padres no tenían absolutamente nada para vivir, le habían quitado su casa y había tenido que huir andando por el embudo de Dairién sin más asistencia que las estrellas  bajo un oscuro cielo. Ha logrado medio rehacer su vida y no deja de felicitar a Trump por haber encarcelado a Maduro, algo que al catedrático Juanjo Álvarez le parece una conculcación del derecho internacional.

Tengo más de diez casos parecidos que si uno se los comenta al supercatedrático, el que ha impuesto el pensamiento único sin posibilidad de réplica, aunque seguramente sus aitas hubieran visto de cine que Truman se hubiera cargado a Franco, una especie de intocable con entrada libre en Vocento e EITB y  la respetabilidad de circunstancia, te dirá que si, que es muy lamentable todo ello, pero el derecho internacional es algo que no se puede cuestionar pues entraríamos en la ley de la selva y tú, que en la teoría estás de acuerdo, pero en la práctica le preguntas si el Consejo de Seguridad no hace nada, se encoge de hombros y te lanza el rollo para demostrar que sabe mucho de derecho pero me da que poco de la realidad. Y del sufrimiento humano.

Y te tienes que callar y tienes que decirle al sufriente lo que nos decían en el colegio “resignación cristiana”, en este caso “resignación de los ayatolas del derecho internacional, gentes que por cierto, no les verás nunca en la reivindicación, en la calle, en la manifa, en sus escritos y manifestaciones  ni en la denuncia del dolor ajeno. Y si lo hacen, lo sacrifican todo en el altar de su cátedra inamovible.

Estos dogmas intocables de catedráticos a los que hay que reverenciar son síntomas de una clase social y política, amén de educativa desconectada de la realidad y de la sociedad a la que dicen servir, el prólogo de un declive democrático y del ascenso del populismo, que no es de derechas ni de izquierdas y que en Euzkadi no se llama Vox, se llama Bildu (un partido que puede alcanzar el poder sin mejorar su nivel de representación) al jugar a esa ambivalencia. Putin es bueno invadiendo Ucrania, Trump es malo bombardeando Irán. Y que conste que no apoyo ni uno ni a otro sino rechazo a los dos y me cabrean los catedráticos que te dan la teoría pero no te dan la práctica  de  solución alguna.

Como lo es continuamente Juanjo Álvarez  en el Correo, en el Diario Vasco, así como en Radio Euzkadi. Y es que  Álvarez nos dice  que “Pedro Sánchez ha sido audazmente responsable con su postura de mantener el No a la guerra, porque es consecuente y coherente con los compromisos que España y Europa tenemos suscritos”. A su juicio “ha actuado en un nivel de estadista más que el de un político que sabe chapotear en el barro también”.

Y yo me pregunto, ¿Quién es un catedrático de derecho internacional para proclamar que Sánchez es un estadista?. Experto, ¿en qué?. Es un político de sostén de los que mandan, a precio tasado. El concepto de Álvarez es el que Alain Finkelkharut ha definido como una broma. ”En mi casa mando yo”. Y sobre la legitimidad ética de la captura de Maduro, Finkielkraut ha defendido la legitimidad ética de la captura de Maduro, calificando las objeciones basadas en el derecho internacional como una “broma” que protege a dictadores. En declaraciones a Le Figaro, cuestionó la soberanía absoluta y abogó “por una responsabilidad transfronteriza que priorice la justicia humana sobre el formalismo diplomático”

Alain Finkielkraut es un intelectual francés, autor de numerosos ensayos, miembro de la Academia Francesa, profesor de la Escuela Politécnica de Paris donde imparte clases de historia de las ideas en el Departamento de Humanidades y Ciencias Sociales. Como Juanjo Álvarez pertenece al grupo de intelectuales que aparece con regularidad en los medios de comunicación y toma de posición en temas de actualidad, con la diferencia que sus opiniones son objeto de discusión cosa que no ocurre con el intocable Sr. Álvarez que nos dice en esa entrevista que los expertos nos dicen que el mundo vuelve a una lógica de bloques. Vaya. Muy agudo. Creo que por nosotros mismos no somos capaces de entenderlo. Por la masacre del 7 de octubre de Hamas que no le pregunten porque nos sabemos su respuesta: que la culpa en el fondo es de los judíos, aunque no dicho tan crudamente.

Un experto de verdad ante lo dicho por Álvarez me comentaba:

  • ¿Qué conoce este señor de oriente Medio y de Venezuela?.
  • ¿Qué conoce de la política exterior iraní desde el final de la guerra Irak-Iran, desde 1990 tras la caída del Muro de Berlín?.
  • ¿Qué fuentes documentales maneja para saber-como experto en todo de las implicaciones del programa nuclear iraní sobre Oriente Medio?.
  • ¿Qué arabistas ha consultado para conocer las implicaciones de la política iraní tras las revueltas árabes de 2011(primaveras las llamaron donde todo el mundo se iba a poner a leer a Albert Cossery, sobre los estados de Oriente Medio y la implementación de la política exterior iraní por parte del general Soleimani?.
  • ¿Qué opina del Triple Frontera Latinoamericana y de los laboratorios de droga de Hezbollaen Argentina, Brasil y Paraguay con el apoyo de los Kichner?
  • ¿Qué opina del asesinato del fiscal general argentino Alberto Nisman en 2015?
  • ¿Qué papel otorga a Hassan Nasrallah desde 2005 implementando el plan estratégico de Soleimani?
  • ¿Cuál es su opinión sobre la política, contradictoria pero conminada, de los Hermanos Musulmanes, una para Occidente y otra para Oriente?
  • ¿Qué opina del papel Al-Golani en todo esto?
  • ¿Qué opina de la guerra civil en Sudán?

Esto me comentaba un auténtico experto en este mundo cosa que no es Juanjo Álvarez y no hablo sobre Venezuela y los nueve millones de emigrantes salidos como consecuencia de la dictadura y de una cárcel a la que llamaban “La Tumba”.

Ya sé que es perder el tiempo con personas que te plantean un problema, pasan por grandes intelectuales, pero nunca te dicen cómo hay que resolver una tragedia humanitaria fundamentalmente de persecución y conculcación de todos los derechos humanos más que te tapan la boca diciendo que el derecho internacional es la gran garantía para sociedades democráticas.

¿Y si no lo son?.

Lo leeremos en Vocento y escucharemos en radio Euzkadi.

Efectivamente. Tenemos un problema.

Juanjo Álvarez y compañía son un síntoma.