Sábado 9 de marzo de 2024
- Me ha llamado la atención como a la hora de la crítica a lo ocurrido ante las puertas del Parlamento de Navarra por los manifestantes agrarios se hable solo del Capitolio estadounidense como referencia teniendo en casa un hecho más o tan grave como fue lo ocurrido en la Gran Vía de BIlbao, en el edificio de la Diputación, la irrupción en mayo de 1980 al Parlamento Vasco por los trabajadores de Nervacero. En plena sesión irrumpieron y nos secuestraron hasta las tres de la madrugada. Veníamos de una dictadura, no había mucha cultura democrática, pero aquello fue gravísimo como gravísimo es que estas cosas se olviden. Para colmo en la manifestación posterior mataron al afiliado del PNV, Ramón Begoña. El adanismo en este país es increíble.
- Renunció a su candidatura republicana Nikki Haley, tras los resultados del supermartes. Tuvo una despedida elegante, no le brindará su apoyo a Trump. “En esta cuestión, me guío por el consejo de Margaret Thatcher, cuando nos recordó no seguir al rebaño y pensar por nosotras mismas”. “La política consiste en incorporar a la gente a la causa, no en expulsarla”. Apostó por limitar los mandatos de los congresistas de Washington (el Capitolio, dijo, “está lleno de seguidores, no de líderes”. Buena reflexión. Elegir líderes, no seguidores.
- ¡Que vergonzoso el discurso de Feijóo en la Cumbre del PPE!. Nada que ver con una asociación de partidos democristianos. Aquello ha sido VOX en estado puro. Por eso el PNV se marchó de aquel PPE cuando entró Berlusconi y Aznar. Que el portavoz alemán Manfred Werner, calentado por Feijóo dijera que Puigdemont es un “terrorista condenado” no tiene ni un pase con la doctrina social de la Iglesia que ellos esgrimen con falsedad, ni con la verdad. No es un terrorista, no está condenado. Es un eurodiputado con 970.000 votos tras de sí en su elección hace cinco años para el Parlamento Europeo. ¿Como pretende el PP solucionar la situación catalana?. Solo quieren el poder por el poder. Fue realmente asqueroso su discurso, típico de un tirapiedras. Y escucharle al españolizado Javier de Andrés decir que el euskera es un inconveniente para el trabajo define el proyecto de la derecha española para Euzkadi.


