La palabra asesina

Sábado 21 de marzo de 2015

“Sabéis que también las palabras matan”, dijo el Papa Francisco ante la multitud que lo oía atentamente en la plaza de San Pedro. La Iglesia Católica lo sabe. El 27 de Noviembre de 1095 durante el Concilio de Clermont, el Papa Urbano II pronunció unas palabras que desencadenaron la primera Cruzada, y una serie de eventos a lo largo del milenio, que aún hoy nos recuerdan la fuerza de esas palabras.

Luego de los autores de la Biblia, el escritor más influyente en la formación de la cultura occidental, Shakespeare, nos enseña, con Hamlet, la fuerza asesina de las palabras. “El puñal que ha de herirla está en mis palabras, no en mi mano” nos dice Hamlet refiriéndose a su madre. Gertrudis no resiste las palabras de Hamlet: “No más, no más, que esas palabras, como agudos puñales, hieren mis oídos.”

La palabra asesina esta en nuestro ADN. Nuestra sociedad es producto de la cultura, y los discursos de los líderes son una parte significativa de la construcción de esa cultura. Los discursos violentos producen violencia; los discursos pacíficos, producen paz. No hay lugar para el margen de error, ya que dentro de ese margen está la diferencia entre la vida y la muerte. La historia universal no me permite mentir o inventar.

Roy ChadertonA juzgar por las palabras elegidas, el eterno embajador de Venezuela ante la OEA, Roy Chaderton, eligió la violencia sobre la paz, y la muerte sobre la vida. En el programa Zurda Konducta de Venezolana Televisión, expresó con su agotadora y rimbombante verborragia: “el sonido que produce [un proyectil] en una cabeza escuálida [de la oposición] es como un chasquido, porque la bóveda craneana es hueca, entonces pasa rápido.” Para resumir, dijo que una bala en la cabeza de un opositor pasa rápido y suena hueco.

El sonido que produce [un proyectil] en una cabeza escuálida [de la oposición] es como un chasquido, porque la bóveda craneana es hueca y pasa rápido

Roy Chaderton en un programa de televisión venezolano

Sus palabras sólo sirven para continuar alimentando el odio. No son neutras, ni inocentes. En su cabeza, durante la entrevista, entre palabras petulantes, desorganizadas y perdidas, había también una bala con el nombre del estudiante de 14 años, Kluiverth Roa, que sólo unos días antes había perdido la vida de un balazo en la “bóveda craneana hueca” a la que hace referencia la soberbia despreciable de Chaderton. Es la misma bala que mató a Geraldine Moreno, la estudiante de 23 años asesinada en una manifestación en febrero del 2014. Es la misma bala que mató a casi medio centenar de manifestantes hace sólo un año.

El Comité contra la Tortura de las Naciones Unidas expresó su preocupación por el extendido patrón de ejecuciones extrajudiciales por parte de grupos policiales o parapoliciales, con más de 1200 asesinatos entre 2012 y 2013. También mencionó la existencia de por lo menos 437 ataques por parte de grupos armados pro-oficialistas contra manifestantes de la oposición. A esas cifras se le deben sumar los 24,000 asesinatos en 2014, que ubica a Venezuela como el país con la segunda tasa más alta de homicidios del mundo.

Pero volvamos a Roy Chaderton. Por supuesto, en su defensa, hizo uso de la respuesta de todo político avieso frente a entrevistas que los perjudican. Dijo que sus palabras fueron “descontextualizadas.” El lector puede escuchar la entrevista y comprenderá la insensatez de su defensa. Al escucharlo, se aprecia que en su lánguida y meditada respuesta no hubo margen de error y que no ignoraba el significado preciso de cada palabra que pronunciaba.

Las palabras que matan no son un hecho aislado. Roy Chaderton ni siquiera puede arrogarse el mérito de la autoría, ya que sus palabras son parte del discurso de odio del Gobierno venezolano. Si bien, hoy es uno de los más conspicuos voceros del socialismo del Siglo XXI, también ha sido un obsecuente servidor de todos los gobiernos venezolanos desde 1972. Iniciado en la Democracia Cristiana, ha representado a todos los presidentes que el Chavismo ha acusado de ser la peor calaña política de Venezuela. ¿En algún momento durante más de 30 años de servicio a los gobiernos de la “oligarquía” venezolana, jamás se le ocurrió pensar que la mano que le pagaba su sueldo era en realidad ese enemigo que hoy odia a muerte? Indudablemente en la década de los noventa tuvo una revelación y se transformó en un fervoroso defensor del chavismo. ¿Habrá sido durante el golpe de estado de Chávez contra Carlos Andrés Pérez o después? Ojalá tenga la delicadeza de iluminarnos y compartir esa epifanía revolucionaria con todos nosotros.

La bala de la que habla es la misma que mató a casi medio centenar de manifestantes hace sólo un año

Me adelanto a responderle que como exrelator de libertad de expresión protejo su derecho a expresarse, inclusive en este caso, en que su expresión linda con el discurso de odio que incita a la violencia. Sin embargo, lamentablemente no lo puedo proteger de su propia intolerancia. Por otro lado puede dormir tranquilo, porque la ineptitud, inmoralidad y falta de ética no crean responsabilidad legal y no se lo podrá juzgar por las muertes en Venezuela. Pero, debo confesar, que guardo alguna esperanza, de por si muy pequeña, que esta nota le haga perder un poco el sueño. Pero dudo que la comprenda.

En Nocturno, Rafael Alberti refleja el dolor e impotencia frente a la violencia arrolladora,

Cuando tanto se sufre sin sueño y por la sangre se escucha que transita solamente la rabia, que en los tuétanos tiembla despabilado el odio y en las médulas arde continua la venganza, las palabras entonces no sirven: son palabras.

Balas. Balas.

Las palabras de Chaderton sólo contribuyen más odio, violencia y balas.

Estimado exrey Juan Carlos, otro ¿por qué no te callas? puede ser necesario para evitar que Venezuela se desangre.

Santiago Canton es director ejecutivo del Robert F. Kennedy Human Rights. Twitter @SantiagoACanton

 

Seguimos reivindicando las víctimas y la memoria histórica sobre derechos humanos

Viernes 20 de marzo de 2015

La eurodiputada de EAJ-PNV ha reivindicado  la verdad, la justicia y la reparación para las víctimas en el marco del debate anual que sobre el estado de los derechos humanos en el mundo celebra el Parlamento Europeo. Igualmente ha reivindicado estos tres principios para las víctimas del franquismo que padecen los problemas de la política de memoria histórica que se aplica en el estado español. Además ha abogado por enfrentar el terrorismo sin recortar las libertades.

Izaskun Bilbao Barandica ha iniciado su intervención en este debate recordando que Europa quiere seguir siendo una referencia en materia de Derechos Humanos en el mundo. “Para conseguirlo, ha dicho, necesitamos una voz única y más valiente en los conflictos más comprometidos. De nada vale ser fuertes con los más débiles y mirar para otro lado cuando hay que llamar la atención a estados influyentes como Israel, gigantes como China o aliados como Estados Unidos. Esto explica, por ejemplo, la tibieza que deberíamos desterrar en asuntos tan claros como los de Palestina o el del Sáhara Occidental”.

La representante del PNV en la eurocámara ha animado además a las instituciones continentales a mantenerse vigilantes contra las vulneraciones de derechos fundamentales porque para disponer de autoridad en la materia “hay que mantener la casa propia en estado de revista”. Por eso los jeltzales han apoyado la idea expresada ya por varias autoridades comunitarias de “lanzar un sistema de alerta temprana que nos prevenga contra vulneraciones graves de la carta de Derechos Fundamentales que ocurren en estados europeos”.

Izaskun Bilbao Barandica ha subrayado igualmente la coincidencia de este debate con el día Europeo de las víctimas del terrorismo y ha insistido “en la necesidad de combatirlo sin recortar libertades”. “hoy es el día de la memoria, la verdad y la reparación. Animo a que en Europa la apoyemos para todas las víctimas incluidas también las que en España, por ejemplo, llevan décadas en las cunetas, fusiladas y desaparecidas, por oponerse a un golpe de estado,” ha destacado haciendo mención a los trabajos desarrollados en esa línea en el propio Parlamento Europeo y a los problemas que se registran en el estado para aplicar estos mismos principios de justicia verdad y reparación a las víctimas de la dictadura franquista. Sobre esta última cuestión un grupo de trabajo formado por varios eurodiputados ha abierto una línea de trabajo en la eurocámara.

En el marco de esta celebración, la eurodiputada vasca ha asistido, junto a los presidentes de las asociaciones de víctimas de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado Francisco Zaragoza y de la Ertzaintza, Txema Lanzagorta a una exposición sobre lucha antiterrorista y el papel en la misma de la Guardia Civil y la Policía Nacional que ha organizado la delegación española del PP en el Parlamento Europeo.

 

 

Pregunta sobre la opinión del Ministro de Justicia en relación con la posibilidad de organizar un acto de desagravio a las víctimas del franquismo.

Jueves 19 de marzo de 2015

El señor BILDARRATZ SORRON: Muchas gracias, señor presidente.

CataláSeñor ministro, el 20 de noviembre del presente se cumplen cuarenta años de la muerte del dictador; ¡cuarenta años!, señor ministro. A su vez, se cumplen setenta y cinco años del comienzo de las obras del Valle de los Caídos. Creo, señor ministro, que podemos considerar que son dos fechas señaladas que merecen un recuerdo, un recuerdo al sufrimiento que originaron, un recuerdo a las víctimas del franquismo, un recuerdo de Estado, un recuerdo que nunca han tenido.

Hoy solo le traigo un papel en blanco; es decir, una pregunta ¿a qué está dispuesto usted y a qué está dispuesto su Gobierno con respecto a las víctimas del franquismo?

En la interpelación que mi grupo parlamentario planteó a su Gobierno sobre el cumplimiento de la Ley 52/2007, conocida como ley de memoria histórica, usted mostró, y leo textualmente: el compromiso del Gobierno de trabajar por restablecer los derechos, la memoria de los fallecidos y de las víctimas de la guerra civil.

Señor ministro, le pregunto por su ánimo y su disposición para organizar un acto de reconocimiento a las víctimas del franquismo.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, senador Bildarratz.

Tiene la palabra el señor ministro.

El señor MINISTRO DE JUSTICIA (Catalá Polo): Gracias, señor presidente.

Señor Bildarratz, como tuve ocasión de decir en una intervención anterior, los actos de desagravio a las víctimas del franquismo se vienen produciendo reiterada y cotidianamente, porque se está aplicando diariamente lo previsto en la ley de memoria histórica. Por eso, estamos llevando a cabo las declaraciones de reparación y las declaraciones de reconocimiento personal que esa ley establece. Esas declaraciones, como usted sabe perfectamente, son una proclamación del carácter radicalmente injusto de todas las condenas, de todas las sanciones que se produjeron por motivos inequívocamente políticos e ideológicos durante la guerra civil y durante la dictadura.

Ese es el documento fundamental del reconocimiento moral de las víctimas y también de los familiares. Además, como no puede ser de otra manera, el Gobierno está comprometido en el cumplimiento de esa ley.

Hasta hoy, ya son 1668 las declaraciones ―y, por lo tanto, los reconocimientos a las víctimas― que se han producido; 314 de esas 1668 lo han sido en esta legislatura y yo mismo, en los meses que llevo al frente del Ministerio de Justicia, he tenido la oportunidad de firmar más de 40 de estas declaraciones.

Muchas gracias. (Aplausos).

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor ministro.

Tiene la palabra el senador Bildarratz.

El señor BILDARRATZ SORRON: Muchas gracias, señor ministro.

Usted recordará que el informe realizado por el relator de Naciones Unidas, Pablo de Greiff, decía que las asociaciones de víctimas en ningún caso consideraban que estuviesen siendo bien tratadas.

Me alegro de la lista que ha traído a esta Cámara, pero creo que estamos hablando de algo totalmente diferente. Así, todos hemos podido ver en diferentes Estados de Europa el reconocimiento de líderes, de jefes de Estado, de presidentes ante unos hechos que nunca tendrían que haber ocurrido, y es de eso de lo que le estoy hablando; le estoy hablando de un acuerdo amplio, le estoy hablando de un acuerdo amplio con las fuerzas políticas, le estoy hablando de un acuerdo amplio con las víctimas y le estoy hablando de un acuerdo amplio con todas las asociaciones. Es decir, que lo que le estoy diciendo es que las víctimas tienen derecho a la memoria histórica porque tenemos derecho a saber qué pasó. La tierra sepultó cadáveres pero, evidentemente, nunca podrá enterrar la verdad.

Como sociedad, tenemos una deuda que saldar, una deuda con las propias víctimas, sus familias y sus seres queridos; una deuda con nosotros mismos y lo que le estoy proponiendo son solamente tres cosas y, además, con un folio en blanco: primero, un acto de Estado de desagravio hacia las víctimas del franquismo; segundo, que se tomen todas las medidas oportunas para eliminar cuantos cargos honoríficos existen todavía de personas afectas al régimen; y, tercero, y muy importante, que se apruebe una declaración institucional acordada con todas las fuerzas políticas y todos los implicados.

De este modo, creo que sí se haría un verdadero homenaje, un verdadero acto de desagravio a todas las víctimas del franquismo.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senador Bildarratz.

Tiene la palabra el señor ministro.

El señor MINISTRO DE JUSTICIA (Catalá Polo): Gracias, señor presidente.

Señoría, coincido absolutamente con usted y es que son numerosos los españoles que perdieron a sus padres o a sus abuelos durante la guerra civil o en los años inmediatamente posteriores, que fueron víctimas de la represión en aquel período. Sin embargo, a la hora de valorar qué es lo que se ha hecho para desagraviar a esas personas, a esas familias, creo que también tenemos que tomar en cuenta los períodos históricos porque no es lo mismo mirar qué se hizo en el período de la España franquista, en los años cuarenta, qué se hizo en la España de la transición y en la Ley de amnistía del año 1977, lo que se ha hecho en la España democrática o, también, lo que se ha hecho en la España más reciente, con la ley de memoria histórica, y hoy en día ―como ya tuve ocasión de informar― con el conjunto de medidas que la ley de memoria histórica incorpora.

Es evidente que en cada etapa la respuesta ha sido diferente. La respuesta ha sido propia de la consolidación de nuestra democracia y del reconocimiento de la situación de las víctimas del franquismo. Pero, entre medias, hay una serie de episodios: hay episodios históricos, como la Ley de Amnistía, que significó también una voluntad de reconciliación entre todos los españoles, y la voluntad de concordia. Esa Ley de Amnistía fue aprobada por unanimidad, como bien sabe, de todos los grupos parlamentarios incluido el suyo. Por lo tanto, creo que hoy estamos en una España que trabaja firmemente en la consolidación de un Estado de Derecho que impida que pueda volver nunca a repetirse una situación como esta.

Por eso, el trabajo que nosotros desempeñamos cada día es el de aplicar la Ley de Memoria Histórica y cada una de los contenidos que en ella se contienen, y vamos a seguir adelante con esa actitud, señoría. Yo estoy seguro que cuando usted era alcalde de Tolosa y propuso un homenaje conjunto a las víctimas de ETA y del GAL le movía un ánimo de reconciliación.

El señor PRESIDENTE: Vaya terminando, señor ministro.

El señor MINISTRO DE JUSTICIA (Catalá Polo): Termino enseguida, presidente.

El propósito que ha llevado a su partido, al PNV, a participar en el Consejo Sectorial de la Memoria Histórica que lidera el grupo municipal de Bildu en San Sebastián imagino que también tiene ese sentido.

Nosotros, este Gobierno, este grupo parlamentario y este partido que lo sustenta, no vamos a tener con quien ha estado negando sistemáticamente derechos a las víctimas ninguna propuesta que vaya en la línea de tratar igual a las víctimas y a los verdugos. Por lo tanto, tenemos que seguir trabajando en el reconocimiento de la Ley de Memoria Histórica y separándolo de otro tipo de cuestiones.

Muchas gracias. (Aplausos).