CENSURA LITERARIA EN EITB

Martes 9 de junio de 2026

Llevo años denunciando la inexistencia en EITB de un buen programa cultural sobre ediciones, libros y cultura. En su defecto tenemos un programa de cocina  diario en prime time, que bien podía trasladarse a otro horario. Pero debe haber alguna siniestra razón para que en un Ente Público no se hable de manera sistemática de cultura sino solo de cocina y deporte.

El jueves estuve en la Feria del

Libro de Bilbao en el Arenal en la presentación del libro de José Ignacio Salazar sobre quien fuera alcalde franquista de Bilbao, embajador en Paris y Vichy, Cruz de Hierro del régimen nazi, embajador en Naciones Unidas, José Félix de Lequerica. Un tipo malo, pero muy relevante.

Nadie se ha enterado de este importante trabajo como nadie se ha enterado de otras interesantes publicaciones.

El miércoles pasado presenté en Sabin Etxea el libo “Amigas sin Estatuas” ante unas 130 personas. Breves historias sobre nueve mujeres que nos ayudaron en tiempo de guerra y post guerra algo que según mi pobre entender en una televisión pública debería tener un mínimo asiento si se hace caso a los orígenes del Ente. Pues no, pese al trabajo profesional de Aitor Bikandi de la Fundación Sabino Arana que lo publicitó, ni un segundo, ni una línea. ¿Para qué?.

Y sin embargo, ayer, en el informativo aparecía el consagrado Ramón Saizarbitoria, antiguo miembro de EE, hablando del cincuenta aniversario de su libro “Ene Jesús”. Se trataba  de una  reedición. Y me parece bien que se recuerde. Lo que me parece muy sospechoso y muy mal es ésta ley del embudo amiguista que habla de una evidente censura. Unos si, otros no. Se omiten a todos los demás.

Es lo que hay y es preciso denunciar. Es evidente que no tenemos una dirección neutral ni profesional.

36 AÑOS LLEVANDO LA VOZ VASCA EN ARGENTINA

Lunes 8 de junio de 2026

Se llama Federico Borras Alkain. Es abogado  y vive en Paraná (Argentina). Fue presidente de la Asociación Vasca Urrundik y lleva 36 años dirigiendo el programa radial “Presencia Vasca” que se emite semanalmente desde esta localidad de la provincia argentina de Entre Ríos.

Estuve  el sábado  con él en Bilbao. Tuvo la deferencia de ir a Sabin Etxea el miércoles 3 a la presentación del libro “Amigas sin Estatuas”. No le conocía personalmente, sino a través de varias entrevistas radiales oceánicas y este sábado tuvimos una larga conversación. Hablamos de Argentina, de las colectividades y centros vascos, de Euzkadi y de la política en el estado .

Me contó su estancia en Barcelona en unas jornadas sobre la financiación del régimen común español con alusiones a los “privilegios fiscales vascos” que él corrigió. Es un debate que está al pil pil en Argentina, ante los intentos centralizadores de Milei. Y después vino a Euzkadi, donde se ha entrevistado con personas del Gobierno Vasco, y gentes que ha ido conociendo en estos años de continua dedicación a poner lo vasco en el paisaje argentino. Trabajo, por cierto muy meritorio. Y que, como él me dijo, debería ser un camino de ida y vuelta. Tiene razón. La dimensión vasca en América requiere que lo vasco americano tenga aquí asimismo su lugar.

Y hablamos de amigos comunes, como el incansable Iñaki García Uribe, y de personas que han estado al frente de ésta relación. Le conté como siendo yo parlamentario en Gasteiz me llamó un día el Lehendakari Garaikoetxea para que me ocupara de la relación con la Diáspora y solía ir a Ajuria Enea a contestar cartas que de manera continua llegaban. Editamos la revista mensual Euzko Deya así como  un libro con la historia de la FEVA, La Presencia de los Vascos en Colombia, El Bolívar de los Vascos, el Bicentenario del Nacimiento del Libertador tocándome organizar el viaje del Lehendakari a Panamá, Caracas y Bogotá. Pero cuando tras aquel muy exitoso viaje trinacional fui al despacho de Garaikoetxea para comentarle como estaba organizado el viaje a la Semana Nacional de Mar del Plata, en la celebración de la Semana Nacional, me dijo que ese viaje sería para el siguiente Lehendakari pues él pensaba dimitir. No me caí redondo de milagro.

Tras acabar yo la legislatura con ese cometido  de poner en marcha el servicio se ocupó de él Jokin Insausti y posteriormente  Josu Legarreta. El último antes de la actual directora Ziortza Olano, fue Gorka Álvarez. Es un trabajo importante que ahora se pretende dinamizar con una ley de relación con la Diáspora.

Federico Borrás seguirá desde Paraná hablando de lo vasco, su historia, costumbres e idioma desde aquella Argentina que acogió a miles de vascos emigrantes, exiliados y jóvenes que no querían ir al servicio militar español cuando se produjo la segunda abolición foral en 1876.

Eskerrik asko por tu gran trabajo, Federico!!!.

AMIGAS SIN ESTATUAS

Domingo 7 de junio de 2026

Muchas de las familias de la Euzkadi en guerra se asustaron cuando aquel general, Emilio Mola, amenazó a los vascos en  1937 diciendo ”Si no os rendís, arrasaré Vizcaya”. Y estaba dispuesto a hacerlo. Era un asesino. Los bombardeos de Otxandiano, Durango, Gernika, Eibar, Amorebieta fueron el entremés de lo que les iba a llegar y, lógicamente, aquellas familias, tuvieron mucho miedo y pensaron sobre todo en  sus hijos. Pongámonos hoy en sus zapatos. En otra dimensión, lo que ocurre hoy en Ucrania, Gaza, Libano, Israel, les ocurrió antes a ellos.

Ante éste panorama el Lehendakari Agirre hizo un llamamiento internacional para sacar a los niños de sus hogares y poder refugiarlos  fuera de Euzkadi para protegerlos, con todo lo que eso  suponía para sus familias. Y en éste trabajo además del Gobierno Vasco, el cónsul inglés Stevenson, el pro cónsul Ojanguren trabajaron de manera especial dos mujeres: la diputada laborista Leah Manning y la diputada conservadora y ex ministra Duquesa de Athol que llegó a organizar en el Albert Hall representaciones para recaudar fondos y asistir a casi cuatro mil niños  que llegaron a Southampton en el barco Habana y que se distribuyeron, de norte a sur de Gran Bretaña, en  más de cien casas, colegios y establecimientos. Algo de esto conocí pues el alcalde de Bilbao Jon Castañares había sido uno de aquellos niños, así como diversos familiares, una de ellas, el ama de María Esther, donde aprendió tan bien el inglés que en Venezuela fue secretaria del que fuera fundador de la OPEP, Juan Pablo Pérez Alfonso.

El P. Arrien, pasionista, que  hizo un meritorio trabajo de recopilación y edición de esta gesta, me comentó que el Lehendakari Agirre le había prometido una estatua a Leah Manning en el Parque de Doña Casilda y que algo se había hecho en Txurdinaga pero que ella, y la Duquesa “roja” de Atholl merecían un gran reconocimiento. Me quedé con la copla de las estatuas.

Otro de los días hablando con un alcalde, éste me comentaba que no tenía nombres de mujeres para poner en alguna calle o plaza de su pueblo y ante esos dos comentarios decidí hacer un apunte sobre mujeres que nos habían ayudado en aquellas difíciles circunstancias y merecían no ser olvidadas.

Este libro tiene su explicación en el título, AMIGAS SIN ESTATUA. Se trata de una recopilación de nueve biografías a vuela pluma de mujeres que demostraron su amistad en los momentos más duros de la guerra que asoló el País Vasco (1936-1937) e incluso habla de la continuidad de su trabajo en la post guerra. Y si hablamos de amigas es que lo fueron de verdad.

Pero son amigas que no tienen estatuas en ninguna plaza ni en ninguna calle vasca, salvo Leah Menning, que como nos comentó Gregorio Arrien, no cumple con la promesa que en su día le hiciera el Lehendakari Aguirre que tendría su monumento en el Parque de Doña Casilda en Bilbao. Y todas ellas lo merecen. En cualquier país lo tendrían.

Quizás el motivo se deba al desconocimiento que hay sobre sus vidas y sobre su acción solidaria y humanitaria. Quizás porque la mujer ha estado inveteradamente preterida o invisibilizada. Quizás porque la historia de nuestro inmediato pasado está todavía sin contar pero el hecho que hayamos podido recopilar nueve historias, de momento, significa, que aquí queda el dato y damos cuenta de sus biografías, hechas tinta para que ésta no se borre, y para que tengan el recorrido de su reconocimiento.

La historia de todas ellas es apasionante.

Comenzamos con Gabriela Mistral, Premio Nobel de literatura que dedicó su libro Tala a ayudar a los niños vascos refugiados en países sin bombas. Su emocionado saludo a “Euzkadi, donde se reza el mismo Padrenuestro a Jesucristo Nuestro Señor y a la concordia entre las almas libres” es un percutiente reconocimiento hacia un pueblo perseguido en sus seres más débiles.

Elena Ribere de la Souchère es un personaje de película que trabajó codo con codo con el Ministro Manuel de Irujo cuando, desaparecido el Lehendakari Aguirre, y estando adscrita al Cuartel General de la Francia Libre en Londres que dirigía el general De Gaulle logró un acuerdo para que los vascos lucharan junto a los franceses con una Brigada mientras diseñaban una iniciativa para hacerlo contra el franquismo. Su libro “Crimen en Santo Domingo” denunciando el secuestro y muerte de Jesús de Galíndez fue todo un grito de angustia para que el mundo se preocupara por el primer desaparecido de aquellos años de hierro.

Leah Manning fue la organizadora de aquella gran evacuación de casi 4.500 niños en 1937 cuyos padres aceptaron separarse de ellos porque, tras el bombardeo de Gernika, y la crueldad del general Mola, temieron perderlos velando de esta manera por la vida de aquella numerosa chavalería que llegó a ser la primera llegada masiva de refugiados de la historia a la Inglaterra previa a la Guerra Mundial y a la evacuación de Dunkerque. Leah Manning visitó la Euzkadi en guerra, instó, tocó puertas, convenció a las autoridades inglesas y fue ella misma quien supervisó toda aquella hazaña que queda como uno de los hitos de las guerras mundiales.

La llamada Duquesa Roja de Atholl, Katharine Steward-Murray, mujer conservadora de la alta clase británica, no hizo gala de su título de Duquesa de Atholl, salvo para lograr abrir puertas principales prefiriendo ser aquel año 37 presidenta del Basque Children Committe para ayudar con actos benéficos y presión política el lograr que los niños llegaran bien a su país y fueran adecuadamente atendidos. A pesar de la monarquía y de su título nobiliario, viajó al Madrid y a la Barcelona republicana en plena guerra llamando la atención sobre los excesos de la contienda y tratando de que su país no ayudara con armas y apoyo diplomático a los militarse sublevados. Lamentó no haber podido viajar a Euzkadi, pero aquello no fue obstáculo para que completara la labor de Leah Manning y el desembarco de aquellos 4.500 niños.

He incluido la biografía de Margot Duhalde, pionera en un mundo de hombres, porque acababa de fallecer y porque en aquellos años de machismo cuartelero tuvo el coraje de enfrentarse a todo y todos y lograr ser una más de los pilotos de guerra luchando con los aliados para lograr la victoria militar contra el nazismo. Margot tenía a gala su ascendencia vasca y hemos creído que esta mujer de bandera debía tener su lugar en estas páginas.

Madame Germaine Malaterre Sagnier, siendo nada menos que embajadora de Francia ante la Sociedad de Naciones en Ginebra, visitó Euzkadi en plena guerra y el Gobierno Vasco le acompaño a visitar el frente, a conocer como trataba a los presos personándose en la cárcel de Larrinaga y admirando el Roble de Gernika poco antes del bombardeo de la Villa Foral. Fue miembro de la Liga Internacional de Amigos de los Vascos, organización de ayuda, que promovieron en Francia Manuel Intxausti, José Antonio de Aguirre y Javier de Landaburu y se dedicó en la post guerra mundial en lograr que los vascos fueran escuchados en las Cancillerías mientras luchaba para que el régimen franquista no se consolidara como gobierno. Sus llamativos sombreros le daban a Madame Malaterre un aire de sofisticación de gran anfitriona que le hacían ser una persona muy conocida y apreciada como organizadora de plataformas, meriendas en su casa, y coloquios siempre en ayuda de los más necesitados.

Victoria Kent está en la historia de España por el debate que tuvo con Clara Campoamor en el Congreso republicano en 1931 a cuenta del voto a la mujer. Ella creía que la mujer podía ser elegida pero no votar, ya que pensaba que la mujer estaba demasiado influida por su marido y por los curas de la época, condicionando el voto progresista. Ganó Clara Campoamor. Fue Directora de Prisiones y en el exilio, con su revista Ibérica desde Nueva York fue uno de los faros encendidos en la lucha contra la dictadura y en la denuncia, tras la desaparición de Jesús de Galíndez, de aquel asesinato. Publicamos una serie de cartas cruzadas entre Aguirre e Irujo con ella, que denotan el grado de colaboración existente a pesar de los chispazos que de vez en cuando se producían y que nos describen una mujer de gran carácter.

Y finalizo el libro vinculando a Scou Ross-Smith y a Frances R. Grant con aquel alavés tan especial como fue Jesús de Galíndez. Scou, australiana y fotógrafa, casada con Bill, uno de los jefes de los Servicios de Inteligencia británicos, fotografió la vida vasca de aquellos años e hizo un reportaje fantástico para la revista National Geographic Magazine que ha quedado como un clásico.

Galindez, cuando la gran fotógrafa falleció, escribió una de las descripciones del trabajo de la australiana más sentidas en aquellos años en los que era difícil que nadie hablara de los vascos. Asimismo, Miss Grant fue una de las activistas en la denuncia del secuestro del escritor y activista vasco, en aquellos años, en los que nada pasaba en Nueva York sin que Miss Grant no lo supiera o promoviera pues estaba volcada en la ayuda de los exiliados de América Latina y de los republicanos y vascos que en aquellos años vivían en la Gran Manzana. Si alguien quiere conocer que es lo que se hizo en aquellos años de exilio en los Estados Unidos debe consultar los archivos de Frances Grant depositados en la Universidad de Rutgers y Princeton..

Estas son las mujeres de las que trata este libro. En las fotos de la época, solo aparecen hombres y las mujeres en comidas y banquetes, cuando su trabajo fue extraordinario. No hay duda que hay muchas más, pero este apunte pretende sacarlas a la luz y que ésta resplandezca en la oscuridad así como que las nuevas generaciones conozcan el que además de muchos hombres, hubo muchísimas mujeres que en aquellos años de plomo, nos ayudaron, levantaron la voz, y ejercitaron una solidaridad que nos fue vital.