Centenario de la antidemocrática Anexión de Deusto por Moyua

Viernes 28 de junio de 2024

La fotografía de este cuadro la saqué ayer en un bar de la calle Blas de Otero en Deusto. La vi con Josu Bergara, deustoarra  de pro, primer presidente de la Organización Municipal de del PNV en Deusto, como Ajuriaguerra lo fue en su día y que familiarmente recuerda la mala acción del alcalde de la dictadura primoriverista, Federico Moyua que lo hizo a la brava. Moyua tiene, de forma incomprensible y hoy en día e indebidamente la mejor plaza de Bilbao puesto su nombre, producto de un acto de fuerza. Nada más llegar a Bilbao  el ejército de Franco en `plan conquista y a sangre y fuego en junio de 1937 siendo alcalde José María de Areilza le puso el nombre de Moyua a esta plaza Elíptica..

Es fácil conocer quien es de Bilbao  o no. Si le llama plaza Eliptica, es de Bilbao de toda la vida. Si la llama Moyua no lo es. En plena dictadura nadie llamaba a la Plaza Eliptica, plaza Moyua y sin embargo ahora el Metro y su estación y la mala decisión de llamarle Moyua y mantener esa denominación falangista, han hecho el resto. No hay que olvidar como se pretende que  Federico Moyua fue alcalde de una dictadura que ilegalizó los partidos políticos, entre ellos, el PNV. Pero parece que este dato no importa nada en ciertos ámbitos.

No sé como celebrará el ayuntamiento  de Bilbao esta antidemocrática anexión a la fuerza pero bien haría en reivindicar esta historia que nos la recuerda Jon Bilbao.

La anexión de la anteiglesia de Deusto por parte del municipio de Bilbao conllevó una serie de actos de rechazo utilizando las reglas que imponían en la dictadura de Primo de Rivera como fue la resistencia administrativa por medio de informes y escritos dirigidos al Ministerio de Gobernación, a la Diputación  de Bizkaia y al Gobernador Civil ya que defendieron su derecho como pueblo que les otorgaba la ley Municipal y el Estatuto Municipal de 1924.

Los comisionados de Deusto lucharon con todos los medios legales disponibles contra la anexión de sus municipios oponiéndose a las pretensiones bilbaínas a través de todas las trabas burocráticas posibles, intentando obtener ayuda del resto de municipios bizkainos o viajando a Madrid para defender ante las máximas autoridades la autonomía de Deusto.

En 1924 Federico Moyua fue designado alcalde por la dictadura de Primo de Rivera  y volvieron a insistir en la anexión añadiendo a Deusto y Begoña parte del municipio de Erandio. Se planteó ante la anexión que estaba ya firmada en Madrid que desde Deusto se pactaran las condiciones para conseguir los mayores beneficios para la aún anteiglesia.

Los viajes a Madrid de los comisionados de Deusto fueron constantes pero a sus gestiones siempre se opuso el Gobernador Civil y contaron con escaso apoyo entre los municipios bizkainos  La comisión permanente del Estado se posicionó a favor de Deusto pero no tenía carácter vinculante y fue impugnado dicho posicionamiento por el ayuntamiento de Bilbao.

Deusto contaba en 1924 con 8.799 vecinos, rural, junto a la ría tenía su industria y la vega de Deusto era suelo apetecible promotoras. Finalmente el 29 de Octubre de 1924 la anexión le fue impuesta  a la fuerza por Real decreto, no se tuvo en cuenta ni a los habitantes de Deusto ni se les preguntó sobre si eran partidarios o no. Pesaron en la decisión los informes favorables de la Diputación, de la guardia civil, de la inspección provincial de Sanidad y de Trabajo, de la junta de Casas Baratas y de la mayoría de la comisión encargada de estudiar la anexión.

Bilbao se anexionaba Deusto y con ello adquiría un valioso suelo, como respuesta a las ambiciones económicas de sus gestores. Era esta una excelente adquisición con un terreno rural que contaba no solo con miles de metros cuadrados sobre los que poder actuar sino que también con una extraordinaria orografía sin apenas problemas, sobre la que poder llegar a realizar un efectivo desarrollo urbano, construyendo bien fábricas o bien viviendas. Terminarían haciendo lo que más se temieron las autoridades de Deusto mientras la extensión del Ensanche  la dedicaban como zona residencial para una clase pudiente, Deusto se dedicaría exclusivamente a ser un enclave industrial y una zona para ubicar las viviendas para los obreros y para la gente de escaso poder adquisitivo.

Gogora. Una equivocación

Jueves 27 de junio de 2024

El Lehendakari Pradales el pasado lunes les dijo a los quince nuevos  consejeros que no tengan miedo a equivocarse. Con todo respeto y si me lo permite he de decirle que él se ha equivocado cediendo, porque era un área muy afecta al lehendakari Urkullu, todo lo referente a la Memoria y  a Gogora en manos del PSE y no porque no tengan derecho, que lo tiene, ni que yo no reconozca que cualquier negociador haga el reparto de competencias de las carteras y los cometidos en virtud de los números, sino porque este aspecto de la realidad vasca jamás ha sido abordado en serio por el PSE. NUNCA.

Han hecho cosas, presentado  libros, una exposición sobre Julián Zugazagoitia, pero no ha sido nunca algo liderado en serio ni aquí ni en Madrid, teniendo la historia de lucha que tienen, que es tan antigua como la del EA-PNV y con quien compartimos el primer gobierno vasco en 1936. Para ellos todo se ha resumido en la persona de Ramón Rubial y para de contar.

Digo esto porque Eneko Andueza, de tan satisfecho que estaba el martes dijo enfático que “Gogora recordará la historia reciente de la que los socialistas somos protagonistas”. No sé a que venía decir algo que nadie pone en duda salvo ellos que no han hecho nunca nada para ponerla en valor.

Lo ha rematado el nuevo viceconsejero Martin Retortillo del que dicen es persona muy sensible con los temas de la  memoria “en el sentido de no perder perspectiva de algunas  cosas que han pasado en Euskadi y poner el acento  en la deslegitimación del terrorismo” pero también de la ”actitud de la sociedad vasca respecto a ETA o cual ha sido la responsabilidad de otros partidos respecto a la banda  terrorista”.

¿Alguien del PNV ha sido insensible a esta realidad?.

Dicen más. Los socialistas creen que la actividad del Instituto de la Memoria, de la Convivencia y los Derechos humanos está algo alejada de la acción del Gobierno vasco  y se plantean como reto lograr que se acerquen y que conviva también con el trabajo que viene haciendo el Memorial de Victimas del Terrorismo de Vitoria.

No deja de ser una crítica improcedente a todo lo hecho, que ha sido  muchísimo por los anteriores gobiernos de coalición, por el Lehendakari Urkullu y por Aintzane Ezenarro que curiosamente estuvo el  pasado 19 de junio en el acto en memoria de Eduardo Puelles, cuando se cumplen 15 años de su asesinato a manos de ETA en Arrigorriaga.

¿Se acuerdan de lo dicho por el Lehendakari en el Parlamento Vasco?. ¿O fue melifluo?.

Solo recordar como el Lehendakari Urkullu terminó su legislatura con el homenaje en Artxanda a los gudaris y milicianos muertos y apresados tras la batalla de Artxanda.

No pongo en duda la sensibilidad de Retortillo para la Memoria pero lo que es asistir a este tipo de actos, no le he visto nunca. Ojalá cambie ahora.
Mala pinta tienen estas declaraciones, empezando de esta manera, para hacerse cargo de una  competencia  tan  sensible y trabajada por el EAJ-PNV, y tan necesitado de empatía.

Incomprensiblemente perdemos pie en Justicia

Miércoles 26 de junio de 2024

Ha sido vergonzoso que el PSOE y el PP hayan tenido que recurrir a instancias europeas para llegar a un acuerdo y desbloquear algo que debería haber sido renovado hace cinco años si la justicia de verdad en España fuera independiente, arreglo que está tasado en su sacrosanta Constitución sobre cómo hacerlo. Y luego hablan de sentido de estado, algo que solo es sentido común y algo de respeto.

Este lunes han llegado a un acuerdo en Bruselas para renovar al Consejo General del Poder Judicial, pero  le escuché a Aitor Esteban resignado en el pasillo del Congreso diciendo que no iban a votar a los nuevos miembros ya que han excluido, entre otros, al Grupo Vasco.

Me parece incomprensible y me apena esa indefensión y hablo desde la experiencia. En los tiempos en los que estuve en Madrid como portavoz parlamentario del Grupo Vasco personalmente negocié tanto con el PSOE como con el PP  la presencia en el Consejo  de Adrian Celaya, Wenceslao Díaz Argal, Emilio Olabarria y Margarita Uria que fueron todos ellos miembros del  Consejo General del Poder Judicial llevando a esa casa sobre todo sentido común y eficacia profesional. Y ahí está su buen hacer.

En aquel tiempo éramos como Grupo Vasco solo influyentes pues nuestros votos no decidían pero a pesar de ello lográbamos esta presencia. Ahora somos decisivos, no solo son los votos de Junts, y nos excluyen. Me ahorro comentarios. Me contengo.

Es como aguantar al portavoz de Sumar en el Parlamento Vasco, Jon Hernández, secretario general del PCE que siendo uno de 75 le dijo al Lehendakari Pradales que no le concedería ni un solo día de los cien de esa mínima cortesía. Está en su derecho, pero ¿qué hacemos en el Congreso apoyando nosotros a Sumar?.

Son dos cosas que me dejan perplejo.