Martes 20 de junio de 2023
Kaixo Iñaki:
Hace poco me invitabas a una comida en la que Edorta Jiménez iba a intervenir para presentar su nueva publicación, NIKOLE. No pude asistir por encontrarme de viaje con amigos de la Diáspora por tierras del Valle de Baztán. Pero a mi retorno, pasé por Elkar para su adquisición.
Hoy, terminada su lectura, debo agradecerte, en primer lugar, la invitación que me cursaste, y, correspondiendo a tu pregunta de qué me ha parecido el libro, te anoto a continuación algunos comentarios que me surgen. Y empezaré con mi felicitación al autor por su dominio del euskera, por su importante uso de diversas técnicas literarias, por su gran conocimiento de datos históricos de la sociedad de los ámbitos geográficos en que vivieron Sabino y Nikole, por las hipótesis que plantea introduciendo a veces en el texto a su propia persona con hipótesis y/u opiniones personales, por sus referencias bibliográficas de autores ajenos a la sociedad vasca, exponentes de su nivel intelectual, etc., etc. Resumiendo: es un libro recomendable, y personalmente he gozado leyendo su texto.
Junto a esta mi apreciación positiva, siento, sin embargo, que la historia del nacionalismo vasco, y en concreto los análisis de los textos de Sabino Arana se realizan – no me refiero a Edorta Jiménez-, en mi opinión, sin una perspectiva comparativa con los escritos de sus contemporáneos. Se recurre frecuentemente a interpretaciones interesadas. En el caso de Nikole, el propio autor afirma «Emakumea ez da ia Inon aipatua izan, eta aipatua izan denetan, iraintzeko izan da…» («A la mujer casi nunca se le cita, y cuando se la hace, es para ofenderle…»).
En este sentido, es resaltable, por ejemplo, la estrategia de la publicación de importantes historiadores como Santiago de Pablo, José Luis de la Granja y Ludger Mees Documentos para la historia del nacionalismo vasco (Editorial Ariel S.A.) aportando sólo textos, parciales, dirigidos con una intencionalidad ideológica determinada. Entre los frecuentes tópicos se encuentra el del racismo como si en las legislaciones, escritos y comportamientos de los políticos contemporáneos de Sabino no existiera nada igual; o la tan criticada acusación de su maquetismo, como si las legislaciones de emigración e inmigración españolas no hubieran sido mucho más criticables, cuando, en palabras de Pruden Gartzia en su recensión de Barne-muinetako Sabino Arana Goiri: Gutunak I (1876-1903) «…en este libro el lector se llevará una pequeña sorpresa al constatar que en las cartas de “barne muinetako” de Sabino casi no existe mención alguna de la expresión maketo, ni tampoco consideración de xenofobia alguna:, salvo sólo en dos o tres oportunidades que cita a Bilbao como villa maketofila”. (La traducción es mía); o el tópico del perverso separatismo, sin tener en cuenta los movimientos independentistas y las constituciones de nuevos estados que se dieron el siglo XIX, con sus correspondientes aplicaciones de políticas de eugenesia, tanto con objetivos sanitarios, como de logro de una genética mejorada. (El interés de este tema -Edorta Jímenez se referie a este tema, pág. 192- me animó a recopilar los discursos, íntegros, de líderes independentistas de los países latinoamericanos, publicados con el título ADIOS, MADRE PATRIA, que la UPV no la quiso publicar, y al análisis de las diversas legislaciones de inmigración de dichos países, anteriores a 1950.
Entre otros tópicos antisabinianos están sus conceptos lingüísticos, aunque poco se critica las actitudes antieuskéricas de intelectuales españoles como, por ejemplo, la del “inefable investigador del alma español”, Mendendez Pelayo, que tan exhaustivamente analiza Pruden Gartzia en su tesis doctoral, La España metafísica,
Resumiendo: mis ZORIONAK a Edorta Jiménez por su Euskera y por datos que aporta, y mis reiterados deseos de que los investigadores desarrollen análisis globales, en lugar de dedicarse a zarandear con intencionalidades ideológicas determinadas a personas individuales como Sabino Arana, entre otros muchos.
Josu


