La Laponia navarra

Sábado 10 de diciembre de 2022

Los valles pirenaicos de Aezkoa, Zaraitzu y Erronkari habrían sufrido en las últimas décadas una paulatina e interrumpida desertización demográfica. Así, en 2019 los tres valles sumarían tan sólo 5.418 habitantes censados lo que representa una densidad poblacional de 3, 8 habitantes/km2 y a años/ luz de la media de Navarra situada en dicha fecha en 68,1 habitantes km/2, lo que convertiría a dichos valles en la Laponia Navarra.

La dieta alpina

La economía de los valles pirenaicos se ha basado en las últimas décadas en la conocida dieta alpina, cuyos ingredientes principales eran el turismo alpino, la explotación agropecuaria y forestal y la industria agroalimentaria.

Dicha fórmula creaba excelentes platos minimalistas, de apariencia altamente sugestiva pero con fecha de caducidad impresa debido a la irrupción de la borrasca pandémica del post coronavirus que pondrá a prueba la solidez de los cimientos de la economía pirenaica ya lastrados por la desertización demográfica y por el déficit de vivienda ocupacional.

Los nichos ocupacionales

Agricultura, ganadería y explotación forestal son sectores que llevan décadas en decadencia, ahogados por la competencia desleal que impone la economía global y sin embargo tienen un enorme potencial para crear eco-empleo pero para ello sería necesaria la implementación por la UE de medidas proteccionistas en forma de  subvenciones a la industria agro-alimentaria para la Instauración de la etiqueta BIO a todos sus productos manufacturados.

Así, se podrían crear en los valles del Pirineo cerca de 100 puestos de trabajo apoyando la producción ecológica de alimentos, incentivando el consumo local de productos agrícolas y ganaderos autóctonos y promoviendo la conversión de la actual industria forestal hacia explotaciones que cultiven especies de mayor valor añadido o que produzcan de forma sostenible la biomasa necesaria para reducir la dependencia de los combustibles fósiles.

 En este contexto, la instalación  de plantas de pellets o de astillas de madera para consumo energético y de plantas de biomasa para generar energía eléctrica generará trabajo digno y estable lo que supondrá la revitalización de la población local y un importante paso hacia el objetivo confeso de lograr un Pirineo sostenible.

El Pirineo y la energía verde

La escalada de los precios del gas y la electricidad habría sorprendido a Europa con las reservas de gas en mínimos históricos y habría escenificado el fracaso rotundo de las políticas energéticas de una Unión Europea incapaz de lograr la utópica autosuficiencia energética. 

En este contexto emerge la energía verde como alternativa energética, lo que implicará la conversión de la actual industria forestal hacia explotaciones que cultiven especies de mayor valor añadido o que produzcan de forma sostenible la biomasa necesaria para reducir la dependencia de los combustibles fósiles, y de lo que sería paradigma la planta de biomasa de astillas de madera de Aoiz (Navarra), que estará operativa en el 2023.

Asimismo, dada la actual coyuntura de emergencia energética y que la producción de astillas de madera es más barata que la de pellets, no sería descartable la instalación de nuevas plantas de biomasa de astillas en el Pirineo. Dichas plantas utilizarán la madera de aprovechamientos forestales en poblaciones próximas para fomentar la economía circular, minimizar la huella de carbono y optimizar la cadena de valor, con la consiguiente creación de puestos de trabajo fijos que posibilitarán el crecimiento demográfico de unos valles que habrían sufrido una paulatina e interrumpida desertización demográfica.

Escasez de vivienda ocupacional

En la última década, asistimos al empadronamiento en los pueblos de dichos  valles de una generación de jóvenes emprendedores que han provocado el resurgir de la industria agroalimentaria en la zona. De ello serían paradigma la apertura de varias empresas dedicadas a la fabricación de queso amén de otras explotaciones dedicadas a la venta de productos derivados del cerdo, cordero, potro y ternera ecológicos.

Sin embargo, dicho crecimiento estaría lastrado por la escasez de vivienda ocupacional,  problema que se agravaría en pueblos como Otsagabia en el que la oferta de vivienda de alquiler es inexistente por lo que se antoja urgente la implicación del Gobierno de Navarra a través de Nasuvinsa para impulsar la creación de viviendas de alquiler y paliar la acuciante escasez de vivienda ocupacional en dichos valles.

Germán Gorraiz López- Analista

Mañana viernes presentación en Bilbao

Jueves 8 de  diciembre de 2022

Esta foto es del miércoles en la sala Ibaigane de Basauri. Iñaki Errazkin fue concejal en esta localidad en tiempos del alcalde Berrocal.

El alcalde Asier Iragorri y el teniente alcalde entre el público. En la fotografía Txema Montero, Iñaki Errazkin, Iñaki A, Mari José Mielgo, la editora de “Palabra de Iñaki” libro político con una conversación entre un militante de la izquierda vasca y  un jelkide. ¿El mérito?. Actualidad y memoria de estos años y hecho en un mes a través de WhatsApp en septiembre para la Feria de Durango. Como dijo Txema Montero, no le costó nada leerlo y prologarlo pues se lee en un pis pas. Engancha.

Discrepamos en temas de calado como la guerra en Ucrania, la Otan, la política en Madrid, el cierre de Egin, y coincidimos en describir a la monarquía española como una gran cloaca y a ciertos periodistas que lo han permitido colaborando con la ilegalidad de una vida disipada.

Y lo presentaremos este viernes en el Edificio La Bolsa en la calle Pelota de Bilbao a las 19:30. No te vamos a defraudar, ponlo en tu agenda.

Los gudaris del balón

Miércoles 7 de diciembre de 2022

La selección vasca del periodo 1937-1939 la formaron futbolistas de gran nivel que utilizaron el deporte con fines solidarios y propagandísticos y viajaron por todo el mundo en plena Guerra Civil. Este ensayo recoge, mediante textos accesibles y fotografías de época —algunas de ellas inéditas— las experiencias y los logros, tanto deportivos como humanitarios, del equipo Euzkadi en ese periodo.

Los gudaris del balón fueron futbolistas vascos que utilizaron el deporte con fines solidarios durante la guerra de 1936. Lucharon con su mejor arma, el balón, abarrotando los campos de fútbol, y con sus recaudaciones lograron mitigar las penurias de la guerra y situar al País Vasco en el mapa mundial.

Nueve meses después de estallar la guerra, en abril de 1937, el lehendakari José Antonio Agirre impulsó la selección vasca de fútbol bajo el nombre de Euzkadi con el objetivo de realizar labores humanitarias y propagandísticas a favor del Gobierno Vasco. Aquel equipo estaba formado por muchos de los mejores jugadores de la época, y esa fama les permitió cosechar elevadas recaudaciones con fines solidarios. Tras dos años y medio de gira por diferentes países, llegó la disolución del equipo, en agosto de 1939, y en aquel momento, México se convirtió en un refugio seguro y próspero para los jugadores. Desde que en 1915 se creara la primera selección vasca, la etapa de 1937 a 1939, cuya historia recoge este libro, constituye la parte más importante a nivel histórico y deportivo.

“La selección Euzkadi del periodo 1937-1939 la formaron futbolistas vascos de gran nivel que utilizaron el deporte con fines solidarios y propagandísticos y viajaron por todo el mundo en plena guerra civil española.

Este completo ensayo recoge, mediante textos accesibles y fotografías de la época –algunas de ellas inéditas– las experiencias y los logros, tanto deportivos como humanitarios, de la selección vasca en ese periodo.

Pretende divulgar la poco conocida historia de la selección vasca en esa época, al mismo tiempo que le rinde homenaje”.  

El autor

Joseba Gotzon Varela. Es cantautor, escritor y escultor. Ha publicado diecisiete discos que ha presentado en numerosas giras internacionales, en países como Italia, Portugal, Georgia, Argentina, Brasil, Cuba o México. En 2018 se adentró en el mundo de la escultura, y desde entonces ha producido numerosas obras relacionadas con el ochotismo. Ha escrito cuatro libros relacionados con este campo y dirige el Festival Internacional de Ochotes de Portugalete. Entre 1997 y 1999 recogió la historia de la música de Portugalete en cinco tomos. En 1998 publicó un libro sobre la selección vasca de fútbol, junto al disco conmemorativo Nortasuna, y en 2015, coincidiendo con el centenario, publicó el estudio Selección Vasca de Fútbol 100 años 1915-2015, en cuatro tomos, dos de ellos dedicados al equipo Euzkadi durante la Guerra Civil.