Domingo 8 de noviembre de
2020
Los
ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea (UE) se mostraron este miércoles
partidarios de establecer un supervisor comunitario contra el blanqueo de capitales que
complemente la vigilancia de las autoridades nacionales, a raíz de varios escándalos en bancos del
continente en los últimos años.
Los
titulares económicos de los Veintisiete pedirán a la Comisión Europea (CE) que
presente una
propuesta legislativa
en este sentido, así como que recoja parte de la legislación comunitaria antiblanqueo en una
regulación que sea directamente aplicable por los Estados y que haga una propuesta para crear un
mecanismo de cooperación entre las unidades de inteligencia financiera de los socios.
Así
se recoge en unas conclusiones respaldadas por los ministros en una reunión
celebrada por
videoconferencia
y que serán aprobadas por procedimiento escrito próximamente.
La
toma de posición de los países llega después de que la CE presentase en mayo
pasado un plan de acción contra el
lavado de dinero y la financiación del terrorismo en el que incluía, entre otras, estas tres medidas.
Con
las directrices de las capitales, la Comisión presentará las tres propuestas en
el primer trimestre de 2021.
El
nuevo supervisor europeo podría vigilar directamente a ciertas entidades de
«alto riesgo» y podría sustituir a los supervisores nacionales en situaciones
excepcionales, según informó el Consejo.
El
vicepresidente de la CE Valdis Dombrovskis indicó que empezará vigilando las
instituciones
financieras y
los criptoactivos, mientras que para las actividades no financieras se
trabajará en
una
«coordinación» de la supervisión.
Argumentó
que, si se incluyesen ya las instituciones no financieras, el número de
entidades bajo
supervisión
europea sería mucho mayor, por lo que «tiene sentido» comenzar
centrándose en las financieras y ver si es posible expandirlo después.
Durante
el debate entre ministros, varios países abogaron por cubrir solo o de forma
prioritaria
las
instituciones financieras y algunos -Francia, Luxemburgo e Italia- insistieron
en vigilar los
criptoactivos
por su potencial para ser usados para blanqueo y financiación del terrorismo.
Por
su parte, la vicepresidenta y ministra española de Asuntos Económicos, Nadia
Calviño, defendió que la lucha
contra el blanqueo debe ser «una prioridad» y recalcó que los
recientes ataques terroristas
muestran la importancia de trabajar en ello.
«Apoyamos
la creación de un supervisor europeo. Debería centrarse en las instituciones transfronterizas y
cooperar muy de cerca con las autoridades nacionales», dijo Calviño, quien se mostró también a favor
de la «armonización de las áreas más sustanciales a través de una regulación».
La
vicepresidenta española instó a trabajar «en paralelo» en ambas
iniciativas y establecer un calendario claro para tomar decisiones en los próximos meses.
Este
«código normativo único» recogería en una regulación parte de las
reglas que se contemplan hoy en las directivas europeas contra el blanqueo pero, al
contrario que estas, sería directamente aplicable por los Estados, con lo que se reducirían las
diferencias entre países a la hora de aplicar las normas.
Las
peticiones para establecer un supervisor común, procedentes entre otros del
Banco Central
Europeo, se
multiplicaron en 2019 a raíz de escándalos de blanqueo a través de cuentas de bancos en Holanda, Letonia
o Estonia.
Sin
embargo, las reticencias de los países a dar más competencias a los
supervisores comunitarios han impedido hasta ahora adoptar medidas de calado más allá de
ampliar los poderes de la Autoridad Bancaria Europea