«¿Felipe VI será el último rey?», se pregunta New Yorker.

Domingo 30 de agosto de 2020

La revista The New Yorker, el referente mundial en materia cultural, se ha preguntado en un extenso reportaje sobre la monarquía española si Felipe VI será el último rey de España.

Cita al prestigioso historiador Paul Preston para avalar esta posibilidad, mientras recuerda la polémica actitud que tuvo el monarca avalando la represión contra el referéndum del 1-O en Catalunya. «Paul Preston, el biógrafo de Juan Carlos, me ha dicho que no puede descartar la posibilidad [de que Felipe VI sea el último Rey]. «Felipe tiene muchas cosas en su contra», me ha dicho. Menos afable y carismático que Juan Carlos, Felipe VI ha adoptado una postura inflexible con las fuerzas independentistas de Catalunya, incluso avalando las duras tácticas policiales que se han aplicado. Eso lo ha convertido en una figura muy impopular en Catalunya, y en las últimas visitas que ha efectuado ha sido abucheado por la multitud que lo esperaba. «El Rey de España tiene que demostrar que representa a todas las comunidades del país, no sólo a los españoles», dice Preston», señala.

Sin embargo quien se lleva el premio a la hora de desprestigiar la monarquía española, según The New Yorker, es Juan Carlos I. «Se hace difícil pensar en un monarca hoy en día que haya caído en desgracia de una forma precipitada y completa como Juan Carlos. Su caída ha puesto en duda el futuro de la corona española. Las izquierdas en España piden un referéndum sobre el futuro de la monarquía. El presidente español, el socialista Pedro Sánchez, ha hecho un llamamiento a la unidad y ha reiterado el apoyo de su gobierno a las «instituciones nacionales», incluida la monarquía.

Pero la historia no se ha acabado y parece que es correcto preguntarse si Felipe VI será o no el último rey de España», indica. The New Yorker «La caída en desgracia de Juan Carlos en España y el precario futuro de las monarquías en el mundo», titula The New Yorker La revista, que hace un repaso de las monarquías europeas desde la Primera Guerra Mundial, cuando desaparecieron muchas de ellas, apunta que la británica es actualmente la más sólida. Recuerda que hace años también lo era la española, pero que eso ha pasado a la historia, al volver a experimentar al rey emérito la larga tradición borbónica de exiliarse de España. «Al huir del país, Juan Carlos está manteniendo una antigua, y a veces olvidada de forma conveniente, tradición familiar borbónica de subterfugios, huidas y exilios. En 1931, el abuelo de Juan Carlos, Alfonso XIII, huyó del Palacio Real de Madrid, y de España, sólo dos días después de que unas elecciones municipales que ganaron de forma masiva los republicanos acabara con la monarquía y estableciera la Segunda República española», apunta.

Pero recuerda también que esta Segunda República fue una de las pocas excepciones de la monarquía borbónica desde 1714, al lado de la invasión napoleónica y la denominada Revolución Gloriosa de 1868, además del paréntesis del general Franco. Después de que el dictador nombró a Juan Carlos como sucesor, y la consolidación del monarca después del intento de golpe de Estado de 1981, el autor del reportaje, Jon Lee Anderson, explica que ya en 1998 escribió un perfil en The New Yorker donde insinuaba los rumores que apuntaban que Juan Carlos recibía comisiones de los acuerdos comerciales internacionales en los que participaban empresas españolas.

Y relata un caso de censura. «Uno de los principales empleados del Rey en el Palacio de la Zarzuela llamó a los editores de una revista importante española, para advertirlos que no reprodujeran el artículo en español. Y obedecieron», lamenta. Según The New Yorker, la caída de Juan Carlos empezó en 2012 con el asunto de la cacería de elefantes en Botsuana, y de su amante Corinna Larsen, cuando España estaba en plena crisis económica y en medio de una fuerte recesión.

La conclusión final es que quizás lo que sucede es que las monarquías están en amenaza de extinción, y que la historia parece que quiere acabar lo que inició con la Primera Guerra Mundial. – Mucha gente piensa que no solo la historia quiere terminar lo empezado en la 1ª Guerra Mundial con respecto a las monarquías, sino también con respecto al derecho de autodeterminación (Escocia, Norte de Irlanda, Gran Bretaña frente a Europa, Quebec, etc.).

Nombre del comentarista: Sony

SORTU se merienda a EA en Navarra

Viernes 28 de agosto de 2020

Nada nuevo bajo el sol. Ziarreta y Urizar vendieron la formula de la Izquierda Abertzale nucleada en una plataforma llamada Bildu con Sortu, Aralar y Alternatiba. Habían estado en el Gobierno Vasco de Ibarretxe con Ezker Batua, pero con sigla propia, y eso no les satisfacía. Querían reemplazar al PNV como fuera y se embarcaron en el proyecto de la vieja Herri Batasuna creyendo ingenuamente que iban a pintar algo.

Previamente Ziarreta había dejado al Lehendakari Ibarretxe en la estacada. Este tuvo que disolver el Parlamento y convocar elecciones que ganó pero la entente de Patxi López con Basagoiti mandó al PNV a la oposición. Era lo que quería aquella EA y sobre todo Sortu. La operación era de manual. Se llama “autobús con compañeros de viaje”. El conductor era y es Sortu. Y los compañeros de viaje, compañeros kleenex, que se van tirando poco a poco por la ventana.

La idea de todos en alegre biribilketa es atractiva. La venden como una izquierda con cuatro sensibilidades. Y como Sortu tiene el pecado original de ETA, EA les venía muy bien para tapar sus vergüenzas. Pero esa EA entreguista poco ha hecho para marcar su propio terreno y en la actualidad le apuñalan por todas partes. Ya ni les tienen respeto. A los pocos de EA con cargo los han reconvertidos en gentes más de Sortu que los de Sortu.

Bildu, como proyecto para incautos es el chollo del siglo. Pero los partidos comunistas de las tierras vascas actúan como Drácula. Te chupan la sangre y cuando ya vales muy poco te deshaucian.

Es lo que le acaba de ocurrir a EA en Navarra.

El sector crítico, apoyado por el fundador de EA Carlos Garaikoetxea, denuncia que el desaire de EH Bildu a EA en  esta ocasión es claro, ya que la parlamentaria en el Parlamento de Nafarroa, Miren  Aranoa  había  reclamado expresamente y por escrito que su recambio en la Cámara navarra fuera de su mismo partido. En una misiva, Aranoa considera que, al renunciar a su escaño por un tema de «causa mayor» y «al tratarse de uno de los dos únicos escaños» correspondientes a su formación, «ha de ser una persona de Eusko Alkartasuna quien me sustituya». La carcajada en Sortu ha sido antológica.

Más allá de la misiva de Aranoa, fuentes del sector crítico explican que dentro de EH Bildu hay un reparto por cuotas de partido tanto en el Parlamento de Nafarroa como en la Cámara vasca que garantizaría a EA poder mantener su representación   parlamentaria  en caso de que uno de sus diputados renuncie, más si cabe cuando el motivo de la marcha de Aranoa es de «fuerza mayor».

Por todo ello, esta corriente ha denunciado infructuosamente «modificaciones» en la actitud de EH Bildu en comparación con los inicios de la coalición que aglutina a Sortu, EA y Alternatiba. «Antes, cuando un miembro de EA dejaba su cargo, se ponía a otra persona de EA», recuerdan. Asimismo, critican que la elección de Arantxa Izurdiaga para reemplazar a Miren Aranoa es «una decisión unilateral de Sortu» que no se ha debatido en ninguno de los canales internos de EH Bildu. «Esta decisión no se ha tomado en ningún  órgano de la coalición», aseguran muy molestos.

El precedente de Urizar

No es la  primera vez que EH Bildu realiza un movimiento de estas características en detrimento de la formación nacida en 1986. Sin ir más lejos, hace un año la coalición independentista optó por un representante de Alternatiba para sustituir en el Parlamento Vasco a Pello Urizar, que abandonó su escaño y el liderazgo de EA para retirarse de la política.

Para colmo la situación de las elecciones internas de EA están en sede judicial.

Todo de manual. Un clásico diría que “con niños se acuesta, meadito se levanta”.

Pues eso.

Lástima que LAB no se presentara a las elecciones

Jueves 27 de agosto de 2020

Fue Garbiñe Aranburu quien dijo aquello de la “primavera  roja”. No tenía bola de cristal esta revolucionaria señora y resultó su augurio en “primavera viral”  y todos confinados, hasta los sindicatos que incluso han tenido sus sabrosas vacaciones, como Dios manda.

Vuelven pues al ruedo cargados de reivindicaciones y un gran stock de pancartas. Siguen diciendo que lo primero es la salud. Como si ese grito de supervivencia no lo emitimos todos los seres humanos. Todos. Hasta los “gusanos de la patronal”. Todos. Se olvidan que para tener salud tienes que comer y para comer tienes que trabajar y que además puedes compaginar salud y economía, aunque en su criterio de la primavera roja excluían una cosa y la otra y te decían que el Gobierno Vasco estaba en las garras de la patronal. La primavera roja exigía miseria para prosperar.

No sé por qué la gente tiene tan corta memoria y olvida estas tremebundeces que el tiempo siempre pone en su sitio.

Tampoco querían las elecciones el 12 de julio y sin embargo al frente del gobierno había gente más sensata que ellos, las elecciones se hicieron y hoy no estamos buscando el día de setiembre para hacerlo en medio de estos rebrotes y con permiso del alcalde de Ordizia.

Y es que los sindicatos siempre tienen razón y pasa  como con los jueces y los árbitros a los que no puedes tocar ni con el pétalo de una rosa. Si lo haces te dicen que estás pagado por Confebask que parecería fuera la gran empresa de Jack el Destripador. Pobres Pymes con esta gente.

Hoy Garbiñe Aranburu ha estado en su línea. El Gobierno Vasco, el Departamento de Educación, la Patronal, todos son culpables y en lugar de serenar y buscar soluciones anuncia marchas y huelgas. El jarabe democrático que decía Iglesias.

Me ha llamado la atención la respuesta que ha dado cuando  Manterola, con  buen criterio le ha preguntado si está de acuerdo con el criterio de bajar salarios para evitar enviar gente al paro. Ha  dicho que no, pero luego ha matizado diciendo que había que estudiar la realidad de cada empresa. ¿En qué quedamos?.

En lo que si ha estado clara es en que este sistema capitalista es el culpable de todo sin decirnos cuál es su sistema paradisíaco y cuál es su modelo resuélvelo todo  habida cuenta que le gusta el cubano, el nicaragüense y el venezolano.

Si el capitalismo es malo, me gustaría que me dijera cuales son las bondades por ejemplo del venezolano cuando del país han emigrado ya cinco millones de personas y a los vascos ni les pagan su pensión. Y la gente no puede vivir rodeada de tanta miseria.

A mí me llama la atención la frescura  y la falta de responsabilidad con la que funcionan estos sindicatos. Nunca te ofrecen soluciones sino huelgas y marchas. No te buscan soluciones, sino culpables.

Nunca tienen deberes, solo derechos. No se les puede criticar y sin embargo ellos lo hacen a tumba abierta contra gobierno y partidos y estando tan seguros de todo no se presentan a las elecciones. Dicen que lo suyo es representar  a los trabajadores como si los partidos no lo hicieran y la gente con su voto no optara. Aquí me da, hay mucha trampa porque saben que tienen altavoz y pueden decir la mayor machada que nunca pasa nada, por muy irresponsable que seas.

Es un chollo.

Conclusión. No  se presentan  a las elecciones y te dicen que hay que hacer.

Leía en Deia una entrevista a dos páginas de la presidente del Consejo escolar, Nélida Zaitegi, una señora de 63 años que algo debe saber de educación y su discurso era bien otro. Hablaba  de alumnos, de familias, de centros, de teletrabajo, de profesores, de la educación presencial, de la higiene, de los juegos, de la formación, de los niños, de la conciliación, de las pruebas, de la importancia de la educación y cuando le preguntaban sobre la gestión del gobierno vasco  ponía las cosas en su sitio en clave positiva, nunca en clave de amenaza, de huelga, de pancarta, de marcha en una actividad tan sensible y fundamental como la educación.

En definitiva que entre el catastrofismo de Garbiñe Aranburu y la sensatez  de  Nélida Zaitegi, que al parecer  de educación sabe un millón de veces más que la secretaria de LAB me quedo con esta segunda. Debo estar pagado por Confebask y todavía no me he enterado.

Lo que me indigna es el silencio de tantas familias que opinando lo mismo y no queriendo  que sus hijos sean manipulados por estos sindicatos, permanezcan callados. Y no les digan como el Emérito a Chávez. ”¿Por qué no te callas?”.

Pues porque no. Porque lo de ellos no es construir nada.

Y el que calla, otorga.