Mi edad y la de los demás

Quiero alargar mi longevidad, pero no deseo envejecer. Y creo que la mayoría de ustedes también, llegar a los 140 años … ¡pero siendo joven!

Pensaba que mi mentirijilla etaria era tan personal que a nadie más se le había ocurrido jamás tamaño atrevimiento. Leía mi deneí y no sé muy bien cómo, pero me bailaban los dígitos y siete u ocho años siempre se perdían por el desagüe de la desmemoria. Cremas y ropas ayudan, pero en realidad lo que más empuja hacia la recuperación juvenil es el propio espíritu y creérselo una misma. Y tener buena memoria, porque es bien sabido que para contar mentirijillas hace falta tener buena memoria, no vaya a decirle a mi amiga Belén un día que tengo 55 y una semana después 52, que una cosa es hacerse la tonta y otro serlo.

Pero hete aquí que preguntan en la calle y descubro maravillada que este sentirse ocho o diez años más joven se me había ocurrido “sólo” a mí y al 54% de la población vasca, más entre los mayores de 60 años; un exiguo 11% se siente más viejo/a que lo que dice oficialmente su carné y el resto es vulgarmente administrativo: confirman que su edad es la que dice la partida de nacimiento.

Aunque esto parezca una noticia rosa de cutis, ojeras, arrugas, michelines, celulitis … de las que aparecen en las revistas del corazón, en realidad tiene un trasfondo social sumamente útil para la investigación sobre la longevidad y el envejecimiento. Se trata de llegar a vivir más años, pero siendo joven, sana y retozona a ser posible, o sea, aumentar la longevidad sin el envejecimiento y sus engorrosas e indeseables acompañantes: diabetes, artritis, cáncer, Parkinson, ictus, cardiopatías, Alzheimer … Vivir, por ejemplo, 140 años no estaría mal, pero sin los pesados lastres en forma de patologías que conlleva actualmente el envejecimiento, que seguramente es una enfermedad en sí mismo.

No sé si nos recetarán telomerasa y cuando logren alargar los telómeros sin aumentar nuestro riesgo de cáncer conseguiremos llegar a esos 140 años, pero al parecer mis conciudadanos vascos/as ya han comenzado a asimilar que eso es posible, y se sienten jóvenes a edades en las que hace tan solo unas décadas serían viejos decrépitos, enfermos de envejecimiento.

Mil gracias queridos conciudadanos/as por compartir mi mentirijilla etaria.     

nekanelauzi25@hotmail.com @nekanelauzirika

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