Nuestra Gota Fría

ENTRE nosotros los episodios septembrinos verano-otoñales (en abril también, pero menos intensos) de lluvia torrencial están instalados en la hablilla popular bajo el epígrafe de gota fría siguiendo la denominación de los meteorólogos de la escuela alemana;es lo que ahora los entendidos llaman DANA, Depresión Aislada en Niveles Altos. Pero que no nos confundan, es llamar bacón a la panceta, tiene la misma grasa y es la misma cosa.

El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, se asfixia y chamusca en el mismo incendio o se anega en idéntica inundación cíclica estacional. Quisiera pensar que las catástrofes naturales son totalmente impredecibles en su localización espacio-temporal y en la intensidad de su impacto;pero no parece ser el caso. San Francisco sigue superpoblada en el mismo lugar del sismo de 1906 a la espera del siguiente gran terremoto, de modo que sus más que probables consecuencias devastadoras dependerán de cuanto se lo crean los que organizan la ciudad y las precauciones que tomen.

En Galicia legislaron que no podía comercializarse ni pasta para papel ni madera de bosques quemados ni urbanizar esos terrenos incendiados para que la plaga divina de catástrofes naturales en forma de incendios intencionados redujera sus devastadoras consecuencias.

Las inundaciones de agosto-1983 en Bilbao y comarcas del Nervión-Ibaizabal fueron terribles y dramáticas sus consecuencias con 33 muertos y miles de millones de pérdidas. Las lluvias no pueden evitarse pero siempre me he preguntado porqué antes se habían dejado talar a matarasa las laderas del cauce alto, ocupar industrialmente zona inundable y no se mondaba el cauce ni se saneaba la vega o se dejaban tirar maderas, electrodomésticos, muebles u otros desperdicios al río cuando el caudal agostaba. La corriente arrastró todo lo acumulado hasta la confluencia de ambos ríos a la altura de Basauri y en el tapón que se formó con la gota fría se encontraron todos estos restos. La gota fría nos hubiera traído lluvia e inundaciones, pero de agua no de lodo ni esos restos inauditos en un río.

La DANA este año está dejando una secuela de muerte (seis muertos hasta el momento) y destrucción en todo el levante español. Al mismo tiempo, escucho más que sorprendida que los medios presentan esta gota fría como si en verdad nunca antes hubiera ocurrido algo parecido, cuando con mayor o menor intensidad sucede todos los años por estas fechas y en la historia ya se data este fenómeno en tiempos de Jaime I, ¡que ya ha llovido! Pero cuando viajo al litoral mediterráneo observo que como si no fuera con ellos/nosotros, se tala y construye en laderas de ríos, hay vegas de inundación de ríos, arenales, restingas, anteplayas y marismas ocupadas por chiringuitos;veo maleza que atora su cauce y hasta pabellones industriales y casas levantados en riberas inundables de un río que de vez en cuando reclama su dominio de manera dolorosamente destructiva, y cuando el río va seco hasta se dibujan parcelas de aparcamiento. Un conjunto de despropósitos que pagamos todos en vidas y bienes cuando la “imprevista” gota fría de cada año nos deja helados y muy mojados. Y el cambio climático lo podrá agravar, pero no es el culpable de la imprevisión y desidia.

La diplomacia del beso

AUNQUE casi toda la parafernalia entre magnates que rodea a sus reuniones planetarias G7 o G8 sea siempre parecida, en esta ocasión en Biarritz me ha llamado la atención la cantidad de besos que se han cruzado en sus respectivos peteiros unos y otras. Tal vez por haber sido en la France de los tres besos protocolarios, pero no había observado tanto besuqueo en anteriores encuentros. Así que analizándolo en clave positiva no está nada mal, es mucho mejor un beso que un garrotazo o un misil, porque a fin de cuentas los ósculos son declarar una guerra a la que no quiere ir nadie. Claro que también podemos hablar de otros besos mientras se apuñala por la espalda sin olvidarnos del beso helador de la muerte, de la enfermedad del beso o del beso a quien se nos va para siempre y sobre todo del beso de Judas, quizá el musukeo más común y corriente.

Beso, diplomacia, flujos migratorios, guerra comercial arancelaria, desarrollo sostenible, intimidación militar mutua, cambio climático, hambre y derroche simultáneo de alimentos, desigualdad y excluidos sociales, G7… en el juego del descarte, de estos elementos seguramente muchos estarán descabalgados de la lista de prioridades de los reunidos en la trama Trump&Cía. Pero dejando a los expertos politólogos la exégesis de esta diplomacia besucona y sus resultados prácticos y tangibles, el ciudadano/a de a pie que añora un pasado mejor presagiando un mañana bastante incierto porque suficiente tiene con sobrevivir al jodido presente, se preguntará sobre lo que a él le afecta aquí y ahora una reunión de este nivel. Nos dicen que solo ellos poniéndose de acuerdo podrán cambiar el mundo: frenar el cambio climático y evitar sus terribles consecuencias, parar guerras comerciales, de soldaditos o galácticas, que ellos ordenarán la inmigración, que favorecerán la igualdad de pueblos y personas… Lo dudo, porque cada día van más a guerras sin declarar o levantan imponentes muros físicos y arancelarios nuevos, porque permiten que unos amasen estratosféricas fortunas esquilmando a los más pobres…

Y yo como muchos otros ciudadanos del común, en vez de estos grandes temas, hablamos y nos preguntamos si por culpa de su reunión que preveo fútil nos mereció la pena desviarnos de nuestra ruta habitual para volver a casa;si merece la pena gastar los miles de millones derrochados en tres días probablemente hueros de resultados;si compensa recompensar ahora a los comerciantes de Biarritz y alrededores por las millonarias pérdidas veraniegas que les han originado;si tanto dinero nos sobra y de tanta seguridad gozamos en otros lares como para haber desplazado a más de 21000 policías (a ambos lados de la frontera) en un radio de 20 kilómetros para proteger a los superprotegidos. En fin, que para estos magros resultados resumidos en los morritos de Trump besuqueando a Merkel o de Macron en los papitos de B.Johnson o Trudeau con P. Sánchez de testigo sin gobierno, rememorando el huerto de los Olivos, hubiera sido preferible la reunión por videoconferencia. Más barato y de igual o mejor resultado que esta diplomacia del besuqueo vacuo, pero sin molestias para los ciudadanos paganos.

Nuestro pan de cada día

CADA día bajo a comprar una barra de pan en la seguridad de que lo habrá y de que podré pagarlo. Pero para 820 millones de humanos esto es hoy casi una quimera.

Ha sido noticia machaconamente repetida que ayer hace cincuenta años un hombre pisó la luna, el archiconocido pequeño paso convertido en un gran salto para la humanidad. Salto-hazaña que se quiere repetir en 2024 por el módico costo de 150.000 millones de dólares. Papel de aluminio, telecomunicaciones, satélites… Son muchos los avances tecnológicos derivados de los viajes espaciales, pero también los dólares gastados para lograrlos. Aunque lo hayan publicitado poco, también hoy hace cincuenta años Franco designó a Juan Carlos sucesor a la Jefatura del Estado con título de rey;nos endosó un presunto monarca demócrata, probablemente ideólogo del 23-F-81, entregador del Sahara, mataelefantesy comisionista mayor del reino con honores en Forbes. De esto se juzgará a quien lo denuncie, pero no a él porque era inviolable. Franquista vividor comisionista coronado gran español con Suiza como patria putativa.

Europa y Marruecos han firmado un acuerdo de pesca;por 140 barcos durante cuatro años Marruecos cobrará 208 millones de euros;el 90% de la pesca se hará en aguas del Sahara Occidental, ilegalmente ocupada por el rey hermano de Felipe VI, pero los saharauis no recibirán ni un solo euro y pasarán hambre si no les mandamos alimentos.

Un grupo de multimillonarios nigerianos piden pizza en Londres que British Airways se las sirve a domicilio en Lagos. Al año 1.300 millones de toneladas de alimentos se tiran a la basura.

La obesidad y el sobrepeso son ya una epidemia mundial. Cuarenta millones menores de cinco años, y 672 millones adultos la padecen con sus diabetes y riesgos cardiovasculares asociados.

Mientras tanto, el hambre y la desnutrición se enseñorea, especialmente en zonas rurales, por tercer año consecutivo, dejando en agua de borrajas el objetivo de la ONU, la Unesco y la FAO de Desarrollo Sostenible de Hambre Cero en 2030. En 2018, 820 millones padecieron desnutrición, uno de cada nueve humanos. Conflictos armados, sequías, pésima organización económica… hacen que en África oriental un tercio de la población esté desnutrida. O que en la maravillosa Buenos Aires un 20% de la población sea pobre de pedir pan y que hasta en nuestros lares un 8% de la población esté en riesgo nutricional.

Es bien sabido que erradicar el hambre y la desnutrición es la clave para el desarrollo, el bienestar y el crecimiento económico sostenible con empleo y estabilidad social y política.

Pero si el pan nuestro de cada día se va a la luna, a la guerra, al bolsillo del emérito, a nigerianos podridos de pasta, al sátrapa de Marruecos o a la basura de los epulones cada día más obesos es difícil que llegue a quien pasa hambre. Después nos quejaremos de que vengan inmigrantes a pedirnos pan saltando verjas, remando en patera o, algún día, a pie enjuto sobre los cadáveres de inmigrantes apilados en el Estrecho de Gibraltar.nekanelauzirika@deia.eus @nekanelauzirika

Justicia vs caridad

NOSOTROS, que somos uno de cada diez entre el 1% más rico del país, deberíamos sentirnos orgullosos de pagar un poco más de nuestra fortuna por el futuro de Estados Unidos”. Si pusieran España, se imaginan una carta conjunta con este mensaje firmado por los ricachones de por aquí. ¿Improbable, impensable? No, totalmente imposible, la justicia social entre nosotros es un desiderátum sine díe, porque nos educaron para pensar que es mejor hacer caridad que justicia.

Obligados/as a recitar tantas veces las virtudes teologales de fe, esperanza y caridad, además de leer en letanía repetitiva el capítulo 13 de san Pablo a los corintios, llegamos a interiorizar hasta hacerlo carne propia que la caridad es una ley y no una virtud;así nos va, porque nos han confundido entre dar en justicia y darse en caridad. Vamos, que gusta más hacer un Amancio Ortega que pagar más impuestos.

Entre los rescoldos de infancia todavía encendidos mantengo uno que sigue hurgando en mis entretelas: el señor (fascista conocido y reconocido) del bigotón canoso que depositaba ostentosamente un billete de cien pesetas (sueldo medio obrero, 200 pesetas/semana) en el cepillo dominical como síntoma de gran caridad frente a la pesetilla que dejaban sus empleados, explotados y malpagados por él mismo. No solo eso, sino que además metió mano en la caja común del ayuntamiento haciendo un “muy favorable” trueque de terrenos desde su cargo público, embolsillándose de paso unos milloncejos, me imagino que de los que daba su generoso óbolo para los pobres a quienes antes había sableado, esto sí “vía legal”. He aquí el quid del asunto, la legalidad.

Como si se hubieran puesto de acuerdo, al tiempo que la Hacienda de España publica la lista de morosos fiscales, ¿ladrones listillos no sería más preciso?, en EE.UU. un grupo desupermuchimillonarios solicita a la Hacienda de su país que les suban los impuestos porque ellos deberían pagar más, mucho más. Alguno de ellos ha llegado incluso a reconocer que no es de recibo que su secretaria pague más impuestos que él. Warren Buffett, Soros, Abigail Disney, Chris Hughes, Gates.., dentro de una larga lista de poderosos que reclaman que se les suban los impuestos como medida “justa y patriótica” para consolidar la democracia en su país.

Hablando de lo patriótico que tanto mascullan, se imaginan a la patriotera ultraderecha española suscribiendo tamaña petición;pues no, sería inverosímil, porque lo patriótico es el listillo, el lazarillo de Tormes, el pícaro, el buscón don Pablos, el tomaycalla, la factura sin IVA, el presumir de haber estafado al fisco o no haber pagado impuestos. Y no hablamos del sur del Ebro, porque aquí en la idílica Euskadi, 268 grandes morosos (nos) deben 823 millones de euros, que seguramente seguirán en aumento, bien por culpa de los mismos o bien de otros que ingresarán en la lista, porque pagar al parecer es de pobres paganos pringaos.

Mejor seguir autopredicándonos caridad, porque si no se hace basta con confesarse para que te absuelvan;pero si reclamas justicia, es más duro, porque habría que pagar.

Humanos endiosados

EN noviembre del año pasado la comunidad científica recibió una fuerte sacudida cuando se conoció que el chino He Jiankui había creado dos bebés modificados genéticamente para ser inmunes al VIH. Exitosa o no, la puerta entreabierta se va ensanchando y ahora en la revista Nature el biólogo ruso Denis Rebrikov reconoce que quiere crear bebés modificados genéticamente para eliminar también el enanismo, la ceguera o la sordera…, con el encomiable argumento de que no se puede frenar el progreso.

Reyes, emperadores, generales, dictadores, políticos, financieros, deportistas, científicos… todos han jugado en algún momento de la historia el rol de querer ser divinos. Humanos endiosados, algunos hasta se dejaron adorar y muchos aún se ensoberbecen hasta casi parecer estar suspendidos, como levitando sobre el resto de mortales. Los científicos, algunos científicos, también.

En la historia humana hemos pasado de adorar a la inconmensurable naturaleza y deificar a quien considerábamos tan poderoso como para controlarla, a ir situando al Homo sapiens en el centro del universo como alfa y omega, cambiando de paso la naturaleza a gusto y gana. Pero si hasta hace bien poco, aunque fueran muy importantes, tan solo cambiábamos cosas, bacterias, hongos, plantas y animales, ahora podríamos/¿ya podemos? modificarnos a nosotros mismos. La genética molecular y especialmente la técnica de edición genética CRISPR, unida a la tecnología 5G y el BigData, nos abrió hace cuatro años las puertas de auto manipularnos… para bien y para mal, por supuesto, como Adán y Eva ante el árbol de paradisíacos frutos prohibidos. En principio la tentación es grande, porque domeñar la diabetes, sordomudez, anemia falciforme, distrofia muscular, corea de Huntington, fibrosis quística, retinosis pigmentaria, talasemia… sería estupendo para mejorar el bagaje génico de la especie;pero genera duda y rememora la sospecha eugenésica como algo más que razonables.

Tal vez por ello Lluís Montoliu, presidente de la Asociación Investigación Responsable e Innovación en Edición Genética, lo tilde de irresponsabilidad y temeridad. Porque no se sabe aún controlar el resultado del CRISPR, y al obtener variantes genéticas como deleciones, inserciones, inversiones y reordenamientos cromosómicos entre las que puede estar la buscada, desechar los sujetos no válidos es fácil en animales y plantas, pero en personas no sería éticamente aceptable;además, porque corregidas algunas mutaciones podrían aparecer otras y, sobre todo, porque si aceptamos la posibilidad de la modificación genética terapéutica, ¿por qué no también para cambiar otras características humanas personales: altura, color de ojos, tamaño y potencia muscular, número de neuronas, actividad metabólica…? Sin olvidarnos de que seguramente estas manipulaciones genéticas serían vía sanidad privada, por lo que no todos podrían pagárselas… ¿No estaríamos ante el distópico pero real mundo feliz de Aldous Huxley? Aunque sea deseable que haya un grupo bioético de organización mundial, tampoco me lo imagino hoy poniendo reglas éticas internacionales obligatorias que se cumplan, que ya vemos lo que valen para EE.UU., Rusia, China…, por ejemplo, en cuanto al cambio climático. Así que el camino de inmortalidad y endiosamiento humanos vía CRISPR está planteado, aunque no sepamos si su estación término será el cielo o el infierno de la fruta prohibida.