El mazo de la justicia

MEJOR de modo especular, justicia del mazo o de la porra en términos de la pasma actualizada. Muy lejos de “El pueblo contra…” de los tribunales norteamericanos que me parece bastante más apropiado y deseable en todos los lugares, incluido el nuestro.

Han anulado el juicio contra J.M.Atutxa, Conchi Bilbao y Gorka Knorr. Juicio anulado tras un largo y áspero camino por tribunales;pero once años después el Supremo no ha reconocido sus errores “políticamente bien dirigidos y peor intencionados”. Entre la ciudadanía está muy extendida la maldición bendita de “juicios tengas y los ganes”. La sentencia aparenta ser favorable, pero ¿alguien les devolverá su prestigio, buen nombre, les restituirán sus once años de inhabilitación…? La justicia del mazo les ha aplastado, ha cumplido el objetivo contra el enemigo, porque los tres han sido tratados no como ciudadanos sino como enemigos del bien supremo, SU España.

En Manresa la (ante)última sentencia para una manada de violadores cercena de raíz la idea de justicia para el pueblo. La víctima estaba inconsciente, no pudo quejarse ni resistirse, luego “jurídicamente” no hubo agresión sexual, solo un abuso. Sentencia impecable, como contra Atutxa/Bilbao/Knorr. No sabría responder a si todos los jueces tienen alma o si la tienen en el ascenso lameculeando al de arriba o al menos si tienen esposa e hijas. También se conjuga en femenino, porque preguntar a una víctima “si cerró bien las piernas” lo hizo una jueza de Vitoria

Para qué comentar el despropósito esperpéntico de las condenas en Altsasua. Pero quién le iba a enmendar la plana a una jueza esposa de un coronel de la benemérita. La GC tiene mucho poder y la negra sombra del tricornio muy alargada.

Sobre el infame juicio (todo legal/legalista, esto sí) al procés a presos políticos han publicado tanto, que sólo me queda expresar mi duda de si podré protestar o pedir algo que no venga en su ley si ellos no lo permiten, porque según la sentencia flamígera Marchena&cía cualquier cosa que no esté en su ley no se puede pedir… ni aunque sea pacíficamente… a no ser que sea a favor de su España, porque entonces no sólo no habrá delito sino reverenciado patriotismo. Pueden comprobarlo en el último discurso del sr. Lesmes, presidente del Supremo y del CGPJ. Y al tiempo indagar ¿cuántos jueces han sido encausados? ¿cuántos condenados? ¿a qué jueces han apartado? Los pocos marcados lo han sido por motivos ideológicos partidistas y nos hace pensar que en realidad cuando los dirigentes de este país hablan de la justicia (procés, Altsasua, Gürtel…) en realidad hablan de su ley, no de Justicia. Se duerme mejor (Sánchez vs pesadilla-Iglesias) con amigos colocados en puestos clave, que penen amablemente la corrupción, controlen a los medios y atemoricen a rivales políticos y a la voz de la calle, para que convertido todo en problema de orden público el garrote y tentetieso funcionen mejor.

Bajo el epígrafe de España a modo de manta que todo lo cubre se esconde una justicia que hiede a podrido.

Pero lo peor es que ahora será constitucional despedirme, aunque mis bajas sean legales. ¡Temblad, temblad enfermos/as crónicos o madres que repitáis embarazo!

Más ricos, subidos y subiendo

ESPAÑA es ya el décimo país con más ricos. Hay más ricos y son mucho más ricos. Dicho así, con la matemática como única referencia de justicia social, quizá debería congratularnos con una economía presuntamente boyante por tanto rico-rico que genera, entre otras razones porque siguiendo a los exégetas del pensamiento lateral en economía (neocapitalistas) cabrían más posibilidades estadísticas de ser uno de ellos. Aunque creo que en esta ocasión tampoco;seguro que para la mayoría de nuevo será que no.

Según el informe Global wealth report 2019 del Credit Suisse Research Institute, de 46,8 millones de millonarios del mundo en 2019 un 2% son españoles. Rico arriba, rico abajo, 979.000 bienaventurados in crescendo, porque el año pasado eran 945.000 y en 2010 solo había 172.000 afortunados (¡quintuplicados en nueve años!), y en disposición de aumentar un 42% en los próximos cinco años;con un gruppeto de 55.920 ultrarricos con activos netos superiores a 100 millones de dólares. Con los datos de este informe en la mano, si en 2025 no eres un español rico -descontando deudas, un millón de euros en patrimonio sin incluir tu residencia habitual es el baremo para engrosar la lista- es como para entrar en depresión anímica financiera por no saber beneficiarse de la estadística favorable que indica que la riqueza mundial ha crecido este año un 2%, rondando los 70.850 dólares por adulto.

Son cifras para animar a las 57.000 personas mayores de 45 años que no tienen trabajo en la CAV y a las 5.600 personas que lo han perdido este trimestre. Pésimo dato que confirma una tendencia a la baja sin frenos en todo el Estado, aunque pensando en los pingües beneficios de la venta de armas, la trata de personas, el narcotráfico, las puertas giratorias, la especulación urbanística-política… No sé si trabajar honradamente haría posible alcanzar el paraíso terrenal de esos ricos, porque la presunta recuperación económica ha beneficiado cuatro veces más a los ricos y situado a España como el tercer país más desigual de Europa a la altura de Rumanía, Lituania y Bulgaria, con 10,2 millones de personas por debajo del umbral de pobreza;con beneficios empresariales del 200% frente al 0,1% del trabajador;un trabajador de una empresa del Ibex necesitaría 112 años para ganar el sueldo anual de su primer directivo;de los trabajadores con los salarios más bajos, siete de cada diez son mujeres y el salario de un joven es un 33% inferior al de 2008;el propio sistema fiscal genera desigualdades, pues el 83% de la recaudación proviene del IVA y del IRPF mientras el de sociedades aporta el 12% y podría ser rebajado o incluso desaparecer.

Al otro lado del espejo, con 44 años de retraso, hemos visto un ataúd volador a modo de exhumación trasmutada en indecente exaltación pública patriótica de un dictador y de su fascismo bajo el parabién de muchos y la burlesca sonroja para los familiares de quienes en Cuelgamuros yacen a su pesar. Y mientras miraban embobados a ese ataúd volante con momia dentro en plan mojama, el auténtico fantasma se expande y sobrevuela de nuevo sobre nosotros: el paro apunta alto, el déficit es inadmisible en la UE y la desigualdad ni te cuento. Aumentan los ricos y son más adinerados, pero el número de pobres crece más deprisa;solo en esto les superan.

Diálogos en la acera

AUNQUE las esperadas lluvias otoñales fueran un invitado un tanto agridulce para los 13.400 atletas que participaban en la undécima edición del EDP Bilbao Night Marathon, la sensación de vida que percibí en la villa fue mayor que nunca, seguramente fruto de la conjunción acera-asfalto sin solución de continuidad. Liberada esta frontera peatón-coche, entre el crepúsculo y la noche cerrada del sábado, Bilbao tuvo alma sin gasolina ni rugidos de vehículos a motor, la ciudad fue un poco más de los ciudadanos, y mucho más amable.

También hubo conjunción entre acera y asfalto auspiciada por los miles de ciudadanos que acudieron a la marcha reivindicativa convocada por Gure Esku Dago, que inundaron Donostia pidiendo una solución política al desafuero que judicatura, legislativo y ejecutivo con toda su fuerza policial están ejecutando contra una buena parte de los catalanes, y me atrevería a decir más, contra Catalunya entera. Me pareció que esta manifestación fue un buen encuentro para, a través de estos diálogos en la acera, tratar de encontrar solución a los desaguisados.

Como usted y como cualquier ciudadana, yo también veo en la pantalla los movimientos que se están produciendo en Catalunya;también los he visto en persona y puedo comparar. El tiempo informativo (en medios estatales) que dan a manifestaciones, marchas y declaraciones reivindicativas pacíficas es infinitamente inferior al plus de pantalla que dan a la violencia, a las cargas policiales, a mostrarnos los destrozos y los incendios… con imágenes repetidas una y otra vez;son ciertos, pero lo anterior también. Ya sé que la noticia surge cuando el hombre muerde al perro, pero la historia grande y la intrahistoria chiquita de este Estado nos muestra que en los dos últimos siglos los poderes fácticos se mueven mal en los razonamientos democráticos y en conjunto en el respeto a los derechos humanos, pero lo hacen como pez en el agua en el mundo de la fuerza contra su propio pueblo, en el del palo y tentetieso, en el campo de la violencia institucional directa o soterrada (GAL et al) y en la maquinación para buscar excusas (herencia inquisitorial) que les permita usar la fuerza bruta contra los que reclaman justicia pacíficamente. Y si no, lo tratan de inventar, como en la atribución a ETA de los atentados del 11-M. Es muy típico de este Estado que te endosen ser el toro que mató a Manolete para molerte a golpes en el cuartelillo;es vox populi más experiencia personal.

Me alegró mucho escuchar hace unos días a un político municipal que pedía ampliar las aceras, reduciendo el asfalto de la carretera, y recordar que las aceras son para uso de personas que se desplazan andando, llamados peatones, no para las bicis, ni para los patines ni patinetes, eléctricos o no. Con el aumento de personas mayores, las aceras verán más sillas de ruedas, más bastones y a muchos mayores andando más lentamente. Y esta lentitud, además de ocupar la acera, tal vez nos permita entablar diálogos con los de la acera de enfrente que estará mucho más cerca o quizá sean tan amplias que se unan sin coches ni fuerza bruta de por medio. No estará nada mal escuchar estos diálogos de acera.

Alegorías de una farola

LAalegoría del paracaidista portaestandarte “embanderolado” de la rojigualda insertándose cual aceituna en una farola urbana madrileña, ¡no vasca ni catalana!, es toda una alegoría de la marcha de su (de ellos) país;más si el “paraca” es miembro de su (de ellos, por supuesto) glorioso ejército en un desfile oficial el día de su (de ellos) patria delante de su (de ellos) rey y ante miles de personas, más aún en el minuto de gloria televisiva y después extendiéndose todavía más entre muchos millones en los miles de memes, tuits y demás medios on line que le han elevado al estrellato, dicho sin ánimo ni deseo maligno alguno de que su “estrellarazo” le hay producido herida alguna.

Posiblemente ya hayan detenido a la farola y esté siendo interrogada en aislamiento en el cuartelillo de la guardiacivil para investigar si en su resistencia pasiva al choque hubo alevosía con premeditación en un acto de delincuencia habitual contra las personas, o si se trató de un acto terrorista de una célula alumbrante no durmiente de farolas islamistas o, mucho peor, de miembros de los CDR o de la CUP en vela farolera permanente con el apoyo de otros pérfidos independentistas y podemitas/os que apagaron la luz para que el del parapente no viera la farola. Si esto así fuera, el juicio sumarísimo con dura condena para la farola es seguro y el riesgo cierto de pasar a la sombra un largo período de tiempo está servido. Pobre farola, ni que fuera de Altsasu o exmiembro del Parlamento o del Gobierno de la Generalitat.

De Altsasu, porque la vergüenza sigue instalada si te consideras un ciudadano/a en un país democrático constitucional y no un miserable vasallo del rey… y de las veleidades de unos jueces con harta frecuencia al “diktak guardiacivilero” … si quieren hacer carrera. El levísimo alivio que el supremo ha concedido a las penas para los jóvenes (algunos, porque uno ni estaba allí) que se pelearon con unos guardiaciviles de camisa blanca impoluta me recuerda al cura consolando a las Doce Rosas (o cualquier otro represaliado/a franquista) frente al paredón de fusilamiento, o a quienes les ofrecían aflorarles las esposas para que no sufrieran, algo parecido a la misericordia inquisitorial de quemarte con leña seca en lugar de hacerlo de manera perversa con madera mojada.

Vergüenza ciudadana democrática al saber por filtraciones nada bien intencionadas las severísimas penas que impondrán esos jueces tan bien amaestrados (eso sí, magistrados técnicamente perfectos que se la cogen con papel de fumar legal) a los Oriol Junqueras y compañeros tomados como rehenes y chivos expiatorios de un proceso que el Estado no sabe ni quiere arreglar ni componer si no es manu militari, que al parecer es lo que muchos desearían. No condenarán por rebeldía como pedía el fiscal y serán benévolos, lo harán “solo” por sedición, con la magnánima misericordia inquisitorial de la leña seca.

Y alegóricamente me acuerdo de la reciente absolución del nieto de Franco, de cuánto-GAL sigue en la cárcel, de los pppsoecorruptosen la calle, de las amenazas permanentes de crisis económica para así aherrojar a las clases más pobres y no cumplir con las pensiones ni con la ley de dependencia ni otras ayudas sociales que prometen en campaña electoral y des-cumplen en su vida política-pública diaria.

¡Ay, Dios santo, si las farolas hablaran!

Cerrado por vacaciones

EL pasado viernes mientras veía las imágenes de grupos de personas en calles y plazas de pueblos pequeños protestando ante una sociedad urbanita que les ningunea, pensé que tenían razón y razones para reclamar, pero también reflexioné que tras ese minuto de atención y gloria de telediario, la España Vaciada lo seguiría siendo porque a la mayoría su existencia les resulta intrascendente. En el Estado español 2.000 pueblos tienen menos de 1.000 habitantes, menos que mi manzana. El 25% de la población mundial habitaba en grandes urbes en 1900;hoy, el 60% de los 7.800 millones de humanos colmeneamos en grandes ciudades. La despoblación del campo camina a marchas forzadas.

“Quedamos pocos y todos mayores;solo los frecuentes funerales nos permiten ver mejor las telarañas del baptisterio”. Pueblos fantasmas de todo el año, excepto en verano. Entonces sí, el agosto de estos dos mil pueblos se ve sorprendido por la presencia de niños en sus calles y mayores en los zaguanes, la taberna abierta y coches aparcados… pero con la caída de la hoja, y no digamos en febrero, ni coches, ni taberna, ni zaguanes abiertos ni por supuesto niños en las calles, como síntoma de su irreversible desaparición;sólo viejos, dicho con todo cariño. Septiembre cuelga el “cerrado por fin de vacaciones” como crónica de una muerte anunciada, el presagio de lo inexorable. Porque quienes se fueron saben que no volverán, golondrinas becquerianas que vendrán de visita, pero no a instalarse en ellos.

He ahí el drama, porque un pueblo no lo conforma un aluvión de veraneantes veraniegos, sino una vida y una forma de vivirla que mucho me temo que haya desaparecido. San Isidro primaveral, san Juan veraniego y san Mateo como su final, san Miguel como recuento de cosecha y san Andrés, santa Lucía, san José, santa Águeda… un santoral cristiano reflejo de las estaciones lunar/solares que acompasaban al ritmo de cultivos, labores y cosechas en la cultura tradicional que marcaba el ritmo de vida de un pueblo;hoy ya solo es añoranza para urbanitas como yo de segunda generación que solo conocimos de visita vacacional el caserío familiar. Ya no formamos pueblo, son turistas y a lo sumo, viajeros visitantes.

Nuestro contacto con el mundo rural es turístico, folclórico o pura anécdota. Lo hemos idealizado como una evasión al paraíso: tranquilidad, relajación… pero nuestra visita-estancia es de pasada vacacional, a descansar unos días, a una fiesta… Su vida ya no es la nuestra, no pertenecemos a su cultura ni su cultura a nosotros. Santos y cambios de estación ya no son nuestra referencia ni marcan nuestro ritmo vital. De hecho el programa Herri txiki, infernu handi me sorprende, porque estando tan cerca, su huerta, sus bueyes, sus anhelos “rurales”… me resultan pura anécdota, ya no forman parte de nuestra vida real/cotidiana urbanita, sino, como mucho, del espectáculo.

Hacen bien y les apoyo totalmente en reclamar servicios, ayudas y trabajo para jóvenes…, pero me temo que estas semanas electorales recibirán tantas promesas como después calabazas. A los dirigentes no parece que les merezca la pena batallar para que no desaparezcan estos centenares de pueblos que apenas les dan un puñado de votos. Su supervivencia no les garantiza su cambalache politiquero. Morirán por inanición y entonces tal vez los echemos en falta, y no solo por las vacaciones.