ME QUEDO CON ALAIN FINKIELKRAT

Sábado 7 de marzo de 2024

Comentaba estos días con Jesús Caldera, ex portavoz y ministro con  Rodríguez Zapatero, la ausencia de Aznar en el Parlamento cuando se produjo la guerra de Irak. Aznar, entusiasmado con Bush, mandó tropas sin consultar para nada al Congreso. Ante aquello hablé con todos los portavoces para pedirle una reunión al rey Juan Carlos ya que es, según la Constitución, el jefe de las fuerzas Armadas.

Era demasiado novedoso y rompía tabúes y no nos recibió. Solo lo hizo con  Rodríguez Zapatero. Se lo afeé. Me contestó que el rey estaba muy preocupado con lo que estaba ocurriendo en la calle. Tras aquello bajé a la tribuna y pregunté para que servía el rey. Camilo Valdecantos, cronista de El País, dijo que aquello era inédito y marcaba un antes y un después. Para mí sí. Inicié una espiral de preguntas, interpelaciones y declaraciones contra una monarquía de papel cartón. Han pasado dos décadas y ahora el PP le pide a Sánchez comparezca y eso que Aznar nos decía, para justificar el envío de tropas, que había armas de destrucción masiva. Nunca pidió perdón. Hoy Trump invade y bombardea Irán, como Putin Ucrania y la imagen que tengo no es la del Ayatola Jamenei, sino la de los pequeños féretros de las niñas iraníes pero también la de las mujeres masacradas por la “policía de la moral” del régimen teocrático de los Ayatolas.

En su día atendí a una venezolana que llegaba a Bilbao tras mil rebotes. Su marido estaba siendo torturado en el Helicoide, a su hijo le habían matado en una manifestación estudiantil. Sus padres no tenían absolutamente nada para vivir, le habían quitado su casa y había tenido que huir andando por el embudo de Dairién sin más asistencia que las estrellas  bajo un oscuro cielo. Ha logrado medio rehacer su vida y no deja de felicitar a Trump por haber encarcelado a Maduro, algo que al catedrático Juanjo Álvarez le parece una conculcación del derecho internacional.

Tengo más de diez casos parecidos que si uno se los comenta al supercatedrático, el que ha impuesto el pensamiento único sin posibilidad de réplica, aunque seguramente sus aitas hubieran visto de cine que Truman se hubiera cargado a Franco, una especie de intocable con entrada libre en Vocento e EITB y  la respetabilidad de circunstancia, te dirá que si, que es muy lamentable todo ello, pero el derecho internacional es algo que no se puede cuestionar pues entraríamos en la ley de la selva y tú, que en la teoría estás de acuerdo, pero en la práctica le preguntas si el Consejo de Seguridad no hace nada, se encoge de hombros y te lanza el rollo para demostrar que sabe mucho de derecho pero me da que poco de la realidad. Y del sufrimiento humano.

Y te tienes que callar y tienes que decirle al sufriente lo que nos decían en el colegio “resignación cristiana”, en este caso “resignación de los ayatolas del derecho internacional, gentes que por cierto, no les verás nunca en la reivindicación, en la calle, en la manifa, en sus escritos y manifestaciones  ni en la denuncia del dolor ajeno. Y si lo hacen, lo sacrifican todo en el altar de su cátedra inamovible.

Estos dogmas intocables de catedráticos a los que hay que reverenciar son síntomas de una clase social y política, amén de educativa desconectada de la realidad y de la sociedad a la que dicen servir, el prólogo de un declive democrático y del ascenso del populismo, que no es de derechas ni de izquierdas y que en Euzkadi no se llama Vox, se llama Bildu (un partido que puede alcanzar el poder sin mejorar su nivel de representación) al jugar a esa ambivalencia. Putin es bueno invadiendo Ucrania, Trump es malo bombardeando Irán. Y que conste que no apoyo ni uno ni a otro sino rechazo a los dos y me cabrean los catedráticos que te dan la teoría pero no te dan la práctica  de  solución alguna.

Como lo es continuamente Juanjo Álvarez  en el Correo, en el Diario Vasco, así como en Radio Euzkadi. Y es que  Álvarez nos dice  que “Pedro Sánchez ha sido audazmente responsable con su postura de mantener el No a la guerra, porque es consecuente y coherente con los compromisos que España y Europa tenemos suscritos”. A su juicio “ha actuado en un nivel de estadista más que el de un político que sabe chapotear en el barro también”.

Y yo me pregunto, ¿Quién es un catedrático de derecho internacional para proclamar que Sánchez es un estadista?. Experto, ¿en qué?. Es un político de sostén de los que mandan, a precio tasado. El concepto de Álvarez es el que Alain Finkelkharut ha definido como una broma. ”En mi casa mando yo”. Y sobre la legitimidad ética de la captura de Maduro, Finkielkraut ha defendido la legitimidad ética de la captura de Maduro, calificando las objeciones basadas en el derecho internacional como una “broma” que protege a dictadores. En declaraciones a Le Figaro, cuestionó la soberanía absoluta y abogó “por una responsabilidad transfronteriza que priorice la justicia humana sobre el formalismo diplomático”

Alain Finkielkraut es un intelectual francés, autor de numerosos ensayos, miembro de la Academia Francesa, profesor de la Escuela Politécnica de Paris donde imparte clases de historia de las ideas en el Departamento de Humanidades y Ciencias Sociales. Como Juanjo Álvarez pertenece al grupo de intelectuales que aparece con regularidad en los medios de comunicación y toma de posición en temas de actualidad, con la diferencia que sus opiniones son objeto de discusión cosa que no ocurre con el intocable Sr. Álvarez que nos dice en esa entrevista que los expertos nos dicen que el mundo vuelve a una lógica de bloques. Vaya. Muy agudo. Creo que por nosotros mismos no somos capaces de entenderlo. Por la masacre del 7 de octubre de Hamas que no le pregunten porque nos sabemos su respuesta: que la culpa en el fondo es de los judíos, aunque no dicho tan crudamente.

Un experto de verdad ante lo dicho por Álvarez me comentaba:

  • ¿Qué conoce este señor de oriente Medio y de Venezuela?.
  • ¿Qué conoce de la política exterior iraní desde el final de la guerra Irak-Iran, desde 1990 tras la caída del Muro de Berlín?.
  • ¿Qué fuentes documentales maneja para saber-como experto en todo de las implicaciones del programa nuclear iraní sobre Oriente Medio?.
  • ¿Qué arabistas ha consultado para conocer las implicaciones de la política iraní tras las revueltas árabes de 2011(primaveras las llamaron donde todo el mundo se iba a poner a leer a Albert Cossery, sobre los estados de Oriente Medio y la implementación de la política exterior iraní por parte del general Soleimani?.
  • ¿Qué opina del Triple Frontera Latinoamericana y de los laboratorios de droga de Hezbollaen Argentina, Brasil y Paraguay con el apoyo de los Kichner?
  • ¿Qué opina del asesinato del fiscal general argentino Alberto Nisman en 2015?
  • ¿Qué papel otorga a Hassan Nasrallah desde 2005 implementando el plan estratégico de Soleimani?
  • ¿Cuál es su opinión sobre la política, contradictoria pero conminada, de los Hermanos Musulmanes, una para Occidente y otra para Oriente?
  • ¿Qué opina del papel Al-Golani en todo esto?
  • ¿Qué opina de la guerra civil en Sudán?

Esto me comentaba un auténtico experto en este mundo cosa que no es Juanjo Álvarez y no hablo sobre Venezuela y los nueve millones de emigrantes salidos como consecuencia de la dictadura y de una cárcel a la que llamaban “La Tumba”.

Ya sé que es perder el tiempo con personas que te plantean un problema, pasan por grandes intelectuales, pero nunca te dicen cómo hay que resolver una tragedia humanitaria fundamentalmente de persecución y conculcación de todos los derechos humanos más que te tapan la boca diciendo que el derecho internacional es la gran garantía para sociedades democráticas.

¿Y si no lo son?.

Lo leeremos en Vocento y escucharemos en radio Euzkadi.

Efectivamente. Tenemos un problema.

Juanjo Álvarez y compañía son un síntoma.

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