Lunes 30 de marzo de 2026
Falleció Patxi Ibarzabal, alcalde de Gorliz entre 1979 y 1987, así como candidato al Congreso en 1986. En reconocimiento del trabajo y compromiso que realizó en favor de Gorliz, el ayuntamiento decretó tres días de luto oficial.
Patxi Ibarzabal fue miembro de aquel grupo de afiliados al EAJ-PNV que en medio de la incertidumbre y de la falta absoluta de recursos en los municipios se tuvieron que remangar y poner al frente de unas instituciones demediadas por la dictadura y que además habían sufrido cuarenta años de una pésima gestión donde primaban el amiguismo, el nepotismo, el dedazo, la destrucción del patrimonio y el culto a la dictadura.
Este sombrío panorama comenzó a cambiar en Euzkadi a partir de aquellas elecciones municipales celebradas el 3 de abril de 1979. Previamente se habían celebrado las segundas elecciones legislativas el 1 de marzo de 1979. Aprobada la Constitución española en diciembre de 1978, el año 1979 fue clave en Euzkadi ya que a las elecciones municipales se le unió el referéndum en favor del estatuto de autonomía de Gernika en octubre 1979 y del regreso del exilio en diciembre del Lehendakari Leizaola. Fue el año en el que la historia vasca y el EAJ-PNV volvieron al galope a poner en marcha este país.
Y en ese contexto, Patxi Ibarzabal fue elegido alcalde, un alcalde de servicio vocacional, como todos los hombres y mujeres de aquella generación que puso los cimientos de nuestro resurgir. Y en el caso de Gorliz, este grupo de afiliados, antes de las elecciones lograron echar al alcalde franquista y llevaron el Ayuntamiento con una Gestora.
Elegido alcalde con mayoría absoluta, representación en la que estuvo dos legislaturas (1979-1987).
Tras ello fue portavoz del PNV en las Juntas Generales de Bizkaia. Tras este período dejó la política activa hasta que volvió al ayuntamiento como concejal durante una legislatura.
En su etapa como alcalde de Gorliz él y su grupo de concejales pusieron en marcha la Ikastola de Gorliz, ahora Gorlizko Ikastetxea y el actual Polideportivo del municipio.
Como actividad supramunicipal colaboró con la creación de Eudel y la Mancomunidad de Uribe Kosta.
Como detalle definitorio de su personalidad decir que cuando fue alcalde no cobró sueldo alguno del ayuntamiento, ni estaba liberado. Tenía su trabajo profesional y cuando salía de su oficina dedicaba su tiempo al ayuntamiento. Algo impensable en estos tiempos. Eran gentes de otra pasta.
Con él tuve al principio un serio enfrentamiento. Lo cuento.
Yo era burukide del EBB y del BBB y me tocaba dirigir la campaña electoral de Bilbao. Pero no teníamos candidato. Jose Mari Makua y Mitxel Unzueta habían denegado el ofrecimiento ya que uno prefería la Diputación y el otro el Senado y nos propusieron a un ejecutivo que creo era el Consejero Delegado de Firestone, Jesús Echeverria.
A éste se le propuso la candidatura pero contestó que antes debía tener el permiso de la Organización Municipal de Gorliz y ésta no se lo daba. Esto nos dijeron en la reunión del Bizkai y decidimos ir a Gorliz en busca de la luz verde. Recuerdo fui de noche un día de heladas y mucho frío. Y llegamos a Gorliz y en una pequeña habitación nos reunimos con la Organización Municipal. Sala llena y todos fumando. Allí les dijimos de la importancia de ganar en la capital y alabamos la generosidad del PNV en Gorliz por permitirnos que su candidato fuera a Bilbao.
Tras escucharnos, Patxi Ibarzabal nos dijo que ni hablar. Que ellos tenían asumido que las Organizaciones Municipales eran soberanas en su ámbito, y éstas eran unas elecciones municipales y el lema del Partido era “El Partido Municipalista”. Y por más que lo intentamos Sabin Zubiri y yo no hubo nada que hacer. Sabin y yo volvimos a Bilbao echando pestes. Menudo revolcón nos habían dado.
El caso es que yo al día siguiente tuve que llamar al tercero en la lista que era Jon Castañares que estaba en Bayona en la campaña de Bai Euskerari. Al principio se negó, pero le dije que en el PNV los cargos eran obligatorios y disciplinadamente, y con forcejeo, me dijo que si. La campaña que hicimos la copié de la propaganda venezolana del presidente ganador Luis Herrera Campins, “Jon Castañares arregla esto”, “Por aquí pasó un amigo de Jon Castañares” y ganamos de calle al socialista José Luis Ibáñez, que era el candidato que todos decían iba a ganar pues había tenido enfrentamientos con la alcaldesa franquista Pilar Careaga. Pero ganamos nosotros.
Este dato se lo recordé una noche en Madrid a Andoni Aldekoa que nos habló de cómo hay que hacer una campaña con Azkuna delante. ”Si no hubiéramos ganado en 1979 con aquella campaña improvisada tu no estarías aquí y Azkuna tampoco” le dije.
Pasado el tiempo en una asamblea hablé con Patxi Ibarzabal e hicimos las paces. El, hombre de principios en el inicio de una acción política, no veía las cosas como las vio después. Y también es verdad que entonces el BBB respetaba las decisiones de las Organizaciones Municipales en su ámbito mil veces más que ahora. Fue, entre otras cosas, el secreto de nuestro éxito. La conexión con la realidad circundante.
Y hoy gloso y celebro a Patxi Ibarzabal Goikoetxea. Fue un alderdikide que bien sirvió al Partido, a Gorliz y a Euzkadi. Pésame a su familia. Y que las nuevas generaciones de Gorliz sepan quien fue su servidor como alcalde. GB.
