MARTIN PALLIN Y EGIGUREN LAS REFERENCIAS VERGONZOSAMENTE DEFENSORAS DE ZAPATERO EN EITB

Viernes 22 de mayo de 2026

Tras las elecciones de mayo de 1986, llegamos en Junio al Congreso, 350 diputados, entre ellos, Rodríguez Zapatero por León y yo por Bizkaia. Formó parte de la Mesa de edad, como uno de los más jóvenes parlamentarios. Hoy tiene 65. Era un bisoño como yo, cargado de buenas intenciones. Y como gobernada su partido, con Felipe González al frente, su paso fue discreto, aunque coincidíamos en comisiones y hablábamos del monotema  de entonces que era  ETA. Elegido secretario general, por “un ajuste fino“ de Guerra contra Bono, comenzó a ejercer y le llamaban Bambi. Un aparente buenismo sin dientes.

Llegó a la presidencia tras el atentado del 11 de marzo de 2004 y el PNV le dio asistencia parlamentaria, aunque comenzamos a mosquearnos, yo por supuesto, por su apoyo al chavismo que cerraba medios de comunicación, perseguía a los opositores y robaba elecciones. De hecho nombró embajador en Caracas a un abogado no diplomático, como Raúl Morodo, que acabó condenado a cárcel y a multa, por corrupción. Aquello fue escandaloso, pero le echaron tierra. Y nadie lo censuró, salvo nosotros. Aquello olía muy mal.

Una interesante anécdota que recoge perfectamente la relación de complicidad que llegó a existir entre Chávez, Morodo y Bono, fue la famosa parada en Barquisimeto para almorzar con Chávez de regreso de Bogotá cuando viajaba a Madrid.

El Capitán del Falcon de la FAE, donde viajaba Bono, le comenta: Ministro me informan de la Torre de control que está el Presidente Hugo Chávez, que lo invita a almorzar con el Embajador Morodo. Ante la insistencia de Chávez, Bono acepta la invitación, y le ordena al capitán aterrizar en Barquisimeto, y solicitar un nuevo plan de vuelo a Madrid. Lo tratado en esa reunión entre Chávez, Bono y Morodo, quedó para la historia.

Pregúntenle a Joseba Zubia, senador del PNV, que iba en ese vuelo y le montó tal bronca a Bono por aquella  anomalía que le dio la habitación de la reina en el avión para que volviera cómodo, tras pasarse horas en la nave con la delegación parlamentaria  esperando que la reunión con Chávez terminara.

Cuando dejó de ser presidente nos dijo que volvería a León y se dedicaría a dar clases y hablaría sobre su experiencia. Quería una vida tranquila con su familia. Era un buen plan de vida. Pero, al poco renunció al Consejo de Estado, con cien mil euros al año, pero no al coche, escolta, viajes, oficina y ayudantes. ¡Que raro!, nos dijimos. Este señor quiere ser consultor y ganar dinero. Como Aznar y Felipe. Legítimo pero nada que ver con lo que nos había contado. Y como no sabía inglés acabó con Chávez y luego con Maduro, de conseguidor camuflado. Todo muy hipócrita.

Y de aquel idílico León pasó a asentarse en Madrid en un Casoplón en uno de los mejores barrios residenciales de la Villa y Corte, tras renunciar a su casa en León. Sonó  todo muy raro.

Aquello nos parecía muy  extraño pues su discurso era otro. Pero se le creyó porque, nos dijo, lo suyo era el “altruismo” ya que iba a ser mediador y ocuparse de los presos.

El resultado: de  la mediación fueron más elecciones fraudulentas sin que él las denunciara. Y sobre los  presos, nos enseñaba una pequeña muestra para que no saltase la liebre de lo que de verdad  hacía y le interesaba no incomodar a la dictadura.

Lo fuimos denunciando. Nos tomaban por obsesivos contra el ex presidente y tapaban todo invisibilizándolo. Y es que el problema no era solo lo que hacía Zapatero sino la permisividad de una sociedad española, falsamente de izquierdas, y aquí una EITB, que les parecía muy bien que un ex presidente del gobierno español blanqueara una dictadura y no reconociera el triunfo de la oposición. Este es el meollo de esta crisis moral.

Hasta que, como en el caso del rey, se descubrió el pastel y el Zapatero altruista confesó en la comisión parlamentaria del Senado que hacía informes orales a 70.000 al año y sus hijas trabajaban haciendo, no se sabe que, a cambio de suculentos emolumentos, solo conseguibles por ser las hijas de quien era su padre, aquí nadie se ha echado las manos a la cabeza. Un escándalo.

En los mítines ZP hablaba de los problemas de Vivienda de los jóvenes y de lo poco que ganaban mientras sus dos hijas por no hacer absolutamente nada serio ganaban en un mes  lo que un joven lograría  trabajando 15 años. Pedía  buenos sueldos para los jóvenes en paro, pero en casa hacía  todo lo contrario de lo que predicaba. Ya no era la intermediación para buscar unas elecciones libres ni sacar a los presos, sino el invento de “Análisis Relevante” y poner el cazo con una línea aérea de Cuatro Aviones de una dictadura, que nada tenía que ver con España, tras haberse cargado a la Línea de Bandera, Viasa. El Relevante, de los “Análisis Relevante” era él, claro.

Y pronto supimos de sus negocios y de sus viajes y sus consejos a una cruel  dictadura que producía 8 millones de emigrantes (casi 30.000 en Euzkadi) y mantenía atiborrada las cárceles, una de ellas en el Helicoide conocida como La Tumba. Pero a Zapatero, al Faro Moral de Occidente, no le importaba  absolutamente nada esta situación, ni a EITB, con su analista Reparaz dictando cátedra. Estaban todos a lo suyo como se va a ir comprobando en el juicio. Y es que Zapatero nos vendía hipócritamente  lo contrario.

Ha pasado como con Juan Carlos de Borbón que pensaba que el silencio lo iba a proteger de todo hasta que al final las cosas revientan.

Y en esta denuncia como con la del Rey hemos estado muy solos.

Pues bien. En Radio Euzkadi le entrevistaban el miércoles al ex magistrado Martin Pallin, defensor a ultranza de Zapatero, como al gran manitú diciendo unas cosas incomprensibles sobre el Auto del juez con un informe de 88 folios con graves indicios inculpatorios, que hasta Rufian dijo en el pleno que aquello no se podía soslayar. Y ayer al mediodía le hacen una entrevista en ETB a Jesús Egiguren hablando de ETA y de un golpe de estado de la derecha contra Sánchez y Zapatero, cuando no tiene ni idea donde está Venezuela ni ellos mismos saben a santo de que le sacaron diciendo esas boutades. Y omitiendo gravemente la opinión a quienes sabemos lo que estaba pasando desde la sentencia contra Morodo.

¿No tiene nada que decir el Consejo de Administración de EITB contra esta mansedumbre antidemocrática de un medio público?.

EITB no se ha tomado la menor molestia en preguntar a nadie de los vascos que conocen la situación, ni de los venezolanos que viven en Euzkadi. No es nueva esta continua manipulación, absolutamente sectaria y tergiversadora y silenciadora de hechos tan graves. No me extraña que muchos digan que no ven los informativos de ETB. Para la realidad manipulada, ya está radio Barricada.

Yo seguiré denunciando, aunque sin el menor éxito, esta continua manipulación de EITB. Me niego a que la falsedad se imponga y que los buitres sigan volando en el estercolero

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