CONFUNDEN EUZKADI CON NICARAGUA

Lunes 10 de julio de 2017

El pasado mes de marzo, en el BEC, el Partido Nacionalista Vasco quiso recordar el cuarenta aniversario de su Asamblea de Iruña, tras la cual salió de la clandestinidad con un buen análisis de situación y las ideas claras sobre las políticas a implementar. Visto lo visto, han sido de diez. Y, a tal efecto, los cuatro ponentes comentaron lo hecho. Xabier Arzalluz, como responsable de la ponencia política, se dirigió a los presentes en varias ocasiones y en su exposición final explicó como en 1976, el que iba a ser secretario general de ELA, Alfonso Etxeberria quiso hablar con él. Concertaron la entrevista y en una habitación del santuario de Loyola le debió decir en dos platos que le parecían muy bien sus artículos en Alderdi sobre temas sociales, que Arzalluz firmaba como Egurbide, pero que para lo social ya estaban ellos y que el PNV se dedicara a temas políticos. Arzalluz quedó estupefacto por la pretensión. ”Me sorprendió que Alfonso Etxeberria, que luego sería secretario general de ELA, nos pudiera decir cuál era nuestro camino y les advertí que pensábamos seguir en la misma línea. Eso es lo que pensaba la ELA fundacional” comentó Arzalluz.

Y dijo más. ”Acaba de fallecer el P. Bengoa, un jesuita que vino de Nicaragua y al que llamábamos “Nicaragua” que fue el teórico de aquella ELA. Está claro que éste “fenómeno” (refiriéndose a Txiki Muñoz) concibe al sindicato como una organización político sindical. Uno piensa que el PNV tendría que reconsiderar un poco su posición ante este sindicato”.

Creo que en esto último está la clave del por qué Muñoz y los suyos dicen y repiten que nosotros no queremos que hablen de política y que lo harán por encima de todo. Ni lo hemos pretendido, ni podríamos impedirlo, ni nadie dijo nada parecido. Lo dicho por Arzalluz es lo que he transcrito en honor a la verdad y no lo que se inventan Muñoz y sus secretarios de que queremos amordazarles, porque además de lo que no quieren que hablemos de verdad es de esa reflexión del ex presidente del EBB de pedir reconsiderar la posición del PNV ante un sindicato que, nacido de su seno, es solo en la actualidad una correa de transmisión de Sortu y que no desaprovecha oportunidad de arremeter mala y obsesivamente contra el Gobierno Vasco y el PNV.

Vino bien la reflexión de Arzalluz porque dio en el clavo y porque está hecha desde la experiencia y la autoridad moral. Y eso irrita sobremanera a un Muñoz que acaba de ser reelegido por tercera vez como secretario general de ELA-STV, y, como consecuencia de ello, ha marcado bien a lo que se va a dedicar. ”La alianza ELA-LAB nunca ha desplegado su potencialidad” dijo en Gara. “El PNV es thatcherismo puro con un gran aparato propagandístico. Este gobierno no tolera a los que no se subordinan”. Respondía en el Diario Vasco bajo una foto suya en la que mostraba un moreno vacacional digno de elogio.

Rafa Diez, planteó en su día, un documento, en el que se decía que era perentorio que el MLNV creara un nuevo referente político-institucional para el abertzalismo y la Izquierda Abertzale. ”No podemos hacer una inversión en términos de proceso democrático para capitalizarlo en doscientos mil votos de una nueva Batasuna. Eso sería un fracaso. Tenemos que ofrecer un cauce político-institucional más ancho, desplazando al PNV y adquiriendo centralidad política y social, eso sí, bien asentado sobre la reorganización específica y global de la izquierda abertzale”.

De hecho, el primer viaje que ha hecho Arnaldo Otegi tras su elección ha sido a Uruguay a ver como funciona eso del Frente Amplio que le hicieron a Pepe Múgica y Tabaré Vázquez presidentes de aquel país. Y para ello, como dijeron tras su asamblea constituyente “EH-Bildu se constituye en sujeto político con forma jurídica de coalición, estructura de partido, carácter de movimiento y dirección jerarquizada”. ….Es curiosa esta fascinación de la IA abertzale y sindical por América Latina, como si Euzkadi fuera Nicaragua, como analizaba aquel P. Bengoa y como sigue creyendo Txiki Muñoz, porque como se ve, en el modelo nacional en el horizonte está en la confrontación total, y, en lo sindical, una unión cada vez más estrecha con ELA-LAB, y en cuando a su modelo de sociedad, si seguimos su ideología marxista, con esta obsesión neocomunista, sí neocomunista, no socialdemócrata, podemos llegar a las recetas que Chávez en su simplismo dio para Venezuela.

El jesuita bergarés P. Luis Ugalde, ex rector de la Universidad Católica de Caracas, hombre de izquierda democrática, y gran referencia moral en aquel país acaba de definir muy bien lo que ocurre bajo aquella dictadura:

“Por la concepción política del gobierno la sociedad buena no es donde hay empresas privadas, sino donde NO las hay. Eso es simple marxismo: las causas del mal son la existencia de los medios de producción en manos de empresarios y de la empresa privada. El gobierno lo creyó así y sembró la polarización para que la mayoría quisiera su desaparición, lo que ocurre es que la gente se da cuenta que sin empresa privada no habrá empleo digno, como ha quedado demostrado en Venezuela”. ¿Se acuerdan de aquello tan gracioso para algunos del “¡Exprópiese de Hugo Chávez!?”.

Me da que Muñoz sería un hombre feliz caminando por Euzkadi gritando eso de “Exprópiese!!!”. Y que conste que tildar al nacionalismo institucional de neoliberal salvaje es falso y un grave infantilismo que a base de repetirlo terminarán creyéndoselo. Hacer sindicalismo desde la dualidad amigo-enemigo es propio de hace cuarenta años, porque además es verdad que hay hostilidad hacia el capitalismo financiero no contra el capitalismo en si, pues como decía el profesor Villacañas, se sigue apreciando al capitalismo productivo como una forma de vida social que no dejaba en desamparo a la persona. Detrás de un neoliberalismo salvaje no está el gobierno vasco sino gentes, muy pocas, con una riqueza desorbitada, nulo interés en pagar impuestos acordes con su relevancia, mucho paraíso fiscal, corrupción y abuso de posición dominante y un nulo interés en que nadie ponga en cuestión su preponderancia económica y financiera. Es así, pero también es así que quien crea riqueza es la empresa y a quien hay que pedirle solidaridad social es al empresario conminándole a ello pero no destruyendo su capacidad de iniciativa, los incentivos a la creación de empleo, sus apuestas de internacionalización, la formación dual ,la investigación y el desarrollo aunque escuchándole a Muñoz uno tiene la sensación de que quien habla no es alguien buscando soluciones sino buscando la confrontación por la confrontación y la destrucción de esa propiedad privada que tilda de burguesa y neoliberal.

ELA nació en 1911 del seno del PNV. Se llamaba Solidaridad de Obreros Vascos y se la conocía como Soli Su líder, Manu Robles Arangiz fue diputado del PNV, repito, del PNV, con Aguirre, Leizaola, Irujo y otros en las Cortes Republicanas y, tras el exilio, cuando el PNV sale de la clandestinidad y se presenta en La Casilla en Bilbao en 1977 allí estaba Manu Robles que me comentaba que los afiliados de Soli y del PNV eran uno, se sentían jelkides trabajando en frentes distintos y que el cemento que les unía era su cristianismo y el seguimiento de las encíclicas sociales de los Papas. ¡Como para comentárselo hoy a Txiki Muñoz!.

Fue el mismo Manu Robles Arangiz que viendo lo que venía le rebatió en 1963 a Federico Krutwig su libro Vasconia, libro que ponía patas arriba todo el nacionalismo vasco, haciéndolo bajo el seudónimo de Fernando Sarrailh de Ihartza. Ante aquel intento de fusionar la Izquierda Abertzale con el anarquismo, para acabar en un híbrido del anarquismo con un marxismo heterodoxo, quiso alertar ante aquella peligrosa empanada que puso las bases teóricas de la lucha armada de ETA con su refutación “Un Caballo de Troya”. Una cosa es que un sindicato en el siglo XXI sea correa de transmisión de un partido nodriza, a que lo sea sin rubor de “una coalición con estructura de partido, carácter de movimiento y dirección jerarquizada”, es decir, de Bildu. Del PNV que lo fundó, ni de lejos, de EH Bildu, heredera de aquellas ideas de Krutwig, la entrega total, y nada de correa de transmisión, sino presencia total en la cabina de mando en comandita con LAB.

Es lo que hay, y por eso hizo muy bien Arzalluz en advertir sobre la confrontación “de éste fenómeno” y de recordar al P. Bengoa que confundió Euzkadi con Nicaragua y nos dejó la herencia de un sindicalismo tercermundista de confrontación y tierra quemada, con el que este país tendrá más dificultades en salir delante de no ser que de una vez llamemos al pan, pan, y al vino, vino.

¿DÓNDE ESTÁN LOS JUANCARLISTAS?

Domingo 9 de julio de 2017

La transición de la dictadura a la democracia en España fue un apaño, un pacto entre dos debilidades, para ir desmontando un tinglado que había sojuzgado el país por espacio de cuarenta años. Y, para ponerlo en marcha, hubo un minuto cero que empezó en agosto de 1976 cuando el recién nombrado a dedo presidente del gobierno, Adolfo Suarez se entrevistó con el líder del partido socialista recién elegido en Suresnes. En esa reunión le planteó a Felipe González iniciar el camino de la reforma política pero aprobando una cuestión previa y sin la cual, no se iba a mover nada. Esa premisa era “no tocar al rey”. Juan Carlos había sido designado por Franco y esto para los generales y para el franquismo era palabra de Dios.

Y, me imagino, que González hablaría con los suyos y debieron pensar que era más importante ir desmontando el tinglado y convocar elecciones democráticas pensando que el republicanismo socialista, podía esperar. De hecho Carrillo pasó por eso, por la bandera, la marcha real y por todo lo que un comunista de los de puño en alto y pasado en Paracuellos más adversaban y que jamás hubiera pensado en pasar. Pero pasaron.

Y como no era muy presentable que dos partidos republicanos saltaran con armas y bagajes al monarquismo militante inventaron lo del “juancarlismo”, eufemismo que quería decir que eran partidarios de la figura del Borbón, campechano y medio tonto, que de la dinastía y, si a eso, se le cubría de silencio y censura, para que nadie supiera lo que hacía el tal señor con su vida privada, mejor para ellos y sus apaños. Así todo sería mejor que mejor.

Repito pues, que la Transición fue una compostura de urgencia: la derecha cedió algo para no perder nada y la izquierda aceptó algo para no perderlo todo, lo que se llama una soldadura de ocasión. No había un proyecto de futuro solvente y las cosas salieron medio bien por casualidad, aunque a Juan Carlos le salieron super bien. Ley de Amnistía prohibió juzgar los crímenes del franquismo y ahí empezó el ciclo de impunidad. Tuvimos una larga cola de franquistas que amañaron sus biografías: resultó que todos eran demócratas y siguieron en el poder, más o menos los de siempre, y encima de ellos, el autollamado “motor del cambio”.

Y así ha funcionado el invento hasta que por mor de una vida privada de holganza y dispendio y tras las últimas elecciones europeas, cuatro señores, entre ellos el jefe del CNI y el propio González, le invitaron a Juan Carlos a irse a casa. Bueno, a quedarse en el Palacio. Y se fue, quedándose, a regañadientes aunque, cambiar tediosas sesiones académicas, por visitas a restaurantes de siete estrellas, palcos de fútbol, tomas de posesión con guayabera, alguna que otra regala, garbeo por Beverly Hills, pellizcos de monja a sus amantes, y cosas así la cosa no pintaba tan mal, hasta que, tontamente, y por ese afán de creer seguir siendo el rey, como cantan los charros mexicanos, ha ocurrido algo que nos ha demostrado que eso del Juancarlismo, como otras muchas cosas, era una auténtica milonga. Por lo menos el Papa Emérito es más discreto y más barato.

Todo ésto para decir que el jubilado real se ha molestado  porque no le invitaron al acto formal en el Congreso que recordaba el cuadragésimo aniversario de aquellas elecciones generales del 15 de junio de 1977.

El hombre tiene su corazoncito y lo ha considerado una injusticia para su figura histórica. Responsable del 23F, responsable de una relación nada respetuosa con su mujer Sofía, responsable de amantes y cacerías, responsable de cobrar comisiones y sin que nadie sepa su fortuna, responsable  de haber sido puesto ahí por el dedo de un dictador, se considera ultrajado porque fue él, como  ha dicho, quien estaba a los mandos del camión (podía haber puesto otro ejemplo) y que no le invitaran a semejante revival, no está nada bien y es una ofensa, porque, lo habrá pensado, esos aplaudidores actuales, no estarían sentados ahí, si yo no hubiera movido el arbolito.

Raúl del Pozo Séptico, ese columnista pelota de la Corte le preguntó versallescamente en el Mundo  si no creía que no invitarle a la conmemoración de cuarenta años de Democracia sería como no invitarle a Napoleón a la conmemoración de la Batalla de Austerlitz. Y el tipo, creyéndose Napoleón le contestó que sí. En la pregunta y en la respuesta hay trabajo a tiempo completo para dos siquiatras. Yo, en lugar de Austerlitz, hubiera cambiado la batalla y puesto Waterloo y  su Majestad, como es un inculto de tomo y lomo, también hubiera dicho que sí porque lo del acto del Congreso fue su Waterloo. El día de su derrota.

Ya saben ustedes que París tiene su estación Austerlitz y Londres Waterloo. La historia es de según quien la cuenta.

Se vio que eso del Juancarlismo es ya historia, y que ahora, siguen, según creen, sin ser monárquicos, aunque sí Felipistas, que además el nuevo rey, el “Preparao” tuvo el detalle, que jamás tuvo el padre, de llamarle dictadura a los que fue una dictadura, pero el alboroto que montó el cazador de elefantes fue tal, que el dato pasó desapercibido.

Juan Carlos el Campechano es  un trasto que molesta por su conducta, por su trayectoria, por sus carcajadas sin sentido, por su borbonismo de garrafa  y ya nadie le tiene en cuenta, porque España es así, señora baronesa. Ahora solo es Borbónico y Juancarlista, Luis M. Anson.

Bien es verdad que de la pifia del Congreso, tiene responsabilidad su hijo que busca que el piélago que ensucia el manto de su padre no le toque a él y por supuesto a su inmaculada  mujer.

Bonita foto para conmemorar la transición. Un Juancarlismo sin Juancarlos. Ni en la tribuna, ni en los sellos conmemorativos.

Lo malo es y será la pléyade  de pelotas que tratarán de desagraviarle y nos lo meterán nuevamente y en breve hasta en la sopa. De hecho le mandaron a las exequias de Helmund Khol y le pusieron a dos metros de la inmensa caja mortuoria del finado ex canciller. Ya me gustaría saber en que estaría pensando ante aquel espectáculo necrológico.

Pero el mal para su delicada figura cuartelera está ya hecho.

¡Que Dios guarde al rey!. Pero bajo siete llaves.

MÉDICOS VASCOS EXILIADOS EN “EL CUBA”

Viernes 7 de julio de 2017

Parece que van a una convención médica y sin embargo iban al exilio con lo puesto manteniendo toda su dignidad.

Fue el 30 de Junio de 1939.

Tantos días de viaje dentro de un barco hace que los pasajeros de “EL CUBA» se conozcan más, recuerden, hagan planes, etc.

En el «CUBA» viajan un grupo de médicos los cuales reforzaron su relación. Muchos se conocían de los hospitales de guerra o del Hospital de La Roseraie en Biarritz, donde el Gobierno Vasco instaló los sistemas de salud para atender a los heridos de guerra y a los refugiados.

Estos médicos en Venezuela harían importantes aportes como Médicos rurales en varias zonas del país y crearían clínicas como la Clínica Aranguren de Caracas, referencia médica para la comunidad vasco venezolana por muchos años.

En la Foto anexa: En la cubierta de “EL CUBA”, Jesús Iraragorri Alegría, Juan Ramón Belin Alzaga, Miguel Nieto Caicedo, Tomás Mendikoa Lanzagorta, Arrieta Larrañaga, Jose de la Torre, Jose Luis Aransolo Bilbao, Jose Antonio Urrestarazu y Fernando Unceta Iza.