«En el PNV vivían muy tranquilos con Franco»

Viernes 16 de mayo de 2025

Javier Leoz Sanz

María Caballero, concejala de UPN en el Ayuntamiento de Pamplona. Iban Aguinaga

“En el PNV vivían muy tranquilos con Franco”. Es la frase que pronunció el pasado jueves en el Pleno la concejala de UPN en el Ayuntamiento de Pamplona, María Caballero. Un insulto a todas las familias de aquellos miembros de EAJ-PNV que durante el franquismo sufrieron violencia, represión, persecución, cárcel, torturas, sanciones, depuraciones, requisas, castigos de destierro o exilio, y un insulto a las familias de aquellos miembros de EAJ-PNV que fueron fusilados.

En julio de 1936, nada más producirse la sublevación militar franquista, miembros de la Falange asaltaron la sede de EAJ-PNV en la calle Zapatería 50 de Iruñea, apresaron y torturaron a José Aguerre Santesteban, presidente del Napar Buru Batzar y director de La Voz de Navarra, requisaron la rotativa y comenzaron a editar Arriba España, el órgano de Falange española.

El 29 septiembre de 1936, Fortunato Aguirre Lukin, alcalde de Estella-Lizarra desde 1933 y tras 72 días de cautiverio, fue fusilado frente al cementerio de Tajonar. Mirentxu y Mikele Aguirre, dos de sus hijas, ni siquiera habían nacido cuando su padre fue asesinado con dos tiros. El 31 de octubre de 1936, Jesús Ederra Aranguren, alcalde de EAJ-PNV en Murillo el Cuende, fue asesinado en el paraje de la Tejería.

Como lo fueron otros tantos navarros nacionalistas vascos, como Eustaquio Bengoetxea Bengoetxea, Ángel Txokarro Ramos, Arturo Ziordia Guillen, Miguel Flores Estanca, Hilario Goikoetxea Agirre, Pedro María Gorostidi Imaz, Miguel Hualde Gorosterratzu, Valeriano Ilzauspe Iriarte, Juan Bautista Iriarte Azpíroz, Santos Itarte Nuin, Juan José Lakunza Uncilla, Joaquín Lizarraga Martínez de Bujanda, Sabíno Lizarraga Barandiaran, Ricardo Olejua Irurzun, Florentino Bilotxe Estenoz, Pedro Yabar Lacunza y otros muchos.

Las palabras de la representante de UPN son un insulto a la familia de Fortunato Aguirre, a la familia de Jesús Ederra, a la familia de José Aguerre, y a la de tantos y tantas nacionalistas vascos. Un insulto a la familia de José Antonio Aguirre y Lecube, primer lehendakari del Gobierno Vasco, que tuvo que permanecer en el exilio, y un insulto a la familia de Manuel Irujo Ollo, quien tuvo que partir hacia el exilio en 1939.

Un insulto a la familia de Modesto Urbiola Oroquieta, quien tomó parte en 1930 en la formación de la Junta Nacionalista de Aoiz, miembro del NBB desde 1934, componente de la primera red de información antifranquista montada por la Resistencia Vasca de 1937 a 1940 (conocida como Red Álava), oficial del juzgado de Pamplona, que fue detenido en 1941, juzgado en consejo de guerra y condenado a 25 años, de los que cumplió cinco en prisión.

Un insulto a la familia de Julia Fernández Zabaleta, una de las principales promotoras de la implantación de la organización femenina nacionalista Emakume Abertzale Batza (EAB) en Nafarroa, llegando a ser presidenta de la organización, maestra en las Escuelas Municipales de Pamplona (actuales Escuelas de San Francisco), que fue represaliada, apartada de su trabajo docente por motivos políticos y condenada al ostracismo.

Un insulto a la familia de Javier Ciga Echandi, pintor y exconcejal del Ayuntamiento de Iruña en los períodos 1920-23 y 1930-31, encarcelado durante 3 años, aunque finalmente absuelto y sancionado con una multa económica. Pintor reconocido por el propio Ayuntamiento ya que cuenta con su brillante obra, El mercado de Elizondo en el salón de recepciones del ayuntamiento y que próximamente contará con una sala de exposición permanente en el civivox del II Ensanche.

Un insulto a las familias de todas estas víctimas y de muchas otras, un insulto a la memoria, un insulto a la democracia. Porque la vida de miles de nacionalistas vascos cambió en julio de 1936 con el golpe de Estado. Porque la vida de miles de personas cambió durante la dictadura franquista, y miles de hombres y mujeres fueron fusilados, encarcelados, silenciados, represaliados, perseguidos, torturados, sancionados, desterrados o exiliados.

Para todas las víctimas

¿Qué pensarían y dirían en UPN si un representante político dijera que “en UPN vivían muy tranquilos con ETA”? En EAJ-PNV defendemos memoria, verdad, justicia y reparación para todas las víctimas del franquismo. Para todas las víctimas de ETA. Para todas las víctimas de violencia policial. Para todas las víctimas. Una memoria democrática y una memoria integral. En EAJ-PNV cumplimos este año 115 años de presencia consolidada en Navarra, y siempre hemos estado del lado de los derechos humanos, la convivencia y la democracia, y como hemos hecho siempre vamos a seguir trabajando para construir un futuro en paz en nuestra tierra.

Durante demasiadas décadas hemos convivido con distintas formas de violencia injusta y vulneraciones de derechos humanos en nuestro país, y la única manera de avanzar en el camino hacia la paz y la convivencia es el reconocimiento de la verdad, la justicia, la memoria y la reparación para todas las víctimas sin excepción. Porque sin memoria no hay verdad, sin verdad no hay justicia, y sin justicia no hay convivencia duradera. Y la verdad, la justicia, la memoria y la reparación exigen también empatía y respeto.

El autor es concejal de Geroa Bai en el Ayuntamiento de Pamplona y miembro de EAJ-PNV

120 años del Gora ta Gora

Miércoles 14 de mayo de 2025

Estuve la semana pasada en una charla en la Fundación Sabino Arana sobre el 120 aniversario del Himno Vasco conocido como “Gora ta Gora”. Oficialmente como Eusko Abendaren Ereserkia o Euskadiko Ereserkia. Sabino Arana le puso la letra a la melodía de Cleto de Zabala, que era el saludo a la bandera

Sabino quería darle al estado vasco que propuso un nombre, Euzkadi. Una bandera, la ikurriña. Un escudo y un Himno. Y este himno ha cumplido 120 años y es el oficial de la Comunidad Autónoma Vasca aprobado en el Parlamento y por tanto ley en 1983. No lo es ni el Agur Jaunak, ni el Gernikako Arbola. Es el Gora ta Gora, que lo fue asimismo del Gobierno de concentración presidido por el Lehendakari Agirre en 1936 y siendo parte de aquel gobierno Consejeros socialistas, de ANV, del PC, del PNV y Republicanos.

Nos dicen que se conoce poco. Normal. Apenas se toca.

En la discusión estatuatria no se quiso incluir el día de la Comunidad, Aberri Eguna, ni el Himno por la propia negociación y por su fuerza jelkide y las fuerzas que había en 1979 no querían dar el menor protagonismo en nada al PNV y cuando se propuso el Gora ta Gora en 1983, el PSE estaba en la oposición y García Damborenea habló de que el mejor himno era el “De Santurce a Bilbao”, EE el Gernikako Arbola y HB, como no iba  al Parlamento seguramente plantearía el Eusko Gudariak que es además un himno de los batallones del PNV en la guerra, pero como de guerra se trataba, y ellos lo estaban pues esa era su argumentación, ignorando que el Gora ta Gora, prohibido bajo la dictadura era perseguido como no lo fue el Gernikako Arbola.

A cuenta de las alusiones a Jaungoikoa se aprobó su melodía pero no su letra. El músico Carmelo Bernaola me dijo que para él era el único Himno con solemnidad de himno que había. Y es curioso  pero el Gernikako también tiene alusiones religiosas pero no son tenidas en cuenta como lo son en el Gora ta Gora simplemente porque se trata de Sabino Arana y contra Sabino siempre hay una campaña destructiva en todo.

Hace unos años retomamos la posibilidad de que el himno tuviera la letra que el Partido comunista planteó en 1936, quitándole alusiones religiosas pero hoy es el día en el que este tema ni se toca. Siempre hay un temor reverencial a tomar decisiones. Una pena.

El caso es que la charla estuvo muy bien. La ofreció José Ignacio Ansorena, compositor y txistulari, que transmite muy bien, y estuvo acompañado  Xaguak Txstulari Taldea (Aitor Arozena, Jon Ansorena y Agustin Laskurain) que al ritmo de la charla y de las historias sobre los himnos interpretaban desde el cara al Sol, al Jaiki Jaiki, la Marcha Real o el  Boga Boga.

Fue una charla con marcha, distinta y muy bien llevada.