El debate a dos, el debate a cinco y el debate castellano

Viernes 16 de mayo de 2014

550.14Vi el debate a dos, Valenciano-Cañete. Un debate que insulta al estado autonómico pues nos obligan electoralmente a circunscripción única, pero nos tratan como a periféricos que no tienen derecho a sentarse en la mesa de Papá y Mamá. Y lo hace un Ente Público cuya obligación es velar por todos, no por el bipartidismo. ¿Tan enfermo está?.

Quitando ésto, si es que se puede quitar ya que es sustancial, creo que ganó Elena Valenciano aunque de Europa se habló muy poco. Dominó la escena y le recordó a Cañete que ni la palabra “mujer” ni las palabras “fraude fiscal” aparecían ni una sola vez en el programa del PP. Un buen golpe en el estómago a un Cañete perdido en papeles y en clave tecnócrata, hablando de la herencia recibida y sin hacer la menor propuesta interesante para Europa. Solo le faltó a Valenciano machacarle diciéndole que él encabeza la lista para el Parlamento Europeo pero lo que quiere es ser Comisario, no eurodiputado. Es decir, mandar, que es lo que ha hecho siempre. Un fraude electoral

En ETB perdieron la oportunidad de darnos en directo a la misma hora el debate europeo a cinco. Todas las opciones estaban allí frente a lo que hace España que organizó un debate a dos excluyéndonos a los demás.

En el debate a cinco que ganaron nuestro candidato Verhofstadty la candidata de los verdes el primero criticó a Barroso por meterse en los problemas de España a cuenta de Catalunya. Estuvo bien el belga. La víspera nos había visitado en Bilbao. El debate duró hora y media y el tema preponderante fue el paro juvenil. Fue un debate más europeo que el español, como no podía ser menos.

Este debate que vi y no me gustó, fue precedido por otro el miércoles que vi, y me gustó. Se trataba de dar vía libre al desaguisado que ha hecho la Sra. Cospedal con el estatuto de Castilla La Mancha. En el fondo fue un pugilato contra Emiliano García Page, alcalde de Toledo, vicepresidente con Bono, figura que aspira a algo dentro del PSOE y senador.

Lo hizo bien y me quedé con dos coplas.

Empezó diciendo que al inicio de la transición no había en Castilla ninguna demanda autonómica y que solo éstas existían en Catalunya y Euzkadi. Me gustó este reconocimiento de la realidad que no se estila.

Otro fue que les dijera a los senadores del PP que la Sra. Cospedalsolo se preocupa de su presidencia castellana los jueves. El resto está en Madrid haciendo de Secretaria general. Y otro puñetazo en el ojo fue decir otra evidencia: con el criterio de cargarse el sueldo y la proporcionalidad de los parlamentarios de Cospedal, el PP no tendría ningún diputado en Euzkadi ni en Catalunya.

Pero este debate, que fue en el Senado y muy interesante, pasó totalmente desapercibido. Y es que el periodismo en España es bastante malo.

 

Un debate a dos en un País de pandereta

Jueves 15 de mayo de 2014

548.14548.2Se les llena la boca nombrando a la Constitución. Pero la Constitución no dice que España sea un estado bipartidista. Y sin embargo lo fomentan a todas horas. El debate de esta noche es buena muestra, porque además lo hacen en el Ente Público Radio Televisión Española. Aquí el único debate debería ser a seis porque además es una única circunscripción y al PNV se le puede votar en Sevilla.

Tenemos pues dos anomalías que son dos atracos democráticos.

Un debate bipartidista en un Ente Público y una circunscripción única en un estado que se jacta de autonómico y no deja que, como juegan todos, debatan todos. En Francia, en la jacobina Francia, hay siete circunscripciones, autonómicas.

Pero este es el estado débil en democracia que tenemos. Con un partido de gobierno con cuentas en Suiza, un rey con tantos vicios como provincias, un poder judicial casi inexistente o existente solo para el débil, y seis millones de parados que nadie se explica por qué no han explotado.

Y hoy, un debate a dos.

Con una Elena Valenciano que fue eurodiputada pero que no iba a Bruselas porque allí se aburría, sin formación, y con ese desparpajo desvergonzado tan típico del que sabe poco. Y un Arias Cañete, de dudosos manejos económicos, abogado del estado, antiautonomista, y que no quiere ser eurodiputado sino Comisario. Lo suyo es mandar. Y lo dice tan desvergonzadamente como Valenciano comenta que sus ideales han ido pasando de Jesucristo al Che para terminar en Felipe González, ese señor hinchado que quiere un pacto con el PP.

Fea radiografía de un debate en un país de pandereta.

¡Pero si ya existe en España una gran coalición!

Miércoles 14 de mayo de 2014

538.2Está el gallinero político e informativo alborotado a cuenta de unas declaraciones que hizo Arias Cañete diciendo que si España se encontrara en peligro era partidario de un acuerdo entre el PP y el PSOE. La Grosse Coalition que en su día se hizo en Alemania entre la CDU y el SPD. Y todo a cuento de que entre los dos partidos no llegarían a la mayoría absoluta, y ante la irrupción de Vox, Ciutadans, IU, y el partido de Pablo Iglesias, ¡zafarrancho de combate!.

538.14Para colmo, el otro día, la periodista Ana Pastor en la Sexta, le preguntó a Felipe González, con ese tono perdonavidas que tiene, lo que le parecía lo dicho por Cañete. Ante esta pregunta reiterada éste contestó que si España lo requería la Gran Coalición vendría de por sí, pero tampoco se mostró muy entusiasmado con la idea. Sin embargo hoy, la prensa se hace eco de lo dicho y es la canción de estas elecciones que son europeas y parecen de andar por casa.

Si a mí me preguntaran les diría que la Gran Coalición entre el PP y el PSOE existe y go­za de perfecta salud. Esa coalición se dio para rechazarle a Ibarretxe su reforma del estatuto de Gernika. Se dio para cambiar en una semana la Constitución a cuenta del techo de gasto. Se volvió a dar el mes pasado cuando tres representantes catalanes solicitaron en el Congreso la posibilidad de convocar un referéndum. Se dio en la Ley de Transparencia y se da en numerosas leyes que pasan por las Cortes Generales como en un paseo militar, y que a cuenta de eso que, etéreamente llaman «cuestión de estado», que por cierto no existe en la Constitución, se ponen automáticamente de acuerdo. Y si no pregúntenle a Aznar, a Rajoy, a González y a Rubalcaba por el rey y le dirán exactamente lo mismo. Cuestión de Estado, es decir, Gran Coalición.

España es una democracia de muy baja calidad. Y así nos va, a todos. Desgraciadamente.