GUÍA AMPLIADA PARA ENTENDER A VENEZUELA (SI ESTUVISTE EN “MUTE” LOS ÚLTIMOS 27 AÑOS)

Domingo 4 de enero de 2026

A ver, queridos “preocupados de última hora”. Sabemos que ven una noticia sobre Estados Unidos, escuchan la palabra “intervención” y automáticamente activan el modo “¡Imperialismo! ¡Colonialismo!” desde la comodidad de su sofá en un país democrático y con supermercados llenos.

Pero antes de dictar cátedra en Twitter, respiren. Siéntense. Escuchen.

Para nosotros esto no va de geopolítica de salón ni de debates teóricos. Va de sobrevivir.

Por primera vez en 27 años sentimos que alguien hizo algo. No que lo debatió, no que lo condenó, no que lo “evaluó”. Lo hizo.

No estamos celebrando la guerra. Estamos celebrando la posibilidad —remota pero real— de que la pesadilla termine.

Aquí les dejamos una explicación con peras, manzanas… y un poquito de memoria histórica.

1.- La falacia del “experto de sofá” (o el eterno: ¿Y tú qué hubieras hecho?)

Siempre aparece alguien diciendo:

“Es que la violencia no es la vía”. “Las cosas se deben resolver por la vía democrática”.

Suena bonito. Suena civilizado. Suena académico.

Pero permíteme preguntarte algo, sinceramente y sin sarcasmo:

1.1.- ¿Cómo lo hubieras hecho tú?

No me digas lo que NO harías.

Dime la alternativa realista.

1.2.- ¿Elecciones?

Las hubo. Varias. Y se robaron TODAS.

1.3.- ¿Diálogo?

Fueron años de diálogos, mediaciones, mesas, foros, encuentros…

Mientras dialogábamos, ellos encarcelaban, torturaban y compraban más fusiles.

1.4.- ¿Presión internacional?

Hubo sanciones, denuncias, informes de la ONU… ¿Resultado? Cero.

La verdad incómoda es esta:

Si fuera por muchos de ustedes, desde su distancia moralmente cómoda,

no se hubiera hecho nada.

Y mientras tanto:

– se nos fue la juventud,

– se nos fue el país,

– se nos fue la vida.

Y no, tu título universitario no te pone por encima del dolor de un pueblo.

Tu doctorado no resucita a los ejecutados.

Tu “neutralidad” no alimenta a un niño hambriento.

2. “Vienen a robarse el petróleo” (spoiler: ya lo estaban robando)

Cada vez que pasa algo en Venezuela aparece el argumento comodín:

“Es que van por el petróleo”.

Vamos a hablar claro.

El petróleo ya se lo estaban llevando:

– rusos,

– chinos,

– iraníes,

– cubanos.

Y no vinieron por turismo cultural.

La diferencia es que ANTES:

– lo saqueaban

– destruían PDVSA

– exprimían al país

…y aun así el venezolano seguía pobre, hambriento y reprimido.

¿Que ahora también hay intereses económicos?

Claro que los hay.

El mundo funciona así desde que existe la humanidad.

Y aun así, desde el dolor más crudo, muchos venezolanos pensamos:

Si la condición para recuperar la libertad es que se queden con parte del petróleo… pues que se lo queden.

Porque:

– ¿De qué sirve que el petróleo sea “nuestro” – si el pueblo muere de hambre en su propio país?

La riqueza nacional no es riqueza, si solo enriquece a un tirano.

3. ¿Dónde estaba toda esta “preocupación” antes?

Aquí es donde ya uno no sabe si reír o llorar.

Durante años:

– Se desplomó la producción petrolera

– Cerraron empresas, industrias, fábricas

– Colapsó el sistema de salud

Y del mundo “progresista sensible” hubo: Silencio.

Más de 8 millones de venezolanos huyeron caminando por selvas, caminos, fronteras.

Madres pariendo en carretera.

Niños durmiendo en terminales.

Y hubo: Silencio.

Hubo presos políticos, torturas, desapariciones, persecución.

Adolescentes golpeados.

Estudiantes asesinados.

Periodistas encarcelados.

Y hubo: Silencio.

Pero ahora sí aparecen:

– defensores de la “soberanía” – analistas de escritorio – filósofos del pacifismo selectivo

Preguntando:

“¿Y por qué se meten ahora?”

Porque cuando gritamos solos nadie escuchó.

Y ahora que el pueblo venezolano respira esperanza…resulta que ahora sí opinan.

4. Las matemáticas de la empatía (para el que aún no lo entiende)

Antes de opinar sobre Venezuela, lean estos números sin mirar hacia otro lado:

– 36.800 víctimas de tortura

– 10.000 ejecuciones extrajudiciales

– 18.305 presos políticos

– 90% de pobreza

– hospitales sin insumos

– niños desnutridos

– abuelos buscando comida en la basura

Esto no es un debate ideológico.

Es una tragedia humana.

Y sí, lo decimos sin miedo:

Entre:

– “soberanía con tortura”

y

– “intervención con esperanza”

preferimos la segunda.

Mil veces.

Porque la verdadera pérdida de soberanía no es que intervenga otro país.

Es que tu propio gobierno te trate como enemigo.

5. Lo que realmente queremos (y no, no es el petróleo)

Queremos cosas sencillas.

Cosas humanas.

Queremos:

– volver a hablar sin miedo

– volver a trabajar sin huir

– volver a votar sin fraudes

– volver a caminar sin miedo a ser detenidos

Queremos que los que se fueron puedan volver.

Queremos ver familias reunidas otra vez.

Mientras algunos piensan en geopolítica y barriles de crudo…

Nosotros pensamos en:

– abrazar a mamá

– volver a casa

– ver crecer a nuestros hijos en su país

Eso es lo que duele. Eso es lo que importa.

Conclusión

Si de verdad les importan los venezolanos:

No lloren por la “soberanía” de un régimen que ya había entregado el país.

No defiendan desde la distancia lo que nosotros hemos sufrido en carne viva.

La operación duró lo que dura un TikTok.

Y por primera vez en décadas vemos una luz al final del túnel.

No celebremos la guerra.

Celebramos la posibilidad de volver a ser país.

De volver a reunirnos.

De volver a vivir.

Un beso… y sigan viendo.

Pero ahora, al menos, sabiendo lo que miran.

EL DERECHO INTERNACIONAL NO APOYA DICTADURAS

Domingo 4 de enero de 2026

Me produce una cierta sonrisa, paralela a un gran inquietud cuando personas y colectivos que no se  estremecieron cuando Rusia invadió Ucrania tengan ahora la sensibilidad tan a flor de piel confundiendo a un dictador cruel, sanguinario y mala gente con un presidente elegido democráticamente por su pueblo como lo fue hace un año Donald Trump y posteriormente Edmundo González Urrutia, en elección robada por Nicolás Maduro el 28 de julio de 2024.

Y es que el derecho internacional al que se apela no está para amparar a usurpadores. ¿O alguien cree que si?.

Conozco Venezuela. Nací en Cumaná (Estado Sucre) en el exilio de mis aitas. Si a estos en 1945, terminada la II guerra mundial les hubieran dicho a ellos, al EBB, al Lehendakari Agirre y a su gobierno, al Republicano, a los milicianos derrotados o encarcelados si verían bien que el presidente Roosevelt se llevara a Franco para juzgarlo en los Estados Unidos, ¿alguien piensa que hubieran dicho que no, que había que negociar (llevan doce años negociando con el chavismo) y que no es buena la injerencia extranjera ante la inexistencia  de un poder coercitivo alguno para imponer y que se respete una resolución internacional, como ha hecho la ONU en relación con su terrible denuncia ante la conculcación de los derechos humanos por Nicolás Maduro?.

Yo creo que nadie en su sano juicio hubiera puesto la menor objeción y sin embargo a los equidistantes, al buenismo poco ilustrado, a los mucho con complejo de muy falsa progresía, les parece una auténtica aberración lo ocurrido este tres de enero en Caracas cuando, tras ser avisado durante un año que su poder era ilegítimo y que afectaba a las seguridad de los Estados Unidos al ser el estado venezolano un auténtico narco-estado y ante la evidencia  de que las cosas no podían seguir así, el presidente Trump haya dado la orden de actuar.

Aclaro de antemano que jamás votaría a una persona como Trump pero la diferencia con Maduro es que fue elegido democráticamente, muy a mi pesar y Maduro es un dictador que robó unas elecciones.

Se habla del interés de Trump por el petróleo venezolano como si en estos  años la compañía petrolera Chevron no haya estado trabajando con el régimen de Maduro, y se dice que Trump quiere hacerse con las líneas del poder en América. Lo mismo quieren China, Rusia e Irán, por lo que esta acusación no es nueva ni deja de ser real y además es muy parcial.

Me gustaría que para hablar del petróleo consultaran con los cientos de ingenieros exiliados, muchos de ellos vascos y magníficos profesionales y no se hiciera caso a las simplezas de Pello Otxandiano que se guía por  los tics del “antiimperialismo yanqui”, y respetara a nuestros profesionales a los que Chávez expulsó de su puesto de trabajo tras la huelga de PDVSA. En estos años el chavismo ha destruido toda la industria petrolera, no la ha  mantenido y la extracción de barriles de petróleo ha descendido a su cuarta parte. ¡Claro que hay que hacer una inversión multimillonaria para poner de nuevo esto a punto pero es que a quien va a beneficiar estas iniciativas va a ser a la ciudadanía venezolana!.

Decía el intelectual que abrió la puerta al exilio vasco en 1939, Arturo Uslar Pietri, que había que “sembrar el petróleo”, es decir, diversificar su economía y nunca lo hecho tanto por Chávez como por Maduro que además han destruido  el vellocino de oro

Pero vayamos a lo que supone sobrevivir bajo una dictadura como la chavista.

1.- Nueve millones de emigrantes que han de salir ante la economía de ruina de un régimen de “socialismo real” que les ha hecho salir de su país muy a su pesar. En Venezuela, la gente no puede vivir, los jóvenes no tienen futuro, la sanidad y la educación están deshechas, el robo del presupuesto es continuo y la inseguridad en las calles es una amenaza diaria.

Se acuerdan de aquello tan gracioso de “¡Exprópiese!”. Por eso se van y en Euzkadi tenemos unos 25.000 venezolanos que votaron hace un año en el Consulado de Bilbao y el 93% votó contra Maduro. Son datos frente a falacias.

Pregúntenle a ellos, si no me creen, y no a estos izquierdistas de salón que jamás vivirían en Venezuela.

2.- El venezolano cobra un euro de pensión mensual tras décadas de trabajo. Tengo familiares que viven ahora en Euzkadi que no cobran ni eso. Pregúntenles a los vasco venezolanos si miento o no. ¿Usted lo toleraría?

¿Quiere usted para Navarra, Gipuzkoa, Araba o Bizkaia ese futuro para sus mayores?.

3.- Las elecciones, salvo la primera que ganó Hugo Chávez, tras su golpe militar de 1992, han sido todas fraudulentas. He sido Observador electoral en dos ocasiones. Ante el último informe denunciando las irregularidades del manejo en su programa “Aló Presidente”, Hugo Chávez nos denunció diciendo que habíamos redactado el informe  señalando irregularidades flagrantes en el Hotel Tamanaco, en la piscina tomando whisky y no he podido volver a Observar unas elecciones, invitación que si se le hace a Podemos, Sumar y Bildu, a quienes se les invita incluso a la toma de posesión del dictador y éstos aceptan encantados, de forma insolidaria  y blanqueando el régimen.

4.- El tildar a la oposición de ultraderecha es un espantajo que no engaña a los que conocemos el percal. Detrás del presidente electo Edmundo González Urrutia y de María Corina Machado hay un programa elaborado por toda la oposición que va desde el Partido Comunista a los neoliberales, pasando por los socialdemócratas y socialcristianos. La gente no es tonta, aprende en cabeza ajena y sabe muy bien que a Venezuela no se le saca del marasmo  actual sin unión, ideas claras, solidaridad y un programa bien gestionado.

5.- Rodríguez Zapatero ha sido un cáncer para Venezuela. Ya siendo presidente del gobierno designó como embajador en Caracas a Raúl Morodo, uno de los falsos popes de la transición española que les había pedido ser embajador en Cuba. Lo destinaron a Caracas y nosotros en el Senado denunciamos sus corrupciones y su entrega al chavismo. No se nos hizo el menor caso. Han sido condenados él y su hijo en calidad de corruptos con años de prisión.

Rodríguez Zapatero no es un mediador. Se es mediador cuando las dos partes te aceptan pero solo cuando es una y ésta es Maduro, tu no medias nada, tu te conviertes en parte del problema.

Para colmo ha influido de tal manera negativa que un Sánchez que me dijo que iba a cambiar la política sobre Venezuela está incurso en problemas como los de Ábalos con Delcy Rodríguez en Barajas, no recibió a Juan Guaidó, no ha reconocido a Edmundo Rodríguez Urrutia y ni ha felicitado a María Corina Machado por su Premio Nobel de la Paz.

¿Qué ocultan?. Lo iremos sabiendo en breve.

6.- El mayor disgusto en este momento lo tiene el régimen comunista cubano que robaba el petróleo venezolano, al no pagarlo,  y está incrustado en toda la estructura administrativa del chavismo. Sus médicos, iban a Venezuela diciendo que iban a dar asistencia a un país que les pagaba en bolívares y luego en dólares para posteriormente recibir solo el 20% de lo que ganaban ya que La Habana se quedaba con el 80% restante. Previamente el chavismo había destruido la carrera médica en aquel país que tenía una asistencia sanitaria modélica. Allí en Caracas conocí al líder de podemos, Juan Carlos  Monedero que nos invitó a visitar aquellas “Misiones Cubanas” y, personalmente me negué si previamente no conocía como funcionaba la sanidad en Europa y concretamente en Osakidetza.

Nadie entendía la resistencia del chavismo sin la experiencia  dictatorial puesta al servicio de la satrapía por la gran experiencia represiva cubana .La relación bilateral incluye  la ayuda al desarrollo, las empresas conjuntas ruinosas, las transacciones financieras, el intercambio de recursos energéticos y la tecnología de la información pero por sobre todo su obsesivo control en los campos de los servicios de inteligencia y militares. Que se le escuche al conocido jefe de inteligencia de Chávez, el pollo Carvajal, que lo ha cantado con pelos y señales.

Cuba es una dictadura agónica de más de sesenta años y aquí en Euzkadi nos sigue hablando Bildu del Bloqueo de USA a Cuba cuando no es tal sino un Embargo. Cuba puede negociar comercialmente con todo el mundo, con Euzkadi lo hace, aunque no con los Estados Unidos Unidos, con la excepción que éstos estos les envían medicinas y pollo. El Embargo es con el vecino de arriba, pero mienten y es más duro hablar de bloqueo, pero no existe ese Bloqueo mentiroso con que nos inundan  de forma falaz, como cuando dicen que el objetivo de Trump es el petróleo obviando el narco tráfico, el instaurar un sistema democrático estable y que Venezuela no sea el campo de entrenamiento de Hezbolá y de grupos iraníes.

Por todo esto y sin ser un fanático de injerencias externas pido no errar el tiro. Maduro es un cruel y sanguinario dictador con dos bilbainos encarcelados porque si, con un régimen que mató al hijo del Delegado del Gobierno vasco en 1992 con su golpe de estado, con unas elecciones robadas y sin posibilidad alguna de que ningún organismo internacional saque del poder a un ladrón electoral que tiene pendiente  además su Juicio en el Tribunal de la Haya.

Y tengamos respeto por los vascos que viven en Venezuela a pesar de los pesares, por los venezolanos emigrantes que viven  aquí en Euzkadi y son grandes trabajadores y por la historia de acogida de la mejor Venezuela cuando en 1939 nuestros mayores soportaban una dictadura ignominiosa y sin la menor salida, en Venezuela rehicieron sus vidas. Solo por eso hay que pedir evitar el simplismo y no caer en la postura de falsos progres, en puro postureo, y sin hablar antes con los vascos que sufren una atroz dictadura.