¿Está próximo un acuerdo de Paz entre Putin y Zelenski?

Sábado 7 de mayo de 2022

La crisis de Crimea habría significado el retorno de la Doctrina Brézhnev (también llamada doctrina de la soberanía limitada), que instauró que “ Rusia tiene derecho a intervenir incluso militarmente en asuntos internos de los países de su área de influencia”, instaurando una red de anillos orbitales que gravitarán sobré la égida rusa. El llamado patio trasero de Rusia estaría vertebrado en lo económico por la Unión Económica Euroasiática (UEE) integrada por Rusia, Bielorrusia, Armenia, Kirguistán y Kazajistán y en lo militar por la Organización del Tratado de la Seguridad Colectiva (OTSC), alianza de países desgajados de la extinta URSS integrada por Armenia, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán y Tajikistán y liderada por Rusia con el objetivo de “contrarrestar las amenazas externas” y que se habría plasmado en la llegada de tropas rusas y bielorrusas a Kazajistán para asegurar la permanencia en el Poder del líder kazajo, Tokayev y asegurarse el control del cosmódromo de Baikonur, la mayor base espacial del mundo.

Respecto a Ucrania, Putin intenta conseguir que Ucrania no entre en la OTAN y que el contencioso ucraniano quede perfilado con la división de Ucrania en dos mitades, quedando el Sur y Este del país (incluida Crimea y el Mar de Azov) bajo la órbita rusa mientras el Centro y Oeste de la actual Ucrania navegarán tras la estela de la UE. Así tras la firma de un próximo acuerdo de Paz entre Putin y Zelenski, la línea imaginaria que uniría Járkov, Dnipro, Zaporiyia y Jersón pasará a ser el nuevo Muro de Berlín de la Guerra Fría 2.0, con lo que Putin logrará el control total del Mar de Azov y la salida al Mar Negro a través de Jerson, quedando Odessa como única salida al mar de Ucrania Sin embargo, Putin es consciente de la nueva dinámica acción-reacción en la que verán envueltas las relaciones ruso-estadounidenses a partir de este momento (Guerra Fría 2.0) y que se traducirá en el recrudecimiento de la estrategia kentiana de EEUU para asfixiar la economía rusa. Dicha doctrina se plasmaría en la reciente implementación de sanciones contra Rusia que persiguen lograr su inanición financiera y una asfixia económica que desemboque en un default o suspensión de pagos aunado con una inflación estratosférica que provoque una carestía de la vida inasumible por la sociedad rusa y que desemboque posteriormente en una Revolución de Colores contra Putin.

Las durísimas declaraciones de Joe Biden sobre Rusia (“Putin es un criminal de guerra”) y la implementación de sanciones para lograr la asfixia económica y la inanición financiera de Rusia a raíz de la crisis ucraniana han escenificado la llegada de la Guerra Fría 2.0 y el retorno de las tesis geopolítica de George Kennan quién afirmó que «decir que el derrocamiento de los regímenes hostiles a EEUU es el objetivo principal de los servicios de inteligencia de EEUU, es un secreto a voces», que vendría simbolizado en el gazapo de Biden al afirmar que “Putin no merece estar en el poder”, de lo que se deduce que la obsesión de Biden de lograr el sometimiento de Rusia a los dictados de EEUU sería un obstáculo para lograr un nuevo Orden Mundial.

Sin embargo, los indicios de senilidad de Biden,el fiasco de Afganistán, la falta de acuerdos parlamentarios para aprobar su programa de New Deal con inversiones en servicios sociales, lucha contra el cambio climático y construcción de infraestructuras valorados en billones de dólares habría provocado una caída en su índice de popularidad hasta el 40%.Ello, aunado con una inflación desbocada y la posible entrada en recesión de la economía el año venidero tras la guerra de Ucrania, podría desembocar en el triunfo republicano en las elecciones intermedias del 2022 que anticiparían un retorno triunfal de Trump en las Presidenciales del 2024 y que conllevaría la firma con Rusia de un nuevo Tratado de Coexistencia Pacífica.

GERMÁN GORRAIZ LÓPEZ Analista

Castelao y los Vascos en la Feria del libro de  Buenos Aires

Viernes 6 de mayo de 2022

A Francisco L. Franco todo el mundo en Galiza le conoce como Chesqui. Es el presidente de la Fundación Alfonso R. Castelao y sobre todo un entusiasta de la figura del gran líder gallego  y un divulgador turbo de su legado. Me acaba de enviar esta fotografía que me ha hecho ilusión. Se le ve al  Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esqiuivel  que tiene en sus manos el libro que escribí, Castelao y los Vascos,  y que gracias a Chesqui se tradujo al galego Es en la feria del Libro de Buenos Aires. La semana pasada.

A Pérez Esquivel le conocemos mucho en Euzkadi. Activista de la paz, profesor, escultor y pintor argentino fue premio nobel de la paz en 1980, destacado como defensor de los derechos humanos y del derecho a la libre determinación de los pueblos. Tiene 90 años. Ha tenido buena relación con los Lehendakaris Ibarretxe y Urkullu habiendo sido un gran defensor de los planes que el Gobierno Vasco presentaba para lograr el fin de ETA y consolidar la paz en Euzkadi.

Castelao, Galeuzka, la amistad entre los pueblos y la paz. Todo junto. Eskerrik asko Chesqui!!!.

¿Pueden contarse secretos en una comisión de secretos convocada sin secreto?

Jueves 5 de mayo de 2022

Lo más parecido a la guerra de Gila son las reuniones de la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso de los Diputados  de España. Una reunión que tiene 30 periodistas en la puerta y tras la reunión de la Comisión esos treinta periodistas harán treinta llamadas a los diez miembros de la actual Comisión de Secretos no es una reunión secreta, es un coladero. Y si hay además diez ruedas de prensa, mucho menos. Por eso no se informa más que de cosas superficiales y hechos aledaños. La Comisión es un aliviadero para decir que la democracia tiene un control parlamentario que aunque no lo sea, viste el muñeco. Mucho menos con la entrada de partidos “muy sospechosos” para la unidad de España, auténtica obsesión del CNI y del ejército español.

En segundo lugar recordar que  del CESID de la época de Carrero Blanco se pasó al CNI en tiempos de Jorge Dezcallar y que ahora cumple veinte años. ¿Quién mandaba en el gobierno español con una fuerza absolutísima y mayoría absoluta en 2002?. Pues José María Aznar que logró aprobar el nuevo CNI con apoyo del PSOE, los partidos vertebradores de España, en tiempos del incipiente Plan Ibarrretxe, con ETA actuando y con el PNV en el punto de mira de Aznar y Mayor Oreja.

En tercer lugar el PNV siempre ha protestado por la presencia militar en un servicio teóricamente civil. Es normal que haya Inteligencia Militar pero no que los Servicios de Inteligencia estén mandados por militares. Fue así en tiempos del general Manglano y del general Calderón pero hoy depende del Ministerio de Defensa cuando debería depender de Presidencia en Moncloa. Y si además al frente de ese ministerio está una señora que confunde una sala del parlamento con la sala de un tribunal  militar  y actúa como un juez y no como una política, pues la torta está servida. Robles  confunde la democracia con un cuartel y por eso todos sus tres mil agentes son dignos de respeto. ¿Todos?. Lo mismo que decía Barrionuevo sobre el Gal. Pero el control democrático es otra cosa.

Mi experiencia es que esa comisiones son puro maquillaje, que no sirven para nada  sus reuniones y que si es cierto que si se llama Comisión de Secretos no puede haber transparencia y al frente tiene que haber gente demócrata, muy sensible a los derechos humanos y con capacidad de informar de manera discreta y secreta cuando se tercie y sin la parafernalia de los treinta periodistas a la puerta convocados de manera pública.

En una ocasión le pregunté al Director del CNI Jorge Dezcallar cuantas peticiones del CNI habían sido rechazadas por el juez. Me contestó que de 150, ninguna. Es decir, la simbiosis entre CNI y judicatura es a prueba de bomba porque es solo un magistrado el que decide. Propusimos que fueran tres. Hasta hoy. Y que fuera civil. Hasta hoy.

España tiene un problema. Se llama Marruecos. Y la democracia española tiene otro. Su obsesión en confundir el derecho de autodeterminación con el ejercicio violento de un derecho que solo apela al voto.

¿Lo de hoy?. Nada con patatas.