LA EXORCISTA  BILBAINA Y VARGAS LLOSA

Miércoles 16 de abril de 2025

Como primer comentario decir que Mario Vargas Llosa fue un gran escritor. No se puede discutir la evidencia. Un Maestro. Dicho esto, políticamente para mí, fue un desastre. Sus descalificaciones continuas contra el nacionalismo vasco y catalán, eran terribles e impropias de un genio como él.

Participó en todas las plataformas habidas y por haber contra el nacionalismo vasco y catalán desde su más rancio nacionalismo español poniendo su firma al servicio de causas propias de una España irreal. No sé qué hubiera sido  Mario Vargas Llosa en aquel  Perú cuando Bolívar independizó su país de la corona española.

Yo ante aquellas descalificaciones le replicaba diciendo que entendía su rechazo a ETA, como el que teníamos la mayoría de los vascos, pero no su intransigente y ofensiva postura contra todos los vascos metiéndonos en el mismo saco junto a quienes ejercitaban la violencia siendo una población que  reivindicaba el mismo derecho que él tenía de ser peruano.

De ahí que cuando en 2004 cogió el avión para venir a Bilbao y sentarse en su asiento y tocarme a mi sentarme junto a él me saludó de forma nerviosa. Yo le respondí respetuosamente el saludo. Solo me comentó que iba a inaugurar  una escultura donde se habían grabado palabras suyas en el Puente de Cantalojas.

Reconozco que me quedé con las ganas de preguntarle el por qué en su magnífico libro “La Fiesta del Chivo”, que recomiendo, no alude para nada a la figura de Jesús de Galíndez, delegado del Gobierno Vasco en Nueva York, secuestrado y llevado en vuelo secreto en 1956 por el piloto de Oregón, Murphy a República Dominicana, donde Trujillo lo asesinó constituyendo aquel crimen  una de las razones  principales, ante el escándalo suscitado, para que el gobierno USA dejara de apoyar aquella satrapía caribeña. Al poco lo mataron a él, en una emboscada, que relata muy bien Vargas Llosa en su libro.

Nunca entendí aquella omisión salvo por el hecho de que Galíndez fuera una gran personalidad del exilio vasco, pero vuelvo a repetir el libro es de los que hay que leer.

Sobre la escultura que vino a inaugurar decir que se localiza en la calle de San Francisco en el Puente de Cantalojas y fue realizada por Manolo Valdés en el año 2004. Realizada en bronce, la pieza semeja una gran cabeza de mujer y quiere ser, en palabras de su autor, algo próximo y cercano a la gente que puebla dicho barrio.

La Exorcista es el resultado de la combinación del trabajo plástico de Valdés y las palabras de Mario Vargas Llosa. Fue  realizada por encargo de la sociedad Bilbao Ría 2000 para rematar la remodelación del puente de Cantalojas.

Como sus hermanas La coquetaLa realista y La soñadora -las tres damas de bronce instaladas el mes anterior en la terminal del aeropuerto de Barajas- la escultura lleva un texto de Vargas Llosa impreso en la superficie.

El poema de Vargas Llosa, escrito en noviembre de 2001, aparece sobre el rostro de La exorcista, dando sentido al personaje. La figura se presenta como una fuerza que cada noche sale a pelear contra un espíritu malvado que trata de sembrar la discordia.

La reproduzco para que usted vaya a visitar la escultura. Ir paseando hasta allí, vale la pena para conocer algo que seguramente se desconoce.

“Mi vida parece sin misterio y
monótona
a quienes me ven
de paso a la oficina
en las mañanas apuradas.
La verdad es muy distinta.
Cada noche debo salir a pelear
contra un espíritu malvado
que, valiéndose de
disfraces -perro, grillo,
nube, lluvia, vago,
ladrón- trata de
infiltrarse en la ciudad
para estropear la vida humana
sembrando
la discordia.
A pesar de sus disfraces yo
siempre lo descubro
y lo espanto.
Nunca ha conseguido engañarme
ni vencerme.
Gracias
a mí, en esta ciudad
todavía es posible
la felicidad.
Pero los combates nocturnos me
dejan exhausta y magullada.
En pago de mis
refriegas contra el enemigo,
les pido unas sobras
de afecto y amistad.”

HISTÓRICA FOTOGRAFÍA DEL ABERRI EGUNA DE 1933.

Martes 15 de abril de 2025

Esta foto me la ha enviado Joxemari Esparza. No la conocía y refleja lo que supuso el Aberri Eguna de 1933, al año siguiente de su creación en 1932, gracias al impulso de Luis Arana Goiri, presidente del Bizkai Buru Batzar.

En la fotografía podemos ver a  Edwal Ammende, estonio, secretario del Congreso de Naciones minorizadas de Ginebra, Francesc Maspons, catedrático especialista en Derecho Catalán, Manuel Carrasco i Formiguera, dirigente y diputado de Unió Democrática de Catalunya, apresado cuando venía a Euzkadi como delegado de la Generalitá y posteriormente fusilado en 1937, Jesús Doxandabaratz, médico y presidente del EBB (1933-1934) y, de pie a la derecha el alcalde de Lizarra (Estella), Fortunato Agirre.

El lema para aquel segundo Aberri Eguna en Donostia fue el de Euzkadi-Europa. Y estamos hablando de 1933 cuando la Unión Europea no estaba ni planteada. Eran tiempos en los que el PNV lo promovía todo mientras se reivindicaba la coordinación de Galeuzka. Asimismo invitaba a su gran fiesta patriótica nacional a personalidades representativas de un gran activismo político e intelectual.

En el mitin además de estas personalidades hablaron los diputados Telesforo Monzón y José Antonio Agirre, que dijo: “Este pueblo está en pie, en camino hacia su independencia nacional, que un día llegará inevitablemente”.

Al año siguiente, 1934, el Aberri Eguna se celebró en Gasteiz.

¿SABREMOS ALGÚN DÍA LO QUE PASÓ CON PERTUR?

Lunes 14 de abril de 2025


Juan Carlos de Borbón demostró con la denuncia hecha a Revilla el verdadero rostro, que se ha ido deformando con el tiempo y arrojando luz sobre el mismo, sobre lo que fue la transición asentada en el pacto de silencio de todos los presidentes del gobierno español, la UCD, AP, el PP, el PSOE y hasta IU. Que un jefe del estado tuviera que  dimitir porque según su amante Corinna dijo que  tenía en la Zarzuela una máquina de contar billetes, nos habla de la ejemplaridad del Borbón, sus yates, sus señoras, sus comisiones, sus borbonadas y la definición de la misma Corinna que Juan Carlos  era una persona que no distinguía el bien del mal..
De eso hablé el jueves 3 con Javier Rojo, ex presidente del Senado y personalidad socialista, con quien yo había discutido en su día por su “juancarlismo”. Me daba ahora  la razón, lo que no deja de ser un gran cambio, y me dijo vehementemente que le había llamado a Revilla para solidarizarse con él y recordarme que él estaba delante cuando el rey, tras el funeral en la Almudena por las víctimas del 11-M, en la puerta de la Iglesia me preguntó desafiante que por qué lo que yo decía de él en los medios no lo hacía a su cara. Le contesté que encantado y que me llamara a su Palacio y le diría a la cara lo que pensaba de su poco edificante vida y trayectoria así como de las cartas que le había enviado y no me había contestado. La reina a su lado le dio un golpecito en su brazo y él, muy borbonamente, soltó una de sus características carcajadas, me dio un medio abrazo, y hasta hoy. No me llamó, claro.
Ese mismo día, aquel jueves, a las siete, presentaba su libro en la biblioteca de Biderrabieta, a salón lleno a rebosar, Iñaki Martínez “Manto de Silencio” sobre  la desaparición el 23 de julio de 1976 de Eduardo Moreno Bergaretxe “Pertur”. Es uno de los muchos misterios sin aclarar aunque nadie duda que fueron los suyos quienes acabaron con él para evitar que ETA dejara las armas. Eran años en los que el mundo se hallaba convulsionado por múltiples episodios que sacudieron la conciencia de muchos jóvenes y por el nacimiento de movimientos revolucionarios que practicaban la violencia y el terrorismo junto a la eclosión de la Guerra Fría.
El libro está bien escrito, tiene ritmo, una gran historia por detrás y te atrapa. Conozco a Iñaki de aquellos viejos tiempos cuando era dirigente de EE y sobre todo cuando me ayudó a organizar en Panamá el viaje del Lehendakari Carlos Garaikoetxea en 1983.
En el coloquio, además de Juan Infante y María Eugenia Salaverri, que aportaron su visión de  aquellos años y de la publicación, salieron varios de los sempiternos temas pendientes. ¿Qué pasó con aquellos tres jóvenes gallegos que pasaron a Iparralde a ver una película, les confundieron con policías y les mataron?. ¿Qué pasó en 1976 en aquellos días tras el secuestro en marzo de Aingeru Berazadi y por qué se le mató?.
De esta fecha, concretamente del 1 de abril, recordé como a raíz de aquel secuestro y muerte se suspendió el Aberri Eguna convocado por el Gobierno Vasco en el exilio a celebrar en Iruña como un pulso  democrático al gobierno de Arias Navarro y aquel asesinato lo impidió. Y en lo personal a Joseba Goikoetxea, posteriormente asesinado por ETA, a Bingen Zubiri y a mí la policía nos detuvo en la calle Egaña cuando a ciclostil convocábamos  en nombre del PNV aquella jornada y estuvimos tres días en las celdas de la Comisaría de la calle Gordóniz.
También  el público preguntó el por qué en los pensums de estudios no se habla de lo que supuso ETA en esta sociedad. Y otra persona lo poco que estos temas están presentes.
Mucha gente en Bidebarrieta, buen coloquio y un tema pendiente de resolver. La desaparición de Pertur. Recomiendo el libro.