Charla en Sestao (21 de noviembre de 2013)

Miércoles 4 de diciembre de 2013

Juan Gelman, al recibir el premio Cervantes en la Universidad de Alcalá de Henares, con su acento argentino, y su voz serena y grave dijo lo siguiente:

“Hay quienes vilipendian este esfuerzo de memoria. Dicen que no hay que remover el pasado, que no hay que tener ojos en la nuca, que hay que mirar hacia delante y no encarnizarse en reabrir viejas heridas. Están perfectamente equivocados. Las heridas aún no están cerradas. Laten en el subsuelo de la sociedad como un cáncer sin sosiego. Su único tratamiento es la verdad. Y luego, la justicia. Solo así es posible el olvido verdadero”. Luego comentó: “Y sospecho que no pocos de quienes preconizan la destrucción del pasado en general, en realidad quieren la destrucción de su pasado en particular”.

Permítanme describir sucintamente mi visión del por qué la llamada transición tuvo pies de barro y por qué a mi juicio la misma no ha terminado a pesar de que se dijera que en octubre de 1982 ésta había terminado al producirse la temida alternancia entre la derecha franquista y el socialismo de Felipe González. Si todo esto empezó con un golpe de estado contra la República y tras ella una guerra civil y una cruel represión y dictadura, deberíamos coincidir todos que hasta que no se vuelva a la situación anterior del golpe de estado, es decir, a una república democrática, la transición no habrá acabado en el estado español.

Y he aquí mi decálogo:

1.- Nunca hay que olvidar que en el estado español no se produjo la ruptura con el régimen anterior, en 1975, sino una reforma política que en algunos casos ni llegó a estamentos claves como el judicial y el policial que siguieron funcionando con algún tipo de parcheo como antes de la muerte del dictador. El régimen estaba débil y la oposición también y aquello fue el pacto de dos debilidades. Y este dato es clave. No hubo ruptura sino reforma pactada. 

2.- En agosto de 1976 se reúnen en la casa de Abril Martorell el presidente Adolfo Suárez con el secretario general del PSOE Felipe González que recelaba del protagonismo que Suárez quería ofrecer al PCE de Carrillo.

En esa reunión Suárez le puso una condición. Estaba dispuesto a ir desmontando el franquismo siempre y cuando la figura del rey no fuera tocada en nada. El rey había sido designado por Franco para continuar la Monarquía del Movimiento y eso era intocable. Y quizás González accedió pensando que el hijo de Don Juan era medio bobo y que un florero así no le molestaba y ya harían algo para neutralizarlo. Lo del atado y bien atado iba por ahí.

El fin pues justificaba los medios. En España no ocurrió lo mismo que en Italia ó en Bélgica tras la guerra mundial. Aquí un rey, Alfonso XIII que tuvo que exiliarse, vió desde Roma como un Congreso democrático le retirara todos sus derechos y dignidades para él y su familia y murió en el exilio donde nació su nieto Juan Carlos. Si Alfonso XIII hubiera vivido hubiera visto que un partido republicano como el socialista cargado de víctimas que fueron fusiladas gritando ¡Viva la República!, daba paso de nuevo y sin referéndum a una monarquía impuesta por un dictador vencedor de una guerra espantosa y que en este caso fue algo gratuito esa transición porque esa falacia de que el rey y Suárez fueron los que nos trajeron la democracia han sido las dos falsas columnas en las que se ha asentado la dichosa transición. ¿Alguien cree que hoy o ayer en España no hubiera habido democracia en esta Europa, con o sin rey, con o sin Suárez?. El amanecer hubiera llegado aunque los gallos no hubieran cantado. 

3.-El Partido Comunista pasó a precio muy bajo por el aro de asumir la Marcha Real, la figura del rey, la bandera y el relato de la dictadura para poder presentarse a las elecciones de junio de 1977 donde no se le dejó presentarse a Ezquerra República de Catalunya. Tiró el P.C. por la borda treinta y seis años de vida clandestina y para muchos traicionó su propia causa.

4.- ETA cometió el error histórico de no disolverse una vez fallecido el dictador. En Txiberta nos propusieron no fuéramos a las elecciones de junio de 1977 mientras hubiera presos en las cárceles. Nosotros dijimos que había que ir a las elecciones para sacar a los presos de las cárceles y así fue. Treinta y cuatro años después ETA anunció el cese definitivo de su lucha armada. Cientos de encarcelados, más de 800 muertes, miles de heridos, decenas de secuestrados, miles de extorsiones, escoltas, imagen deplorable, y todo esto ¿Para qué? Para nada. Para absolutamente nada. El 28 de octubre de 1978 se convocó una manifestación por una Euzkadi libre y en paz. Y a partir de esa fecha todo fueron o manifestaciones de un lado o del otro. ¿Como hubiera sido este país si el mundo de ETA en 1977 hubiera decidido hacer política y respetar unas reglas del juego que aunque escasas hubieran cambiado la historia?.

5.- La ley de amnistía de octubre de 1977 fue una ley injusta de punto final. Las víctimas del franquismo, sus perseguidos, sus represaliados, no tuvieron derecho absolutamente a nada mientras se blanqueaban los delitos de los responsables de la dictadura y sus esbirros que ninguno sufrió la menor represión. El rey jamás reconoció al mundo de los vencidos en la guerra. Los torturadores fueron incluso condecorados, los asesinos fueron falleciendo tranquilamente en su cama. La familia del dictador contó con el respaldo de la corona y de los gobiernos democráticos y sus posesiones malhabidas nunca fueron cuestionadas. ¿Alguien se imagina una nieta de Hitler en programas rosa del corazón?. Y es que en España a diferencia de en Alemania no hubo un juicio de Nuremberg o como en Italia no hubo un dictador colgado cabeza abajo en la plaza de Loreto de Milán.

6.- No hubo un debate sereno en relación con Navarra. Si el historiador Jimeno Jurio demostró que Navarra dijo sí al estatuto de Estella en 1932 y que la reacción navarrista falsificó las actas, quien fuera ministro de Justicia en el gobierno de Adolfo Suárez Iñigo Cavero me dijo en uno de los plenos que los militares no podían admitir en 1978 que lo que es hoy la Comunidad Autónoma Vasca más Navarra fueran una sola comunidad ya que la Euzkadi completa con Navarra tenía tres cosas inadmisible: dimensión, frontera y granero y esa fue la causa última de que no se abordase un solo estatuto en tiempos en los que los socialistas navarros formaban parte de los socialistas vascos, y Carlos Solchaga fue el portavoz del grupo parlamentario socialista vasco en el Congreso y los socialistas celebraban el Aberri Eguna hasta 1979. Pero Urralburu y Arbeloa lograron, por debilidad del socialismo vasco separarse en dos partidos, mientras el PNV no se presentó con su sigla en 1977 y solo lo hizo 5 años después perdiendo un tiempo precioso que desalojó al PNV de Navarra cuando Sabino Arana ya en 1894 hacía política en el Viejo Reino y Herri Batasuna organizaba una llamada Marcha de la Libertad que asustó al ultra navarrismo que buscaba excusas para hacer demagogia logrando configurar una comunidad uniprovincial por la suma de los errores de todos, pero por sobre todo fue la presión militar a la UCD con los tres argumentos que me transmitió Iñigo Cavero: Dimensión de país, frontera y granero. Otra hubiera sido la historia de Euzkadi estos 35 años.

7.- Se miente constantemente diciendo que la transición fue incruenta. No es verdad y la movilización ciudadana fue considerable. Muy superior a la de Grecia, Chile, Brasil, Argentina o Hungría. Los franquistas se opusieron violentamente a la Constitución de 1978, con dos golpes militares en febrero de 1981 y junio de 1985 e innumerables conspiraciones. La Transición no fue pacífica: hubo más de 660 muertos entre 1975 y 1982, una violencia, repito, muy superior a la habida en Grecia o Portugal, exhaustivamente analizada por Ignacio Sánchez Cuenca.

Y como la amnistía no fue más que una ley de punto final ha hecho falta desterraran a un juez y ver cómo en Argentina la jueza María Servino de Cubria ha pedido a través de Interpol la extradición de cuatro altos funcionarios y de la Guardia Civil del franquismo en la causa abierta en ese país para juzgar los crímenes del franquismo. La puerta que ha abierto la justicia argentina deja en evidencia la parcialidad de la justicia española estos años y de alguna manera viene a aliviar la vergüenza que producía a tanta y tantas personas pensar que el estado que había logrado extraditar a Pinochet no era capaz de condenar por crímenes contra la humanidad a ningún Scilingo franquista. 

8.-La Constitución española contó con una evidente tutela militar en relación al Título VIII de la Constitución que no terminó de deslindar el concepto de nacionalidades y regiones. Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón lo reconoció en su libro Memorias de Estío y José Bono asimismo lo asumió con todos los datos que los tenía por haber sido ministro de Defensa. Aquí las únicas demandas de autogobierno que había a la muerte de Franco eran la catalana y la vasca con partidos nacionalistas y con gobiernos en el exilio. ¿Cuando nadie iba a pensar que Madrid, la quitaesencia de las Españas y su rompeolas como dicen, iba a pensar tener un gobierno propio con parlamento e himno sacado de la manga?. Jamás. La homogeneización, el café para todos, el no resolver dos problemas y crear 17, fue debido a presión militar que mantenía la misma estructura en 1978 que durante la dictadura y por eso logró, asimismo, se aprobase el artículo 8 de la Constitución que le da al ejercito la encomienda de ser el garante de la unidad de la patria. ¿En qué país democrático occidental existe semejante artículo que fue utilizado el 23-F para levantarse contra un gobierno legítimo?.

Muchos militares con ese artículo en la mano se sumaron a los distintos golpes militares que se cocinaron aquellos años en los cuarteles hasta que España entró en la Unión Europea, en la Otan y se profesionalizó el ejército. 

9.- Decía Simón Bolívar que la prensa es la Artillería del Pensamiento. En la transición hubo sobre todo un cañón Berta que fue el monopolio de Radio Televisión Española que disparaba todos los días sus dosis de manipulación, de tergiversación de las noticias, de ocultación de las mismas. Había zonas vedadas. No se podía informar sobre el rey y su familia más que hagiográficamente, así como de los militares y sus conspiraciones. Los excesos policiales no eran noticia y no se cubrían y siempre había el recurso del enemigo exterior cuando al gobierno le convenía. Llegada la televisión privada en 1988 se abrió algo la mano pero poco más. Nacieron medios vinculados a la derecha más antidemocrática que competían unos con otros como Brunete Mediática tratando de ocultar la verdad sobre lo que ocurría en muchos lugares y en especial en Euzkadi que solo era noticia por atentados, huelgas o manifestaciones. Y aquellos medios que fueron el sostén del régimen, que no fueron capaces jamás de la menor osadía informativa, pusieron su abrigo de armiño blanco sobre sus andrajos y hoy es el día en que nos dan clases de imparcialidad, ética periodística, respeto a la verdad y manipulación diaria. Y

10.- La ley de la memoria Histórica se aprobó en 2007, 32 años después de muerto el dictador. Esta semana hemos vuelto a preguntar cuándo sacan los restos de Franco del Valle de los Caídos.

Nos han dicho que solo nos gusta remover el pasado y abrir heridas. Todo lo contrario. Nos gusta cerrarlas después de leídas sus páginas. Es una vergüenza que a 38 años de la muerte de aquel sátrapa sigan sus restos honrados en una basílica construida con el sudor, la sangre y la vida de los vencidos en una guerra. Pero eso nos ilustra como nada lo que ha sido la para algunos modélica transición española de la dictadura a la democracia. 

Si Fraga dijo aquello en Venezuela de que para que enarbolaran la ikurriña había que pasar por encima de su cadáver, si los mutilados de la guerra jamás contaron con un reconocimiento público y económico como los mutilados golpistas, si jamás se ha reconocido al ejército vencido, si los juicios contra socialistas, comunistas, nacionalistas, siguen ahí sin ser rechazados, si el jefe del estado jamás ha hecho un reconocimiento público a los vencidos. Si en fosas perdidas siguen más de cien mil personas que fueron asesinadas por quienes se levantaron contra el orden constitucional, si la represión no terminó en 1939 cuando acabó la guerra sino que las torturas, la persecución y las violaciones contra los derechos humanos se prolongaron hasta el final del franquismo, si España es el segundo país del mundo con mas desaparecidos por detrás de Camboya y si España sigue sin hacer caso a la ONU que le ha pedido se protejan los derechos de los familiares de las víctimas del franquismo, si resulta vergonzoso que en un estado democrático europeo se mantenga sin identificar y sin una sepultura digna a las víctimas mortales de un régimen totalitario ¿cómo se puede hablar de modélica Transición?.

Finalizo. La transición, muerto el dictador, basó su acción en la impunidad en el respeto a los verdugos y a los ladrones de una dictadura, el aceptar un rey sin formación alguna como jefe de un estado que otorgaba a los militares una tutela sobre la democracia, y también en la inmunidad, así como en una justicia con dos varas de medir, y una generalización del proceso autonómico para quitarle a Catalunya, Euzkadi y Galicia una cabal posibilidad de autogobierno e identidad haciendo solamente retoques democráticos en derechos y libertades que nunca pueden llevarse a la práctica hasta sus últimas consecuencias. Lo que vivimos hoy, no es más que lo que se sembró ayer. Muchas gracias.

 

Más datos sobre la Radio Euzkadi venezolana (La Txalupa)

Martes 3 de diciembre de 2013

Escribí el pasado domingo un artículo en Deia, “Reinaldo Leandro Mora y la Txalupa” que ha tenido diversos comentarios. Uno de ellos de Jon Mikel Olabarrieta, un ingeniero y nieto del último alcalde de Deusto que estuvo en la Txalupa casi desde sus orígenes.

Jon Mikel me envió unas notas que amplía lo que escribí de forma resumida. Y los datos para la historia son estos: 

Hola Iñaki.

Me parece magnífico que se conozca la invalorable actuación de Leandro Mora, claro está no se puede resumir toda la historia de la Txalupa en pocas líneas, pero creo que sería interesante ampliar un poco el inicio de la Txalupa (tú verás cuanto, eres el experto en el arte de escribir) incluyendo a Iñaki Elguezabal, ingeniero eléctrico, quien junto con Azurza fueron los artífices del proyecto de la emisora, Kepa Lekue ayudando en la parte eléctrica, Juan Mari López Izaguirre junto con Iñaki Landa (quien consiguió el grupo electrógeno que alimentaba la estación) en la parte de la instalación mecánica y José Luis Atxa (socio de Iñaki Elguezabal) con su personal en la instalación de la antena camuflada. También se puede recordar al grupo inicial de grabación formado por los locutores Maite Leizaola (hermana de Iñaki), Jone de Elósegui, José Mari Zugarramurdi, Joseba Arriaga y Javier Leizaola. Se grababa en casa de Isaías Atxa (Avda. Paraíso, Edf. Paraíso en San Bernardino, de donde viene el nombre de «Paraíso» para el lugar de grabación donde quiera que estuviera) y ahí en la grabación nos turnábamos Josu Urresti, el propio J.J, Kepa Lekue y yo (Kepa y yo como estudiantes todavía de ingeniería eléctrica ayudábamos a su vez a Azurza a Iñaki Elguezabal en el mantenimiento de la estación). Yo entré al equipo de Radio Euzkadi a los dos o tres meses de iniciadas la emisiones de prueba a mediados de 1965, me perdí la instalación, tenía 22 años de edad y 4 años grabando Eusko Deia… lo que precipitó mi entrada al equipo de grabación de la Txalupa aunado al hecho de que como estudiante de ingeniería había logrado grabar emisiones de la Txalupa en Caracas (estaba preparada para minimizar su escucha en Caracas) e inconscientemente ponía en peligro de que se supiera su ubicación en Venezuela.

Bueno tú verás lo que puedes incluir sin que se haga demasiado extenso, ya que después del inicio hay 12 años de transmisiones llenos de anécdotas, personas que participaron, entre ellos tú y gratos recuerdos.

Un abrazo

Jon Mikel Olabarrieta

 

Reinaldo Leandro Mora y la Txalupa

Domingo 2 de diciembre de 2013

El 22 de noviembre de 1963, un afamado escritor, notablemente alterado le paró en la calle a Pantaleón, una especie de vagabundo filósofo del Puerto Viejo de Algorta para decirle que acababan de asesinar al presidente de los Estados Unidos. “¿Kennedy, Kennedy?”, masculló Pantaléon. “Que se fastidie. ¿Qué ha hecho ese por Algorta?”.

Seguramente si a Pantaleón le hubieran dicho que el pasado 4 de noviembre había fallecido Reinaldo Leandro Mora en Caracas, no hubiera contestado así. En Caracas había muchísimos algorteños y casi todos sabían que Leandro Mora era un dirigente adeco, que había ayudado a los vascos nacionalistas a montar y mantener durante trece años una emisora clandestina que transmitía en onda corta programas de media hora diariamente. Y aquel tinglado no se pudo haber montado sin que las autoridades oficiales, adecos (socialdemocrátas) y copeyanos (socialcristianos), no miraran para otro lado, ya que oficialmente mantenían relaciones diplomáticas con el régimen español basadas en la frialdad de la diplomacia.

Un hombre clave en la relación con Reinaldo Leandro Mora fue el getxotarra (Las Arenas) lñaki Zubizarreta que había llegado exiliado con sus padres a Venezuela en julio de 1939. Había estudiado arquitectura en la Universidad de Carolina del Norte donde conoció a un resistente adeco a la dictadura de Pérez Jiménez. Caída la dictadura el amigo adeco le llevó al Ministerio de Educación para estudiar los déficits de edificaciones educacionales del país. Allí conoció a Reinaldo Leandro Mora que era el Director de aquel departamento y que le dio toda su confianza. Valorando muy positivamente la labor de aquella pequeña oficina por lo que poco a poco fue creciendo y además se fue llenando de vascos. Jon Leizaola, Luís La Heras, Iñaki Garabieta, Iñaki Aretxabaleta el propio Iñaki Zubizarreta (¿es que los vascos se llaman todos Iñakis? les decían) de tal forma que fue creciendo la amistad de Zubizarreta con Reinaldo Leandro Mora basada en el trabajo bien hecho, en la creatividad y en la responsabilidad.

El paso por el ministerio constituyó para Zubizarreta una época de grandes y satisfactorias experiencias no siendo la menor las conversaciones con el ministro sobre el nacionalismo vasco, los republicanos, la guerra y el franquismo. Al ministro le interesaba mucho este asunto e Iñaki Zubizarreta obtuvo su apoyo en todo aquello que se refiriera a la resistencia vasca, el PNV y EGI, en las actividades de los misioneros vascos en la Zona del Tuy, del Valle y de la Rinconada en Caracas, incluso la Escuela Politécnica de Mondragón del Grupo Cooperativo, que aportaba la enseñanza gratuitamente, sufragando los gastos de viaje el ministerio de Educación dirigido por Leandro Mora. Pero no solo eso. El libro de George Steer “El árbol de Gernika», fue traducido e impreso ayudado económicamente por el ministerio.

En marzo de 1964 Raúl Leoni fue elegido presidente de la República y Leandro Mora fue nombrado embajador en el Vaticano donde estuvo muy a gusto hasta que el presidente le llamó y le nombró Ministro del Interior. Eran los tiempos en los que el Grupo EGI de Caracas decidió montar una radio clandestina que transmitiera desde Venezuela en onda corta un programa diario de media hora. Y se tenía todo, menos los permisos. Aquello era una especie de aventura loca para un país que mantenía relaciones diplomáticas con España. Pero como dijo Oteiza: “la aventura puede ser loca pero el aventurero, ha de ser cuerdo”.

José Joaquín Azurza fue el alma técnica. Escapado de Donosti tras interrumpir varias veces las emisiones de Radio San Sebastián era un cualificado ingeniero eléctrico que trabajaba en la compañía petrolera Shell que refinaba sus productos en las islas del Caribe, y que internamente se comunicaban con transmisores propios. Cuando Azurza supo que la Shell renovaba su equipo y que cambiaban los transmisores se hizo con dos de ellos que bautizó con los nombres de Pedro y Pablo. Le ayudaron Jon Mikel Olabarrieta, Kepa Lekue y posteriomente Jon Gómez. Se tenía los transmisores pero hacía falta un lugar para instalarlos y clavar una antena. El lugar se logró en el municipio de Santa Lucía, a unos sesenta kilómetros de Caracas, pero hacía falta alguien que viviera allí, día y noche. Y el milagro se produjo. Ixaka Atutxa había sido gudari del Jagi Jagi en la guerra así como miembro de la Brigada Vasca que combatió contra los alemanes. Amante de la juerga se había gastado en parrandas varias, la lotería que le había tocado y hasta la carnicería en la que trabajaba. Era de Galdakano y Jokin Inza, el jefe de EGI, lo encontró en una mala situación cuando le ofreció la aventura de su vida. Vivir en una caseta, sin agua corriente y teniendo a su cargo la transmisión diaria de Radio Euzkadi.

Ixaka le dijo inmediatamente que sí. Se sentía el guardián del Santo Sepulcro. Y nunca tuvo vacaciones. Los fines de semana el grupo EGI le llevaba cerveza y revistas, hacían una parrillada y le dejaban ganar al mus. Y aquel hombre encendía «sus cacharros» religiosamente mientras lanzaba imprecaciones de todo tipo contra Franco y su régimen. Todo un personaje.

Para transmitir había que escribir guiones y dirigir las programaciones. El hombre clave de la propaganda fue Alberto Elósegui (Paul de Garat). Había trabajado con García Márquez y Plinio Apuleyo Mendoza en la revista Momento y aunque abogado era un divulgador excepcional. Mérito suyo fue la revista Gudari, las películas que se hicieron, los calendarios, y los libros con una entrega total junto a Xabier Leizaola, quien con el tiempo fue el presidente del Consejo de Deia, un hombre bueno, carismático, escritor, entrañable y que tenía el cargo de hacer de bombero cuando se producía un conflicto en aquella organización de la que no tenía que saber nadie. Y para eso se le puso el nombre de La Txalupa a Radio Euzkadi y el lugar de emisión Macuto.

Y hacían falta locutores. Entre semana los curas de Coche (Aita Patxi, Antonio Mendiluce, Aita Boni, Mitxelena), Julene Urcelay (la histórica mitinera), Maite Leizaola (promotora de la ikastola en el Centro Vasco) y los fines de semana, Iñaki Aretxabaleta, Pello Irujo, Ricardo Líbano, quienes con unas voces extraordinarias lo hacían muy a gusto.  Llevaba las cuentas Félix Aranguren que trabajaba en la constructora del algorteño Julián Atxurra, un hombre generoso que no solo prestaba una de sus oficinas en el edificio Pacairigüa para tener allí los estudios sino que todos los días, su ayudante Pedro Briceño, un andino listo, llevaba el talo (la cinta) a Santa Lucía, todos los días. “Pedro te tienes que casar” le decíamos pues vivía con una señora con la que había tenido muchos hijos. “No mijito. Vivimos muy bien, nos queremos y tenemos unos hijos estupendos, pero si me caso me va a querer mandar y de eso nada”. No lo logramos.

Teníamos como jefe del Grupo, a Jokin Inza, el técnico era Azurza y sus muchachos, el que cuidaba la barraca Ixaka Atutxa, los locutores en francés e inglés, Paul Aguirre y Guillermo Ramos, los locutores en euskera y en castellano, el que llevaba el talo y solo faltaba el permiso y de eso se ocupó Iñaki Zubizarreta. No era fácil. El ministro le dijo muy a su pesar que Venezuela mantenía relaciones diplomáticas con Franco y montar una emisora clandestina para enviar consignas contra el régimen y a pesar de las interferencias que le podían poner era un acto inamistoso. Pero Iñaki insistió y el ministro le pidió el nombre que quien estaba detrás de esta operación. “Está el Gobierno Vasco en el exilio, el PNV y EGI”. “Mucha gente”. Yo quiero alguien con nombre y apellido para cuando haya un conflicto llamarle. E Iñaki Zubizarreta a efectos oficiales fue el responsable de aquella aventura que no quedó solo en el compromiso del ministro de tolerarlo sino que Iñaki además le pidió dinero para la operación. El ministro le preguntó si estaba loco pero Iñaki salió de aquella reunión con el permiso y con apoyo económico para la resistente radio Euzkadi que duró hasta mayo de 1977. Trece años.

Reinaldo Leandro Mora acaba de fallecer. La actual Radio Euzkadi ha cumplido treinta años pero de la época post franquista. Pero Radio Euzkadi nació en 1936, resucitó en Bayona, se hizo internacional en Caracas y ahora cumple treinta años de esta cuarta época. Porque a diferencia de Kennedy por Algorta que nunca hizo nada por ella, ha habido muchos Reinaldos Leandros Mora que han hecho mucho por este país aunque no se les conozca.