La democracia española sigue honrando a un dictador sanguinario

Lunes 25 de noviembre de 2013

El pasado martes me contestó una pregunta Ruiz Gallardón, ministro de Justicia, sobre la exhumación de Franco del Valle de los Caídos. Al día siguiente ni un diario se hizo eco de la noticia. Sin embargo, el miércoles fui a la Forta en Madrid, para, en directo participar en el programa de Claudio Landa. El lunes lo había hecho en ETB en 60 minutos. Y ese día me llamaban para acudir aT-5.Y les dije que tenía un compromiso en Tolosa con el Grupo Parlamentario. Insistieron y me pusieron una conexión que duró desde Ias diez y veinte hasta las 12 de la noche en el Hotel Hesperia de Bilbao.

Comento ésto porque al mundo audiovisual este asunto le interesaba y sin embargo al del papel nada. Y es uno de los argumentos que utiliza el PP. «Miren ustedes al futuro, dejen de hurgar en el pasado». Es una trampa. Con dicha anestesia quieren que ignoremos la vergüenza que es mantener a sesenta kilómetros de Madrid un monumento a una victoria militar con dictador y asesinados dentro. Y sin embargo este asunto a las televisiones les da audiencia. Las nuevas generaciones han crecido con un debate hurtado.

El caso es que el panel en Madrid estaba compuesto por la conductora del programa Enma García y tres franquistas por una parte, Pío Moa, Francis el nieto de Franco y un señor que se declaró franquista y creo que su apellido era Bárcenas y por la otra Massiel, Verstrynge y Antón Losada mientras a mi me conectaban desde Bilbao.

Mi tesis fue sencilla: Franco es un no caído, enterrado en el Valle de los Caídos. Fue un golpista contra un gobierno legítimamente constituido y un asesino. Hubo una ponencia de una comisión de expertos hecha al final del gobierno Zapatero que aprobó 36 resoluciones y la única que no tuvo unanimidad fue la de la exhumación del cadáver. Plantee se le saque de allí y se le entierre en un panteón familiar (la hija ese día había dicho que no era partidaria) y que se convirtiera el parque en un lugar de memoria reconciliada o en un Parque temático sobre la guerra. Aludí a los benedictinos, los mismos de Montserrat, que mantienen el culto en la Basílica, recordé que allí están víctimas de los dos bandos y del bando republicano sin permiso de los familiares, insistí en que en Berlín no está Hitler y Mussolini en Roma. Y que en la pregunta que le hice a Gallardón éste me dijo que su padre había estado en la cárcel con Franco y yo comenté que había salido al suegro, Utrera Molina, ministro de Franco más que al padre. Del Valle de los Caídos y de la Basílica se habían negado a acudir al programa.

Habló Pió Moa en contra de esta revisión, diciendo que el gobierno republicano no fue democrático, que Franco encontró una España hundida y él la levantó, que es mentira el número de muertos habidos en la construcción del Valle, que hay ahora antifranquistas que salieron a la muerte del dictador y que la única oposición fueron los del PC y los terroristas…, toda una sarta de mentiras y de manipulaciones de la historia.

El nieto de Franco me dijo que su abuelo no fue un asesino ni un dictador y que fue un gran gobernante y que él no pidió lo enterraran allí. El otro franquista dio datos sobre los renglones en la que España había crecido con Franco. Por la otra parte, los argumentos fueron los contrarios centrándose más en el antifranquismo y el franquismo que en la presencia de Franco en el Valle.

Me dieron bastante tiempo y al final cerré con un llamamiento a los jóvenes para que lean el libro de Sánchez Albornoz, hijo de D. Claudio Sánchez Albornoz que fue un conocido historiador y presidente de la República en el exilio y cuyo hijo, Director del Cervantes había sido uno de los presos de aquella ignominia. Recordó los bombardeos de Gernika, Valencia y Barcelona ante el argumento de que Franco no tuvo que ver nada con aquellos regímenes y recordé asimismo que en Alemania negar el holocausto es un delito. Recordé también como cuando le preguntaron a Besteiro por el oro de España dijo que estaba en las cárceles, en los cementerios y en las cunetas, dije como se habían consignado en los actuales presupuestos 350.000 euros para obras en el Valle, reivindiqué el trabajo de los expertos, comenté como el PSOE está cambiando tras 21 años de silencio y de como el PP que tiene dentro una dura extrema derecha no quiere tocar este tema que le molesta porque le pone en evidencia y terminé diciendo que aquello es una ignominia democrática y que Franco fue un asesino y que ahí lo metió el rey Juan Carlos. Y me quedé tan a gusto. Decir todo esto a las doce menos cuarto de la noche, cerrar el programa y hacerlo con la presencia del nieto de Franco me permitió un sueño posterior de lo más reparador. ¡Que a gusto me quedé!.

Pero Franco sigue en el Valle de los Caídos. De momento. Mínimo otros dos años más.

 

Cena solidaria en Barcelona

Lunes 18 de noviembre de 2013

Josep Maldonado es un senador de Convergencia de amplia carrera. Le conocí siendo diputado. Había sido Director de Deportes del Gobierno de Pujol. Su poblada barba blanca le distingue, pero no solo ella. Dirige una ONG, «Esport Solidari Internacional» y «Raquetes sense fronteres» cuya misión es tratar que en África los niños hagan deporte y no estén deambulando por la calle. Los equipa, los instruye, los socializa en los valores de un deporte con reglas y con respeto. Una gran acción.

En agosto todo el mundo sabe que Maldonado desaparece. Se va todo el mes a África. A cualquier país y en él contacta, supervisa, anima, detecta. Y así año tras año. Y todo eso lo pone a la vista de todos cada noviembre en una cena multitudinaria en el hotel Catalonia Plaza de Barcelona. El que está pegado a la antigua Plaza de Toros hoy convertida en un centro comercial con terraza.

Cada año, Maldonado me invita a esa cena. Se paga 48 euros y ahí estoy cada año metido en el mundo catalán del deporte en su vertiente más solidaria. De hecho, estando en la copichuela previa, me vinieron unos señores muy atentos. Tenían una mesa llena de un libro con un sugestivo título: ¿Qué podemos hacer? Me explicaron que se trataba de los hechos misioneros de Ángel Olaran, un cura vasco de Hernani, que lleva trabajando en el norte de Etiopia años y cuya labor Josep Jauma destaca y cuyas fotografías de Joan Tomas presenta un trabajo y mucha gente sonriendo. El autor del libro me lo obsequió y prologó: «Para que conozca y admire las acciones de su compatriota».

Así lo haré.

Andaba por allí Patxi Salinas con el presidente del club San Andreu que ahora entrena. Es el tercer equipo de la capital y juega en segunda B. Patxi lo entrena. Ha estado en MaIta. Vive en Barcelona con su hermano Julio y es un tipo simpático. También estaba Montse Candini, una senadora de Convergencia, pero nadie más del mundo de la política. Aquello solo era deporte y más deporte. No veo en Euzkadi algo así. Desgraciadamente.

Me acomodaron en una mesa con varias cantantes, un concejal de Sitges, un empresario de una radio deportiva y gentes que iban a pujar en la subasta del final de la cena que es donde se logra un dinerito para la ONG. En eso me vino por la espalda el alcalde de Barcelona Xavier Trias.

Coincidimos en Madrid siendo él portavoz de CIU y yo del PNV. Recordamos como lo pasamos con la mayoría absoluta de Aznar.

La sala estaba llena. Unas quinientas personas. Y porque no cabía más gente. Y durante la misma un animador iba dando cuenta de lo hecho por Maldonado y su gente y poniendo en valor hechos humanos, premiando al hijo de un futbolista fallecido, animando a un discapacitado y todo con muy buen humor hasta que empezó la subasta que fue animada por quien hace del rey Juan Carlos en el programa Polonia de TV-3, Tony Albá.

Y a eso de la una, a la piltra. Y allí quedó Maldonado recibiendo parabienes por una obra bien hecha. Eso es lo que destaqué cuando me hizo subir al escenario y pronunciar dos palabras. “Esto, dígase lo que se diga, es política, de la buena política, de la necesaria política».

La respuesta franquista del PP y el debate normal del PSOE

Lunes 11 de noviembre de 2013

Este sábado el PP celebró una reunión interparlamentaria en Córdoba para impedir que el domingo todos los medios hablaran solo de la renovación del PSOE. Hicieron un cierto filibusterismo político porque el cónclave socialista estaba pautado muy de antemano y lo de Córdoba se arregló en un pis pas.

No salió de la interparlamentaria del PP nada que nos dijera que van a tomarse en serio el parlamento, ni nada que nos indicara que su mayoría absoluta no va a ser una apisonadora absolutista. Nada de nada y eso que los allí reunidos para aplaudir lo hicieron para hablar del Parlamento. Lo que si salió fue un mensaje de Rajoy extraordinariamente agresivo para la Catalunya de Artur Mas, la Catalunya harta de ese lenguaje dogmático franquista que resume todo su programa en la España, Una, Grande y Libre.

A diferencia del primer ministro David Cameron, en Córdoba no hubo la menor concesión a cualquier tipo de negociación política o de enfriar una situación que se les va de las manos. Rajoy respondió como lo hubiera hecho el franquista Fraga, sacando a relucir el dogma sagrado de la España cavernaria que no es otro que ese artículo 2 de la Constitución que como una verdad revelada por Viriato nos dice que la Constitución se fundamenta »en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles». ¡Toma dogma!.

Esta es la respuesta más antipolítica que puede darse a la cuestión catalana para después hablar de unas fronteras que siempre son creadas por los centralistas y que además desconocen su propia historia pues nunca fue España más poderosa que cuando Felipe II reinó en las Españas, con s.

Nada nuevo bajo el sol. Solo franquismo sociológico.

El cónclave del PSOE no les ha salido mal pero con la siempre admiración adolescente hacia lo nuevo, como si esto fuera un ejercicio de juventud y no de responsabilidad.

Para colmo Rubalcaba ha dicho que vuelve al PSOE. Es decir, estos treinta y cinco años el PSOE, el perdedor de la guerra civil o ha estado de baja, de vacaciones, o ha sido inexistente. ¡Vuelve el PSOE! Gritaba Don Alfredo patéticamente y en primera fila un Felipe González aplaudiendo como secuestrador de una sigla, en el ejercicio máximo de otro tipo de funambulismo político. Para colmo piden un minuto de silencio por las Víctimas del terrorismo (¿por las del Gal también?) y se olvidan de los diez mil muertos en Filipinas. Lógico, no han sido en Nueva York ni en Alemania.

Ahora, como en su día con Zapatero, están enamorados de Susana Díaz, una señora que no se enteró de los Eres andaluces cuando fue consejera en los gobiernos de Chaves y de Griñán, pero como es mujer, guapa y de rompe y rasga, pues todos a hacerle la ola porque a la prensa lo único que le interesa de estos congresos es el debate nominal, el debate de las personas, no el debate ideológico que por cierto me ha dejado bastante frío. Siguen sin aclarar lo que entienden por federalismo y siguen sin aclarar hasta donde quieren llegar en transparencia política y siguen sin abordar, ante el último tramo de la vida del rey, si son «juancarlistas» circunstanciales o monárquicos entregados. Sí han hecho retoques y han reconocido errores, pero como en un espectáculo de misses y de misters, lo que ha quedado es quien hace mejor la pasarela. Una pena. Por lo menos en Venezuela su Miss ha sido elegida Miss Universo. Estos sí que saben lo que es un Congreso y no el periodismo papanatas que por aquí tenemos.