ASIRON HA OLVIDADO ESTA IMPORTANTE ESCENA.

Miércoles 25 de marzo de 2026

¿Cómo fue el recibimiento de Tomás Caballero, asesinado por ETA, a Manuel de Irujo en 1977?

No he entendido nada en estos días la postura  equidistante y cobarde del alcalde Asiron, un político que viene de aquella EA que lo tenía claro en relación a la violencia y al terror. No lo reconozco.

Me da que Sortu le aprieta de mala manera y él es incapaz de ejercer un liderazgo moral y decir algo tan de principio como que la Korrika es una iniciativa a apoyar  por su defensa y difusión del euskera  no siendo el caso de  los carteles loando a  los asesinos de su antecesor, Tomás Caballero, algo a excluir inmediatamente porque son algo condenable, rechazable  y descartable. Y si además lo llevan niños, se trata de un ejercicio de prevaricación indecente.

Su antecesor en el cargo como alcalde, Tomás Caballero, fue asesinado por ETA en1998. Fue una acción criminal tremenda  y quien permite carteladas llevadas por niños va en contra de la Korrika. Y no me vale los ejemplos que ha puesto.

Imagínense ésta escena. Por Iruña se aparece un tipo con un cartel apoyando a Nethanyahu y se mete en la Korrika. ¿Qué diría Asiron?. ¿Duarría medio segundo?.Ya veríamos lo que duraría  en la Korrika  el tipo del cartel y sé lo que diría Asiron. ¿Por qué pues tiene ésta  doblez moral en el caso de su antecesor Tomás Caballero?.

Ayer conté como al día siguiente de llegar al aeropuerto de Noain, Don Manuel de Irujo fue al ayuntamiento de Iruña donde le recibió y reconoció el alcalde en funciones Tomás Caballero.

Estuve, y tras el acto le pedí el texto a Caballero y le grabé a Don Manuel. Hoy  me han pedido los dos discursos de éstas dos personalidades que es lo que reproduzco a continuación. La fotografía es la del acto.

La  de Irujo  al Ayuntamiento de Iruña se produjo a las once y media del 26 de marzo de 1977. Y allí llegó Don Manuel  al Ayuntamiento de Iruña en respuesta a una invitación que le había hecho expresamente el alcalde accidental Tomás Caballero. Nuevamente fue recibido por gran cantidad de gente que le aclamó. Tras responder a esa muestra de simpatía popular se dirigió a la entrada donde le esperaban el alcalde y los concejales Pérez Balda, Valimaña, Martínez Alegría, Velasco, Etayo, Echániz, Erice, Urmeneta e Ibáñez Ulíbarri.

En la sala de recepciones del primer piso, el alcalde en funciones, Tomás  Caballero, le saludó diciéndole:

«Sentimos una satisfacción y es para mí un honor recibir en este Ayuntamiento al gran navarro Manuel Irujo, a su vuelta, después de 40 años de estar fuera de su tierra.»

«Cuando anteanoche le saludé me hizo una pregunta, que comprendí la hacía en tono recriminatorio. La pregunta fue de por qué reñíamos tanto en el Ayuntamiento de Pamplona. Yo entendí la pregunta como un consejo, de quien habiendo y reñido mucho cuando era joven, ha comprendido y sufrido las consecuencias de la intolerancia y la incomprensión de las razones de los demás. Luego en su discurso, fuerte y vibrante, impropio de un hombre de su edad, dijo que venía sin ganas de revancha, y sus palabras se dirigieron más al pasado, resaltando lo que une y marginando lo que separa.»

«La verdad es que tanto la pregunta como el discurso están en la línea de la imagen que nos habíamos forjado de aquel hombre que tuvo que nadar en unas aguas excesivamente turbulentas, en situaciones sumamente difíciles y que supo siempre mantenerse sin renunciar a ninguna de sus ideas. Por eso, en este acto que realizamos, quisiera que se viera por encima de las ideas que unos y otros profesamos, y que podemos o no compartir, el recibimiento a un gran navarro, que ha servido a los demás por lo menos desde los siguientes cargos públicos: Diputado Foral de Navarra, Diputado a Cortes por Guipúzcoa, Ministro de Justicia de la República Española, Ministro del Gobierno de Euzkadi en el exilio, Presidente del Consejo Federal Español dentro del Movimiento Federal Europeo, etc.

Pero no solamente hay que quedarse en los cargos que ha tenido, sino que en su persona deseamos recibir a todos los que un día tuvieron que irse y murieron en el exilio, sin poder volver a pisar su patria. La vuelta de Manuel Irujo confiamos que sea el símbolo del fin de la guerra civil; que sea un signo efectivo de reconciliación, para construir el futuro democrático y justo que para todos anhelamos.»

A continuación el alcalde Tomás  Caballero le hizo entrega de las Actas de Saturnino, Honesto y Fermín, apóstoles de la antigua Vasconia, hoy Navarra y sus vecindades, de Maceda, editado en 1798.

Irujo agradeció las palabras del alcalde señalando que en sus 40 años de exilio había estado siempre con la maleta hecha pensando que un día habría  que volver a la patria, el día en que no haya condiciones humillantes y se pueda volver con la cabeza alta. No he merecido, ni he solicitado ni esperaba esta manifestación de simpatía. Es verdad que vengo sin afán de revancha ni venganza.

«Por temperamento, por modo de ser y por la herencia de la tierra en que nací, continuó Irujo, soy un hombre abierto a todas las ideas y concepciones que puedan traer solidaridad. Todo lo que yo quisiera es que en la medida de lo posible vayamos por un camino de democracia social basándonos en el libre trabajo, libre empresa, libre iniciativa y función social de la propiedad. Quiero decir, sin ánimo de herir a nadie, que hay algunos que no piensan como nosotros. Soy navarro con toda mi alma. Una de las cosas que me ha ilusionado mucho es haber leído que fui el último diputado foral navarro elegido por sufragio universal. Me ilusiona Navarra como desde el primer momento. Hay que querer a Navarra tal como es y como debe ser.»

«Yo soy navarro con toda mi alma y vasco hasta la última gota de mi sangre. Con afán de cultura, de lengua vasca, de ser lo que siempre fue este país, la vieja Vasconia, aun cuando romanos, godos y árabes pasaron por buena parte de sus territorios. He encontrado ecos y a las gentes preocupadas por lo mismo, de las conversaciones que he tenido con estudiantes, obreros e intelectuales. Es verdad que habrá hijos de muchas sangres , como hay ahora andaluces, pero este país continúa siendo la vieja Vasconia, con sus mismos caracteres, con una fortaleza capaz de vencer todas esas pegatinas externas con las que de vez en cuando algunos intelectuales de nuevo cuño se empeñan en presentarlo. Es necesario que tengan el corazón y los brazos abiertos a las coincidencias de nuestro propio ser, de nuestra historia, de nuestro pasado y de nuestro futuro. Sería una torpeza grandísima el cortar relaciones con la economía vasca. He hablado con varias empresas que quieren marcharse. Pensar que la economía productiva que ha hecho este Pamplona cortara amarras con el País Vasco sería una torpeza insigne. Esto no quiere decir que Navarra pierda un ápice de su personalidad. Su valor es precisamente ser lo que es. Es un reflejo permanente de Europa desde la Edad Media. Si somos vascos, y nos conviene serlo en el orden económico, político y social, hay que empeñarse en no poner dificultades a eso. Navarra tiene un pasado glorioso. Hay que saber de dónde venimos para saber a dónde vamos. Sería un crimen el cortarle los brazos a Navarra privándole de la solidaridad de los restantes vascos. No tenemos derecho a hacerlo.»

«He estado en el exilio porque era una protesta contra el régimen impuesto por la guerra. He vuelto porque el PNV me ha dicho que mi puesto ahora está aquí. Ni soy un mito ni soy nada que pueda significar protagonismo, o dar lecciones o sentar cátedra. Sé muy bien las limitaciones que la edad impone. Una de las cosas que más me molestaría sería hacer sombra a los valores auténticos que necesita Navarra.»

«No tengo ningún empeño en ir a las elecciones. A la edad que tengo no es la edad de presentarse. Por mi gusto, desde luego que no. No recuerdo haberme echado atrás nunca para cumplir con mi deber. Pido a Dios que me asista para esto mismo en lo que me resta de vida, que no será mucho. No tengo ningún empeño en ser mito o protagonista. Aspiro a ser un hombre corriente y normal.»

«Soy lo bastante humano para entender que lo más profundo en un hombre como en un pueblo es ser humano, tolerante, solidario, querer la paz, aspirar a que las diferencias sociales que padecemos actualmente desaparezcan en una democracia social abierta, progresiva, que llegue hasta donde sea necesario sin que se nos caigan los anillos de la tradición. Sólo quiero recordar las lecciones que nos han dado el lema de García de Nájera, el de los Infanzones, la actitud de las Cortes de Navarra ante el Rey al obligarle al primer Teobaldo a que firmara el fuero porque eran nuestras costumbres, nuestras maneras de ser, nuestras leyes, esta es la auténtica tradición navarra. Yo aspiro a que dentro de la humanidad vasca, seamos capaces Sr Alcalde, todos, de dar cara al porvenir y continuar el curso de nuestra historia”.

Hasta aquí el respetuoso y civilizado diálogo  entre Caballero e Irujo que todos aplaudimos.

Desgraciadamente, gentes que se creen más vascos y como consecuencia ,más  navarros que los demás decidieron matar a Tomas Caballero y lo hicieron en mayo de 1998. ¿No le parece a Asiron y a sus seguidores un inmenso error político, humano, de sensibilidad e impropio de un alcalde democrático y con valores sino alguien muy cobarde ante un hecho tan abominable y que 28 años después se aplauda a sus asesinos?.

Es lo que pienso de Asiron y sus seguidores.

TOMAS CABALLERO, ETA,  IRUJO Y LA KORRIKA

Martes 24 de marzo de 2026

Vean esta fotografía. Tiene mucha historia que hoy se quiere olvidar. Yo sin embargo quiero recordarla. Me asquea la doble moral, la equidistancia, y el falso buenismo que tiene mucho de cretinismo.

Verán  en la puerta del Ayuntamiento de Iruña a Don Manuel de Irujo que había llegado la víspera de su exilio al aeropuerto de Noain en Pamplona. Fue el 25 de marzo de 1977.

Y su primer acto político fue ir al ayuntamiento de la capital navarra. Tuve el honor de acompañarle. Le recibió el alcalde accidental Tomás Caballero, que está en la foto entre Urmeneta y Don Manuel.

Salieron a recibirle asimismo  los concejales Pérez Balda, Valimaña, Martínez Alegría, Velasco, Etayo, Echániz, Erice, e Ibáñez Ulibarri.

La recepción fue exquisita. Don Manuel estaba feliz. Eran adversarios políticos pero sabían del valor moral y simbólico de Irujo y le reconocían su lucha por la democracia y la paz.

Subimos al primer piso. En la sala de recepciones el alcalde Tomás Caballero  le saludó oficialmente diciéndole:

“Sentimos una gran satisfacción y es para mí un honor recibir en este ayuntamiento al gran navarro Manuel de Irujo ,a su vuelta después de 40 años de estar fuera de su tierra”.

Tengo el discurso completo ya que se lo pedí a Tomás Caballero. Fue entrañable. Con el tiempo fue  el alcalde que izó la ikurriña en el ayuntamiento.

El 6 de mayo de 1998 fue asesinado vilmente por ETA cuando salía para ir a trabajar en su despacho municipal. Tenía cinco hijos. Su funeral constituyó una de las mayores manifestaciones de duelo de la historia de Pamplona  provocando entre excompañeros, en la órbita de Herri Batasuna como López Cristóbal, Patxi Zabaleta o Muez, una fuerte reacción de condena ante aquella barbaridad .

No me extraña pues que la hija de Tomás Caballero, la concejal de UPN en el consistorio de Pamplona, María Caballero, a quien conocí de senadora, haya  rechazado de manera tajante la aparición de fotos de los asesinos de su padre en la Korrika celebrada este fin de semana en Navarra.

Cargos de Bildu en Berriozar como el alcalde Raúl Maiza participaron junto a fotos de los asesinos de Caballero que asesinaron también a Francisco Casanova, vecino de la localidad. El mismo comando fue el responsable del atentado contra Tomás Caballero. 

«¿Que nos queda por ver? Sólo que la próxima vez les ofrezcan un sillón de concejal a los asesinos de mi padre», se pregunta con dolor la hija de Caballero tras volver a ver a los asesinos de su padre jaleados por Bildu y la izquierda abertzale. 

Caballero ha mostrado también su queja en una carta abierta titulada La penúltima infamia a los organizadores de la Korrika,  que no son capaces «de tener el más mínimo sentimiento hacia las víctimas de esos asesinos». 

La Korrika, es una carrera y una gran idea reivindicativa del euskera. Desgraciadamente para algunos es mucho más que eso. Una lengua no se defiende exhibiendo fotos y reivindicando asesinos. No tiene sentido. Pero, desgraciadamente, esta escena se repite en paredes, en folletos, en la txozna de turno, en cualquier fiesta de barrio…, y forman parte de nuestro paisaje sin que pase nada. Que se exhiban fotografías de asesinos con total normalidad en cualquier entorno festivo ante todo tipo de público, es inmoral e inaceptable,  y no debemos acostumbrarnos a ello. Y debemos condenarlo.

Es una vergüenza que nadie de los que están en la organización sea capaz de tener un sentimiento hacia las víctimas de esos asesinos. Al contrario. Son muchos los que argumentan que son casos aislados. Pues no. Es reivindicar asesinos. Y hay que decirlo. Y denunciarlo. Y, por favor, no ensucien una manifestación pacífica y reivindicativa del euskera.

BELARRA LLAMA RATA  A JOSU JON IMAZ Y SE RETRATA.

Lunes 23 de marzo de 2026

Me pasó a mí. En plena actuación de ETA y en defensa como PNV de no poner bajo sospecha a todo el pueblo vasco, el ministro del Interior y Justicia Juan Alberto Belloch, me llamó “rata”. Inmediatamente el ministro de la presidencia Alfredo Pérez Rubalcaba me llamó para pedirme excusas en nombre del gobierno.

”Las acepto -le dije- pero son injurias públicas y explicaciones privadas”.

Y valen lo que valen. Describen más a quien pronuncia semejante barbaridad que a quien la recibe Y en el caso de esta señora llueve sobre mojado. La última sobre Vivienda y los desahucios.

Y ha ocurrido esta semana en el Congreso. Ione Belarra, la secretaria general de Podemos, una de las diputadas más extremistas, insultonas  y agresivas del arco parlamentario, llamó “rata” al ex presidente del EBB y actual Ceo de  Repsol, Josu Jon Imaz.

Me gustaría que este insulto quede de barrera entre el PNV y Podemos. Ya ocurrió poco antes de una entrevista del secretario general de Podemos, Chali Vaquero, en Sabin Etxea con el EBB. Es la tónica de esta organización defensora de todas las dictaduras de extrema izquierda del universo. Y cuanto más conculcadoras de derechos, más les defiende Belarra.

En éste caso, la “lengua larga” Belarra insiste en su ataque contra Repsol: “Esta guerra que la pague Repsol, esta guerra que la pague Josu Jon Imaz”

Ione Belarra tiene una particular ojeriza con Amancio Ortega, fundador y principal accionista de Inditex; Juan Roig, presidente de Mercadona, y Josu Jon Imaz, CEO de Repsol. La última muestra, como comento, la vimos  en la sesión de control al Gobierno celebrada en el Congreso, donde la  insultadora podemita le ha pedido a Pedro Sánchez que: “Esta guerra no la puede pagar la gente trabajadora”,  espetó Belarra a Sánchez. Por si esto no bastara, volvió  a atacar a Repsol al señalar: “Esta guerra que la pague Repsol. Esta guerra que la pague Josu Jon Imaz, que se fue a rendir pleitesía a Trump y a ver si podía hacer un buen negocio con la invasión ilegal de Venezuela. Josu Jon Imaz es una rata”.

“¿Invasión ilegal?” contra alguien como Maduro que espera ser juzgado y que había robado unas elecciones y tenía más de dos mil presos políticos en las cárceles y mientras 9 millones de venezolanos habían tenido que emigrar?

Lo dijo bien Pilar Rahola: ”Son los progresistas de nuestro tiempo, tipos de grito en la manifestación y verbo acusador que deciden qué causas son dignas, y quiénes son víctimas y quiénes verdugos. Nunca en la historia de la lucha por los derechos humanos, hubo tanta hipocresía arrogante y rastrera como ahora”

Y es que la deslenguada podemita debería recordar que Imaz, junto a los CEOs de varias petroleras, participó en una reunión no sólo con el presidente de EEUU, sino también el vicepresidente, J. D. Vance; el secretario de Estado, Marco Rubio; y otros miembros de la Administración estadounidense. Una cita donde Imaz apuntó que Repsol está “preparada para invertir más en Venezuela, lo que será bueno para la población de Venezuela”. Después hubo otra reunión de Imaz y los CEOs de Chevron, Shell y Eni, que dirigieron el secretario de Energía, Chris Wright, y el secretario de Interior, Doug Burgum. Tras esas citas, EEUU anunció el levantamiento de las sanciones para importar petróleo venezolano que impuso en marzo de 2025, así a mediados del pasado febrero, llegaron a puertos de la península y el primero de los tres cargamentos de petróleo venezolano al puerto de Bilbao.

Belarra debería tener en cuenta que Repsol lleva más de 30 años en Venezuela, dedicándose sobre todo a producir gas, que supone el 85% de su actividad allí y con la que “sostiene una parte del sistema eléctrico” del país, como refirió Imaz el año pasado. Mientras que “la producción de petróleo es pequeña”… y las importaciones de crudo obedecen a la deuda que tenía la petrolera estatal venezolana PDVSA con la española. Hace unos días, Repsol ha reafirmado su compromiso con Venezuela con la rúbrica de un acuerdo para garantizar el suministro de gas a los venezolanos y los mecanismos de pago serán vía cargamentos de petróleo.

Este tipo de izquierda caviar que apoyaba la dictadura de Maduro y la cubana, junto a la nicaragüense, porque son de los suyos, les importa un comino  que la población sufra los rigores de un régimen de oprobio como era el de Maduro y hubiera preferido mil veces que Imaz o no hubiera ido a la Casa Blanca o le hubiera montado un pollo, tipo Belarra, a Donald Trump. Y es que la demagogia de esta gente no tiene límite.

Me imagino que esto a Josu Jon Imaz le resbale como me resbaló a mí lo dicho por Belloch ya que estas cosas solo sirven para conocer el jaez y catadura de la gente que las pronuncia..