Jueves 28 de mayo de 2026
Los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez, tan cercanos a Zapatero, encabezan esta etapa de tutelaje de Washington, que en las últimas horas ha regalado todo tipo de imágenes, desde los marines de vuelta a Caracas para ejercicios militares inéditos hasta un selfie muy amoroso entre el asesor energético de Trump y Delcy Rodríguez. ¿Cómo explicamos a nuestros lectores el actual estado de la situación en Venezuela?
Una situación muy compleja, que tiene muchas capas. Hay una capa superficial, que es la que trata de venderse al mundo, de estos hoteles carísimos donde entra y sale gente. Pero hay una realidad cruel, que no se puede maquillar: un país que está pasando hambre, con una diferencia con 2016 y 2017, cuando los anaqueles (estantes de las tiendas) y los abastos estaban vacíos. Hoy están repletos de alimentos importados que nadie puede pagar. Imagínate que siente una mamá que su niño llora de hambre, al que no le puede dar ni leche y ve un despliegue de millones de gastos, de lujos, en una nación que tiene una enorme esperanza de que todo lo que hemos logrado va a concretarse en una profunda transformación. Y cómo esa esperanza sigue y cómo el agradecimiento al Gobierno de los Estados Unidos está vigente. Y cómo empezamos a ver cada día a los venezolanos reviviendo, así sea parcialmente, el ejercicio de sus libertades. Ahí está conviviendo la expectativa con la desesperación, la emoción ante un posible cambio con la miseria y el terror que no termina de desmontarse. Es una situación compleja que tiene a los venezolanos contenidos, porque estamos convencidos de que muy pronto un evento nos va a permitir de manera cívica, democrática y organizada concretar el mandato que se otorgó el 28 de julio. Eso es lo que tiene en contención a la población venezolana. Pero es una energía, una tensión, una angustia que crece cada día que pasa. Y por eso es tan importante, tan importante darle esa certeza a los venezolanos.
En semejante tesitura se ha llevado a cabo la cumbre opositora en Ciudad de Panamá, con una treintena de dirigentes y, entre ellos, siete antiguos presos políticos. Y una apuesta diáfana por la convocatoria de elecciones presidenciales.
Por eso hemos insistido que establecer un calendario, un cronograma electoral que permita aliviar estas tensiones y canalizar toda la fuerza que crece cada día en desesperación, irritación, indignación por la corrupción. Estamos hablando de los crímenes y de la corrupción de Zapatero en España, pero ¿y Alex Saab (testaferro de Maduro y operador financiero del chavismo, deportado en mayo a EEUU)? Uno de los negocios de Saab era importar a precios exorbitantes comida podrida de México para los planes sociales del régimen de Chávez y Maduro. Entendamos lo que esto significa. Ahora se comprueba que ese individuo robó cientos de millones de dólares con el hambre de la sociedad venezolana. Eso no tiene perdón de Dios. Por eso cuando la gente dice que todo está tranquilo en Venezuela, ¿de cuál Venezuela me estás hablando? ¿La de los hoteles donde se reúnen algunos? ¿O la de las calles y los campos de mi país?
En la situación que describe puede saltar una chispa en cualquier momento que afecte a la hoja de ruta marcada por Washington, con los famosos tres puntos (estabilización, recuperación/reconciliación y transición a la democracia).
Precisamente por eso es tan importante que la sociedad venezolana tenga la certeza de que esto va a avanzar. Es muy conmovedor ver cómo las primeras consignas de trabajadores y sindicalistas en las calles tenían que ver con sus sueldos de hambre. Pero en cuestión de días gritaban por elecciones libres ya.
La cumbre opositora en Panamá ha marcado parte de la hoja de ruta democrática: nuevo CNE constitucional, registro votantes, libertades y elecciones democráticas, todo un proceso que puede durar de 7 a 9 meses una vez arranque. Lo que nadie sabe es cómo y cuándo se producirá el campanazo de salida.
Evidentemente el rodrigato, como les dicen, por supuesto que no quieren elecciones, se quieren quedar para siempre, al final son comunistas. Ellos no están liberando a los presos políticos porque tuvieron una reflexión en su conciencia de los crímenes que han cometido. Han actuado así ante las instrucciones muy firmes y muy claras de EEUU con consecuencias inmediatas si no lo hacen. Por eso es que la gente está en la calle, porque hay una amenaza real (de EEUU). Ahora, la naturaleza de este régimen es exactamente la misma. Y por lo tanto en sus planes está ganar tiempo un día más, un día más, un día más, así es la lógica de un criminal. Pero ya muchos sectores dentro del régimen que entienden que ese punto es de no retorno, que esto no tiene vuelta atrás. Esto es insostenible e indetenible. Y te digo algo: las elecciones son inevitables. Y mientras antes ocurra, mejor para Venezuela, mejor para EEUU, mejor para la región y también mejor para los Rodríguez. Lo que aquí necesitamos es evitar que este proceso se descarrile porque la sociedad decida que ya no aguanta más.
Dentro de esta estrategia de ganar tiempo e intentar dividir a la oposición democrática, el chavismo sopesa convocar elecciones a gobernador, un daño menor para su sistema de poder. ¿Cuál va a ser su postura? ¿Lo han discutido en el seno de la Plataforma?
No sería una maniobra muy original, porque eso es lo mismo que hacía la Alemania comunista y cualquier tiranía. La gente empieza a presionar, pues lánzale algo que los distraiga. Los gobernadores son figuras que no tienen ningún poder real. ¿Va a aceptar la sociedad venezolana una burla como esa? No. Y si algo importante surgió de este encuentro aquí en Panamá, que la historia reconocerá como uno de los actos políticos más significativos de estos últimos tiempos con acuerdos muy importantes, entre otros es este: la única elección que realmente es impostergable es la elección presidencial. Obviamente se necesitan elecciones parlamentarias, de gobernadores, de alcaldes, de consejos municipales que podrán ser simultáneas o posteriores. Pero la elección que el pueblo de Venezuela exige, porque es donde está el inicio de la reinstitucionalización, es la elección del presidente de la República.
¿Hay unanimidad entre todos los reunidos en Panamá para enfrentarse a esta posible estrategia chavista?
Sí, la hay.
¿No aceptarían entonces las elecciones regionales?
En principio lo que está clarísimo es que la exigencia y el trabajo, la operación y la presión, están en concordancia con lo que pide la sociedad venezolana. Y yo les digo: no subestimen a la gente. Este no es un país ni un pueblo dispuesto a calarse que le arrebaten su decisión. Y Venezuela decidió ser libre.
