ES demasiado Borbón y se le nota

Miércoles 27 de diciembre de 2023

Pedro J. le ha pedido  al PSOE defienda más a Felipe VI. ¿Más todavía?.

El discurso de Navidad de su Majestad, no tan Graciosa como la Británica, ha sido el propio de un Borbón francés, de donde viene la dinastía desde que Luis XIV envió a su  patio trasero, España, a su indolente, depresivo y mala gente  sobrino que lo primero que hizo fue aprobar su decreto de nueva Planta y montar el patín jacobino que sigue coleteando. Que se lo pregunten a los catalanes.

Felipe VI es un rey castellano, a pesar de su Zorionak y Bon Nadal final. No ha olvidado nada ni aprendido nada de las cicatrices de la historia y no solo se olvidó de Gaza sino que representa a un estado que dice tener, solo de  pico, nacionalidades y regiones, aunque lo que saben de memoria y lo repiten es aquello de la “indisoluble unidad, patria común e indivisible” siete veces. Son muy indivisibles pero lo repiten  cada diez minutos y no sé por qué, nos lo recuerdan. No lo deben tener tan claro.

Y es que el hombre además vive en Madrid. En aquellos lejanos tiempos la ciudad importante era Valencia y Carlos V quiso mirar a América y llevar la capital a Lisboa, pero su hijo Felipe II la residenció en Madrid. Y la eligieron por conveniencia, porque España como tal no existía en aquella época. Madrid fue capital de las Castillas, nunca del resto de los reinos, regiones, señoríos y condados de la península que con los Austrias funcionaban casi como en régimen autonómico.

Pero de esto Felipe VI no se ha enterado.

Felipe VI  en su discurso palaciego mentó mil veces a la Constitución española   muy parcialmente. Nos  podía haber dicho que asume el ejercicio de algo  que esa Carta Magna le otorga como responsabilidad y que es nada menos que “arbitrar y moderar”. Pero este hombre ni arbitra ni modera y mucho menos a su plebeya esposa y quizás por eso, en la reunión del Congreso a dos, Sánchez y Feijóo buscaron  fuera lo que no tienen dentro. Acordaron el arbitraje de una instancia europea para desatascar el bloqueo del Consejo General  del Poder Judicial cuando tienen al Borbón a cuatro kilómetros de la Carrera de San Jerónimo, con lo que colegimos que este señor se gana su cuantioso estipendio real sin dar ni golpe, porque salvo leer discursos que preparan otros y dar la mano, no se le conoce trabajo público sino amonestar a los malos españoles como a los catalanes, a los vascos y a todos los llamados “periféricos” en despectiva descripción sin darse cuenta que eso de moderar y arbitrar debería ser su trabajo y no sermonearnos y leernos en Navidad un discurso irreal que de seguir así lo terminará haciendo desde Disneylandia  como su tío Constantino.

Al jefe de su Casa, uno de esos impresentables que a una periodista que le trató  de usted  siendo  Felipe  príncipe de Asturias, le dijo que era la última vez que lo hacía pues le debía tratar de Alteza, le debería preocupar la baja audiencia este año del rollo anual de su jefe. Ante este hecho tan inquietante y a pesar de no ser ni juancarlista, ni felipista, ni leonorista  ni menos  cortesano le doy una fórmula para que duplique a futuro la escasa audiencia.

Haga caso a quien sabe de esto. Si no hubiera rechazado por segundo año consecutivo la petición del grupo de juristas de Illes Balears para que renunciara al privilegio de cometer delitos sin rendir cuentas ante la justicia como su parrandero y augusto macarra padre, seguro que habría batido records de audiencia.

Y es que estos juristas de Illes Balears son muy traviesos. Sabían que Felipe VI no aceptaría su petición  y que si sigue así  irá perdiendo audiencia a raudales que es lo que en realidad buscaban y buscamos.

No nos harán caso. Es un Borbón y lo de él es ser un buen rey castellano. Demasiado Borbón para cosa buena.

A este paso, acabaremos como Tiberio

Martes 26 de diciembre de 2023

Comentaba con Xabier Albistur, ex alcalde donostiarra que la política se está achatarrando. Y no solo por esta falta generalizada de respeto sino porque todo el mundo va a lo suyo con el impresentable grito de guerra de que ”los demás que arreen”. Sin mentar el adanismo que nos invade ni de la falta de consideración generalizada, que es además muy beligerante, hacia los mayores con experiencia. Son los tiempos del quita y pon.

También se ve y palpa en el egoísmo imperante. En el Eroski, la cajera le dijo a un joven al pagar con tarjeta: ”Si quieres pues contribuir con 20 céntimos que estamos recaudando para ayudar durante un mes a 1.700 personas necesitadas del barrio”. Y el joven displicentemente le respondió que no. Me encantaría que a esta persona le dijeran lo mismo si alguna vez necesita algo.

Y comentábamos lo que ocurrió en su día en Bilbao. Como todos los años el día 21 de diciembre se rifaba un cerdo, Tiberio, en la Feria de Santo Tomás, pero alguien decidió que aquello no era conveniente y se cargó al pobre cerdo a perpetuidad. Con  argumentos de cinco duros que nuestros abuelos, padres y nosotros mismos jamás habían escuchado y, Tiberio, dejó de vivir una vida regalada.

No opinan lo mismo los donostiarras que como todos los años han rifado a la cerda Xixili. Era de escucharle y verle a su cuidador Manu Eizaguirre como durante 18 meses  ha logrado que pese 340 kilos  en base a maíz, habas, guisantes, buena hierba y total libertad. En un caserío de Aizarnazabal, cerca del caserío Ondalde donde me pasé con mi hermana algunos meses de verano practicando el euskera de los Zumeta. Manu le hablaba y le cantaba  a Xixili  y escucharle a su cuidador en el reportaje de ETB era como hacerlo con un mayordomo oírle hablar de su duquesa .

Me imagino que cuando le toque la hora final acabará como sus hermanos, incruentamente y sin la ansiedad de los que viven en porquerizas llenas de barro y suciedad, porque a pesar de su mala fama, los cerdos son muy limpios.

Destaco que por una sabia decisión Xixili ha sido una atracción para los chavales y para todos los que asocian la navidad a la feria de Santo Tomás, al talo con chorizo, a la rifa del cerdo y a las aglomeraciones tan propias y sociales de las gentes que vivimos en esta Euzkadi de tradiciones. Sin embargo en Bilbao, se cargaron a Tiberio. Y empobrecieron la fiesta.

También he escuchado estos días que la Lotería de Navidad nació para financiar a los Borbones y que es un ardid capitalista para tener distraído y contento al personal y que había que ir suprimiéndola paulatinamente. Ni niños de San Ildefonso, ni su cantarina voz durante toda la mañana, ni las  escenas de alegría a quienes les ha tocado. Todo se resume a un ardid capitalista.

También he escuchado que la feria de Santo Tomás  nace del día en el que los caseros llegaban a la ciudad para pagar al señorito dueño de sus tierras y caseríos la paga anual y que eso en el fondo es festejar una humillación.

Ni cerdos, ni loterías, ni ferias, ni Baltasar, ni el Gargantúa, ni Belens en el claustro de la Catedral de Santiago ni ná. Fuera referencias porque sin ellas, nos dicen los manipuladores, somos  menos manipulables. Mentira. Yo prefiero ser manipulado viendo un cerdo rifado y con los niños felices, escuchando la canción  de la lotería aunque nunca me toque nada, y tratando de hacerme un hueco en la Feria de Santo Tomás y comer un talo con chorizo aunque eso venga de una servidumbre capitalista. Que le vamos a hacer.

De seguir así van a suprimir la Navidad porque tiene un origen religioso. Cuando los idiotas persiguen sus idioteces y nadie les da un parón, pasa como le pasó a Tiberio.

No sé si lo que se busca es acabar con cualquier referencia, que nos vaciemos de ellas y que solo seamos robots sin nada emocional y efectivo  en la cabeza.

Vamos por ese camino si hacemos caso a estos nuevos hechiceros y bufones, en el fondo gente con muchos complejos, que nos están estrujando el alma.