Viernes 7 de julio de 2023
Este pasado jueves 6 arrancó la campaña electoral legislativa española para las elecciones del 23 de julio. En el caso del EAJ-PNV, el acto fue frente a Sabin Etxea y tras las escaleras que dan acceso a la Plaza Albia. Nada que ver con aquellas campañas poniendo carteles y banderolas, incluso pintadas. ¿Mejor?. En cierta medida si. Había mucha ilusión y la gente participaba. Ahora son actos audiovisuales y en el caso de ayer con personalidades representativas institucionales encabezando un público no muy numeroso. El Lehendakari, Zupiria, Ramiro González, Elisabete Etxanobe, Aburto, y miembros de las ejecutivas del PNV. Fue a las nueve de la noche. Antes eran a las doce. Todo cambia. Quien manda es la televisión.
A los que fuimos portavoces parlamentarios nos invitaron a estar junto al breve escenario. El PNV ha tenido pocos portavoces en Madrid. En esta etapa Xabier Arzalluz de 1977 a 1979, Marcos Vizcaya de 1979 a 1986, yo mismo de 1986 a 2004, Josu Erkoreka de 2004 a 2012 y Aitor Esteban del 2012 a la actualidad. En el senado y tras Mitxel Unzueta y Karmelo Renobales, estuvieron Ricardo Sanz, Joseba Zubia y Jokin Bildarratz. En la actualidad está Estefanía Beltrán de Heredia.
De los que quedamos estuvimos Erkoreka y yo y del senado, Sanz, Zubia y Bildarratz. No pudo llegar Marcos Vizcaya por un problema de última hora.
Andoni Ortuzar reconoció y valoró el dato de la presencia del PNV en el Congreso desde 1917, teóricamente 106 años habida cuenta que el PNV estuvo ilegalizado durante las dictaduras de primo de Rivera y de Francisco Franco, pero hay mucha historia por detrás que muchas veces pensamos se sabe y me da que las nuevas generaciones no tienen ni idea de lo hecho durante la transición con la Constitución y el Estatuto y todo lo que ha supuesto el ojo vigilante del PNV en cada ley que erosionaba competencias así como negociaciones varias que han ido logrando cosas muy simbólicas para Euzkadi, una de ellas euskaltel madre nodriza del éxito del Tour en Euzkadi por hablar de lo más reciente y del acuerdo sobre el Guggenheim en Urdaibai, entre otras cosas.
Lógicamente a Bildu le interesa desconocer estos éxitos. Ellos no votaron la investidura de Sánchez y con toda su cara se arrogan gratis que España ha tenido un gobierno de izquierdas gracias a ellos, votaron en contra de la reforma laboral y lo extraño fue que votaran la ley de vivienda que conculca competencias vascas. Pero harán una campaña blanca tratando de que su pasado de inhibición parlamentaria se desconozca y nos aburrirán con la matraca que gracias a ellos se logrará que la ultraderecha no gobierne.
La tragedia electoral para Sánchez sería que necesitara los votos de Bildu para ser presidente y esa será la pregunta clave del debate entre el presidente y Feijóo el próximo lunes en la Sexta, abonando con este debate a dos el bipartidismo y engordando la idea, falsa idea, de que estas son elecciones presidenciales cuando lo que son es a diputados y senadores. No les importa nada mentir.
De ahí la dificultad que ha tenido siempre el PNV para en unas elecciones de este tipo para hacer llegar al electorado la idea de que en verdad el voto útil en unas elecciones legislativas españolas es para tener un potente Grupo Vasco en Madrid. Y para eso hay que votar al PNV.


