Venezuela, ¿un nuevo satélite militar ruso en América Latina?

Sábado 19 de febrero de 2022

Una mayor presencia militar rusa en Venezuela es improbable, pero Caracas es desde tiempos de Hugo Chávez un gran comprador de armas  en Rusia. El poderío militar venezolano preocupa sobre todo a la vecina Colombia. Hay mil necesidades en el país pero Maduro compra armas.

¿Armas rusas en América Latina? La presencia de fuerzas de Rusia en Venezuela, así como recientes declaraciones desde Moscú y Caracas sobre una renovada «cooperación militar», han llamado la atención en momentos de tensiones globales debido a la crisis en Ucrania.

La última declaración la ha hecho, Nicolás Maduro, que recibió esta semana al viceprimer ministro ruso, Yuri Borisov. «Hemos ratificado el camino de una poderosa cooperación militar entre Rusia y Venezuela para la defensa de la paz, de la soberanía, de la integridad territorial», aseguró Maduro en el Palacio de Miraflores. «Vamos a incrementar todos los planes de preparación, entrenamiento y cooperación con una potencia militar del mundo como es Rusia», agregó.

«Venezuela es un socio estratégico para Rusia en América Latina», dijo por su parte Borisov en Caracas. Pero mayor revuelo causó, semanas atrás, otro alto funcionario del Kremlin, el viceministro de Exteriores Serguei Riabkov, al sugerir como posible –»no confirmo ni desmiento», dijo en una entrevista– una ampliación de la presencia militar rusa en Cuba y Venezuela.

Lo cierto es que la cooperación rusa con este último país, y la presencia de personal y equipos militares en territorio venezolano, no es una novedad desde hace años. «Las relaciones cercanas de Rusia y Venezuela empezaron con Hugo Chávez», recuerda a DW Phil Gunson, analista con base en Caracas de la ONG International Crisis Group, especializada en el monitoreo de conflictos.

Un viejo proveedor de armas

Según cifras de Crisis Group, el Gobierno venezolano ha comprado desde entonces armas rusas por un valor de más de 4.000 millones de dólares. La asociación civil venezolana Control Ciudadano, que intenta recopilar datos sobre gastos militares en medio de la opacidad del Estado venezolano, dice que Rusia y China son en tanto los únicos proveedores de armamento para el Gobierno de Maduro.

Y la cooperación con Rusia, pese al colapso económico venezolano, ha continuado desde entonces. «Últimamente, hemos visto unos drones rusos, en la zona de conflicto en la frontera con Colombia», señala Gunson.

Lo cierto es que Venezuela acumuló un importante poderío militar en los años del auge petrolero y se afianzó como la cuarta potencia militar en la región, por detrás de Brasil, Colombia y México, y por delante de países más poblados como Argentina y Perú.

Cazas de combate y la defensa antiaérea más moderna de América Latina

«En Venezuela se compró de todo porque, en ese momento, la idea era complementar y también reemplazar sistemas occidentales. Se compraron aviones de combate como los Sukhoi, más de 50 helicópteros de combate y de transporte pesado. Se compraron tanques, vehículos de combate de infantería sobre orugas, vehículos de combate de infantería sobre ruedas, artillería de tubo autopropulsada, artillería de cohetes de diferentes tipos», enumera Andrei Serbin Pont, analista internacional y director de la Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas y Sociales (CRIES).

Además, Moscú y Caracas firmaron un contrato para la construcción de una fábrica de fusiles kaláshnikov en Maracay, que no consigue operar hasta hoy por diversos escándalos de corrupción. «Y se compró un muy completo sistema de defensa antiaéreo que incluía los famosos (misiles) S-300», agrega Serbin Pont, desde Buenos Aires. «A día de hoy, no hay un sistema de largo alcance tan avanzando en el hemisferio americano, con excepción de lo que tiene Estados Unidos», considera el analista.

Preocupación en Colombia

El poderío militar venezolano preocupa sobre todo en su principal país vecino. Colombia, dadas las tensiones bilaterales y la actual falta de mecanismos bilaterales de cooperación. En enero, el ministro de Defensa colombiano, Diego Molano, aludió directamente a las actividades del Kremlin en Venezuela. «Información de inteligencia señala que Rusia tiene acciones militares de cooperación con las fuerzas militares bolivarianas», dijo.

El Gobierno de Bogotá acusa desde hace tiempo a Caracas de dar apoyo a grupos armados como los disidentes de la antigua guerrilla de las FARC. Maduro, en contrapartida, asegura que desde el país vecino se infiltran grupos armados para desestabilizar Venezuela.

También la crisis económica derivada de la pandemia, así como cierto equilibrio militar por la mayor fuerza numérica de Colombia, hablan en contra de un pulso por los gastos militares. «La preparación de las Fuerzas Armadas colombianas es mayor, así como su capacidad de combate, su experiencia y su entrenamiento», cree Phil Gunson.

HispanTV, ¿periodismo, propaganda o desinformación?

Viernes 18 de febrero de 2022

HispanTV, el primer medio de comunicación iraní en español cumple diez años. Esto ha sido un logro, pues ha sido señalado de incumplir la normativa de YouTube, Facebook y Twitter y sus cuentas en estas plataformas han sido cerradas más de tres veces desde 2018.

Según el gobierno de Teherán, esto se debe al monopolio capitalista norteamericano que busca censurar y acabar con la libertad de expresión de medios independientes. Mientras que para los Estados Unidos, la cadena iraní es una herramienta de diseminación propagandística y desinformativa en contra de su gobierno y aliados alrededor del mundo. A pesar de ello, Irán ha logrado acoplarse, desarrollando estrategias para estar presente en la red, manteniendo así una audiencia fiel en la región.

La fundación de este medio ha tenido como objetivo acompañar la política exterior iraní que busca ampliar el conocimiento en audiencias extranjeras de su cultura y acciones políticas, para contrarrestar las narrativas sobre Irán de los medios occidentales convencionales.

Usualmente, la creación de estas agencias de comunicación alineadas con los objetivos políticos de los Estados es denominado como poder blando o diplomacia cultural, pues estas sirven para proyectar al país positivamente en el extranjero.

Sin embargo, los medios creados por Estados no democráticos son analizadas bajo el concepto de poder afilado, debido a que se considera que el contenido que producen es propagandístico y busca desinformar a través de bots y ciborgs —cuentas automatizadas y otras pagas— para diseminar una narrativa particular en el debate virtual.

Propaganda, desinformación y adaptación 

Según The Institute for National Strategic Studies (INSS) de Estados Unidos, la línea editorial político-religiosa de HispanTV se caracteriza por criticar fuertemente a Estados Unidos e Israel, mientras que se destaca con relevancia la revolución bolivariana e iraní, pues ninguna de las dos coincide políticamente con la potencia norteamericana.

El Center for a Secure Society identificó que HispanTV difunde los valores y tradiciones iraníes mostrando la «amabilidad y simpatía de los musulmanes».

Además, según el estudio de la organización estadounidense, el medio produce contenido positivo sobre los gobiernos de turno de sus países aliados como Bolivia, Cuba, Nicaragua y Venezuela.

De acuerdo con la organización estadounidense DFRLab, debido a la manipulación de los servicios de Facebook, en el 2019 fueron eliminadas 131 cuentas, 23 páginas, cuatro grupos y 14 cuentas de Instagram ya que hacían parte de una operación de desinformación iraní enfocada en Argentina, Ecuador, Bolivia, Brasil, México, Perú y Venezuela. En ella se dispersaron mensajes negativos sobre los Estados Unidos, Arabia Saudí e Israel y se difundieron contenidos sobre las revueltas sociales y problemas migratorios en América latina.

Asimismo, a finales del 2020, cuando fue asesinado Mohsen Fakhrizadeh, líder del programa nuclear iraní, se identificó en Twitter una presunta diseminación anómala de este contenido en la región, pues las cuentas que apoyan a HispanTV se caracterizan por no tener un número significativo de seguidores. Sin embargo, esta información llegó rápidamente a diferentes tipos de audiencias, según el trabajo del INSS.

A pesar de los señalamientos, es llamativa la estrategia de adaptación del medio iraní para seguir en la red, especialmente en YouTube donde se emplean políticos o periodistas con cierto reconocimiento para asegurar a la audiencia y, por lo tanto, el éxito de su contenido. Fort Apache y Detrás de la razón han sido sus programas más exitosos, pues cuentan con la participación del político español Pablo Iglesias Turrión, el exvicepresidente de España, y el periodista mexicano Roberto de la Madrid.

El segundo componente consiste en alojar el contenido en canales alternos al principal de HispanTV, ahora conocido como Nexo Latino. Con ello, logran mitigar la pérdida de información, la cual ya ha sucedido anteriormente debido a los cierres de sus cuentas en las redes.

Incluso, Irán ha llegado a desarrollar su propia versión de YouTube llamada Urmedium, en la que la «censura» occidental es inexistente.

¿Periodismo o sesgo informativo?

En definitiva, el contenido periodístico de HispanTV es ciertamente controversial. Para algunos especialistas no deja de ser más que una empresa mediática en función del gobierno para diseminar propaganda iraní con información antisemita y en contra del «imperialismo yankee». Por lo tanto, la eliminación de su contenido no es más que una consecuencia natural de sus acciones.

Sin embargo, para sus seguidores en redes sociales es uno de los pocos bastiones del periodismo que aún existen en la red, pues se atreve a cuestionar las narrativas hegemónicas y por ello están constantemente bajo el ojo del huracán.

Más allá de interpretaciones, HispanTV ha logrado incursionar en la audiencia de Latinoamérica a través de dos grandes temáticas, la cultura iraní y asuntos políticos internacionales, presentadas bajo el eslogan: contenidos objetivos y verdaderos.

Sin embargo, esto es un arma de doble filo para cualquier medio de comunicación, ya sea estatal o privado, pues estos obedecen a una línea editorial específica e HispanTV no es la excepción.

Irremediablemente su tradición política afectará la presentación de sus contenidos, los cuales permanentemente buscarán favorecer al gobierno iraní y a sus aliados. Un ejemplo de ello fue la renuncia del periodista Roberto de la Madrid, al encontrar diferencias irreconciliables con la perspectiva exigida para tratar el derribo del vuelo comercial ucraniano 752 por el ejército iraní en 2020.

Gustavo A. Rivero es profesor adjunto en la Universidad de la Salle, Colombia. Máster en Estudios Internacionales de la Universidad de los Andes. Seleccionado por el Programa de Formación 360/Digital Sherlocks (DFRLab) del Consejo Atlántico para combatir la desinformación.

Como ven los jesuitas el desencanto democrático en América Latina

Jueves 17 de febrero de 2022

La selección nacional de Perú, liderada desde el banquillo por el argentino Gareca, aquel delantero estilizado y flaco que en los ochenta parecía no acabar nunca, se enfrentaba el pasado 1 de febrero a la selección del país de la mitad del mundo, Ecuador, tratando de abrir el camino del mundial de Catar. Ese mismo día, el presidente de la República, Pedro Castillo, promovía su tercer gabinete desde que el pasado mes de julio jurara su cargo tras unas disputadas elecciones. Por entonces, desde las posiciones contrarias a aquel maestro que sorprendió situándose con ligera ventaja en la primera vuelta electoral se aseguraba que se trataba de un radical de izquierdas, cercano a la línea marcada en Venezuela por Hugo Chávez o en Nicaragua por Daniel Ortega. Cuando repasamos los perfiles de los nuevos ministros (inmensa mayoría masculina), a duras penas encontraremos alguno que pudiera asemejarse a los parámetros de la izquierda europea, ni moderada ni radical.

La bulla mediática en la política latinoamericana se empeña en situar el eje sobre el que giran los procesos electorales entre el polo neoliberal y quienes se acercarían al estatalismo venezolano. Una amiga descendiente de cubanos exiliados y, a su vez, exiliada en Estados Unidos proveniente de un país centroamericano, me comentaba: “En realidad, el eje fundamental es la cleptomanía. La pregunta que debemos hacernos es si esas personas que aspiran al poder lo hacen con el deseo casi exclusivo de enriquecerse robando sin demasiado refinamiento a la sombra del poder”. Aclara con sinceridad apabullante que el otro eje es el de la habilidad de gobierno: “¿Sabrán gestionar la administración pública o mostraran una incompetencia que tiene dramáticas consecuencias para los servicios públicos?”.

El caso es que el proceso proceso chileno, lo que acaba de suceder en Honduras o lo que pueda pasar en las próximas elecciones en Colombia o Brasil se mira como otro capítulo del empeño de los “bolivarianos” por dominar América Latina. Así, pareciera que Castillo o Maduro, Ortega o Lula, Xiomara Castro o López Obrador son, en realidad, lo mismo. En el descanso de una reunión telemática, un participante venezolano que vive ahora en Chile, me comentaba: “Es lo mismo, tienen la misma estrategia, buscan lo mismo: ocupar la sociedad desde el poder político y establecer los instrumentos legales que hacen prácticamente imposible la alternancia en el poder”. Del otro lado, las figuras de los gobernantes de la derecha responderían también a un único tipo: autoritarios y neoliberales que solo quieren mantener los intereses lucrativos de sus grupos de referencia utilizando las apariencias democráticas. En ese sentido, la figura de Bolsonaro, Abdo Benítez, Iván Duque o Gianmattei serían diferentes rostros para los mismos procesos.

De ese modo, tras el sueño democratizador que se vivió con el final de las dictaduras militares, las sociedades latinoamericanas parecen sumirse ahora en un desesperanzado descrédito de los regímenes democráticos. Esta situación justifica la decisión de AUSJAL, la Asociación de Universidades Jesuitas del continente, para promover una reflexión a partir de los estudios demoscópicos y a publicar un trabajo de tono académico y reflexivo: «Crisis y desencanto con la democracia en América Latina», gratuitamente distribuido en su formato digital. Cuarenta y seis profesoras y profesores de la amplia red universitaria jesuita tratan de responder a las preguntas sobre el desencanto democrático y sus causas. El coordinador del trabajo, José Virtuoso SJ, rector de la Universidad Andrés Bello, recuerda la oleada democratizadora de los años ochenta y noventa, pero concluye: “Hay más democracias, pero muchas de ellas se han hecho menos democráticas, cuentan con menor apoyo de la población y generan menos satisfacción”.

Las conclusiones del informe realizado por AUSJAL casi nos permiten generalizar que el desencanto democrático de nuevo cuño en América Latina tiene que ver con seis aspectos que afectan también, con intensidad y condicionantes diferentes, a las democracias de otras latitudes:

 primero, el impacto de la corrupción, la inseguridad ciudadana y las mafias; en segundo lugar, los inacabables conflictos entre los poderes ejecutivo y legislativo, con presión continua sobre el poder judicial con desgaste evidente para la realidad de la separación de poderes; tercero, las crisis sobrevenidas de representatividad de gobiernos cuya popularidad cae por debajo de mínimos aceptables a los pocos meses de alcanzar el poder arropados por amplias mayorías; cuarto, el desgaste de los partidos políticos, que parecen más empresas defensoras de los intereses de sus “dueños” y con muy poca capacidad para mantener cierta disciplina de voto; quinto, la persistencia del empobrecimiento y la desigualdad sin políticas públicas capaces de dar verdaderas oportunidades para toda la sociedad y sin la cobertura paliativa necesaria para quienes sufren el golpe de la enfermedad, la pobreza o la carestía de una formación apropiada;

 y, sexto, toda las prácticas comunicativas que vinculamos a la difusión masiva de interpretaciones o hechos que acaban produciendo una verdad alternativa, una mentira con fuerza de verdad o con capacidad para generar confusión suficiente para que, en refrán popular, “a río revuelto, ganancia de pescadores”.

El estudio aportado por AUSJAL propone también líneas de actuación a llevar a cabo desde el propio ámbito universitario. La formación para una ciudadanía universal sirve de norte para esta tarea: la formación en la convivencia democrática, la asunción corresponsable del deber de construcción de un espacio público plural y diverso, y la investigación sobre los problemas sociales que deterioran la convivencia. “Encantar nuevamente a la ciudadanía con la democracia exige soñarla juntos y rediseñarla, forjarla y construirla, exigirla y luchar por ella”,concluye el rector de la UC Andrés Bello.

Lucas López, SJ

Miembro de la Conferencia de Provinciales jesuitas de América Latina y el Caribe – CPAL.

Asesor de la Red de Radios SJ de América Latina y el Caribe.