Viernes 22 de abril de 2022
Silencio. Mucho silencio. El Sr. Feijóo, flamante líder del PP, recién llegado al cargo, no tiene nada que decir ante el escándalo antidemocrático de las escuchas.
Recuerdo el pacto que hicimos en 1996 para la Investidura de Aznar. A los tres meses, tres jueces, ante las informaciones que se habían suscitado con la información aparecida sobre las escuchas aleatorias de Perote sobre el caso Oñaederra, Lucía Urigoitia y Lasa y Zabala, pidieron esa documentación al gobierno. Y Aznar se negó a desclasificar aquellos documentos del Cesid. Y eso que eran de la época de Felipe González. Fue nuestro primer gran desencuentro. Y es que una mano lava la otra. El PSOE y el PP en esto van de la mano. Vertebran España.
Estoy seguro que Feijóo como antes Casado, reciben información confidencial del CNI que no suministran a otros partidos de la oposición, de la que no se fían. Mucho menos de partidos nacionalistas o de extrema izquierda. Y te lo dicen. Por lo que esa Comisión de Secretos Oficiales, ese aliviadero incómodo, no sirve para nada. Es una farsa. Ahí no se informa de nada serio. Mejor harían con cerrarla porque engañan al personal.
El artículo 16 de la Constitución declara con solemnidad que en España hay ”Libertad Ideológica, religiosa y de culto y que nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología”.
Eso no incluye a los distintos nacionalismos del estado. Como dicen la mayoría de los periodistas, intelectuales, políticos españoles, ”el estado se tiene que proteger y defender” aunque esto incluya la discrepancia. Y no hablamos del terrorismo ni del crimen organizado. Solo de libertad ideológica.
Recordarán ustedes como el juez Garzón fue inhabilitado con inusitada virulencia en el año 2012, por haber procedido a escuchar a los abogados de la causa Gurtel sin permiso. Once años de inhabilitación, lo que me indica a pensar que el juez si ha dado permiso para escuchar a los 65, catalanes y vascos.
Recuerdo también el sufrimiento de Gorka Agirre cuyos abogados tuvieron que protestar ante el Consejo general del Poder Judicial por las filtraciones de las diligencias antes de ser instruidas producto de escuchar y con responsabilidad del entonces juez Marlaska.
Hay muchos ejemplos que nos obligan a pensar que la opacidad, la oscuridad, el apoyarse unos a otros y el considerar la acción política de los nacionalistas como sospechosa nos da como conclusión que aquí vale todo si la unidad de España puede estar en peligro.
Conclusión. Con impunidad no hay democracia y que la española es de muy escasa calidad.


