Miércoles 22 de julio de 2020

Noche de ronda es una canción muy bonita de Agustín Lara.Y terminamos julio con dos rondas. Una, la del PNV-PSE, la lógica. La otra, la de Otegi, la ilógica aunque esté en su derecho. No terminan de asumir que han perdido, que su pacto de izquierda se desvaneció para cuatro años, que no van a “desalojar” al PNV y se dedican a presionar al PSE y a todo quisqui diciendo que el PNV es la derecha neoliberal y autonomista. Ya. Pues mira, esa derecha liberal autonomista, que no es tal, ha ganado las elecciones y tú tienes un pésimo perder. Ofenden al votante del PNV y demuestran que la política no es lo suyo.
Una sugerencia. Deberían pedirle una reunión a los trabajadores de Tubacex y repetirles lo que dijeron por activa y por pasiva antes y después de la campaña. ”Es más importante la salud que la economía”. Ya, ya. Como si fueran dos cuestiones contrapuestas. Si de esta gente dependiera, todos como en La Habana comiendo arroz y chupando caña.
Otros que lo manipulan todo es el Grupo Vocento. Con sus fotos, sus titulares, sus editoriales, sus puyas disfrazadas. Hicieron todo lo posible y algo más el Correo español y el Diario Vasco para que el PNV perdiera. Su información sobre Zaldibar ha sido vomitiva y ahora, en lugar de preguntar por qué ha tardado el juzgado de Durango cinco meses y medio en actuar tras la información de la Ertzaintza, la información es aséptica y sigue culpabilizando al PNV, como el flautista de Iturgaiz que sigue pensando que en las elecciones le ganó a las encuestas y que la gente es tonta por no haber votado a candidato tan extraordinario.
Al Correo no le ha interesado la figura del P. José Ramón Scheifler, un jesuita extraordinario que cumplió el viernes, antes de las elecciones, cien años. Un periódico católico que prefiere hacerle una entrevista a El Drogas antes que a un intelectual de la Universidad de Deusto.
La foto es de la visita que le hicimos el día de su cumpleaños para reconocer su valía y agradecer haber sido un faro durante décadas. Allí estaba con su familia, el rector Guibert y su amigo Batarrita y, aunque con poco oído, nos recibió en la residencia de los jesuitas de la Universidad de Deusto donde vive con esa sonrisa agradecida. Quizás al Correo no le haya gustado que el P. Scheifler haya escrito en su vida más de 1.200 artículos en Deia, que ya es decir. Algunos de ellos referidos a temas religiosos, ha sido decano de Teología y vivido en Guatemala y en el norte de Europa, que son una obra de consulta indispensable. Pero es que Scheifler ha escrito de todo y sobre todo. Sobre el Fuero, el Estatuto, ETA, la Constitución, la Autodeterminación, la vida cotidiana junto a semblanza de personalidades que ha ido conociendo en su vida, desde el P. Arrupe a Xabier Arzalluz y a tantos y tantos.
Estos días de pandemia me he dedicado a encarpetar documentos, cartas y convocatorias. Tenía un sótano lleno hasta los topes de cajas y mi mujer vio la oportunidad de su vida para que fuera poniendo fin a semejante tonelaje de papeles. Lo he hecho y a medida que buceaba en semejante depósito iba descubriendo mil documentos de todo tipo, sobre todo de la primera época en la que el PNV salía de la clandestinidad. Uno de esos documentos hacía referencia a una familia de Ubidea a cuyo pater familia habían detenido los milicianos por llevar 1.300 pesetas y un arma corta. El responsable de Ubidea del PNV le escribía a Juan de Ajuriaguerra para que hiciera algo ya que Jesús de Axuria era padre de siete hijos, cortador de profesión y el dinero que llevaba era para el abastecimiento del pueblo,por encargo del Sr. Párroco del pueblo. Una de las mil vivencias de todo tipo ocurridas hace 84 años donde están muchos de los elementos que hacen del PNV, parte del paisaje representativo del país, familia numerosa y comprometida, cura depositando la confianza en el detenido por los milicianos, guerra contra los militares sublevados y un hombre del pueblo. Cuando Otegi habla de un PNV autonomista, neoliberal y correa de transmisión de Confebask sin entender que en cuatro años no podrá hacer su ansiado Frente Popular usa el discurso de la descalificación gratuita sin ponerse a pensar que si un partido cumple 125 años no es precisamente por lo que él dice.
Cuento esto porque llevo dos semanas escuchando y leyendo análisis de todo tipo sobre el por qué el PNV gana las elecciones y preguntándose cuál es su fórmula mágica, el secreto de la Coca Cola.
La otra foto es de María Esther con tres maletas, el arma de todo exiliado. Dos de su aitite José Mari Solabarrieta, alcalde de Ondarroa que fue a votarle al diputado José Antonio Aguirre el 7 de octubre de 1936 en Gernika y no pudo volver más al pueblo. Le condenaron a muerte “por auxilio a la rebelión” y le requisaron absolutamente todo, hasta sus depósitos en la Caja de Ahorros Vizcaina que nunca le devolvieron. Se los robaron. Y anduvo con su familia y esas maletas para arriba y para abajo. Y la maleta blanca es de su otro abuelo, Santiago Aznar que fue el primer Consejero de industria y Navegación del Gobierno Vasco, el Consejero que propuso y logró que la ikurriña fuera la bandera de todo el gobierno y que vivió exiliado en Barcelona, Paris, Londres, México y Venezuela. Siempre alababa esa maleta blanca que tenía un dispositivo en un lateral para subir la tapa y meter más cosas. Hoy todo ese tipo de maletas son piezas de museo pues desde que alguien les puso ruedas, estos maletones son para usarlas en las películas de ambiente o para verlas en los Museos. Hablamos con la Fundación Sabino Arana a la que le interesa todo, y allí dormirán su vida fuera de posibles exilios.
Aprovecho la oportunidad para recomendar que cualquier objeto, carta, documento, maleta, pluma, libro, o foto sea entregado a la Fundación para que esa parte de nuestra historia no se pierda. Dicho está.


