Delibes, Botín, el Fortuna y el Bribón

Domingo 19 de julio de 2020

Si de algo, como de la peste o del coronavirus, los mayordomos de la Casa  Real española era de los magazines vespertinos en las televisiones. No permitían que ninguna noticia del rey o sobre el rey y su familia fuera comentada en estos espacios. Solo  permitían se hiciera en  los informativos. No querían que el halo de seriedad que ha de tener una institución cayera en el chascarrillo. Y todas las televisiones pasaban por el aro. Me imagino que el Marqués de Mondejar y Sabino Fernández Campo hubieran fallecido de un síncope si esta semana hubieran escuchado los comentarios que se producían en todas las televisiones a cuenta de Juan Carlos, su amante, sus cartas, sus millones saltarines, la corte corrupta y si Felipe VI va a tomar algún tipo de decisión al respecto. Y la mayoría de ello en clave de pitorreo. En España se pasa de la adoración absoluta a la chifla y quema más intensa. Merecido lo tiene.

¿No querías taza?. Pues taza y media y todo por vuestra culpa. Si ese mundo lleno de crápulas hubiera tenido encima un ojo público, por lo menos se hubieran tentado en algo las  antes de proceder con semejante impunidad  pero González, Calvo Sotelo, Suarez, Aznar, Zapatero, Rajoy, el Cesid y el CNI, embajadores y amigotes todos callaban ante lo que era tan evidente. Y, ahora, caída la estatua, todos hacen pis sobre ella.

Y eso que había tela para denunciar. Yo lo hice pero siempre me decían que el rey era irresponsable (en eso de acuerdo) e inviolable. La omertá en estado puro.

Toda esta sordidez nos habla de un clima de palacio irrespirable. Por una parte, un general franquista  como Sabino Fernández Campo, austero y adusto, y por la otra, un rey desmadrado con un Felipe González que le reía las gracias.

Pero también había hechos que eran evidentes y que los demás veíamos.

En marzo de 2010 falleció el gran escritor de Valladolid, premio Cervantes y premio Príncipe de Asturias, Miguel Delibes. Lo lógico hubiera sido la presencia del rey en la capilla ardiente o en el funeral del escritor. Pues no. Su Majestad tenía cosas más importantes que hacer como irse a Bahrein, en plena crisis económica para «apoyar» un deporte tan elitista como la Fórmula 1. Era mil veces más intere­sante el estreno de Fernando Alonso con su nueva escudería, que acabó con victo­ria en la primera prueba y que congregó en el emirato al rey con su amigote, el presidente del Banco de Santander Emilio Botín, patrocinador de Ferrari. A los actos en honor de Miguel Delibes no acudió nadie de la Familia Real.

Yo lo señalé. Me miraron como a un mosquito en un concierto de violines y no dijeron ni mu. ¿Era eso normal?.

Ahora nos dicen que de esos viajes volvía el rey cargado de euros que les daban sus sultanes a cuenta de las comisiones que iba ganando y que llegaban al aeropuerto de Torrejón de Ardoz.

Y he nombrado a Emilio Botín, el banquero de los banqueros, tras la caída de Emilio Ibarra, presidente del BBVA, a quien Rato quitó su banco por sus cuentas en las islas Caimán. En Neguri solían decir que al hijo listo lo dedica­ban a la empresa y al banco, y al tonto, a la política. Con Emilio Ibarra se equi­vocaron y mandaron al tonto al banco. Neguri se quedó sin él.

El caso es que estando un día hablando con el rey, tras una cena oficial éste ya me había llamado para comentar alguna cosa, nos interrumpió Emilio Botín, que, con su puro en los labios y los dedos en el chaleco, parecía la viva estampa del banquero de los dibujos de La Cordorniz. Sin pedir permiso a los congregados, se dirigió al rey y le preguntó: «Majestad, ¿mar o golf?». Eran los tiempos de los escándalos en Mallorca y se estaba creando un estado de opinión para que dejara de ir a la capital de las Baleares.

Yo miré a Botín y sin cortarme un pelo le dije: «Educación». El tipo me miró como se mira perplejamente a un marciano. Y es que eran los días del debate sobre las amistades peligrosas y sobre la corte que se había creado y los gastos millonarios de los yates como el Fortuna y el Bribón. ¡Vaya nombrecitos!

Mientras, se rumoreaba que el rey iría a Santander y a Comillas a pasar parte del verano. Por lo que se veía de la actitud de Botín, se iba a salir de una piscina de tiburones para posiblemente caer en otra. Pero se quedó en Mallorca.

Como quien no quiere la cosa  le pregunté al rey si había pensado pasar algún tiempo en San Sebastián, donde había estudiado parte de su bachillerato, aunque su generoso padre había vendido a la ciudad el Palacio de Miramar que la ciudad le había obsequiado a su bisabuela, la reina María Cristina. Me dijo que no, y que era por razones de seguridad. «¿Y en Mallorca, donde usted ha tenido dos intentos de atentado?».

Me confirmó que no quería dejar esa corte corrupta de Bribones Fortunas y paseos  por el mediterráneo. ¡Que película de mafiosos nos vamos a perder!.

No tenía ningún interés que el Borbón viniera para nada a Euzkadi pero me gustaba tentarles sobre esos amores tórridos declarativos en relación con Euzkadi. Que en plena ofensiva de ETA, Juan Carlos veraneara en Donosti quizás hubiera contribuido a la imagen de que si el rey pasaba una semanita por aquí, también podía venir un turismo que nos había abandonado.

Pero era mejor que se quedara en su Mallorca del alma donde a su yerno le han quitado el nombre de una calle y a él, seguramente le quitarán hasta  Marivent.

Se veía que el hombre no quería dejar a sus amistades peligrosas. Mejor le hubiera ido veraneando en Donosti a él y a los Urdangarin-Borbón. Igual Jaume Matas no habría ido a la cárcel por sus dádivas al Instituto Nóos y el  yerno habría estado más tranquilo en un lugar donde se mira el euro con lupa. Repito, mejor no hubiera venido por aquí  para nada y siempre cuento cuando en un acto de la Universidad de Deusto le dijo a Basagoiti que le quitaran a Ibarretxe y apoyaran a Patxi López. Casi nada.

Todo esto lo denunciamos cuando nadie lo hacía. Ahora hay mucho anti Borbón, pero el silencio ha sido lo que le ha permitido a Juan Carlos vivir como un rey medieval.

En Euzkadi como en Galicia

Sábado 18 de julio de 2020

Víctor Manuel Arbeloa  es una personalidad navarra muy conocida. Escritor, historiador y político fue presidente del Parlamento de Navarra, senador y europarlamentario  en representación del PSN.

Me ha enviado este artículo en el que analiza los resultados electorales y hace consideraciones de interés en relación con UPN, el PSE y el PP. Son sus puntos de vista que conviene conocer.

Dice así:

“No son tan diferentes los resultados en las dos Comunidades Autónomas: triunfo en las dos del regionalismo-nacionalismo y retroceso o desaparición de partidos mal avenidos, peleados entre sí, de ideología confusa, o de los que, más que propuestas realistas, acordes con el bienestar comunitario, lo fían todo a credos abstractos cuando no a arremeter contra el regionalismo-nacionalismo y contra los dirigentes de una sociedad próspera y satisfecha de sí misma.

El PP gallego, herencia de Fraga, es un partido regionalista intenso, galleguista; algunos podrían decir, incluso, nacionalista normal, templado, no étnico y menos exacerbado, muy compatible con su españolidad. Sus líderes hablan habitualmente gallego, sienten, viven sin disimulo el amor a su patria gallega. No hay partido en Galicia que se avergüence de eso. El galleguismo es patrimonio común de todos ellos. Por eso las pocas voces de Ciudadanos y de Vox suenan a falso, están de más. Enfrentar allí el constitucionalismo español al galleguismo es una rareza, un sinsentido, un fuera de juego.

Tiene poco que ver con el PP de Euzkadi, donde el nacionalismo vasco, en su origen independentista, y después muy dividido y variado en sus aspiraciones y comportamientos, encarnado en el Partido Nacionalista Vasco y en la Comunión Nacionalista Vasca ha sido la fuerza hegemónica desde los años treinta, una vez dominada la Vizcaya vascófona, las Encartaciones y la mayoría de Guipúzcoa. A medida que el nacionalismo vasco avanzaba, hasta dominar, en nuestros días, Álava, su capital Vitoria y la Rioja alavesa, fueron retrocediendo el carlismo, un día hegemónico fuera de las tres capìtales, y los partidos nacionales Liberal y Conservador. El PP actual de Euskadi no ha sabido recoger la herencia foral y vasquista del carlismo, la de los Azkue, Urquijo, Pérez Arregui, Elorza… y apenas si evoca el legado de los partidos dinásticos españoles, unas veces más liberal, y otras, más conservador. Rara vez oiremos efusiones patrióticas vascas en dirigentes del PP o del PSE, de modo que todo el inmenso mundo de los símbolos, de la tradición, de eso que ahora se llama identidad, queda como patrimonio casi exclusivo del PNV y de su penúltima escisión, que en este momento se llama Bildu, con quien se reparte la hegemonía en los ayuntamientos, Juntas, Diputaciones, y hasta en el Congreso de los Diputados.

Sé de sobra y no soy sospechoso de callármelo,  lo que ha significado el independentismo criminal de ETA y sus muchos brazos, que impide comparar Euskadi con cualquier otra Comunidad española. Y no ignoro las debilidades, las cobardías y las graves responsabilidades del PNV en esa siniestra historia, tan graves, que les ha obligado a pedir repetidamente perdón, especialmente en el mandato moderado de Imaz y Urkullu. Pero ni siquiera eso borra lo dicho en el apartado anterior ni tampoco el éxito del PNV en la gestión  de su País. He recorrido todas las zonas de Vizcaya, Guipúzcoa y Álava, y he entendido allí, sobre el terreno, y no en los periódicos, ni tampoco en los discursos del abstracto constitucionalismo de sus adversarios, la razón de sus continuos triunfos electorales. Y es que a los partidos triunfadores sólo se les gana en un terreno: en el de las elecciones, no en campañas políticas declamatorias, no en la constante denuncia de sus historias pasadas, no con burlas, chistes, o coléricos dramatismos…, sino con votos.

Ningún abstracto constitucionalismo triunfará nunca enfrentándose a tontas y a locas, a troche y moche, contra el amor a un país, a una lengua, a una tradición, a unos avances ciertos de prosperidad. Flaco favor al constitucionalismo, a España, a la Comunidad Europea. Vean, pues, y aprendan UPN y PSN, que hace décadas han abandonado la Navarra del Norte, del Nordeste y del Noroeste, cuando no otras zonas más interiores, qué futuro les aguarda, si no comulgan con las íntimas aspiraciones de la gente (convertida ahora en la fría ciudadanía). Lo que a un aspirante a la  alcaldía de Arano, de Artazu o de Barillas se le exige, en cuanto a su conocimiento y amor a su pueblo, ¿no podremos exigirlo a quienes quieren ser parlamentarios, consejeros, diputados, senadores, diputados europeos? ¿También ellos apelan solo a la razón (lo que ellos llaman razón), a solos derechos y deberes, a solo normas, decretos, leyes, artículos constitucionales? ¿Es que no existe para ellos un país entrañable, una patria querida, una tradición común, una comunidad de intereses y de afectos, una Navarra, una España, una Europa, a las que entregar el alma y servirles con todas sus veras?”

De como en la noche electoral se distorsionó la realidad

Viernes 17 de julio de 2020

El recuento electoral  de este viernes sería bueno recomendar a Maddalen Iriarte, Miren Gorrotxategi y Odón Elorza que dejen la política y curen su antipeneuvismo en vena o regenten una venta de chuches, con respeto a los regentadores de tiendas de chuches porque de política saben lo que yo de música. Es decir nada.

Sortu (Bildu no existe) se vanaglorió, gracias a ETB, de haber ganado las elecciones. Subió pero la realidad, este resultado final, rompe todo el discurso de Otegi que ahora reconvertirá en lo que sea, pero que se ha caído y dado de bruces con una realidad que adversan y atribuyen a los astros, es decir que el PNV sigue ganando elecciones.

Elkarrekin Podemos se pasó toda la campaña abogando por un pacto de izquierdas tan solo para «desalojar al PNV». Esa era su única oferta.

Pues se han lucido y habría que darles dos medallas. Una por fina pituitaria y otra por si la pierden. Se han  lucido, como Odón Elorza a quien conocemos de sobra y que desgraciadamente nuestros votos le hicieron alcalde de Donosti y así nos ha ido pagando, a patada y pellizco diario, aquel gesto que nunca mereció.

Andoni Ortuzar en Radio Euzkadi hablaba  de esto.

En su opinión, Podemos, además, «se ha equivocado en Euzkadi» y también en la estrategia desplegada desde Madrid por este partido en la Comunidad Autónoma Vasca, al «venir para dar patadas al avispero» e intentar «quitar al PNV del gobierno «.

«Lo único que han hecho es engordar a Bildu. Entre sus disputas internas y ese error de estrategia, gran parte del electorado ha dicho: ‘Bueno, si la alternativa para quitar al PNV es una alternativa de izquierdas, me voy donde Bildu, que lo consigo de manera directa. No voy a votar a la tercera fuerza política de ese supuesto pacto de izquierdas”, dijo con claridad.

De esta forma, recordó que la formación morada ha perdido la mitad de sus apoyos y representación en Euzkadi. «Creo que Podemos se tiene que reinventar en Euzkadi».

Ojalá no lo haga pues es un auténtico incordio. Es como una silla en el pasillo siempre y cuando mantenga los actuales dirigentes teledirigidos desde Madrid por Iglesias y Monedero.

Sobre la posibilidad de un acuerdo con EH Bildu, Ortuzar afirmó  que es «el partido de la oposición» y el «partido de la oposición normalmente no llega acuerdos importantes como el de la gobernabilidad» con el partido de Gobierno, aunque pueda haber pactos en otros ámbitos como presupuestarios o legislativos.

«Le oyes a Otegi y él es la alternativa, el inicio del cambio, de alguna manera, es el desplazamiento del partido que ha ganado las elecciones, el PNV, con esos mimbres es difícil que se puedan llegar a acuerdos».

Curiosamente la  coordinadora de Podemos Euskadi, Pilar Garrido, se reafirmó en la propuesta de tripartito de Elkarrekin Podemos-IU con EH Bildu y PSE-EE, porque es «la mejor opción de país para Euskadi», y recordó  que «los números dan».

No sé que dirá ahora, que los números no dan. Dirá que habrá que esperar cuatro años tan solo pero de que viene, viene.

En rueda de prensa en la sede de Podemos Euskadi en San Sebastián, Garrido, tras reunirse la Ejecutiva de la formación el martes, señaló que Elkarrekin Podemos-IU se «reafirma» en la propuesta de tripartito. Pues lo tienen claro. Vaya lince.

Por otro lado y sin sonrojarse explicó que la Ejecutiva valoró los resultados de Elkarrekin Podemos-IU en las elecciones del domingo, y no le quedó más remedio que reconocer que  «no han sido los esperados», pasando de 11 a cinco escaños. «No cumplen con nuestras expectativas», ha confesado.

Tras indicar que «es necesario analizar tranquilamente y en profundidad los motivos de estos resultados», Garrido ha apuntado que, pese a los mismos, se constata que Elkarrekin Podemos-IU tiene «un suelo consolidado». El suelo donde se han estrellado. 

A su juicio, en las «excepcionales circunstancias» de estos comicios, no ha existido «una fuga de votos», sino que Elkarrekin Podemos-IU se encuentra «en una fase de estancamiento». «La estrategia del partido que vamos a poner en marcha a partir de ya tiene como objetivo consolidarse y crecer para llegar a esas mayorías sociales vascas», ha señalado. No sé que me da que su luminosos tiempo ,aquel en el que salió como un ciclón,ha pasado ya para siempre.

En este contexto, ha abogado por la «autocrítica» y por afrontar la «tarea pendiente para construir esa fuerza política confiable, que sea de gobierno lo antes posible». «Es necesario construir partido y abrir nuestras puertas a toda la ciudadanía vasca para construir esa unidad popular que haga posible ese proyecto alternativo que venimos defendiendo», ha subrayado.

Esa autocrítica podía comenzarla analizando la manera abrupta como  le quitaron de un plumazo a Lander Martínez y a Rosa Martínez, como  le dieron la patada a Equo manteniendo en el Congreso a su fundador López Duralde  que se quedó en Podemos para seguir cobrando como diputado abandonando toda su verditud, como improvisaron una señora, Miren Gorrotxategi a la que programaron para repetir la misma canción durante un mes como un lorito lo del Frente Popular sin presentar alternativa alguna, como recibieron a Pablo Iglesias, Irene Montero, Yolanda Díaz, Mayoral y Monedero que vinieron solo a descalificar a Urkullu y meterse con un PNV cuyos votos hicieron que Pablo Iglesias sea el vicepresidente, y como se han pasado toda la campaña acariciando a Bildu, cuando era Bildu quien se había metido en su huerto electoral.

A Maddalen Iriarte, decirle tan solo que cuando hable contra el PNV, menos lobos sobre éxitos electorales. A  la actual dirección de Elkarrekin Podemos que vayan no a hacer la autocrítica sino a un parvulario a aprender el ABC de la política, al PP que le digan a Casado que haga como Fraga y dimita por su redonda operación en la que se han cubierto de gloria dando dos parlamentarios al CDS  y quitándoselos a su gente de aquí y a Odón Elorza regalarle una colección de videojuegos para que se entretenga cuatro años y no de la taba.

Es lo que hay y no lo que nos dijo ETB la noche electoral. No lo olvidemos.

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