Copian todo menos la ética política

Lunes 1 de junio de 2020

Copiaban en los exámenes los que no se habían estudiado la materia. Y esas lagunas de conocimiento, siempre quedan ahí. Copiar en la industria, tiene una penalización. Copiar bien es un arte y en algunos casos y, con permiso está permitido. Los japoneses copiaban todo lo que veían que funcionaba. Iban con su camarita a todas las exposiciones y de ahí sacaban ideas y proyectos, a veces sin pagar el correspondiente royalti. Ahora bien, copìar en política es rendir tributo a quien lo hace bien y, no reconocerlo es de mal estilo, es de mal gusto, sobre todo cuando no se reconoce la paternidad de la idea o del concepto. Curiosamente ese mal  es el  que luego se quiere vender como el paradigma de la modernidad.

Digo esto porque cada día es más evidente que al PNV, los comisarios de  Bildu quieren copiarle hasta los andares, aunque luego abominen de ellos y se jacten de ser precisamente  ellos, los innovadores. Los padres de la criatura  hasta del nacimiento de Sabino y cuando tú lo señalas te dicen que eres un envidioso o un celoso. Está todo estudiado. Es muy propio de los adolescentes y de los tirapiedras. ¡Que le vamos a hacer!.

«Prest» fue el lema del PNV en el Alderdi Eguna en 2019. Es un lema corto, contundente  y muy claro. Tan claro que Bildu lo hace suyo sin pagar derechos de autor que sería reconocer que siendo una palabra de todos, no del PNV, la hacen suya porque al PNV le fue bien. Típico de su forma de actuar ¿Se acuerdan lo que nos decían cuando nuestros veteranos abrieron una oficina del voto por correo en Benidorm?. Ahora lo hacen ellos y lo llaman empatía y respeto a la tercera edad. Para ellos, esto era normal en un partido de viejos.

No está mal que evolucionen y digan adiós a un pasado nefasto del que no pueden enorgullecerse de nada y por eso actúan con tanta agresividad cuando se les dice que solo cuando rectifican, aciertan. No se dan cuenta que siendo más normales les irían mejor las cosas pero eso es como pedir que dejen de ser dogmáticos  e incapaces de interpretar una sociedad plural con sus esquemas de película en blanco y negro.

Tienen una credibilidad pues, menos que nula, a pesar de su manifiesto interés en no querer comentarnos como conviven con esa venta de la zanahoria modernizadora en las rimbombantes puestas en público y las pintadas en los batzokis, algo más viejo que la Ría y ejercido por el mundo de ETA con una diana como estamos viendo ya.

Es cierto que hay gente que le gusta le engañen. Perdamos toda esperanza y desengañémonos, porque digas lo que digas, presentes las evidencias que presentes, nunca van a cambiar de registro aunque le demuestres  que la tierra es redonda porque consideran que es traicionarse y traicionar a una equivocación existencial y ante eso, nada se puede hacer.

A  nada que se abran los ojos  y escuchar la venta de motos averiadas  que como  balance del trío que se presentó este domingo vendiéndonos la moto sin gasolina  del futuro  nos recordaba a León Salvador cuando vendía elixires mágicos en las ferias  No actúan ni como  Santo Tomás. Odian mucho. Y viven a la defensiva atrincherados en el dogma.

La Sra. Iriarte nos hablaba el domingo  de superar las inercias del pasado mirando a Urkullu y al PNV. Es algo típico de una manera curiosa y descalificatoria  de hacer política. Mentir y no ruborizarse. El fin justifica los medios. No nos decían lo que pretenden hacer ni como lo iban a pagar, sino, como en las dianas de los batzokis  todo está dirigido a acabar con el mal que no es otro que  el PNV y Urkullu su gran pieza a batir.

El domingo, los candidatos/as de Bildu, ellas de inmaculado blanco, el, Mikel Otero, de uniforme de Herriko Taberna, nos dijeron su receta para acabar con los problemas del país. La fórmula es muy sencilla. Hay que acabar con Urkullu por antipático, conservador, aburrido, mal gestor y otras lindezas. La Sra. Iriarte no ofrecía nada más que este menú del día con el postre de que el PNV tiene que perder y Urkullu irse a su casa. Como se ve un programa muy constructivo y  motivador.

La Sra. Iriarte tuvo la magnífica oportunidad de hacer un llamamiento para que cesaran las pintadas en los batzokis, incluso diciendo que es  algo también aburrido y del pasado. No lo hizo. Mucho menos condenar estos hechos para ellos banales. Y sin embargo quieren liderar el futuro. Creen que porque vistan de blanco y vayan de boda la gente no se acuerda de lo que hizo el mundo que representan. Y no porque les tenga rabia sino porque son incapaces de decir algo tan sencillo como “condeno esa conducta”.

 Ayer mismo recibía  este comentario de un ciudadano indignado.

No he visto la noticia en ningún sitio.

Me parece una aberración no solo democrática sino humana el que  Patxi Ruiz, un asesino condenado a treinta años por matar a Tomas Caballero se le enaltezca de esta forma

No se arrepienten de su pasado. Tan solo de  aquella fórmula  siniestra (violencia y socializar el dolor)  pero no por una mínima ética sino porque no les dio los resultados que ambicionaban. Algunos de ellos ya son viejos para cambiar.

¿Y sus jóvenes?. Pues me da que el gen se transmite.

El lector me decía lo siguiente:

En Berango veo en el monte que está sobre el pueblo como  en  una campa han puesto el nombre de Patxi con el logo de Gestoras Pro Amnistía. Imagínate el tamaño. Es como un campo de baloncesto. Supongo que unos 30 metros por 20. Las letras están puestas creo que en plástico. Se me inflama la vena. Es ignominioso.

Pues eso.

Irujo, Caballero y Patxi Ruiz

Domingo 31 de mayo de 2020

El 26 de marzo de 1977 tuve el honor de acompañar a D. Manuel de Irujo  al ayuntamiento de Iruña. Había llegado la víspera a Noain tras un largo exilio de cuarenta años para participar en la Asamblea del EAJ-PNV que se celebraba en el Anaitasuna. Fue un acontecimiento. El EAJ-PNV salía de la clandestinidad e Irujo volvía a su Navarra del alma. En la puerta del ayuntamiento nos esperaba toda la corporación, encabezada por el alcalde en funciones Tomás Caballero, que había sido Decano del Colegio de Abogados de Pamplona. Entre otros estaban los ex alcaldes Miguel Urmeneta y Javier Erice. Caballero le recibió como se merecía, le enseñó la casa y en el salón de plenos le dedicó una bienvenida muy respetuosa. Terminó la misma diciendo. ”No solamente hemos de destacar los cargos que ha tenido sino que en su persona deseamos recibir a todos los que un día tuvieron que irse y morir en el exilio, sin poder volver a pisar su patria. La vuelta de Manuel de Irujo confiemos que sea el símbolo del fin de la guerra civil, que sea un signo efectivo de reconciliación para construir el futuro democrático y justo que para todos anhelamos”. Terminadas las palabras le hizo entrega de las “Actas de Saturnino, Honesto y Fermín, Apóstoles de la antigua Vasconia, hoy Navarra y sus vecindades”, de Meceda y editado en 1798. Irujo le contestó diciendo que había vivido con la maleta hecha pensando en volver con la cabeza alta. Tomás Caballero durante su alcaldía izó la ikurriña en el balcón del ayuntamiento junto al resto de banderas. Años después, el 6 de mayo de 1998, ETA le asesinó cuando salía de su casa como si no fuera un ser humano. Estaba casado y tenía cinco hijos. El comando lo componían tres desgraciados que fueron condenados a treinta años de cárcel, uno de ellos Patxi Ruiz que  ha motivado que gentes de la IA hayan ensuciado las paredes de batzokis y casas del Pueblo. Nocturnidad, pintura, logística y un mensaje claro intimidatorio, auténticamente mafioso. ”Patxi gudari, herria zurekin”. ”PNV, Hiltzaile”.

Bildu se negó a condenar  todos estos ataques en el Ayuntamiento de Bilbao y en el Parlamento Vasco. Su secretario general, Arkaitz Rodríguez, lejos de  manifestar la menor contrariedad escribió en un tw: ”Hay que estar muy interesado en poder hablar de pintadas y ataques para tratar de tapar su nefasta gestión de la crisis del Covid19, así como su inacción en materia de presos”. Mertxe Aizpurua, portavoz de Bildu en el Congreso, decía: ”No se hubieran producido si no llega a existir una situación extrema de un preso vasco”. Típico. Un verdugo que pasa a ser víctima. Justificar la violencia y poner en igualdad de condiciones al agresor con la víctima.

El lunes 11 de mayo el Lehendakari Urkullu fue al Hospital de Cruces a interesarse por los 101 hospitalizados por el Covid19. En los pasillos, sin guardar la menor distancia de seguridad, una minoría  de sanitarios le abordó de mala manera y le gritó que se fuera. Entre los vociferantes estaba Ainhoa Gutiérrez que le increpó al Lehendakari a pocos centímetros de la cara. Al cuello lleva colgada una acreditación, la del sindicato LAB. La Sra. Gutierrez hablaba de asesinatos, cuando quizás debería haber esgrimido alguna otra argumentación menos ligada a los años violentos de ETA, en la que militó  así como su marido. La escena solo proyectaba violencia y odio, el mismo odio ideológico que hizo que los sindicatos ELA y LAB  denunciaran en el TSJP y  en el Juzgado de los Social  de Navarra  a Urkullu y Chivite por considerar  que han puesto en peligro la vida y la salud de miles de trabajadores durante la crisis sanitaria.Creo deberían presentarse a las elecciones en línea con lo que dicen que ellos no son sindicatos sino fundamentalmente un contrapoder político y que cuando se les convoca,ni van a las reuniones.

Con semejante visión inmoral de la política, sin el menor estremecimiento hacia el dolor ajeno y la acción del  matonismo, en el vilipendiado Congreso , con secretismo y tras cuatro décadas de decir que pactar con el PSOE era pactar con el Gal y con el partido del 155 y en un debate  sobre ampliación en quince días de la alerta sanitaria, nos salen como Chamberlain, exhibiendo una firma con Podemos y el PSOE para “derogar íntegramente la reforma laboral”, algo que de alguna manera se estaba ya trabajando y que requiere un gran consenso. Documento que solo tuvo una vida de cuatro horas. Firmaron sobre hielo. Conclusión. Mientras no tenga una visión ética de la política todo lo que toca Sortu, lo pudre, como está haciendo con el movimiento genuino de los pensionistas. ¿Es lo que nos van a vender como un éxito?. ¿Un acuerdo de tapadillo y vergonzante que dura cuatro horas y que logra encabritar a todo el mundo comenzado por el propio PSOE en un debate sanitario y solo absteniéndose cuando en Euzkadi no querían ni elecciones?.

Y es que ya estamos lanzados a la campaña. Cuando a alguien se le ataca por tierra, mar y aire  con odio político es porque se le teme. A Urkullu, ni Sortu, ni ELA-LAB le pueden ver ni en pintura e incluso editorializan contra él como el  diario Gara. En él se escribían perlas como ésta:

“Urkullu es conservador en sus ambiciones, opaco en sus decisiones, subordinado a lo que dicte Madrid en lo legal, aislado del resto del país, incomunicado con el resto de fuerzas políticas  y, en general, enfadado con la sociedad vasca”. Es evidente que Sortu y sus terminales mediáticas y sindicales van a centrar esta campaña en la descalificación personal del Lehendakari, curiosamente una IA que nos dijo que su política sería en el Parlamento Europeo y en el Congreso la de ERC, una organización que, por cierto, se  muere de ganas porque haya elecciones en Catalunya, lo contrario de Sortu, y que vota en el Congreso generalmente de forma distinta a lo que nos dijeron iban a hacer. Una cabeza, dos corazones. Ya, ya. ¿Se acuerdan del manifiesto de Llotja de Mar?. ¿En qué papelera del Puerta a Puerta estará?. Una  vez más, nos mintieron. Normal en  gentes que creen firmemente que el fin justifica los medios. Y para eso no hacen falta escrúpulos.

Me gustaría que para desmentir esa patraña de que Urkullu está aislado, se lo deberían preguntar  al presidente de la Xunta Alberto Núñez Feijó, o a otro presidente como el de Cantabria, Miguel Angel Revilla que era entrevistado en el Correo y respondía:

P- Urkullu ha sido una de las voces más críticas en esos encuentros. ¿Comparte su tono?

Revilla: El Lehendakari es el más sensato de cuantos presidentes hay en esas reuniones. Siempre reivindica cosas muy lógicas. Hay que tener en cuenta que lo hace desde su óptica, no olvidemos que es de un partido nacionalista, pero siempre poniendo en primer lugar el apoyo al gobierno  en la lucha contra el virus.

P-¿Cree que el Lehendakari ha sido más leal que otros líderes territoriales?

Revilla: Sí, ha sido absolutamente leal. Ha mantenido un comportamiento muy lógico y prueba de ello es que ha conseguido que gracias a su enmienda las comunidades empecemos a pintar algo en todo esto”.

No creo que el presidente de Cantabria sea un personaje que se  muerda la lengua ante lo que no le gusta y ha hecho estas afirmaciones porque es lo que ha visto. Lo describe así: Un dirigente que ha defendido a su Comunidad persistentemente, con argumentos, con respeto, y con éxito, algo que Sortu, ELA, LAB y Gara no lo pueden resistir.

Desgraciadamente tenemos una IA, sin valores democráticos y sin querer hacer su perestroika, porque en el fondo impera en ellos la cobardía ideológica y una mochila de la que no quieren desprenderse. Decir que Patxi Ruiz es un gudari, es una ignominia. Tenemos asimismo unos sindicatos, falsamente abertzales, cuyo ánimo no es defender solo a los trabajadores ni construir nada, sino destruir y tensionar y que deberían presentarse  a las elecciones. Y tenemos unas elecciones el 12 de julio día en el que la ciudadanía decide. Ante las mentiras y los acosos decía Obama  que “cuando ellos se rebajan, nosotros nos elevamos”. Pues ojalá, por el bien de todos.

En el trópico y con txapela.

Sábado 30 de mayo de 2020

Una foto de los años cincuenta de Gerardo González. Se le ve a Juan Etxearte, de Aulesti, con gafas, padre de una gran familia que vivió en Puerto La Cruz. Su hijo Domeka fue delegado en la Oficina del Gobierno Vasco en Caracas, «Eguzki». A su nieto Gaizka lo asesinó cuando se produjo el golpe militar contra el gobierno de Carlos Andrés Pérez en 1992 por parte de Hugo Chávez. El otro es Sergio Irazú, un vasco salao, que apenas hablaba castellano, al  que le preguntaron un día si se tomaba la tensión y él contestó que lo que se tomaba eran unas buenas cervecitas.

Los domingos, en el colegio de los Padres Paules y en una L que les hacía de frontón, jugaban a pelota mano  y luego se tomaban sus cervezas y arreglaban el mundo. A esas reuniones iba mi aita. Tengo que encontrar la fotografía donde están jugando a mano, nada menos que en Cumaná, capital del estado Sucre y con una temperatura que oscilaba entre los 35 y los 40 grados.

Posteriormente se hizo un Centro Vasco con frontón al que acudió a la inauguración Martin de Ugalde. La gente no entendía aquella pared verde tan grande y los adecos (socialdemócratas) decían que los (social cristianos y de tolda verde) la utilizaban para fusilar adecos.

Sergio Irazú estaba casado con Maritxu Egibar, tía del aita de Joseba Egibar. Su hermana Andone, andereño, exiliada como su hermana fue la madrina de boda de mis aitas.

Era lo bueno del exilio dentro del dramatismo que suponía vivir a siete mil kilómetros de casa. Que todos se conocían y se ayudaban. Lo primero que hicieron fue crear la Asociación de Socorros Mutuos con un lema «Vasco, ayuda al Vasco».