Elige un país sin tratado de extradición, machista y no democrático

Lunes 17 de agosto de 2020

Esta Casa Real española no tiene arreglo. Su breve comunicado diciendo que el rey emérito está en los Emiratos Árabes, sin decir en qué Emirato y que lo hace a petición de parte, es el ejemplo máximo de lo que ha sido su política de comunicación durante cuarenta años. Censura, opacidad, medias verdades, sacralización de una institución corrompida, y falta de respeto al ciudadano.

Carlos V, aquejado de gota se fue en 1577 al monasterio de Yuste, a purgar sus pecados y a prepararse para el más allá. Por lo menos tuvo algo de coherencia. Era un Austria.

Juan Carlos I,de la rama Borbón más corrupta, se va seguramente a Abu Dabhi, uno de esos emiratos creados a cartabón, riquísimos en petróleo, donde la mujer vale menos que nada y donde toda corrupción tiene su asiento.

No se cuánto resistirá rodeado de dunas, camellos, lujo, huríes y aire acondicionado. Veremos cuánto le dura el entusiasmo. Pero la elección es impresentable.

Hasta a la hora de elegir su actual morada el rey nos da datos de lo que han sido sus gustos. Gustos que por otra parte han sido constante en nuestras preguntas parlamentarias. Ya lo he recordado. Se fue a Bahrein a un Premio de Fórmula 1 y no al funeral de Miguel Delibes y, su “amiga entrañabale”, Corinna realizaba labores de mediación lobista entre el gobierno español y los emiratos a cuenta de las energías renovables. Lógicamente, el gobierno lo sabía y lo permitía. Luego se quejan de que España no sea tomada en cuenta como país serio y vengan los países europeos llamados frugales a decir que no sueltan un euro a gente tan poco fiable.

De las conversaciones entre Corinna y Villarejo hemos sabido que volvía por Torrejón con maletas cargadas de dólares e incluso una máquina para contar billetes. El colmo del cutrerío avaricioso.

La actual Casa Real lo está haciendo fatal para sus intereses. Este encubrimiento le va a pasar factura. Son incapaces de romper con semejante espectáculo denigrante.

No saben aquello de “más vale un coño a tiempo que una avemaría mal rezada”. Y esta avemaría la están rezando penosamente mal.

Que no se quejen luego que la acumulación de fuerzas republicanas sume enteros cada día a pesar de la venta de bondades que nos están haciendo los de Prisa y Vocento cada día. Llegará un momento en que la presa, colmada de agua, reventará la estructura.

Al tiempo.

La obsesión anti PNV de Jesús Egiguren

Domingo 16 de agosto de 2020

Muy poco ponderada, elegante, positiva ha sido la respuesta dada por Egiguren en el Diario Vasco de San Sebastian a la pregunta de este periódico sobre el Himno Vasco. Este extraño personaje de la política vasca que debería actuar más en clave de suma que de resta, mucho más habida cuenta del respeto que ha tenido la sociedad con él a pesar de su peripecia judicial de 1992 en relación a su esposa, algo que a alguien del PNV no se le hubiera respetado, para una vez más y gratuitamente y sin venir a cuento cargar contra la historia y contra el PNV.

El medio nos ha preguntado a Martin Auzmendi de EE, a Egiguren del PSE y a mi del PNV sobre aquella votación que hubo en el Parlamento Vasco el 14 de abril de 1983. Auzmendi explica el por qué presentaron el Gernikako Arbola defendido entonces por José Luis Lizundia. Omite que el antipeneuvismo de la llamada Izquierda Vasca es proverbial. Su complejo  de inferioridad es de nota y no resisten que una organización cumpla 125 años y además gobierne en todas las instituciones siendo ellos tan superlistos y tan superguapos. No han sido capaces nunca de asumir a Sabino Arana poniéndolo en el contexto de aquel desastre que se vivía a fines del XIX y de lo que aportó a la causa vasca. Son realmente mezquinos. Pero eso no lo vamos a cambiar hasta que pasen otros cien años.

En el caso de Egiguren la cosa es peor. Saca a pasear a Tomás Meabe sin decir que era un disidente del PNV, cuyo cuadro, por cierto, fue salvado por gentes del PNV. ”La letra era tan impresentable-dice- por su tinte racista que se quitó. Por eso tenemos un himno sin letra, como en España”.

Que revise Egiguren el Diario de Sesiones. La letra fue un acuerdo con el CDS pero no por racismo alguno sino por  las alusiones religiosa a Dios y a la Cruz. Hay gentes que son tan ateas y tan militantemente  antireligiosas que incomprensiblemente, sin creer en nada, persiguen alusiones históricas de este tipo como si les fuera la vida. Egiguren es uno de estos. De siquiatra. Pero si es verdad que la letra se quitó para salvar la melodía y el acuerdo el gobierno vasco de 1936 en un gobierno de concentración donde estaba el PSE lo hizo juntamente con la ikurriña, iniciativa por cierto del PSE, es como si alguien quiere poner en cuestión la ikurriña pues fue Sabino Arana con su hermano quienes la diseñaron. El caso es manifestar su inveterado complejo antipeneuvítico.

Podía el PSE haber planteado una letra nueva pero nunca lo ha hecho. Su himno, no nos olvidemos y el que cantan en sus Congresos es la Internacional.

Dice Egiguren que al PNV nunca le entusiasmó la figura de Iparraguirre porque era un liberal. Mentira. Sería liberal con su familia a la que abandonó malamente, pero de liberal nada. Fue un carlistón que cantaba la pérdida foral. Lo que no le gustaba a Sabino Arana que quería romper con todo ese mundo español monarquizante y por eso decidió innovar, algo que no le perdonan los Egiguren de turno.

A Sabino Arana no le gustaba que dijera que había que expandir los frutos por el mundo cuando el pueblo vasco perdía su idioma, su genio civil, su alma. Iparraguirre era un bohemio. Arana un político de larga mirada.

“El de Iparraguirre es el único himno internacionalista y el único que no habla de cortar cabezas”, dice Egiguren y pienso si este hombre está en sus cabales. ¿Dónde dice  el Himno Vasco aprobado en 1983 en discusión parlamentaria que hay que cortar cabezas?. Incomprensible que este sea su argumento.

Entiendo que esté más con García Damborenea que con el Lehendakari Aguirre por haber sido este un significado jelkide cosa que a Egiguren le pone de los nervios.

Para Egiguren no existe la historia institucional de este país habiendo sido presidente del Parlamento Vasco con los votos del PNV. No existe el Congreso Mundial Vasco de 1956 en Paris donde el Lehendakari Aguirre ratificó la ikurriña, el himno y el nombre de Euzkadi. Para Egiguren solo existe Arnaldo Otegi, su  jaleadísima negociación con ETA que nos la vende como básica cuando siendo Patxi López lehendakari se enteró del fin de ETA en un tren en Estados Unidos y no tenía ni idea de la gran acción de Egiguren merecedor al parecer  del Premio Nobel de la Paz.

Los que dicen que el Himno Vasco no se conoce, no analizan de la campaña que tiene encima y porque carece de letra y porque no se ha entonado casi nada, pero tampoco se conoce el Himno de Riego, el Himno de la República siendo más conocida la Marcha Real. ¿Es partidario Egiguren de dar suela al Himno de Riego?. Parece  que si.

Por eso le gusta el Gernikako que habla de Dios y de un Árbol en Bizkaia. Se lo debía hacer mirar.

Detrás de todo ésto hay una clara operación de las gentes de Bildu, de ese mundo de la cultura que quieren hacer suyo previamente machacando todo lo anterior porque ellos no estuvieron en sus orígenes, y Egiguren, por un sentimiento antiPNV elemental y primario, les baila el agua.

Es la única explicación.

Que pena que este Egiguren no sea un socialista constructivo y estudioso de la historia de su propio partido.

Para que la República renazca

Sábado 15 de agosto de 2020

Luis Ugalde

El fracaso de la política y la imposición del mal común obligan moralmente a toda la sociedad a asumir la responsabilidad del rescate de la República. Con la reinante y creciente negación de la vida y la dignidad humana, la omisión es complicidad y grave pecado.

1- La GENTE (incluidos los chavistas) quiere cambiar, salir del régimen y de Maduro que lo sostiene, librarse de la pesadilla actual y volver a vivir. Cuanto más dure, más se agrava y más difícil será renacer.  Venezuela sabe que la oposición democrática está en contra del régimen, pero no está muy convencida de que tenga la voluntad política y la prioridad económico-social para salir de la actual  indigencia nacional.

2- La DICTADURA organiza una elección parlamentaria para perpetuarse, para no cambiar. La organiza de manera fraudulenta, eliminando toda posibilidad de perderla. Lo fundamental es quitar a los demócratas la AN legítimamente electa y eliminar a su presidente Guaidó que -a pesar del desgaste- es legítima referencia principal para los demócratas de América y Europa y para la oposición nacional.

Esta elección dictatorial y usurpadora ha tomado decenas de decisiones, violando la ley y la Constitución y cambiando todo lo que le convenga. Hasta eliminó el voto indígena universal, libre y secreto y ha establecido una elección comunal a mano alzada y con candidatos filtrados. Claramente la próxima elección parlamentaria es una burla y no un camino hacia la democracia.

3- El punto político más débil del régimen es LA NECESIDAD Y DESESPERACIÓN DE LA GENTE aplastada por la pobreza y las carencias económico-sociales cotidianas. Es el mayor potencial político para salir de la usurpación.

En USA, Alemania o España, en la actual crisis la economía (producción, empleo, ingresos de decenas de millones…) premia a los gobiernos o los derrota. Mucho más en Venezuela donde la pobreza extrema llega al 80%, la mayoría de las empresas están semiparalizadas debatiéndose entre el cierre y la sobrevivencia y la agonía de todos los servicios públicos deja en evidencia el desastre de la gestión pública. Al malestar vital políticamente explosivo le falta  expresarse en  miles de puntos del país de manera descentralizada y no fácilmente reprimible y convertirse en el centro de la protesta política. La economía social y la activación empresarial productiva se han convertido en factores políticos de máxima prioridad.  El mal común impuesto por la tiranía reinante  no se podrá revertir sin la salida del dictador y sin una enorme y excepcional unidad nacional e internacional para la reconstrucción. El Dictador no quiere cambiar el modelo impuesto, ni  podría lograr el imprescindible apoyo nacional e internacional.

Cuando las instituciones políticas se prostituyen y violan la Constitución, todos los ciudadanos tenemos “el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia” (Constitución art. 333) Sin excluir a los partidos, todos los factores no político-partidistas como las iglesias, las universidades, gremios, asociaciones, jóvenes, trabajadores, empresarios… que constituyen la sociedad civil organizada asumen su responsabilidad del bien común y constituyan la unidad  superior nacional e internacional. Por eso la Iglesia católica, los universitarios de las diversas casas de estudios, los socialcristianos, las academias en conjunto van coincidiendo en sus lúcidos y dramáticos comunicados… No  vale decir “no nos metemos en política”, pues la Sociedad Civil es  fundadora y  responsable de la República.

4- LOS POLÍTICOS de todos los colores, junto con los diversos  liderazgos de la sociedad civil organizada y los militares necesitamos una DOBLE CONVERSIÓN:

  • Conversión a la tragedia económico-social  de la gente centro de  las propuestas y de la acción política.
  • Conversión a la unidad superior para reconstruir el país cambiando el régimen. Unidad muy inclusiva  de partidos, grupos de la sociedad civil y líderes de diversas instituciones sociales. Unidad excepcional – aun de quienes no se hablaban- y sorprendente que  sacuda al país desalentado y lo ponga de pie.

Cada sector desde su especificidad, cada comunidad desde su lugar geográfico e identidad tiene que decirle al país y al mundo que este infierno no puede continuar. Sin esta conversión y movilización nacional de todos nosotros superando límites de instituciones, barreras y diferencias legítimas, el inmenso apoyo democrático internacional será impotente y quedará en buenas e inoperantes declaraciones. Al igual que los buenos manifiestos internos.

La ética de la reconstrucción nos exige trascender las restrictivas togas, sotanas,  gorras militares y franelas partidistas, para juntos centrarnos en  el esfuerzo de reconstrucción. Esfuerzo superior sostenido, uno y múltiple, para que Venezuela regrese a la vida en democracia.