Miércoles 12 de diciembre de 2012
Seguimos en Madrid amarrados al escaño. Desde el lunes discutimos los presupuestos que aprueba el PP con su rodillo. Unos presupuestos generales del estado basados en la crisis. Terminaremos mañana jueves al mediodía. Discutir y votar.
Desde el despacho y con el monitor he podido seguir a la mañana las intervenciones de Laura Mintegi y de Iñigo Urkullu. Mintegi ha estado correcta en las formas. Es la primera vez que la autollamada Izquierda Abertzale presenta un programa. En lugar de la política de tierra quemada de antes del 80 de HB, el decir que hay que pedir crédito al Banco Europeo de Inversiones y de cargarse el AVE para poder pagar las pagas extras y cosas así. Y esa para mí ha sido la gran diferencia. Que una no va a ser Lehendakari y por tanto puede decir lo que quiera, a un candidato, Urkullu cuya palabra va a ser pesada y medida y ha de ser lo suficientemente prudente para no vender humo ni promesas incumplibles. Un brindis al sol, frente a lo que hay que hacer con los pies en la tierra.
Y curiosamente Mintegi habla del derecho a decidir pero en Gipuzkoa no dejan decidir a la gente en nada que tenga que ver con la recogida de basuras. Imponen su modelo. Y eso rompe cualquier credibilidad.
Por la tarde, nos han pasado la transmisión en ETB al primer canal, que en el senado no podíamos ver y nos han remitido al programa de Claudio Landa. Yo creo que por un día nos deberían haber seguido transmitiendo el debate más importante de los próximos cuatro años y para colmo, lo han superpuesto al Marathon en favor de una causa dignísima pero que, sabiendo el día de la investidura, la podían haber pasado a otro día. No entiendo esta superposición en una jornada clave para el día a día de todos los vascos. No sé quien ha tomado esas dos decisiones, pero no es para felicitarle.
Y un comentario final. Vamos hacia la normalización. ¿Que por qué?. Pues porque Euzkadi ha dejado de ser noticia en Madrid. Importa ahora más el ombligo madrileño y los partidos de futbol de la noche. Y eso es bueno, pero también tiene su parte negativa.
De todas maneras el Plan de Empleo del candidato Urkullu era realista y posible. Un plan de choque. El de Mintegi, puesto en tercer lugar, no tiene nada que ver con la realidad. Es lo poco que he podido ver. Una castaña por parte de ETB. ¿Para qué tener cuatro canales?.