Domingo 4 de enero de 2026
A ver, queridos “preocupados de última hora”. Sabemos que ven una noticia sobre Estados Unidos, escuchan la palabra “intervención” y automáticamente activan el modo “¡Imperialismo! ¡Colonialismo!” desde la comodidad de su sofá en un país democrático y con supermercados llenos.
Pero antes de dictar cátedra en Twitter, respiren. Siéntense. Escuchen.
Para nosotros esto no va de geopolítica de salón ni de debates teóricos. Va de sobrevivir.
Por primera vez en 27 años sentimos que alguien hizo algo. No que lo debatió, no que lo condenó, no que lo “evaluó”. Lo hizo.
No estamos celebrando la guerra. Estamos celebrando la posibilidad —remota pero real— de que la pesadilla termine.
Aquí les dejamos una explicación con peras, manzanas… y un poquito de memoria histórica.
1.- La falacia del “experto de sofá” (o el eterno: ¿Y tú qué hubieras hecho?)
Siempre aparece alguien diciendo:
“Es que la violencia no es la vía”. “Las cosas se deben resolver por la vía democrática”.
Suena bonito. Suena civilizado. Suena académico.
Pero permíteme preguntarte algo, sinceramente y sin sarcasmo:
1.1.- ¿Cómo lo hubieras hecho tú?
No me digas lo que NO harías.
Dime la alternativa realista.
1.2.- ¿Elecciones?
Las hubo. Varias. Y se robaron TODAS.
1.3.- ¿Diálogo?
Fueron años de diálogos, mediaciones, mesas, foros, encuentros…
Mientras dialogábamos, ellos encarcelaban, torturaban y compraban más fusiles.
1.4.- ¿Presión internacional?
Hubo sanciones, denuncias, informes de la ONU… ¿Resultado? Cero.
La verdad incómoda es esta:
Si fuera por muchos de ustedes, desde su distancia moralmente cómoda,
no se hubiera hecho nada.
Y mientras tanto:
– se nos fue la juventud,
– se nos fue el país,
– se nos fue la vida.
Y no, tu título universitario no te pone por encima del dolor de un pueblo.
Tu doctorado no resucita a los ejecutados.
Tu “neutralidad” no alimenta a un niño hambriento.
2. “Vienen a robarse el petróleo” (spoiler: ya lo estaban robando)
Cada vez que pasa algo en Venezuela aparece el argumento comodín:
“Es que van por el petróleo”.
Vamos a hablar claro.
El petróleo ya se lo estaban llevando:
– rusos,
– chinos,
– iraníes,
– cubanos.
Y no vinieron por turismo cultural.
La diferencia es que ANTES:
– lo saqueaban
– destruían PDVSA
– exprimían al país
…y aun así el venezolano seguía pobre, hambriento y reprimido.
¿Que ahora también hay intereses económicos?
Claro que los hay.
El mundo funciona así desde que existe la humanidad.
Y aun así, desde el dolor más crudo, muchos venezolanos pensamos:
Si la condición para recuperar la libertad es que se queden con parte del petróleo… pues que se lo queden.
Porque:
– ¿De qué sirve que el petróleo sea “nuestro” – si el pueblo muere de hambre en su propio país?
La riqueza nacional no es riqueza, si solo enriquece a un tirano.
3. ¿Dónde estaba toda esta “preocupación” antes?
Aquí es donde ya uno no sabe si reír o llorar.
Durante años:
– Se desplomó la producción petrolera
– Cerraron empresas, industrias, fábricas
– Colapsó el sistema de salud
Y del mundo “progresista sensible” hubo: Silencio.
Más de 8 millones de venezolanos huyeron caminando por selvas, caminos, fronteras.
Madres pariendo en carretera.
Niños durmiendo en terminales.
Y hubo: Silencio.
Hubo presos políticos, torturas, desapariciones, persecución.
Adolescentes golpeados.
Estudiantes asesinados.
Periodistas encarcelados.
Y hubo: Silencio.
Pero ahora sí aparecen:
– defensores de la “soberanía” – analistas de escritorio – filósofos del pacifismo selectivo
Preguntando:
“¿Y por qué se meten ahora?”
Porque cuando gritamos solos nadie escuchó.
Y ahora que el pueblo venezolano respira esperanza…resulta que ahora sí opinan.
4. Las matemáticas de la empatía (para el que aún no lo entiende)
Antes de opinar sobre Venezuela, lean estos números sin mirar hacia otro lado:
– 36.800 víctimas de tortura
– 10.000 ejecuciones extrajudiciales
– 18.305 presos políticos
– 90% de pobreza
– hospitales sin insumos
– niños desnutridos
– abuelos buscando comida en la basura
Esto no es un debate ideológico.
Es una tragedia humana.
Y sí, lo decimos sin miedo:
Entre:
– “soberanía con tortura”
y
– “intervención con esperanza”
preferimos la segunda.
Mil veces.
Porque la verdadera pérdida de soberanía no es que intervenga otro país.
Es que tu propio gobierno te trate como enemigo.
5. Lo que realmente queremos (y no, no es el petróleo)
Queremos cosas sencillas.
Cosas humanas.
Queremos:
– volver a hablar sin miedo
– volver a trabajar sin huir
– volver a votar sin fraudes
– volver a caminar sin miedo a ser detenidos
Queremos que los que se fueron puedan volver.
Queremos ver familias reunidas otra vez.
Mientras algunos piensan en geopolítica y barriles de crudo…
Nosotros pensamos en:
– abrazar a mamá
– volver a casa
– ver crecer a nuestros hijos en su país
Eso es lo que duele. Eso es lo que importa.
Conclusión
Si de verdad les importan los venezolanos:
No lloren por la “soberanía” de un régimen que ya había entregado el país.
No defiendan desde la distancia lo que nosotros hemos sufrido en carne viva.
La operación duró lo que dura un TikTok.
Y por primera vez en décadas vemos una luz al final del túnel.
No celebremos la guerra.
Celebramos la posibilidad de volver a ser país.
De volver a reunirnos.
De volver a vivir.
Un beso… y sigan viendo.
Pero ahora, al menos, sabiendo lo que miran.

Acabo de ver un informativo en tv.y veo a venezolanos en Caracas haciendo acopio de alimentos con carros llenos.En supermercados vacíos?
Se ha acabado con 27 años en que nadie hizo nada,con Carlos Andrés Pérez o Rafael Caldera no existía la corrupción?no existía la desigualdad?
Esos miles de venezolanos que huyeron a USA y que Trump expulsó enviándoles a cárceles salvadoreñas,te importan ?
Qué raro que en esta argumentación no se hable del narcoestado,acaso no toca?
Y por último usar a mr.Bean,qué raro ese sentido del humor.
Sr.Anasagasti como propagador o autor ha quedado usted retratado,la democracia según y cómo y según para quien,aunque a usted le ha servido para vivir de ella.
¿Lo del recurso de la violencia sirve también para ETA? Los rusos e iraníes pagaban por el petróleo. Los cubanos y los chinos tenían acuerdos comerciales con Venezuela (con los que también ganaba. Por cierto, al señor Anasagasti no le vieron por Venezuela durante los últimos 27 años.
Tuve la suerte de conocer Vzla antes del chavismo y como todo país tenía sus luces y sombras… Pero las sombras que han vivido desde que partió el chavismo…ufff
Recuerdo que antes podían hablar del tono de playa que les gustaba, (color del agua y de la arena) y supe que buena parte de ellas ahora están capturadas por el narco o el turismo sexual iraní. Eso me duele.
Me complica el tema de la soberanía pero me duele hasta las lágrimas lo que han pasado estos años.
Tengamos entonces en cuenta que esta forma de argumentación-justificación puede valer para cualquier cuestión; por ejemplo, los Gal.
Cruzaban la frontera y le metían dos balas en la cabeza a un político, a un periodista, a un juez, a un policía a un empresario…volvían a su refugio francés y allí se paseaban tranquilamente, jugaban al mus en los bares y unos días más tarde…volvían a cruzar y mataban a otro y así sucesivamente.
¿Qué hacer? ¿Cruzarse de brazos y esperar a que Francia cambiara de criterio? ¿Y mientras tanto…cuántos más debían ser asesinados? Qué fácil es ir de demócrata y de finolis desde la tranquilidad de no estar en peligro porque no se es de los colectivos en la diana y puedes hacer vida normal sin tener que mirar debajo del coche…etc, etc.
Obviamente No es mi postura. Es un ejercicio para mostrar que ese tipo de discurso puede valer para justificarlo absolutamente todo…y…por tanto…no es válido.
Precisamente por ello existen los principios generales…para que las situaciones concretas, por duras que sean, no sirvan para admitir lo que, cuando nos toca de cerca, sí vemos admisible.
Insisto. Los prorrusos hacen un discurso muy similar sobre la situación de la población rusa del Donbass y las barbaridades de los filonazis ucranianos en esa zona.
¿No nos damos cuenta de que unos y otros intercambian su postura y su forma de pensar en función de que el involucrado sea de su gusto o no?
¿No te das cuenta, Iñaki, de que cuando dices eso de que «eso que se lo digan a los que defienden a Putin en Ucrania» haces exactamente lo mismo que ellos?
Se me quiebra la garganta y se humedecen mis ojos, al leer tanta crueldad, pobreza, descomposición, destrucción, agonía, cercenamiento de nuestros derechos y sistemas de creencias de cuando éramos un país feliz. *¡Felicitaciones, excelente descripción y manifestación manuscrita de nuestra nefasta tragedia!* Confío y tengo fé, que pronto nos transformaremos y seremos «Las Aves Fénix de Venezuela».
Completamente de acuerdo con tus ideas Iñaki jeltzale.
Donald Trump presidenteak zerbitzu handia eman dio zapaldutako Venezuelako herriari. ¡Aurrera Trump!.
Hamás, Hezbolá, Rusia, Irán, China, Nicaragua, Afganistán, Cuba, Bielorrusia, Corea del Norte no solo atacan territorios. Atacan una idea fundamental: que las personas puedan elegir libremente a sus líderes. La invasión de Ucrania por parte de Rusia no es una reacción defensiva, sino una empresa colonial llevada a cabo mediante la fuerza, la mentira y el terror. Bombardear ciudades, deportar niños y negar la existencia de un Estado no es geopolítica, sino bandidaje estatal ruso. Rusia con su apoyo a Maduro sigue la misma lógica. Un líder que ha robado elecciones, arruinado Venezuela, que ha expulsado a 8 millones de venezolanos y, fomentado el tráfico de drogas. La pobreza, el exilio y la represión importan poco. Este bloque sanguinario y autoritario no ofrece futuro a su pueblo. El dictador sanguinario Maduro se ha mantenido mediante el terror, la corrupción.
Bilduk bere herriaren aurka tiro egin zuen diktadore odoltsu bat defendatzen al du?.
«EAJ demokrazia eta askatasunaren alde beti egongo da».
Espainiar Gobernuaren Kanpo-Politika ez da egokiena EAJrako.
Es muy bonito y cierto todo lo que pones, pero según pasan las horas, se queda todo en agua de borrajas. Es un montaje.
Sigue el mismo gobierno, no va ha cambiar nada de nada.
El Trumposo solo quiere “SU” petróleo.
Es una pena con la ilusión que han puesto los Venezolanos.
Es bastante miserable acusar desde la comodidad de su sofá, (el de usted) a una sociedad de no hacer nada, desde la comodidad de su estatus.
Deberíamos haber ido a Venezuela?? usted a ido???
Usted que ha sacrificado desde su comodidad para ayudar a Venezuela, aparte de sus aportaciones desde su cómodo y bien remunerado puesto de político profesional??»
A usted le importa muy poco que se vulnere el derecho internacional, poniendo en peligro el actual orden mundial, si le solucionan su problema, que tal como actúa en este tema quizás sea económico. Recuperar tierras, negocios….??
De 27 años en «mute» nada, yo era Chavista, como la mayoría de los venezolanos.
Post data.
En cuanto a lo de «queridos preocupados de ´ultima hora»
En el comunicado de su EBB, refiriéndose a la intervención de EEUU
«LA VUELTA al orden mundial internacional, es la manera mas eficaz de proteger la paz mundial».
Yo lo que entiendo es que si hay que volver es que nos hemos ido.
O quizás usted no lo aprecia desde la comodidad de su sofá.
Txin txin diruaren hotza!! Txin txin harek ematen DIK poza!! Espero que todos kos exiliados vuelvan a ANASAGASTILANDIA y dejen decobrar RGIS en paises co gobiernos comunnistas y vayan a rezar al dios padredonald.. a que no ocurre?? Anasagasti vuelve a tu patria a ser alcalde de caracas!!
Pues yo le apoyo a Iñaki,es de los pocos que ha luchado en el país,por la democracia en Venezuela.
Yo apoyo la intervención de los EEUU,desde luego el que apoya a Maduro es porque cree en la DICTADURA DEL PROLETARIADO.
Los dictadores y narcotraficantes al maco.
VEREMOS , AQUI LA LUCHA, EL TRABAJO SIGUE PARA SACAR A TANTO IZQUIERDOSO CON RETARDO EN EL PENSAMIENTO.
Excelente Artículo. Te caerán palos por todos lados. Y sin embargo todo es verdad. Abrazo grande
Leo a varios comentaristas con críticas severas al Sr. Anasagasti por este artículo; al leerlo “no lo siento” como si fuera de él, sino de otra persona, pero lo ha publicado aquí; ¿puede confirmárnoslo Sr. Anasagasti?. Gracias.
Egun on Iñaki , oso ondo , lepoan artu eta segi aurrera. A ver si tenemos suerte que todo este tinglado acabe bien, pues el yanqui no sé si es de fiar. Ahora dice que necesita Groenlandia para la seguridad de su pais , espero que los daneses sean como sus antepasados vikingos y le pongan las cosas duras,
Ondo izan
Gorka, si por izquierdoso quieres decir que vas a apoyar al fascismo como Franco que persiguió a las minorías (la vasca por ejemplo), algo que también hicieron otros fascismos como el alemán, que sepas que nuestro pueblo ya se conoce ese juego y si no nos engañaron otros, tú menos, ya te han quitado al dictador por el que te quejabas (a nosotros los yanquis, no nos quitaron a Franco, sino que pactaron con él) y cuidado con apoyar a las derechas ultras españolas, que si gobierna VOX y empieza a expulsar inmigrantes, igual te vemos volviendo a Venezuela (sin Maduro, aunque al final parece no importarte tanto), no te vamos a pasar ni media.
ESTOY EN VENEZUELA Y VIVI LA DEMOCRACIA Y ESTOS 26 AÑOS NEFASTOS DE DICTADURA TIRANICA, NO PRETENDO ENGAÑAR A NADIE SINO PRESENTAR LA REALIDAD DE UN GENOCIDIO DISFRAZADO CON LA MANIPULACION DE SIMON BOLIVAR PARA CONSEGUIR ADEPTOS A UNA IDEOLOGIA FASCISTA/COMUNISTA QUE HA MASACRADO A VENEZOLANOS Y EXTRANJEROS.
RÉPLICA PÚBLICA, JURÍDICA, LEGAL Y RETÓRICA A:
LA GUÍA AMPLIADA PARA ENTENDER A VENEZUELA (SI ESTUVISTE EN “MUTE” LOS ÚLTIMOS 27 AÑOS) Domingo 4 de enero de 2026.
Una “Guía ampliada para entender a Venezuela”, como esa, merece una réplica que no solo sea reflexiva, sino también calibrada en su alcance.
Por ello celebro como el “mayor logro” de la sociedad humana organizada: La invención del DERECHO como lenguaje de convivencia entre iguales y desiguales.
¿Por qué este logro?
– Organización sin violencia: El Derecho permitió sustituir la ley del más fuerte por la ley del consenso, la norma y el procedimiento. Es la herramienta que convierte el conflicto en controversia, y la venganza en justicia.
– Reconocimiento del otro: Al establecer derechos y deberes, el Derecho reconoce al otro como sujeto, no como enemigo. Es una forma de institucionalizar la alteridad.
– Memoria y proyección: El Derecho conserva la memoria de los pactos sociales y permite proyectar el futuro con reglas claras. Es una arquitectura narrativa que da continuidad a la historia colectiva.
– Capacidad de autocrítica: A través de reformas, jurisprudencia y evolución normativa, el Derecho se revisa a sí mismo. Es un sistema que puede corregirse sin destruirse.
¿Y qué lo hace “el mayor”?
Porque sin él, no habría posibilidad de construir ni sostener otros logros: ni la ciencia, ni la democracia, ni los derechos humanos, ni la economía global. Todo eso requiere un marco normativo que regule, proteja y legitime.
“El derecho y las reglas son lo único que nos diferencia de los animales”
Aclarada nuestra coordenada de partida, ahora sí paso a la réplica de la mal llamada “Guía ampliada para entender a Venezuela” que viene a ser más bien un: “TikTok de la desesperación disfrazado de análisis como un Manual de autojustificación entreguista”
INTROITO
“Nunca fui partidario del comandante Hugo Chávez ni de sus políticas, nunca ha sido un secreto, no soy chavista, simplemente soy un venezolano común como cualquier otro, por vivir en Cumaná quizá sea más cercano al prototipo de Juan Bimba; Puedo oponerme firmemente a un régimen y, al mismo tiempo, reconocer que una acción concreta contra su líder es injusta o ilegal. Esto no me convierte en su defensor; me convierte en alguien que valora principios jurídicos y éticos por encima de lealtades automáticas. Es por ello que rechazo categóricamente desde cualquier punto de vista, la violación de la soberanía de Venezuela, el asesinato de un centenar de seres humanos en suelo venezolano y el SECUESTRO, del presidente Nicolás Maduro, por ser dichas acciones ilegales y contrarias a los principios del derecho internacional.”
Me opongo de manera firme y abierta al régimen chavista y a su proyecto político. Sin embargo, condeno con igual firmeza la ilegalidad, la violencia extrajudicial y cualquier agresión que vulnere el Estado de derecho y la soberanía nacional de la República de Venezuela. Defender la legalidad no significa defender a un régimen: significa defender los principios universales que protegen a todos los habitantes de este planeta, incluidos tanto el presidente Nicolás Maduro como el centenar de personas asesinadas por las fuerzas especiales de los Estados Unidos de Norteamérica.
1. Apertura: me pongo del lado del dolor, no del oportunismo, desde la herida, pero con el cerebro funcionando.
Empiezo donde ustedes empiezan: soy uno de los que sufrió, perdió, pero no huyó. Estoy con ustedes en la rabia, en la pérdida y en la memoria. He visto lo que describen y no vengo a minimizar el dolor: lo comparto. Pero la herida no autoriza la improvisación ni la traición a aquello que nos permitió sobrevivir como sociedad organizada: la ley, la Constitución y las instituciones que debemos restaurar, no subastar. Defender la vida no es sinónimo de renunciar a la patria.
No vengo a sermonear desde un despacho tibio ni a dictar cátedra desde la distancia; vengo a exigir que la memoria no sea moneda de cambio ni la desesperación, pretexto para sustituir una tiranía por otra. Defender la vida no autoriza pisotear la ley ni regalar el país a nuevos patrones.
2. Sobre la acusación de la falacia del “experto de sofá” — traducción: pereza argumental, mordaz pero más preciso.
El texto acusa al debate público de cobardía. Excelente táctica emocional. Lástima que la indignación no sustituye la argumentación por un ultimátum moral. La indignación jamás reemplaza la razón. Es cómodo convertir la crítica en insulto: “experto de sofá”, “filósofo del pacifismo selectivo”. Excelente recurso retórico para silenciar preguntas incómodas. Es cómodo, pero intelectualmente pobre, convertir la crítica en insulto: ‘experto de sofá’, ‘filósofo del pacifismo selectivo’. La indignación jamás reemplaza la razón.
Preguntar “¿qué harías?” no es un ejercicio de cinismo: es una exigencia mínima de responsabilidad, es un llamado a proponer rutas que respeten derechos y resultados sostenibles.
Si la alternativa y la respuesta es “intervención” sin reglas, sin control internacional, sin mandato multilateral, sin plan de transición y sin rendición de cuentas, entonces lo que proponen no es una solución: es una apuesta a la anarquía con uniforme extranjero. La alternativa es un salto al vacío con bandera prestada.
3. Sobre el petróleo y la soberanía — ironía fina y cortante
Admiten que extranjeros ya saqueaban el crudo y, con la misma naturalidad con la que se pide agua, proponen: “si nos devuelven la libertad, que se queden con el petróleo”. Qué nobleza fingida. Qué patriotismo de saldo. Nada dice más de la desesperación que ofrecer la casa a quien ya te la saqueó. Entregar la riqueza y los recursos estratégicos del país como si fuera un pago por rescate no es realismo: es suicidio institucional.
La soberanía no es un eslogan para usar cuando conviene; es la capacidad de reconstruir instituciones que administren los recursos en beneficio del pueblo, no en beneficio del nuevo señor feudal o dueño de Venezuela que llega con promesas y contratos.
4. Sobre las cifras y la emoción — precisión antes que catarsis
Las cifras que el texto exhibe de violaciones y desplazamientos son una afrenta a la humanidad, son demoledoras, merecen indignación y toda la acción posible. Pero la indignación sin método es espectáculo, no sustituye la cadena de custodia probatoria, la estrategia jurídica y la planificación política.
Documentar, preservar pruebas, llevar casos a tribunales internacionales, coordinar sanciones inteligentes dirigidas y proteger testigos son pasos que no se improvisan entre un tuit y un TikTok, son pasos que salvan vidas y aseguran justicia. Celebrar la “posibilidad” sin esos pasos es celebrar un espejismo que puede convertirse en otra forma de opresión.
5. Sobre la moralidad de la intervención — mordaz y claro
Si la intervención se presenta como remedio milagroso, conviene recordar que la moralidad sin legalidad es un caballo sin freno. Intervenir sin mandato multilateral o sin un marco jurídico claro abre la puerta a arbitrariedades, a daños colaterales y a la sustitución de una tiranía por otra forma de dominación. No se trata de ser “pro-soberanía” desde un escritorio: se trata de no trocar la Constitución y el Estado de Derecho por la improvisación geopolítica.
Si la alternativa es elegir entre “soberanía con tortura” o “intervención con esperanza”, la respuesta responsable es: no a la servidumbre, no a la entrega, sí a la restauración del Estado de Derecho.
6. Lo que propongo y sí defiendo, — sin concesiones ni entregas
– Restauración del Estado de Derecho: elecciones libres, poderes independientes, justicia imparcial y control civil sobre los recursos.
– No a la entrega de recursos estratégicos sin garantías constitucionales y mecanismos de control ciudadano.
– Plan de transición con supervisión de organismos internacionales, pero no de otro gobierno, tribunales de justicia, comisiones de la verdad y reparación a víctimas.
– Estrategia multilateral jurídica y diplomática: documentación rigurosa, denuncias ante tribunales internacionales, sanciones dirigidas y protección de refugiados, Corte Penal internacional.
– Participación ciudadana: la reconstrucción no puede ser un trueque entre potencias; debe ser un proyecto republicano con control social.
No celebro la guerra. Tampoco celebro que la desesperación nos convierta en mercaderes de la patria. Quien propone “que se lo queden” no está pensando en la república; está pensando en un trueque de supervivencia que hipotecará generaciones.
CIERRE FINAL Y DESAFÍO
Aplaudo la sinceridad del texto: al menos no disimula el fin. Lo que no aplaudo es la prisa por cambiar un amo por otro.
“Si la libertad se compra con la entrega de la nación, entonces no es libertad: es servidumbre con mejor marketing. Y el pueblo no necesita publicistas: necesita justicia.”
Estoy con ustedes en la rabia, en la memoria y en la urgencia. No estoy con quienes confunden la desesperación con estrategia ni con quienes creen que la el ordenamiento normativo internacional y nuestra Constitución son un papel que se puede subastar. Atentamente,
DR. NORMAN MOLINA- MAESTRE, PHD
ABOGADOS CONSULTORES DE VENEZUELA
CONSULTORÍA ESTRATÉGICA Y ANÁLISIS ESTRUCTURAL EN CONTROVERSIAS DE ALTA COMPLEJIDAD
Brillante, puso palabras para explicar lo que piensa y siente un venezolano. Soy venezolana viviendo desde hace 15 años fuera de mi país, y escribo esto teniendo en mi mente la posibilidad de que por escribir esto tenga un problema en el aeropuerto de Venezuela cuando vaya. Si, el miedo es real, porque lo que damos por sentado en cualquier país en Venezuela no lo tenemos.
Me saltan las lágrimas de lo vivido 20 de los 27 años hasta que tuve que salir- Ver a un perro y un sr- peleando por una bolsa de basura. Ganó el hombre porque tenía un palo… En un área central de Barquisimeto, estado Lara. Amén de la paranoia por la falta de estado de derecho… Hasta por mirar al piso, poder ir detenido….
No. No acepto a los especialistas desde un sofá con un móvil. O pc con teclado.
Una pregunta: ¿qué hubieran hecho cada uno de ellos?— ¿seguir sin escuchar? o tal vez un…¿dóde quedda Venezuela? ¿valdrá la pena apoyarlos?….
Yo conocí al CICPC