LA MEJOR MAFIA DEL MUNDO.

Viernes 11 de julio de 2025

Recibo una reflexión interesante que pone el dedo en la llaga. Si en lugar de buscar ansiosamente el PP cargarse a Sánchez, trabajara conjuntamente para que este tipo de corrupción no se repitiera, otro gallo cantaría, pero, España es así, señora Baronesa.

Esto me dice Metoo:

Cuentan que Xabier Cugat decía que «La mejor mafia del mundo es la española, porque oficialmente no existe…», esto se debió a que él durante años tocó con sus orquestas en USA, en Hollywood, en Las Vegas, concretamente en casinos en ocasiones de la mafia, de los que jamás dejaron de pagarle puntualmente por su trabajo, pero cuando llegó a España y empezó a tocar para algunos ayuntamientos, allí llegaron los pufos…, vamos que no le pagaban, el modelo español de mafia incluso es muy superior al italiano, pues en Italia hay varias mafias que en mayor o menor medida están infiltrados en el estado, en España es el estado el que recurre a la guerra sucia, la corrupción, la impunidad, el totalitarismo, la picaresca, el esperpento, todo berlanguiano, etc., no hay que infiltrar nada, porque ya está dentro, porque desgraciadamente es así por tradición…, y desde la reconquista y el imperio, pasando por el franquismo.

 «Se cambia todo para que nada cambie», además esto va acompañado con buenas campañas de marketing, marca España, que como España no hay nada, que como en España no se vive en ningún sitio del mundo (el que los precios sean baratos es por lo floja que es la economía del país y el que haga buen tiempo no es gracias a ningún gobierno), que todo el mundo quiere ser español, que España es lo mejor, lemas que los españoles tienden a creerse, luego cuando sale la verdad o ven la imagen de país poco serio que tenemos en el exterior, entran en crisis, no entienden nada, además las críticas a España son un insulto y un ataque, si alguien no quiere ser español, lo mismo.

En estos momentos, va a pasar lo de siempre, en vez de hacer una buena reflexión sobre qué cosas pasan en el país y qué cosas hay que cambiar para salir de aquí, en vez de hacer eso por difícil que sea, lo que se hace es desde la derecha echar la culpa a la izquierda, cuando gobierne la derecha lo mismo pero al revés, ¡ese es el truco!, en vez de afrontar los defectos de fondo que tiene el país, utilizar esos defectos que ambos tienen para echárselos en cara a la otra parte y así acceder al poder y gobernar de igual forma, este es el círculo en el que España está metida y del que no puede salir.

Finalmente decir, que puede que este sea el fin de Pedro Sánchez, pero puede que no, Sánchez no me cae nada bien, pero hace todo lo necesario para sobrevivir y ya se le ha dado muchas veces por muerto, cuando no lo estaba…, en frente está el flojo de Feijóo todo emocionado, y los señores de los gobiernos corruptos del PP (Aznar y Rajoy), lo que está ocurriendo en el PSOE es grave, pero no nuevo, yo le diría al PP «Cuidado con vender la piel del oso antes de cazarlo».

UN DEBATE PARA OLVIDAR. ¡VAYA TROPA!

Jueves 10 de julio de 2025

Es verdad lo dicho por Rufián en el debate de este miércoles. A la izquierda se le exige ejemplaridad y a la derecha se le perdona todo. Esta puede robar, organizar bodas como las de El Escorial de Aznar, tener siete ministros en la cárcel y amenazar a Sánchez con la cárcel, y pagar poco esos pecados porque incluso los jueces no lo ven tan mal. Te puede aparecer un Jaguar en el Garaje o te puedes cargar a tu secretario general, como ocurrió con Pablo Casado por denunciar la corrupción del hermano de la presidenta madrileña, y no pasa nada. Te matan políticamente. Desapareces. Y es curioso porque en el acto del domingo del PP estuvieron Aznar y Rajoy, pero no le invitaron a Casado. Y resulta que Núñez Feijóo, le sustituyó a Casado por atreverse en un programa de la Cope con Carlos Herrera a denunciar al hermano de la Sra. Díaz Ayuso. Hoy Casado, no existe, como hacían en la URSS con los chicos malos. Desaparecían de todo lugar y de todas las fotos.

Esa derecha que tolera y aplaude que su líder se fotografíe en una lancha con un Capo (Marcial Dorado) mientras los jóvenes gallegos morían por cientos gracias a la heroína que proporcionaba este Capo o que el presidente de Valencia, Carlos Mazón, tenga una copiosa sobremesa con una periodista y su negligencia hace que mueran más de doscientas personas por su culpa, pero todo esto más o menos se asume sin mucho espíritu crítico.

Y es que todos sabemos que hay detrás de todo este rasgamiento de vestiduras contra la corrupción de Abalos, Koldo y Cerdán. Se llama Procés y ley de Amnistía y posible ruptura de España. No importa la corrupción. Es la excusa. Importan fundamentalmente las esencia patrias y esas las garantiza más un señor que se decía de centro derecha que un socialista necesitado de votos y sin ningún problema en pactar con separatistas y fuerza ocultas del Averno, según los salvadores de una patria, al parecer en peligro de muerte.

Bien es verdad que Sánchez, endiosado, no tuvo a su alrededor un partido democrático con terminales bien puestas en la calle y en las necesidades de una sociedad que crece y se moderniza en algunas áreas pero sigue manteniendo los mismos agujeros y tics estructurales de toda la vida y sigue soportando una justicia anclada en el neo franquismo así como unos Cuerpos de Seguridad que producen cada cierto tiempo Policías Patrióticas, Comisarios Villarejos o un CNI al servicio de los negocios del rey padre. Lo malo es que se juntan el hambre y las ganas de comer de esa derecha fachona con un viejo socialismo que propició el Gal y es tan difícil de distinguir de ese PP-VOX. En resumen: métase todo esto en un maloliente puchero que al final nos da el pleno del miércoles.

El debate, donde las formas han brillado por su ausencia en Feijóo y los suyos, donde el intento de desmarque del PP de Vox se ha congelado, donde el PP no ha presentado la menor idea para combatir la corrupción, un debate en el que el PSOE no ha explicado el por qué no ha puesto en marcha esas 15 medidas si llegó al poder hace siete años precisamente para eso y un Abascal que parecía un cuatrero de película de Bruce Willis y Harry el Sucio.

No sé si, como bomba de racimo, nos esperan nuevas informaciones sobre una trama cutre y ladrona, pero si todo queda en poner en marcha esas quince medidas e ir recuperando un mínimo de crédito social, ni tan mal.

A Núñez Feijóo hay que regalarle aquel libro de Dale Carnegie, “Como hacer Amigos”, pero escrito por Abascal y cambiándole el título. “Como crear enemigos para toda la vida”.

Señoras y Señores. ¡Vaya Tropa!

DOS COMENTARIOS A LA REFLEXIÓN DE NICOLÁS SARTORIUS

Miércoles 9 de julio de 2025

Ayer publiqué como post una interesante reflexión de Nicolás Sartorius sobre la arremetida de la derecha falangista para llegar al gobierno con el cuchillo entre los dientes y que, por tanto, ya se ve en el gobierno. Horror.

Publico hoy dos comentarios de interés al artículo de Sartorius. El del colaborador Caústico y el del sociólogo Javier Larrea.

Valen la pena. Son éstos:

Caústico

“Muy bien expuesto lo que muchos pensamos. Quizás los mayores problemas se puedan resumir en dos.

El primero, la falta de capacidad de movilización y de interés del llamémosle sector progresista de la sociedad, sumado al desinterés político de los jóvenes por mucha sensación de cabreo que transmitan en las RRSS.

El segundo podría ser la debilidad ideológica de la izquierda y la consiguiente tibieza en la defensa de sus logros sociales, económicos o simplemente de gestión más o menos correcta en general y más comparando con la clasista y corrupta gestión de los gobiernos peperos.

Tengo yo la sensación de que la sociedad española se siente mejor, más segura y empoderada con gobernantes de derechas de toda la vida. Los intervalos de progreso alteran su estabilidad patriótica, tan manipulable por los dueños del cotarro. No es país para díscolos”.

Javier Larrea

“Interesante reflexión de Sartorius que comparto en su mayoría pero pasa de soslayo por dos temas que preocupan y excitan a la sociedad, la política de emigración y la inseguridad ciudadana.

Lo que llama «política razonable con la emigración» no es tal, puesto que la mayoría de la sociedad no lo entiende así. Y esta percepción social, que es la que está llevando a los partidos de ultraderecha a ser los más votados en otros países europeos es lo que va a llevar a la izquierda española a perder las elecciones.

Ni el paro, ni la vivienda, ni la inflación ni la corrupción, van a desalojar del gobierno a los partidos de izquierdas.

La mezcla explosiva «emigración y delincuencia» convertida en un problema público explotará y puede llevarse por delante a los gobiernos demócratas de toda Europa, España, e incluso Euskadi y Cataluña que no lo hayan entendido. Ya está pasando.

Un problema social que adquiere una categoría de público, de popular, que está en todas las conversaciones, requiere respuestas, exige políticas públicas para atender la sensibilidad y demanda social. Los partidos políticos que no lo entienden perderán parte de su representación y los que lo han captado (ultraderecha) lo utilizarán para centrarse en ecuaciones básicas:

emigración=delincuencia

rgi=abuso

beneficios sociales para emigrantes=desigualdad

para nativos mena=robos y violaciones

islam=fanatismo y discriminación de las mujeres.

Con ese sustrato que ya está calando en la sociedad y con la ceguera de los partidos tradicionales de izquierda y socialdemócratas, se producirá un divorcio político-cultural con sus votantes que interpretan que defienden más a los de fuera que a los de casa lo que en cualquier sociedad es una traición. Y si la izquierda pierde la derecha gana.

La desgracia (quizás tragedia) es que detrás de todas estas proclamas de la ultraderecha va toda la batería de políticas de progreso que Sartorius enumera y que podemos perder si el camino de los partidos neoliberales es terminar con la democracia y acabar imponiendo modelos autoritarios de partido único con restricciones de derechos y libertades y en definitiva con la pérdida final de la democracia.

Y todo ello por haberse obstinado los partidos de izquierdas en defender unos principios de igualdad universal que han colisionado con los derechos atávicos de los ciudadanos de una comunidad a defender legítimamente a los suyos a su cultura y a sus costumbres por encima de los advenedizos, o intrusos o incluso invasores.

¿No existe acaso un derecho a defender lo nuestro?”