Y AJURIAGUERRA COGIÓ EL NEGUS

Martes 27 de junio de 2017

Una entrevista de Iban Gorriti. Fotografía Oskar Martínez

Las claves

“Hay dos pactos, el de verdad y el virtual, el que nos ha presentado la ‘caverna’ española.”

“La historia la escribe el vencedor y se la cree el vencido; y mucha responsabilidad es nuestra”.

Koldo San Sebastián e Iñaki Anasagasti quieren acabar con la historia contada por los vencedores y por eso publican un libro sobre la verdad del Pacto de Santoña.

Bilbao. El exdiputado Iñaki Anasagasti y el periodista Koldo San Sebastián han presentado esta semana lo que califican como la “verdad” de un episodio histórico difícil que ellos titulan como El otro Pacto de Santoña (Catarata, 2017). “Como jelkides nos sentimos muy orgullosos de lo que hicieron nuestros mayores”, su-brayan lo autores.

El título ‘El otro Pacto de Santoña’ puede hacer pensar que hubo dos.

-K.S.S. Sí, hay dos pactos. El de verdad y el virtual, el que nos ha presentado la caverna española y ciertos historiadores a la violeta que sin datos, atribuyen aquel pacto a una traición. Y si hubo alguna traición fue la de la República hacia unos vascos que se defendían sin artillería, sin balas, sin aviones, sin fusiles, con el bloqueo de sus puertos y con un Mola que bombardeaba un día sí y otro también, y, a pesar de eso, les costó tres meses llegar a Bilbao y cubrir esos 45 kilómetros. El hecho de que casi cinco mil niños tuvieran que marcharse te dice la brutalidad de aquella guerra, con 600 bombardeos y un loco como aquel asesino de Mola que nos dijo “si no os rendís, arrasaré Vizcaya. Tengo medios sobrados para hacerlo”.

Resuman cómo fue, qué ocurrió en su forma de ver el Pacto de Santoña.

-I.A. Fue la manera de resolver airosamente una derrota militar y tratar de salvar a los responsables habida cuenta del salvajismo de los militares sublevados. Los vascos y los nacionalistas no nos habíamos sumado a una cruzada, habíamos apostado por la legalidad republicana, por los rojos, y eso había enfurecido a Franco y sus militares porque rompía esa imagen de “alzamiento en defensa de la religión” y, sabedores de su odio prefirieron rendirse ante unos italianos que buscaban un éxito militar, sabiendo, como dijo el lehendakari Aguirre que se había perdido una batalla, pero no la guerra. Lo malo es que el pacto, ante la presión de Franco, fue traicionado por los italianos que entregaron a los vascos, aunque hicieron de mediadores para que los españoles no se ensañaran demasiado.

¿Y por qué Santoña?

-I.A. Fundamentalmente por la cárcel del Dueso, pues el pacto nunca se firmó y se negoció en varios lugares. Se podía haber llamado el Pacto de Laredo, el de Ajuriaguerra-Cavalleti, el vasco-italiano, pero se ha quedado como el Pacto de Santoña y a mí el libro me hubiera gustado llamarlo “Y Ajuriaguerra, volvió”. Aquello ejemplifica como nada la cercanía, el concepto de la lucha común entre los burukides del PNV y los gudaris. Siguieron su misma suerte en la cárcel y ante los pelotones de fusilamiento como Florencio Markiegui alcalde de Deba y el burukide Ramón Azkue, jefe de Eusko Gudarostea. Ajuriaguerra fue condenado a muerte y salvó la vida por un pelo, pero estuvo seis años en la cárcel.

¿Qué aportan en este libro?

-I.A. Pues cuarenta años de relación, de hablar con muchos responsables hoy fallecidos, de coger un papel por aquí y otro por allá, de documentación de Santiago Aznar y Ajuriaguerra, de la lista de los fusilados en Santoña, de cartas, de un trozo de paracaídas alemán, de hablar mucho sobre esto y leerlo todo, sobre todo los ataques que se le han hecho a dicho pacto. Y en esto llevamos cuarenta años recopilando datos.

Se le acusa al Gobierno Vasco de no destruir las fábricas de la Margen Izquierda.

-K.S.S. Tiene gracia. ¿Lo hicieron en Madrid, en Barcelona, en Gijón, en Santander…? ¿Por qué los vascos tenían que destruirlo todo para que la población al día siguiente pasara hambre y se llevaran esas industrias a otros lugares. Y eso fue un acuerdo de la última reunión del Gobierno Vasco, con representantes de todos los partidos, desde el PC, hasta el PSE, pasando por los republicanos y el PNV. Aquel Gobierno funcionó tan bien y tan en sintonía que eso es lo que tienen que criticar. Eso es lo que hicieron por encargo del Gobierno Leizaola, Aznar y Astigarrabia. A este el PC quiso convertirlo en chivo expiatorio, pero estuvo a la altura.

¿Puentes de Bilbao sí?

-I.A. Habíamos tenido un traidor en el Cinturón de Hierro, Alejandro Goicoechea que dio los datos de por dónde había que entrar y por allí entraron, y había que impedirles la comodidad de la entrada volando los puentes que fueron reconstruidos prontamente. Y aunque la Universidad de Deusto en un acto, sin apenas publicidad, acaba de reconocer el gesto de Leizaola de impedir la voladura de toda la Universidad y su biblioteca, siguen sin darle el nombre de Leizaola a nada. Yo se lo pedí al rector Oraa, en relación con la nueva biblioteca y me mandó a paseo. Eso en otro país no ocurre.

Al Hospital de Urduliz se le puso el del consejero Alfredo Espinosa…

-I.A. Eso consta en el hall, pero desde el médico jefe a la última enfermera le llaman Hospital de Urduliz y no de Espinosa, cuando la conducta de este hombre fue ejemplar. Volvió a estar con el Gobierno Vasco desde Baiona pero el aviador Yanguas le traicionó aterrizando en la playa de Zarautz, lo fusilaron y antes de morir le escribió al lehendakari Aguirre una carta memorable. Solo por eso se debía insistir en que se le llame Espinosa al hospital, como al Ramón y Cajal, se le llama Ramón y Cajal, pero aquí no hay el menor sentido de la historia, aunque Azkuna le dedicó una calle en Miribilla, pero apenas se le ha recordado en el 80 aniversario de su fusilamiento este miércoles pasado. Aquí si no hablas de presos estás en barbecho.

¿El libro no lo publica una editorial vasca?

-I.A. No, porque nos pasamos hablando de identidad y la historia le interesa a muy poca gente. Y si un político no tiene perspectiva histórica, no debería dedicarse a la cosa pública. Pregunta tú a políticos vascos sobre Santoña y te dirán cuatro generalidades. Ni lo saben, ni les interesa y eso hace que leer cueste tanto y editar mucho más. Hemos editado el libro en Catarata que te lo distribuye de cine, pero a la que hemos tenido que comprarle de antemano algunos libros y en eso nos ha ayudado. Alguien más sensible que los demás, porque si tocas la puerta de la administración que se gasta en una recepción lo que cuesta la edición de dos libros de estos, te vas a encontrar con la puerta en las narices. Y lógicamente nosotros no cobramos nada, sino que ponemos dinero de nuestro bolsillo.

¿Qué lección sacan, por lo tanto, de Santoña?

-I.A. Mira, la historia la escribe el vencedor y se la cree el vencido. Y hasta ahora ha sido así. Y mucha de esa responsabilidad la tenemos nosotros. Decía Dulce Chacón que somos hijos del silencio de nuestros padres y responsables de la ignorancia de nuestros hijos. Y nosotros nos rebelamos ante eso, aunque en plan llanero solitario. Santoña es una historia triste pero de una nobleza sublime. Ahí tienes mucha miseria, pero mucho más el honor, la valentía, la denuncia ante el irrespeto a la palabra dada, la solidaridad, el odio franquista al nacionalismo vasco, la irresponsabilidad republicana, y lo orgullosos que como jelkides nos sentimos de nuestros mayores.

 

HACE 78 AÑOS SALIO EL CUBA CON EXILIADOS VASCOS A VENEZUELA

Lunes 26 de junio de 2017

Es curioso que los de siempre no quieran hablar de Venezuela. les quema el que un país tan importante para los vascos sea traído a colación por la insoportable situación en la que viven sus habitantes, esclavos de una dictadura totalitaria. Por eso dicen que lo que pasa en Venezuela no les interesa, salvo a los de Bildu que organizan manifestaciones de apoyo a aquella dictadura en el centro de Bilbao.

Por eso me parece muy bien que desde el Centro Vasco de Caracas, Pedro Arriaga recuerde como llegó su familia hace 78 años a aquel país generoso y alegre que se desangra cada día.

El 24 de Junio de 1939, el «Cuba» con los exiliados vascos a bordo parte de Le Havre, posiblemente con una enorme tristeza por dejar atrás todo, hogar, familia, historia, pero con la esperanza de lograr la libertad. Algo que en la actualidad buscan los venezolanos.

Cruzan el Canal de La Mancha hacia Southampton, importante puerto Ingles, donde atracan posiblemente para cargar mercancíaas y pasajeros.

El 26 comenzaría la larga travesía por el Atlántico, tensa de por sí y en esas fechas muchos más debido a la situación de preguerra.

De los 500 emigrantes que ha recibido Euzkadi últimamente 78 son venezolanos, no sirios.

¿Por qué no quieren hablar de Venezuela?.

EFECTIVAMENTE, NO SE LES PERCIBE COMO ALTERNATIVA.

Sábado 24 de junio de 2017

El pasado lunes 19 de junio no fue un día cualquiera. Se recordaban los treinta años del asesinato del ex alcalde de Bilbao, Javier Ibarra por parte de ETA, del atentado de Hipercor que ésta organización consideró había sido “un desgraciado accidente” aunque nos garantizaban a futuro ”la selectividad de nuestras acciones”, y todo esto ,decían ,que se hacía contra “la explotación capitalista”. Total 21   muertos, gente obrera. También se recordaba el 80 aniversario de la caída de Bilbao conmemorada durante años como “la liberación de Bilbao”, y Arnaldo Otegi celebraba su elección como líder de la refundada EH-Bildu tras ser respaldado por el 84% de los inscritos en el congreso de la coalición celebrado el sábado 17 en Bilbao pesar de que en la ejecutiva solo figura una muy dudosa independiente, con mayoría de Sortu, trece hombres y seis mujeres, once gipuzkoanos, cuatro navarros, tres bizkainos y un alavés. Son datos objetivos, como es la definición con que se presentan: ”un sujeto político con forma jurídica de coalición, estructura de partido y carácter de movimiento y dirección jerarquizada”. Y como resumen, un solo programa y una sola obsesión: desalojar y confrontar con el EAJ-PNV por tierra, mar y aire. Las cosas claras.

Cuando les oí exclamar tan enfáticos y rimbombantes  títulos y obsesiones pensé que alguien de ellos había descubierto el Mediterráneo y me acordé de aquel Pueblo en Marcha de Monzón con un jefe supremo, ETA, y gentes con muchas máscaras, nombres intercambiables, comunicados de ETA en Egin y Gara, grandes actos en el Velódromo de Anoeta, una manifa cada quince días, atuendo de mercadillo, y una kutxa donde llevaban a todas partes el tarro de las esencias. Y así han funcionado durante cuarenta años.

He de decir que me llamó asimismo la atención no dijeran ni una palabrita en relación con la quema de contenedores y pintadas en los batzokis.”Exagerais-nos dicen-.Eso no es Alepo”. Pero por ahí se empieza. Una pintada, un cóctel, un acorralamiento, y, vuelta a empezar. La banalización del mal es signo de no tener las ideas claras sobre lo que es la democracia y el respeto a los demás en su discrepancia.

En su lógica, los que no estuvimos en el Euskalduna, hemos sido traidorzuelos, seguidores del estatutillo vascongado, tiralevitas madrileños y ahora neoliberales del Partido del Negocio Vasco. Ya no somos ni abertzales, simplemente vasquistas. Habíamos traicionado al pueblo registrándonos en Madrid en marzo de 1977 y el colmo había sido haber acudido a las elecciones generales del 15 de junio de 1977.Solo nos faltaba que nos hubieran puesto un sayal con una campanilla para que pudieran apartarse a nuestro paso. Y así, repito, durante cuarenta años.

Menos mal que nos presentamos. A los cuatro meses, con la ley de Amnistía, logramos en octubre de 1977 que no hubiera un solo preso en las cárceles. Posteriormente ellos se ocuparon de llenarlas. Suya es pues la responsabilidad.

Cuarenta años después se presentan en el Palacio Euskalduna (por ellos no se hubiera construido y mucho menos el Guggenheim) y le dan alas a un sujeto político jerarquizado con estructuras de partido y carácter de movimiento, y, eso sí, un control preciso, muy leninista, del poder interno y externo. Han hecho falta pues, cuarenta años, para convertir un ectoplasmático movimiento multiforme bajo el mando supremo de ETA, en un partido organizado y con ganas de comerse un mundo de colores, y nos lo presentan con redoble de tambores como el gran descubrimiento de la década, a los que llevamos haciendo lo mismo cuarenta años y encima nos lo restriegan como si fuera el descubrimiento del wolframio.

Siempre pienso que esta gente, acierta cuando rectifica, pero sus rectificaciones suelen tardar en producirse una media de cuatro décadas. Bienvenidos pues a casa.

Así las cosas este pasado lunes, su ideologizado medio de comunicación, Gara, publicaba una interesante entrevista hecha a Arnaldo Otegi donde destacaban de ella como titular principal el siguiente: ”EH-Bildu no es percibida aun como alternativa real” y abogaba por una mayor sintonía con los ciudadanos.

¡Caramba! me dije. Están aprendiendo poco a poco que no son poseedores absolutos de la verdad, aunque la víspera, una manifestación chavista celebrada en Bilbao, con un 95% de presencia de miembros de Sortu vociferaba contra los “escuálidos” burgueses antichavistas, el 95%,de los residentes en Euzkadi. La semana anterior, el informe de CEAR nos decía que la mayoría de los refugiados que se han recibido en Euzkadi son venezolanos que huyen del hambre, de la falta de medicamentos, de alimentos y seguridad que se vive en uno de los países más ricos de América al que le ha caído la desgracia de tener que soportar una destructiva dictadura militar, con apoyo de la “inteligencia” cubana, y cuyos capos no están por la labor de someterse a unas elecciones libres. Este dato no es menor. Los vasco venezolanos que han vivido en aquel país llevan año y medio aquí sin cobrar la pensión por la que han trabajado toda una vida con la irresponsable argumentación de Maduro que para ello deben vivir en una Venezuela que se desangra cada día con un joven muerto por la represión en cada jornada. Y van 71.Terrible.

Para los que dicen que el asunto de Venezuela no nos afecta, ahí están éstos dos datos. Lo repito. La mayoría de los refugiados vascos que recibimos no son sirios sino venezolanos, un país de acogida en 1939, y los vascos venezolanos no cobran su pensión, y viven aquí, pero una parte de Sortu se manifiesta en Bilbao sin saber la mayoría de ellos ni donde está Venezuela ni lo que allí se vive. Actúan por consignas y por un primitivismo estúpido propio de un socialismo jurásico-dictadura política y economía estatizada-que solo puede seguir hundiendo a los países en el atraso y la miseria. La izquierda vegetariana estaba en el Euskalduna y la carnívora en la calle levantando el puño y con consignas de la revolución cubana.

Y no estoy hablando de cuando HB ni había nacido, sino de la semana pasada.

Para completar el cuadro ese lunes, en Alsasua, se reunió la Mesa del Parlamento navarro en iniciativa solidaria con lo que está pasando en esta localidad .Hasta ahí todo muy bien, pero ante el texto de la condena del atentado de Hipercor ocurrido treinta años atrás, EH-Bildu, se abstuvo. No hacen ni lo que hicieron varios miembros de ETA en 1987 que llegaron a condenar aquella barbarie. Y, para colmo, sale el miembro de EA, Maiorga Ramírez explicando lo inexplicable aludiendo al PP y UPN, para no tener la valentía de condenar el que se quitase la vida a 21 personas. Ya sabemos que la pareja derechosa PPUPN hará lo imposible por resaltar las contradicciones de un gobierno de cambio, pero se ético e inteligente y no caigas en ello.

Y, para colmo, le dejan al miembro de EA, Maiorga Ramírez, el mismo que perdió por poco contra Urizar reivindicando que EA debía tener voz propia en dicha plataforma, explicar lo inexplicable. Curiosamente, a la primera de cambio, el florero de EA, remacha que en EH Bildu solo hay una voz, un mandato, un pensamiento único. Lo que ya sabíamos. ¡Vaya novedad!.

Y dos apuntes finales. No he escuchado a nadie de ese mundo felicitar y agradecer a Atutxa, Knorr y Bilbao por la sentencia de Estrasburgo. Ellos no fueron inhabilitados por defender Euskal Sozialistak, sino por defensa de la legalidad y dignidad parlamentaria, pero da la casualidad que dieron la cara por sus derechos. Silencio.

Y, la segunda, se refiere a la dispersión de los presos atribuyendo al PNV nada menos que dicha medida. Como todo, es una manipulación. Fue el ministro Mugica y su secretario de estado Asunción quienes trataron de implementar la medida de dispersar para reinsertar ya que, la agrupación en las cárceles y las órdenes de ETA impedían que aquellos que estaban dispuestos a acogerse a la reinserción lo hicieran. A nosotros solo nos cupo la iniciativa de atender a las familias. Pero EH-Bildu nos atribuye la aviesa intención de la dispersión. Nos dan además un poder que nunca tuvimos, pero la cosa es manipular porque al poco llegó Mayor Oreja, y aunque al principio movieron algunos presos, se quedó en la dispersión, pero no en la reinserción. Queda dicho.

En resumen, ante esta fotografía de situación: Tiene razón Otegi cuando dice que la sociedad no les percibe como alternativa real. Desde luego, esta semana, se han lucido.