Martes 30 de agosto de 2022
Un amigo me ha pedido el móvil de Gabriel Rufián. A través de una muy eficiente secretaria lo he conseguido, pero no el de él, sino el de su secretario. Caramba, me he dicho, como se le sube el pavo a la gente.
Dicho esto, publico esta foto que me han enviado a raíz de la reseña de Mundaka. Es Ondarroa en 1979 cuando se reinauguró el Batzoki. El EAJ-PNV había tenido uno, en el mejor sitio de la localidad, en tiempos de la República en el edificio siguiente al hotel Vega, entonces hotel Bahía. Bajo y entresuelo para vivienda para los guardianes (abuelos y ama de Josune Aristondo). Les acusaron, a la entrada de los franquistas que allí guardaban armas, acusación que les valió detención y cárcel. Tras la incautación del batzoki sus bajos y entresuelo fue una tienda de efectos navales. Hoy no existe. Se lo llevó la ampliación del puerto y la circunvalación. Pero sobre todo la opresión. Hoy está arriba, está bien, tiene terraza, pero ni color en su ubicación.
En 1979 se reinauguró. Hablamos Arzalluz, Garaikoetxea, Iñigo Aguirre, Juanjo, Antón Ormaza, el presidente de la Junta Municipal y yo, desde una ventana enfrente a la explanada del ayuntamiento. El gentío y el ambiente era tremendo. Se ve y palpa en la foto.
Ha pasado el tiempo, han desaparecido la mayoría de los protagonistas, la sociedad ha cambiado y la ilusión ha disminuido. Confío que este año en el Alderdi Eguna se recupere aquella magia. Ojalá.


