La travesía gasteiztarra de un venezolano olímpico

Sábado 7 de agosto de 2021


Un común denominador de los atletas olímpicos es su necesidad de emigrar para lograr las condiciones idóneas para prepararse. En Venezuela no hay garantías para entrenar al mejor nivel, por lo que muchos deportistas han tenido que perseguir su sueño olímpico en otras tierras.
Este fue el caso del velerista Andrés Lage, que multiplicó sus esfuerzos para conseguir una clasificación a los Juegos Olímpicos contra todo pronóstico, considerando cómo inició su ciclo olímpico.
El sueño de Lage inició en la Flotilla de Vela Club Puerto Azul, el club venezolano en el que dio sus primeros pasos. Entendió que para progresar, tenía que desarrollarse en otro país y en 2015 viajó a Madrid con Tokio 2020 como meta a largo plazo.
Arribó a Vitoria-Gasteiz, capital de la Comunidad Autónoma Vasca, con acceso a costas ideales para practicar, pero sin recursos. Ni siquiera contaba con un barco para entrenar.
Su escasez de recursos le llevó a dejar de lado la vela momentáneamente y centrarse en buscar trabajo. No uno, ni dos, sino hasta tres empleos simultáneos llegó a mantener para vivir en Gasteiz y ahorrar en aras de materializar su sueño.
En las mañanas trabajaba en una tienda de artículos deportivos, en las noches en un restaurante de comida rápida, y los fines de semana los dedicaba a dar clases de vela, su única conexión con el deporte que practicaba.
Durante dos años enteros permaneció en esa situación, mientras que el reloj olímpico seguía haciendo ‘”tic tac” y su camino se veía cada vez más difícil.
Después de sus esfuerzos consolidados durante ese período, en 2017 logró dedicarse exclusivamente a la vela. Consiguió un trabajo en la Escuela Navarra de Vela como monitor, y los fines de semana trabajaba como entrenador en Vitoria.
No obstante, su rutina no le dejaba ni un respiro para hacer entrenamientos específicos para sus competencias, así que debía asistir sin preparación.
«No tenía ni tiempo para entrenar, solo para competir. Era frustrante ver que no podía dedicarle más tiempo, porque si tenía tiempo para entrenar, no tenía para trabajar y si no trabajaba, no podía ir a competencias», relató en una entrevista para la web de Tokio 2020.
Con sus ahorros, pidió crédito para comprar y adaptar una furgoneta. En ella instaló una litera que utilizó para dormir cuando iba a competencias. Le adaptó un remolque y allí cobraba por transportar las embarcaciones de competidores de otros países. Así costeaba la gasolina para los viajes largos, la comida y los costos de inscripción. Además, ahorraba en gastos de estancia..
En 2019 tomó la decisión de centrarse definitivamente en su ruta a los Juegos Olímpicos y arriesgarlo todo. Abandonó sus trabajos y viajó a Valencia, para prepararse.
Sus esfuerzos rindieron frutos, pues logró su clasificación a los Juegos Olímpicos en la Copa del Mundo de Vela en Génova. Allí consiguió marcar el mejor registro de un venezolano en esta disciplina.
Finalmente, en 2020 obtuvo barco propio y aguardó al inicio de los Juegos Olímpicos con las dificultades que la pandemia supuso. En Tokio 2020 continuó su historia de lucha, pues a diferencia de otros deportes que acaban con una sola jornada, Vela culmina después de 10 carreras.
Lage cerró su participación en el penúltimo lugar, ubicándose en la 18º plaza de los 19 competidores con 153 puntos. Con barco propio y ya asentado en España, podría pensar en superarse a sí mismo en París 2024. Ganas, dedicación y esfuerzo no le faltan. Una pena que se haya tenido que ir a Valencia.

Euskaltel fue una apuesta estratégica del PNV

Viernes 6 de agosto de 2021

Lo digo porque tanto en Gara como en comentarios de personeros de Bildu  se lamentan de la operación de MásMóvil que se engulle a nuestro operador de telefonía. Son los mismos que nos criticaron en 1996 haber pactado con Aznar su investidura, siendo este acuerdo el fundamental para darle, en un solo acto, el SI. No fue un pacto ni de legislatura, ni de gobierno. Solo, tan solo, de Investidura.

Lo de ayer ha sido una operación empresarial, pues Euskaltel y MásMóvil, junto con otras son empresas de telecomunicaciones  que se harán con el mercado del norte peninsular aunque por delante estén Movistar, Vodafone, Orange y Euskaltel. La operación fortalece el Mercado de las Telecomunicaciones en un mundo globalizado y según nos dicen no tocarán el arraigo ni la sede de la compañía vasca. Y eso por cinco años. ¿Y después?.

Entiendo las lógicas del mercado pero la operación que el PNV hizo en 1996 a un alto costo, repito, no fue económica sino estratégica. Con dinero público se había construido una red de cableado impresionante que le dio a la naciente compañía un  gran valor añadido y la sacamos adelante  por nuestra terquedad ya que Aznar, cuyo socio preferente y quien le aseguraba las votaciones en 1996 era CIU no quería ésta pidiera lo mismo. Eran tiempos del monopolio de Telefónica y así como los vascos somos pocos, siete millones de catalanes le hacía una avería a Telefónica y a su monopolio y por eso nos pidieron que el acuerdo no constara en el documento final y que no lo hiciéramos público. Todavía recuerdo a Xabier Arzalluz, en la sede de Génova 13, pidiéndole a Aznar una firma de compromiso y Aznar poniendo encima de la carpetilla verde su mano, en símbolo de aceptación.

El caso es  que Euskaltel nació de aquel acuerdo PNV-PP y echó a andar con criterio estratégico de país. De ahí surgió el equipo ciclista que fue un bombazo y que proyectó la imagen de Euskaltel, de Euzkadi y de lo vasco en el estado español, en los Pîrineos, en Francia y en Europa de forma impresionante e increíble, algo que no se ha vuelto a repetir.

Así las cosas la compañía pasó de ser un servicio estratégico de Euzkadi a convertirse en una empresa con otros perfil ya  que competía en el mercado y cuyas sucesivas ventas iban disolviendo esa fuerza en mares mayores con aguas más profundas mientras enriquecía y siguen enriqueciendo los miembros del Consejo y a accionistas a título individual, nunca como partido. Ese es uno de los grandes lunares negros pues no se aprovechó, por ejemplo, para crear una Fundación ciclista o solidaria, con esas comisiones millonarias. Sobró egoísmo y faltó solidaridad y reconocer de dónde venían esos dineros que ellos con tanta facilidad se embolsaban.

Hoy todos los concernidos celebran el acuerdo bendecido por la Comisión Nacional del Mercado de Valores y cuyos accionistas, en un 97% están encantados con la venta y la entrada de ese dinerito numeroso y calentito.

¿Es Euzkadi hoy más fuerte?. No lo creo, pero entiendo que se me diga que al ser una empresa del país y cuya sede se queda en el país, no hay que meter la nariz en una operación económica de esta envergadura. Pues sí, pero eso no obsta para escribir que  no fue esa nuestra apuesta en 1996.

Y lo lamento.

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Jueves 5 de agosto de 2021


Y es entrañable. Sacada en el primer Centro Vasco de Caracas entre las esquinas de Truco a Balconcito. Niños alrededor de esa piedra miliar con un número, Bilbao 45 km. La diseñó Antonio Borde Asua, delineante del Ayuntamiento de Bilbao depurado por el franquismo. Aquellos exiliados querían poner en valor el hecho de como a la ofensiva de los sublevados en 1936 la pararon en Otxandio y los militares tardaron más de tres meses en recorrer esos cuarenta y cinco kilómetros pues los gudaris, sin aviación ni armamento, habían luchado heroicamente.
Aquella colectividad nacida en el exilio y acogida por una generosa Venezuela, formaba ya sus familias y los padres deseaban transmitir a sus hijos aquellas historias. Esa piedra está en la actualidad en el Centro Vasco de El Paraíso en Caracas. Ojalá algún día podamos verla en un Museo Nacional Vasco, en Gernika, por ejemplo.
Antonio Borde es el autor del Obelisco de la Plaza de Altamira en Caracas, uno de los símbolos de la ciudad. Pocos lo saben y conviene darlo a conocer. Era una bellísima persona aunque un poco cascarrabias de tal forma que cuando Josu Erkoreka y yo le entrevistamos para el libro, SOMOS VASCOS, nos dijo sonriendo que a él le habían bautizado con vinagre. Un gran tipo. Y un gran recuerdo que no se puede perder.