Hilari Raguer, el benedictino que trató que la jerarquía condenara el franquismo

Jueves 1 de octubre de 2020

Ha fallecido el benedictino catalán Hilari Raguer. Deja un inmenso vacío. Su obra de historiador minucioso de la guerra civil hecha con datos, investigación, coraje y total honestidad dudo mucho sea seguida con el mismo rigor por nadie en Montserrat. Ojalá me equivoque.

Su libro «El incienso y la espada» es un clásico donde trató que el apoyo dado por la Jerarquía eclesiástica a la bendecida Cruzada fuera retirado y reconocido su error.

Tuvo gran simpatía por el trabajo hecho por el ministro Irujo en Barcelona cuando permitió el culto religioso en plena guerra. Y puso en valor el gesto del Lehendakari Agirre de viajar de París a la frontera con Catalunya como le había prometido al president Companys cuando los sublevados entraron a sangre y fuego en Catalunya en 1939. Es histórico ese compañamiento al exilio por parte de Agirre a Lluis Companys.

La historiografía pierde a un gran valor, a un hombre bueno y a un académico de primera. No todo en la Iglesia fue esa horrible imagen de obispos haciendo el saludo fascista. Desde luego Hilari Raguer fue la antítesis de todo aquello y por eso quiso que esa otra historia se supiera bien.

El Congreso respalda la reforma de la Ley Mordaza propuesta por el Grupo Vasco

Miércoles 30 de septiembre de 2020 

Mikel Legarda recuerda la “valoración negativa generalizada” de esta norma, considerada “de control y autoritaria”, y justifica su modificación asegurando que “circula en la dirección equivocada”.

El Congreso ha respaldado hoy la reforma de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana, conocida como Ley Mordaza, propuesta por el Grupo Vasco. La Proposición de Ley ha sido aceptada a trámite por la Cámara y comienza ahora su recorrido en la Comisión de Interior.

Durante su intervención en el pleno, Mikel Legarda ha justificado esta reforma, presentada por segunda vez por el Grupo Vasco, en la “valoración negativa” que hacen de la misma la sociedad, determinadas fuerzas políticas, organizaciones internacionales de defensa de los derechos y libertades, la Abogacía española, algunas Asociaciones Judiciales, la Defensora del pueblo, medios de comunicación social internacionales o distintas voces de referencia. Así, ha asegurado que esta norma es considerada “de control y autoritaria” y ha añadido que “circula en la dirección equivocada”.

“Creemos que interpretamos bien la realidad social si describimos la ley como controvertida, impopular, con una baja aceptación ciudadana y como una ley polémica”, ha dicho, “considerada como Ley Mordaza por ir contra la discrepancia, por ser una ley de control social y una ley cercenadora de derechos civiles y libertades”.

Como se señala en la propia reforma que plantea el Grupo Vasco, a juicio de EAJ-PNV, la Ley Mordaza “no pone en la debida relación la seguridad con las libertades”, y Legarda ha citado a modo de ejemplo el tratamiento que reciben en la ley original el derecho de huelga, el derecho de manifestación y de reunión, cómo se aborda la libertad de expresión y de información, o cómo se regulan las potestades generales de la Policía de seguridad, además del “desequilibrio” que se produce en el régimen sancionador de la Ley.

Legarda se ha referido también al contexto en el que se aprobó esta norma, recordando que “fue percibida como una respuesta autoritaria y de control a las expresiones colectivas del malestar social” fruto de la crisis económica. En este mismo sentido, ha señalado que “a esta visión autoritaria tampoco le son ajenos los cambios producidos en el derecho punitivo” en esa misma época, cuando fue reformado el Código Penal “para agravar tanto la penalidad de los delitos de opinión y expresión, que han recibido el reproche del TEDH, como de la participación de sindicalistas en huelgas a través de los llamados piquetes”.

En resumen, Legarda ha situado estas reformas en “el llamado Código Penal de la peligrosidad donde la seguridad se convierte en una categoría prioritaria de la política criminal como un bien que el Estado y los poderes públicos han de defender con todos los medios e instrumentos a su alcance”.

Asimismo, el diputado jeltzale ha asegurado que esta “valoración negativa muy generalizada” de la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana “tiene confirmación a través de lo manifestado por el entonces DAO de la Policía Eugenio Pino, que cuando le preguntaron por las razones de su nombramiento por el ministro Fernández Díaz manifestó que quizás pudo deberse a su experiencia como Jefe de las Unidades Policiales de Antidisturbios de la Policía Nacional y que quizás estimó que podía ser útil ante el clima de profundo malestar que se respiraba socialmente como consecuencia de la crisis económica y social”.

Por último, Legarda ha pedido a los Grupos parlamentarios que “no conviertan este debate en un debate sobre la Policía en sí misma porque eso sería confundir el dedo con la luna”. En este mismo sentido, ha asegurado que “es tan sectario e irresponsable calificar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de santos como de demonios”. “Son como nosotros, el resto de la ciudadanía, y lo sé porque he dirigido a un Cuerpo de Policía durante más de 10 años en circunstancias bien difíciles, donde sale lo mejor y a veces también lo peor”, ha zanjado.

Manipulación

Martes 29 de septiembre de 2020

El día San Miguel de 1936 los falangistas le cortaron el pelo al cero a mi ama en Zarautz. Tal día  como hoy hace 84 años. Era la hija de Patxi Olabeaga, director del Banco Guipuzcoano en esta Villa y conocido nacionalista, y había  que perseguir, vejar, humillar y reprimir y lo hicieron. A su ama la recluyeron en el  convento de Santa Clara. Les quitaron todo y las expulsaron de Zarautz a una Iruña en plena efervescencia fascista propiciada por el general Mola.

Mi ama siempre recordaba ese día y  se compraba una pitxia y lo recordaba y nos contaba la historia.  Joxe Joan Gonzalez de Txabarri, siendo diputado y tras una charla en el Batzoki, le entregó  un gran ramo de flores. Fue feliz.

Me sirve este recuerdo para hablar de lo ocurrido este domingo en el cementerio de Zarautz de otro asunto vinculado con la represión. José Manuel Bujanda, que vivió con la intensidad extrema del amigo el fusilamiento de Txiki como compañero de lucha y de amistad, ha escrito con este título  una breve denuncia sobre lo que vio y no le gustó. Ha hecho muy bien en denunciarlo. Nadie con más  autoridad moral para hacerlo y denunciar una manipulación  más de los  de siempre.

Dice asi José Manuel Bujanda:

«Quisiera como primera y humilde consideración mostrar mis más sinceros y personales respetos a la familia y amigos de Jon Paredes TXIKI. Mi máximo respeto humano y personal a ellos. El máximo. Dicho lo dicho, quisiera hacer constar que año tras año, durante largos años, cada 27 de septiembre nos acordamos de los últimos fusilamientos del franquismo, los últimos fusilamientos de la dictadura. Los vascos nos acordamos de Angel Otaegi y de Jon Paredes “TXIKI”. Año tras año la marca de la llamada Izquierda abertzale en sus variados y múltiples nombres, últimamente Bildu-Sortu, acapara el acto, protagoniza, se presenta, arroga y acapara el nombre, la historia y la persona de Jon Paredes TXIKI. Viéndolo de fuera y máxime si no se conociese la historia de hace 45 años parecería que, sin entrar en ningún matiz clarificador, el fusilado TXIKI hubiera sido militante de ETA militar encuadrado pues dentro de lo que podríamos entender el mundo Sigue leyendo Manipulación