Sábado 20 de septiembre de 2025
Cáustico.
Los millenials más jóvenes, y sobre todo los zetas, los influencers, tiktokers eta abar, bastantes de ellos al menos, tienen una ideología común que es la empanada mental.
Sólo hablo de aquéllos que expresan sus ideas públicamente y de forma repetitiva y que en su derecho están. Y yo de argumentar en su contra. Culpan de su poca calidad de vida a los boomers. Me detengo aquí para remarcar que estas subespecies que son tan vagas que tienen que copiar palabras del inglés yanki para definirse. Dicho lo cual, su principal malestar se lo causa la generación de sus padres, que han vivido y viven mucho mejor de lo que ellos viven y vivirán.
A los Boomers nos pilló una época cojonuda en la cual los trabajos abundaban como la miel en el paraíso, te pagaban lo que querías, entrabas y salías del curro cuando querías y los contratos eran hasta que la obsolescencia nos separara. Ahora, retirados de la utilidad pública, cobramos verdaderas fortunas que no pagan impuestos (sic ) lo que provoca que a ellos les paguen una miseria, acumulamos viviendas de lujo pagadas a precio de derribo con hipotecas rápidas y por ello no disponen de viviendas libres ni alquileres asequibles.
O sea, desean para nosotros lo mismo que Israel a los palestinos o Trump a cualquiera que no le guste. Susto o muerte. Esos cansados prematuros, disecados mentales terminarán por desaparecer afortunadamente porque no se reproducen. Realizan el acto sexual frecuentemente y sin darle mayor importancia o eso dicen, pero tienen tal cacao por la presión de acertar con su identidad de género que no disfrutan por su tormenta intelectual interior. Y tienen gatos porque los perros les dan más trabajo pero éstos a su vez son menos cansinos y más baratos de mantener que los niños pequeños. A los boomers los niños nos los criaban las doncellas.
Eso les lleva a subcontratar la reproducción a la inmigración para poder dedicarse a viajar, hacerse selfies e intercambiar novedades de mecánica cuántica en X. Además la inmigración les es bastante útil para que les atiendan en los bares o les lleven a casa en bicicleta la cena porque llueve y ellos están agotados por la explotación capitalista. Como se puede apreciar exagero un poco con la cosa porque yo también soy libre de pensar lo que me dé la gana y describir a los tontos del culo tal y como como les veo.
Estos mamarrachitos peripatéticos confunden el culo con las témporas, idolatran y enriquecen a Elon Musk y demás hipermillonarios fascistoides, pero se quejan amargamente de su jefe, odian a sus mayores pero viven de ellos mientras pueden y esperan con resignación a que se mueran de una vez para pillar el piso. No saben que serán sustituidos por la Estupidez Artificial, siguiente paso de la Inteligencia Artificial.
Mientras tanto el mundo sigue gracias entre otras cosas a la gente normalita de las nuevas generaciones y a lo hecho por las viejas generaciones. Aunque los neoidiotas se creen que lo que tenemos es gracias a ellos.
Posdata: El Quinto Mandamiento dice que no hay que matar, ni siquiera a los fascistas ni a los supremacistas, ni a los machistas, ni a los racistas ni siquiera a los que lo son todo a la vez, aunque ellos serían capaces de acabar contigo de muchas formas distintas y reirse después. No hay excepciones al 5° salvo la defensa propia y según y cómo.


