ESTE DOMINGO CRUCIAL: LA TRAMPA DE MADURO PARA MADURO

Sábado 29 de julio de 2017

Para salvarse, Maduro inventó la trampa de la Asamblea Nacional Constituyente  y ahora quedó atrapada en ella. Si la hace se hunde y si no la hace también. No es la primera vez que alguien cae en su propia trampa.

Si Maduro logra hacer su Constituyente el mundo se le vendrá encima, y la presiones interna y externa se reforzaran mutuamente.  Empecemos por explorar lo que pasaría si la hace. Internacionalmente, su aislamiento –ya extremo- se acentuaría. Ese aislamiento que hasta hoy es básicamente político y declarativo, se convertiría en acciones diplomáticas y económicas de la comunidad internacional, con graves repercusiones para la estabilidad y supervivencia del régimen. Los países de la región están considerando entre otras medidas no reconocer dicha Asamblea, ni lo que surja de ella. Un eventual gobierno que emane de allí, así sea el mismo de Maduro, padecería esa suerte: desconocimiento internacional. Estarían considerando también retirar sus embajadores de Venezuela, e igualmente la aplicación de otras sanciones, incluyendo económicas. La suspensión de la compra de petróleo,  o la calificación de PDVSA como empresa criminal podrían ocurrir, como decisiones regionales. Así, con la elección de la Constituyente, lo que hasta ahora el régimen  ha querido presentar –a nivel internacional-  como básicamente un conflicto con los Estados Unidos, se transformaría más clara y abiertamente como un enfrentamiento con todo el continente.  Ello por no mencionar otras regiones como la Unión Europea.  El desconocimiento del régimen como gobierno legítimo por parte de la comunidad internacional, le haría  más difícil aun la obtención de financiamiento externo, aun cuando sea de países como China.

En el plano interno la instalación de una constituyente traería también serias complicaciones para el régimen. Quien la presida será de facto el nuevo presidente del país; o al menos, otro presidente. En los tiempos de Chávez, la Constituyente del momento estaba totalmente subordinada a él. Chávez no enfrentaba peligro alguno de rivalidad en el liderazgo. Tenía el gobierno y la constituyente bajo su control. Ese no es el caso de Maduro. Su precario liderazgo en el seno de su partido y de sus propios seguidores se debilitaría más aún. Por lo tanto, el país podría terminar con dos presidentes y dos gobiernos, que muy pronto podrían estar enfrentados. Pero, como las fuerzas democráticas están en el proceso de constituir también un nuevo gobierno, podrían ser no dos, sino tres, los gobiernos que el país tuviese en corto plazo. Este último gobierno sería el que tendría reconocimiento internacional. El poder de Maduro –ya muy precario-  estaría más diluido que nunca.

Por otra parte, la acción más contundente de la comunidad internacional empoderaría aún más las luchas populares que se están escenificando diariamente en las calles del país contra el régimen. En vez de calmar las aguas, Maduro le habría echado leña al fuego. Hasta ahora la represión no le ha funcionado y tampoco le funcionará aunque la incremente brutalmente, en cuyo caso se expondrá a  a problemas aún más graves.

Hay que tener en cuenta que la Constituyente no le dará a Maduro ningún poder real mayor al que ya tiene hoy. La legitimidad institucional que se supone busca para hacer lo que haría, como desconocer la Asamblea Nacional, no la tendría. En otras palabras, sería tan arbitrario que la cierre o la desconozca plenamente hoy –como de hecho lo hace en alto grado- como lo sería con el respaldo de la Asamblea Constituyente. El poder legitimador de ésta Constituyente comenzó muy débil y ya hoy prácticamente no existe.

Por otra parte, si Maduro suspende la convocatoria a la Constituyente, su cuadro sería igualmente más complicado del que tiene hoy. Para empezar, ello constituiría una contundente derrota política. Habría sido obligado a retroceder, y tal cosa daría más fuerzas y entusiasmo a todos los que luchan contra él. Sus cuadros y seguidores, al igual que él quedarían sin rumbo. ¿Ahora qué? Se preguntarían todos. Tendrían razón en estar confundidos. Es que Maduro, más que nadie, está atrapado en su Constituyente.  Por ello la oposición aunque debe continuar  batallando  y demandando la suspensión de su convocatoria, no debe desanimarse para nada, si finalmente ésta se produce. Si tal escenario complica la lucha de los demócratas,  mucho más se la complicará  a Maduro. El será  el primero en arrepentirse de haberla realizado.

Con o sin Asamblea Constituyente, las fuerzas democráticas debemos seguir adelante en una lucha que no terminará hasta conquistar la libertad y la democracia.

ESTE DOMINGO ES EL DÍA CLAVE.

Viernes 28 de julio de 2017

El domingo en Venezuela van a ocurrir cosas terribles. Maduro, cargándose la Constitución bolivariana de Chávez, quiere elegir a dedo una plataforma orgánica que anule a la Asamblea Nacional y PARA TENER A SU ENTERO SERVICIOS A UN ÓRGANO tan inservible como la Asamblea Cubana.

Durante el franquismo, a esa representación de Familia, Municipio y Sindicato, se le llamaba aquí Consejo Nacional del Movimiento, porque se dedicaba a aconsejar a Franco lo que Franco les decía tenían que hacer. Era pues una dictadura. Una criminal dictadura.

Se habla de ingerencia norteamericana pero los venezolanos en la calle luchan contra dos dictaduras, la de Maduro y la cubana ¿Que más ingerencia quieren?.

En todo esto, Zapatero ha vuelto a llegar a Caracas, gastos y suite pagadas, para disfrazarse de mediador y seguir haciendo el imbécil. Por eso en Venezuela la oposición ha sacado esta imagen bolivariana del ex presidente a quien descalificó Felipe González diciendo que ahora hay más presos que antes y que uno media, si las dos partes te dejan mediar porque de lo contrario eres un instrumento de una de las partes, en este caso de la dictadura. Y a eso ha llegado este mal político español buscando su protagonismo personal.

Venezuela vive horas agónicas. Confiemos que todo el país en pie, con ayuda internacional le diga a Maduro y a sus sicarios que ya no aguantan más y que se vayan del poder cuanto antes con sus paramilitares, sus robos y su angustiosa situación de desabastecimiento, inseguridad, falta de libertad y de democracia y sobre todo de futuro.

Si Maduro impone el domingo su dictadura, su régimen va a estar más aislado que nunca.

Este domingo pues, es un día clave.

DUNKERQUE Y NUESTRA HISTORIA.

Jueves 27 de julio de 2017

Estuve viendo la película Dunkerque. A quien le gusta el cine bélico con valores, se la recomiendo. Al que le gusta observar un espectáculo de efectos especiales, luchas aéreas, situaciones límite, heroísmo, guerra y muerte, se la recomiendo. Y a los que les gustaría que nuestra historia de hace ochenta años fuera contada de esta manera, se la recomiendo doblemente.

Trata del embarque del ejército inglés y parte del francés en esta localidad del norte de Francia en 1940 tras iniciarse la II Guerra Mundial y las divisiones de Hitler de ocupar Bélgica y Francia tras hacerlo con Polonia.

Es una película con pocos diálogos. Todo funciona con la mirada hacia un espectáculo terrible y humano pero que a pesar de los muertos por la aviación alemana logró repatriar unos trescientos mil hombres. De no haber sido así, posiblemente Hitler hubiera ganado la guerra en ese momento y Gran Bretaña tenía que haberse rendido.

Viendo este sacrificio me imagino que los ingleses habrán pensado en el Brexit y al palpar visualmente lo que fue aquello se sentirán orgullosos de cómo reaccionó su país enviando una pequeña flora de barquitos, pesqueros, yates junto a los destructores a recoger al personal. Paralelamente a la historia de los soldados está contada la historia de los aviadores y de esos barquichuelos.

Bueno pues por todo ésto pasó Aguirre y su gobierno, los gudaris y milicianos, que tuvieron además que luchar sin armas y teniendo a su espalda solo el mar y unos barcos que llegaron y no les recogieron, una inmensa playa de Laredo que sirvió de aeródromo de guerra como la de Dunkerque, y un ejército en retirada, y, para colmo la visita que en mayo de 1940 hace el lehendakari a Ostende para ver a su familia le sorprende en plena desbandada y en plena operación Dinamo que fue el nombre que le pusieron el embarque en Dunkerque. Pero haría falta una película como la que ví para darnos cuenta de la intensidad de toda esta singular historia y de toda la épica que vivieron angustiados nuestros mayores cuando el fascismo pisaba con sus botas de hierro toda Europa.

Buena película con el mensaje final de Churchill de luchar en las calles, en las plazas, en los montes, en las playas, en las ciudades, en los pueblos para no rendirse nunca. Es una bella página de la historia de la humanidad y de Gran Bretaña. Recomiendo pues la película.