Nadie te debe nada 2. Los ofendidos.

Durante una época a este blog se solía entrar a “cotillear” lo que hacía, con el único fin de acudir a redes sociales o en pequeños grupos de cobardes criticar las ayudas que recibía para los resultados tan lamentables que tenía. En esta frase hay una verdad y una mentira, la verdad: los resultados, la mentira: las ayudas. No sé si lo he contado por aquí, pero no eran pocos los voyeurs-haters. Algo que no entendía la verdad… El perfil era claro: gente que era mejor que yo (el 99% de los que leéis esto) y que pensaba que el mundo le debía algo porque si a mí me lo daban a ellos el doble. Y en un 100% triatletas. Hubo una época en la que me cansé es desmentir que a este blog entraba el dinero con volquetes, luego dejé de defenderme de algo que era mentira. Lo más gracioso era que alguno me mandaba privados para saber cómo hablar con tal o cual marca o si conocía a alguien en… Hoy en el blog: las injustas víctimas de la falta de patrocinios.

Pocas cosas tengo más claras sobre este mundillo que mi posición en este tema. Será por las vueltas que le he dado. De primeras y obviando las faltas de respeto referidas en al párrafo anterior, nunca he entendido la comparación de si a ese que hace X le dan Y, a mí que hago 2X que me den 2Y. Primero porque no sabes que hace esa persona (y ya no me refiero a mí, sino a deportistas que si cuentan con ayudas), si aparte de los resultados colabora de alguna u otra manera con la marca, qué tipo de ayudas son con las que cuenta, qué impacto produce a las marcas que le apoyan…Seguro que si le dan Y es porque a la empresa le hace ganar Y+3. Y que comprarse así, es de mediocres. La verdad que este argumento es de primero de la vida, pero quería empezar por algo.

Para mí el matiz fundamental de toda esta historia es: ¿Por qué? ¿Por qué te tienen que ayudar? en función de qué? en que cuantía?… pero lo más importante es por qué? Cuando alguien solicita una ayuda a una empresa (no hablo de ayudas públicas ahora) entiendo que es a cambio de algo o por alguna razón. O dicho más fácil: ¿qué me llevo yo por ayudarte? la mayoría de los contratos de patrocinio son por alcance, como los accidentes en la A8. Yo pongo mi nombre en el mallot ciclista de tal equipo, para que se vea en el Tour… si corre la vuelta a mi pueblo pongo menos. Y en la mayoría (salvo mecenas que apoyan determinados deportistas por afecto a la persona o al deporte) de los casos es así. Nadie pondría un cartel anunciando un bar al final de un callejón sin salida donde no pasa nadie y no puede leerlo… Y al que le moleste que a influencers de medio pelo les den de todo solo por tener 200.000 seguidores y a su amigo que tiene 2.20 en maratón no le den nada, que asuma las palabras de Rato: es el mercado amigo. No digo que sea justo o injusto, pero como dije en el anterior post, no creo en la justicia cósmica. Y por desgracia es así, no entiendo a esta gente que, desde el sofá, está con el trantrán de que con todo lo que entrena y lo bien que hace tal cosa, tenga que pagarse él o ella las zapatillas y los viajes…

El siguiente argumento y seguramente el último en este post, que si no se me hace muy largo es. ¿Para qué? para qué quieres que te patrocinen? No es que voy a hacer una carrera en Noruega y joder es super cara… y como es muy extravagante y nadie va pues ayúdame. Y me niego a abrir el melón de los que se inventan que es por una buena causa para que se la paguen, estos dan asco. Si no eres capaz de tu dinero quitarte X € para pagarte ese sueño, es que realmente no era tu sueño. Yo no soy rico, pero cuando he hecho cosas me he privado de otras para pagarme los costes, porque me hacía ilusión real. También se puede caer en el argumento del egocentrismo deportivo, como para mí es super importante el lanzamiento de guito de aceituna (un saludo Teo) no entiendo como nadie me patrocina, pues porque no le interesa a nadie majo.

Me da la sensación de que algunos hacen las cosas para que les den algo o no las hacen si no se lo dan. Vas porque te gusta, porque esto proporciona placer al que lo hace, el pago es la experiencia.

En mi opinión (que es la mía y es una puta mierda) dónde se tiene que dotar recursos es en deportes en edad escolar o formativos y federados y en el que las propias federaciones con dinero público (que debería ser el grueso de la ayuda) no llegan. Para mí y que no se ofenda nadie, un equipo de voleibol federado no debería quedarse sin viajar por no tener fondos, pero que una persona se haya clasificado para el maratón de new york y no pueda ir…pues mira lo siento. Pero a veces esto no es justo y si ese corredor o corredora tiene mucho impacto en redes sociales y todo lo que derive de la carrera, va a tener mucha visibilidad. No le costaría encontrar alguien que le dé la ropa, un hotel… Y nos gusté o no, pasa así. Yo si fuese diputado compraría un bus a los del vóley, pero si fuese el de marketing de Nike elegiría al runner.

Cuando actúas de manera individual, haciendo lo que te gusta, debes pensar en autofinanciarte. O ser lo suficientemente imaginativ@, para que más gente se suba al barco. Pero esperar, que una actividad de este tipo deba ser sufragada per sé es un error. Si vienen ayudas bien, pero no lo esperes, porque NADIE TE DEBE NADA.

Con las liebres.

 

 

Nadie te debe nada. Disfruta.

Nadie te debe nada amigo. Muchas veces oigo y yo mismo me digo a mí mismo, el deporte me va a devolver este sacrificio. Y no es así. Suponiendo que existiera una justicia divina (que ya es mucho suponer) ésta no está para estas mierdas.

Las cosas hay que hacerlas porque te dan satisfacción a corto o a largo plazo. Y esto es lo único que puede considerarse un premio: hacer deporte durante mucho tiempo. No hay que esperar que el cosmos se alinee y nos regale un resultado. Por mucho (volumen) que entrenemos o por muchas carreras que hagamos al mes. Los resultados solo van a llegar si estos entrenos son buenos y si están bien planificados. No por mucho disparar hay más probabilidades de acertar en la diana.

Durante una época de mi vida me pasaba la vida lamentándome de mi destino… como si una mano negra me impidiese “triunfar”. Siendo triunfar una mera satisfacción personal, no piense el lector en ganar nada, soy tonto, pero no tanto. Y acumulaba trabajo, fatiga, sacrificios… era de los que cuando llovía salía a entrenar y decía: hoy vale doble. Mentira, vale lo mismo. Pensado en que todo ese trabajo me llevaría a algún sitio… y ese sitio nunca llegaba. ¡Pero lo triste era que ya estaba en ese sitio! el premio era poder hacerlo en sí mismo, disfrutar de cada puto entreno. Y no lo veía. Ahora que estos momentos son menores, lo estoy disfrutando más que un jugador del Athletic en Aste Nagusia.

Por qué lo pensaba yo, ya lo sé, pero por qué lo piensa mucha gente me ha hecho pensar…a mi nivel, pero pensar. Creo que la nueva corriente de youtubers, influencers o como quieran llamarse en los que prima la acumulación porque sí en lugar de la calidad, hace que tendamos a ese pensamiento. En mi opinión, que no es más que la mía, los que se ponen mil dorsales porque les gusta y todo eso me parece cojonudo… el problema viene en el que se los pone bien porque piensa que por hacer más cosas que el resto es mejor o que el hecho de tener muchas medallas finisher es un premio en sí mismo. Normalmente estos últimos son los que creen que al final el karma les dará un resultado…

Aquí estamos de prestado, disfrutemos de lo que nos gusta, mucho o poco, lo que podamos o lo que nos dejen, azul o verde, rápido o lento… pero no caigamos en la trampa de otr@s.

 

La fianza a pagar. Planificar tu muerte.

Sabía que iba a costar, pero tanto… y esto, no es lo que dijo Ortega Cano al pagar la fianza. Si bien es cierto que durante este tiempo he hecho deporte, no es lo mismo hacer deporte, que entrenar y no es lo mismo correr para el Judo, que para una carrera de 10km. Hoy hablaremos sobre planificación o no y el precio de la vejez.

Nadie en su sano juicio puede pretender conquistar un objetivo deportivo (por pequeño que sea) sin una planificación. Y si lo hacen es que no era un objetivo real. Quiero decir: una persona que se pone un objetivo de bajar de 50min en un 10km (por ejemplo) y lo hace sin una preparación pautada, es que lo podía hacer perfectamente en 45min. Ahora bien, ¿qué pasa cuando le damos a todos los palos y además tenemos el tiempo que tenemos…dormimos lo que nos dejan y competimos cuando podemos? Pues que ser esclavo de una planificación es como usar de comodín de la llamada en el 50×15 a Paquirrín…te puede salir bien si se juntan todos los astros o puedes acabar desquiciado o lo dejas todo.

En ocasiones veo a gente esclava de una planificación hipotecando el resto de su vida para, y sin ofender, objetivos que ell@s podrían hacer con una planificación más laxa. Dicho de otra manera, hay entrenadores que estructuran los entrenos igual para una persona que aspira a un 2:30 en maratón que al que va a hacer 4:30, obviamente no los mismos ritmos. Pero si X días de series de 1000, series de 3000 etc etc.… y esto bajo mi punto de vista no debería ser así. De la misma manera que antes de una final olímpica no veo a nadie bebiéndose unas cervezas, al que va a por ese 4:30 sí que se lo recomiendo (una no diez), para que no se presione, para que no viva ese ambiente de objetivo vital…Creo que la planificación debe adaptarse al deportista y no el deportista adaptarse a una planificación.

En mi caso, lo mejor que he podido hacer, con mis fallos (que serán muchos) es hacerme una planificación general y luego ir encajando los entrenos en los huecos que la vida me va dejando. Respetando los principios básicos… no me voy a poner a hacer series sin una base…no voy a hacer 200km en bici si no he hecho ni 60km.… y si un día me salto un entreno o me lesiono, replanifico todo. Pero cuesta mucho y con la edad más. Y parece un tópico, pero desde 2012 que hice el ironman de Frankfurt a hoy mismo…noto que no recupero igual, que me cuesta mucho más todo… por lo que esa planificación, la tengo que corregir de continuo y donde el lunes pone: 40min a 4:40 el jueves lo corrijo pone 40min a 5 y gracias…

Que no se nos olvide, esto es un hobby, que no nos pagan por ello y que estamos para disfrutar. Que nos va la marcha y el dolor de patas…pero pongamos las cosas en perspectiva. Y eso también te lo da la edad.

En lo personal yo sigo a lo mío. Con un mes de agosto de vuelta a los entrenos, poco a poco para poder hacer algo en septiembre. Pero como muestra del post la semana pasada: hasta el jueves 8 entrenos (sí, me gusta entrenar), viernes, sábado y domingo: rosco. Hay que adaptarse… en otro tiempo hubiese acabado desquiciado, ahora algo sí, pero se que hay tiempo de recuperarlo y si no… pues mira.

Cicloturista Medinesa un plan para el 15 de septiembre.

Continuando con el propósito de escribir con cierta regularidad y tratando uno de los temas que en su día fueron fijos: presentar pruebas que sean atractivas. Hoy traigo una marcha cicloturista que arranca este año y que está llamada a hacer un hueco en nuestro calendario. “La escapada” medinesa, que se celebrará el sábado 15 en Medina de pomar.

Con un recorrido de 132km, esta marcha recorre las zonas más atractivas de esta comarca del norte de Burgos. Me parece tras ver el recorrido, que puede ser una buena piedra de toque para todos aquellos que le han estado dando duro en verano y quiera evaluarse. Pero también puede ser un buen objetivo para los que se inician en este tipo de pruebas y buscan un objetivo de superación, ya que 132km con los puertos que presenta es un reto importante. Se pasan por puertos de cierta envergadura como son la Mazorra a 25km de la meta o por Argomedo en el 59 y seguido las Hoyas…

Creo que hay recorrido para disfrutar de una marcha cicloturista y de un buen sábado de septiembre. Pero también hay recorrido para sacarnos un poco los higadillos los que vayan por delante.

Es su primera edición y tiene ingredientes para ser un fijo del final del verano, organizada por la sociedad ciclista medinesa o lo que es lo mismo: organizada por cicloturistas como nosotros que saben lo que nos gusta, seguro que harán todo lo posible porque sea un éxito.

Toda la info: https://cicloturistamedinesa.es/ está aquí y las inscripciones cierran el día 13 de septiembre.

 

La rata, la cigarra y el conejo blanco.

No sé lo que me durará, y seguramente a nadie le importe, pero tras el enésimo parón del blog, en este septiembre espero volver a la senda de escribir con cierta frecuencia. Una de las cosas que son recurrentes en este blog es el ligar mi vida deportiva (a veces personal) con la vida del blog (mucha carrera, mucho post) y el otro argumento recurrente puede ser que aprovecho el tiempo que entreno en soledad para reflexionar (mucho entreno, mucho post). Hoy toca uno de autocrítica, pero que puede ser extensible a otras personas (que sin darse cuenta hayan caído en mi situación) o incluso a otras situaciones de la vida.

¿Qué tema creo que es en el que he fallado? las faltas de ortografía? ese seguirá… Creo que me he mentido a mí mismo o no he sido justo con mis convicciones con el Triatlón. Más en concreto en dejarlo, seguir, dejarlo, seguir a medias, sí, pero no.…Y trato de explicarme en lo que debería ser lo más importante de este post.

Por poner en antecedentes al lector, desde el ironman de Frankfurt en 2012 la dedicación al noble deporte del triatlón ha sido en caída libre: tanto a nivel de rendimiento como de motivación, acabando con llegar a ni sacarme la licencia o ni salir en bici un solo día durante el año pasado. He hecho cosas, la verdad que han sido bastantes, y sin falsa modestia en estos 6 años he hecho cosas que muchos no harán en toda una vida (porque no quieren, porque no les compensa, por lo que sea…). Pero me he dado cuenta de que no acaba de ser feliz en esto del deporte. Y era, porque había dejado de lado algo que llevaba haciendo (de manera obsesiva durante muchos años). Visto el diagnóstico, ahora veremos las causas de dejarlo y de no retornarlo hasta ahora.

¿Por qué lo deje? parecía claro. Nació Jon y no tenía ni tiempo ni ganas para entrenar…luego nació Peio y menos aún. Pero de esta frase: no tenía ni tiempo ni ganas, hay una parte que es mentira: lo que no tenía eran ganas. Porque como decía en el párrafo anterior he hecho cosas de cierta entidad, por lo que, si el tiempo dedicado a esas cosas las hubiera dedicado al triatlón, lo podía haber hecho.

Y a raíz de estas reflexiones, este post. Lo que realmente fue traicionar mis ideas y que muchas veces se han expuesto aquí. Buscando excusas vacías cuando la verdad que lo que no quería era admitir la verdad: que me iba a arrastrar como una rata. Y eso era lo que no quería, entrenar y entrenar, sacrificar y sacrificar, para luego acabar el último. Que es lo que más me jode, que antes no era así, que he sido más veces último que primero… Me fui buscando alternativas o bálsamos cuando lo que tenía que haber hecho era asumir el problema. Podía haber bajado el pistón durante estos 6 años, pero estando ahí y ahora que los críos son algo mayores, que el retorno no fuese tan penoso.

No se la expresión exacta, pero en mi castigo está la penitencia… y ahora que he intentado volver a hacer larga distancia, ironman etc etc… me está costando lo que no está escrito: por haberlo dejado de lado y por seis años más viejo. Pero se lo que quiero y aunque sea arrastrándome volveré a disfrutar de la fiesta.