Jueves 30 de abril de 2026
Ya ven. La Srta Leonor de Borbón quiere estudiar euskera pero no le dejan. Ella se da cuenta que saber catalán, gallego o euskera es más importante que acudir a desfiles militares, pero las telarañas mentales de la Casa Real no le permite estudiar lo que ella quiere. Y ha sacado este cartel reivindicativo. Como era de esperar, han censurado la noticia.
Y es que así, como diseñaron la educación al padre, al abuelo, al bisabuelo y al tatarabuelo, le han hecho pasar por los distintos cuerpos del ejército, con viaje oceánico en el Juan Sebastian Elcano incluido. Normal. La unidad de España, según el artículo 8 de la Constitución no se basa en la voluntad popular sino en la salvaguarda que hace el ejército, garante de la misma. Buenos son los militares españoles para estas cuestiones. Por menos de eso se sublevaron hace 90 años. La Unidad de la Patria, patria única e indivisible, está por encima de todo.
No se acuerdan que cuando Franco agonizaba, el llamado Príncipe de España, su abuelete, el de Abu Dabi, militar como su hijo y nieta, se fue al Sahara a decirles que España no se quedaría sin esa parte africana de su unidad. Eso fue todo. No le sirvió de nada todo lo aprendido pues con el rabo entre piernas, España abandonó al pueblo saharaui a su suerte. Tanta Academia militar en Zaragoza, San Javier y Marín, para eso.
Eso si. Juan Carlos se ha chupado miles de desfiles y hay que reconocer que lucía bien el uniforme. Y en el mar, era un regatista temible con su Bribón y con su Fortuna. La educación cuartelera sirve para algo.
Tres años ha estado la Srta Borbón perdiendo el tiempo de su formación académica en estudios militares conociendo como son las maniobras de unos señores que viven de eso, o los intríngulis de un avión copilotado o las dimensiones de un portaviones, el único, y afortunadamente no usado nunca y que además no le va a servir de nada, porque al primer tiro, la meten en un bunker del tipo que tiene Trump en la Casa Blanca.
El estado mayor no está para cumplir órdenes de gentes que no se dedican a la guerra sino solo para desfiles militares, y para eso no hace falta pasarse tres años de estudios. Y menos ahora que lo que pide Europa es un ejército propio y altamente tecnificado ,donde, ¡miren por donde!, no tiene cabida la Infanta, ni ninguna Casa Real europea. Los tiempos de Carlomagno ya pasaron, aunque en La Zarzuela no se han enterado.
La noticia es que Leonor Borbón estudiará Ciencias Políticas en Getafe, en la Universidad Carlos III, en la mimada Universidad fundada por el socialista Gregorio Pérez Barba, con lo que la derecha hispana no está muy de acuerdo porque más les gustaría una reina clásica, pendiente del Hola y de las bodas de sus homólogos royales,con Peñafierl hablándonos de sus novios. Pero para vendernos las excelencias de esta nueva monarquía, con los vicios del pasado intacto, nos dicen que la Universidad es pública.
No está mal que estudie Ciencias Políticas a ver si se entera de la anomalía democrática que supone en el Siglo XXI, una monarquía no elegida por nadie sino sucesora de una dictadura que masacró y anuló un régimen republicano elegido pero abolido por una guerra y con un dictador instaurando de nuevo, algo tan anómalo como una Monarquía apoyada por las bayonetas. Pero les mola. Leonor va a tener la representación de un estado, mientras nos dicen que “arbitra y modera”. Lo que si tienen claro es que es símbolo de “unidad y pertenencia”.La de ellos.
En 1978 no pudo abordarse si el pueblo soberano quería ese sistema o volver al republicano, mientras nos restriegan que la Constitución dice que vivimos una monarquía parlamentaria, cuando no se abordó en 1978, un referéndum sobre monarquía o república, porque como le dijo Suárez a Victoria Prego, las encuestas decían que ganaba la República.
Ahora bien, tan defensores que son de la Constitución y se olvidan de lo que es un estado con nacionalidades, y éstas con lengua propia, y con regiones, y, como no puede ser menos, sin tener en cuenta que además del castellano hay tres idiomas cooficiales, el euskera, el catalán y el gallego que al parecer tienen menos importancia que saber usar una escopeta.
Vi en la Sexta a los profesores de la Carlos III, Luis Orriols y a Pablo Simón felices de la vida pensando en pasar a la historia y bueno para su currículum porque en breve serán profesores de la Srta Borbón, sin importarles un pito este pequeño detalle de los idiomas cooficiales.
Uno preguntaba si le van a tratar de usted o de alteza. Sería mejor le tutearan para que no se creyera está por encima de los demás alumnos, porque a fin de cuentas y si algún día llega a ser reina de esta España madrileña, acabará como todos los de su estirpe en el pudridero de El Escorial.
Y ya que nos restriegan que la Carlos III (nombre de un rey muy madrileño pues hasta decían de él era el mejor alcalde de Madrid) que la Universidad es pública, ese plus de notoriedad que adquirirá esta universidad madrileña lo empleen en enseñar que la visión que tienen de que España es Madrid, la suavicen con una buena y necesaria educación, que los Borbones no tienen.
Imagínense que hubieran elegido una Universidad gallega, vasca o catalana, que también las hay, para ir mentalizando a la Srta Borbón que las cosas no son como las cuenta ni su abuelo ni su padre y menos su madre.
Esa hubiera sido la noticia. No que vaya a estudiar a Getafe.
Pero eso lo que hay, sra marquesa. La España eterna. Ejército, unidad y castellano a ritmo de IA, pero conservando las esencias.
A la Srta Borbón ,la del cartel, no le van a hacer caso y no le van a enseñar ninguna lengua cooficial sino, desde Madrid, que España es Una, Grande y Libre.
Total, ¿para qué?.
