VIERNES. GALLEGOS, GUDARIS Y SOLIDARIDAD

Lunes 26 de octubre de 2015

Hay vida después de la política?. Parece que sí, si creemos que la política, como decían los griegos, es el gobierno de la polis, y en ésta hay de todo.

asador-arraiz[1]El viernes pasado comí en el Monte Arraiz con Pepe Casal y Xose Estevez, dos gallegos de pro. El primero fue presidente de la Casa de Galicia en Bilbao  y promotor  de la Hermandad de Centros Gallegos que este fin de semana ha cumplido treinta años en un acto con asistencia del Lehendakari.

Estaban asimismo en  dicha  comida el ex diputado general de Bizkaia Josu Bergara y el ex secretario del EBB, Ricardo Ansotegui, quienes cada uno desde su responsabilidad hicieron posible poner en marcha estas celebraciones, anteriormente inéditas. De este tiempo es mi libro «Castelao y los ascos» que presenté en la Casa de Galicia y que este año me ha supuesto que en Ermua me entregaran la «Anduriña de plata». Eskerrik asko.

Pepe Casal está retirado de su actividad profesional  y pinta cuadros y trata de que no le confundan físicamente con Amancio Ortega  y le den sablazos y Xosé Estevez intelectual gallego-vasco, no para de escribir, reflexionar y ayudar a todo aquel que le pida un dato o una reflexión. Son gente de primera.

La comida fue en restaurant que los gallegos tienen en el monte Arraiz donde en su campa hay un bonito Hórreo multicolor, un  robusto retoño del Árbol de Gernika que se plantó hace treinta años con su templete de fondo y un área muy agradable.

Fue un buen encuentro.

uribe_369_1A continuación y por  la tarde de ese día estaba en Galdakao pues  se les homenajeaba a los diez  gudaris de esta localidad, ya desaparecidos, que formaron parte del batallón Gernika. Hacía setenta años que habían participado al final de la guerra mundial, limpiando de soldados alemanes el sitio estratégico de Point de Grave. Amaya Zenarruzabeitia, alma de este encuentro, y cuyo aita había estado en aquella batalla de Burdeos, andaba feliz recordando este dato tan importante de que diez hijos del pueblo hubieran participado en batalla tan significativa.

Lástima del tiempo transcurrido y de que no se les haya podido reconocer nada en vida.

De los diez he conocido personalmente a tres. El aita de Amaya, a Ixaka Atutxa que fue el guardián de las dependencias de Radio Euzkadi cuando transmitíamos desde Venezuela tres programas de onda corta y Julio Azaola, socio del centro Vasco y ahora con familia en Idaho y cuya hija Eguskiñe está casada con el político vasco norteamericano Roy Eguren.

De allí, con Jose M. Cazalis fuimos a Santurtzi donde en el palacio Oriol se celebraba una cena solidaria, la séptima en favor de la ASOCIACIÓN  DE DAÑO CEREBRAL  ADQUIRIDO (ATECE).

Estas galas las promovió en su día Joseba Ramos, hoy concejal, y ahora la sigue impulsando Andoni Aldasoro como presidente de Santurtzi Gastronomika.

IMG-20151025-WA0004Estuvimos en la mesa con Aintzane Urkijo, alcaldesa de la villa  y con la alcaldesa de Barakaldo Amaia del Campo que vino acompaña de dos concejalas y  que nos ilustraron sobre los comienzos de su gestión en sus respectivas localidades. Tras la cena y previa compra de números de la rifa, se procedió a la rifa de los objetos donados cuyo beneficio irá a esta altruista organización que se preocupa de la situación de estos enfermos y de sus familias.

Ojalá todos los ayuntamientos pudieran organizar veladas de este tipo.

TERMINAMOS LA LEGISLATURA CON LA LEY DE FERNÁNDEZ DÍAZ

Jueves 22 de octubre de 2015

1278.15

En el último pleno de esta legislatura en el Senado, el Partido Socialista le pidió al gobierno que derogara la llamada «Ley Mordaza». Todos los Grupos lo pedimos, pero el PP con su mayoría aplastó la iniciativa. Me tocó tomar postura ante la Moción y esta fue nuestra postura:

MOCIÓN POR LA QUE SE INSTA AL GOBIERNO A LA ADOPCIÓN DE DETERMINADAS MEDIDAS EN MATERIA DE DERECHOS FUNDAMENTALES Y LIBERTADES PÚBLICAS DE LOS CIUDADANOS.

Por el Grupo Parlamentario Vasco, tiene la palabra el senador Anasagasti.

El señor ANASAGASTI OLABEAGA: Señor presidente, señorías, en junio entró en vigor una de las leyes más emblemáticas de la legislatura: la Ley de seguridad ciudadana.

Anunciamos que nuestro grupo parlamentario va a apoyar la moción del Grupo Parlamentario Socialista porque, aunque la norma ha sufrido diversas rectificaciones, es ampliamente contestada, ha sido recurrida al Tribunal Constitucional, ha desgastado al Gobierno, ha sido aprobada solo con los votos del Partido Popular y el resto de los grupos hemos expresado públicamente nuestra intención de tratar de derogarla si cambia la mayoría parlamentaria tras las próximas elecciones generales.

Ha tenido, pues, un recorrido similar al de otras normas del Gobierno actual, como la de educación, la de reforma laboral y el Código Penal, y las tres están en el catálogo de normas que nos hemos comprometido a derogar si se logra la mayoría suficiente. Y es una lástima, porque con mayoría absoluta se pueden hacer dos cosas: aplastar a la oposición o dialogar con ella, y se ha decidido aplastar a la oposición y no tener en cuenta ninguna de las iniciativas, ninguna de las enmiendas, ninguna de las propuestas que hacíamos los demás grupos como si todos estuviéramos equivocados y los únicos que tenían razón no eran fundamentalmente los senadores o los diputados del Partido Popular, sino los altos funcionarios de la Administración, que son los que han condicionado todo el ejercicio legislativo de estos cuatro años.

La primera objeción de la oposición fue la de miembros de la judicatura, que no son unos aventados, y la carrera fiscal decía que sustrae del control previo de los jueces la sanción de conductas. Estas sanciones eran faltas y ahora se han convertido en multas administrativas y solo tienen control judicial a posteriori, si se recurre la multa ejecutiva en la vía contenciosa. La segunda tiene que ver con el calificativo de Ley mordaza con que se conoce porque afecta al derecho de manifestación. La ley surgió con las protestas de rodear al Congreso —no rodear al Senado, porque quizás no tenían ni idea de dónde está— y sanciona cualquier perturbación grave de la seguridad ciudadana que se produzca frente a la sede del Congreso —siempre el Congreso—, del Senado o de los parlamentarios autonómicos; fotografías a las fuerzas de seguridad del Estado; el escalamiento de edificios o monumentos sin autorización cuando exista un riesgo cierto de que se ocasionen daños a las personas o a los bienes y actos como los que busquen impedir desahucios; los escraches y las sentadas pacíficas entre otras.

Al eliminar el control judicial previo, la palabra de un agente que acuse a un manifestante de desobediencia leve servirá para imponer la multa con pago ejecutivo inmediato y sin juicio ante un juez, como ocurre ahora. La multa máxima es de 600 000 euros pero, a diferencia de lo que ocurría hasta ahora con las faltas en el Código Penal, las sanciones no están graduadas en función del nivel de ingresos. No obstante —también hay que reconocerlo—, senador Aznar, la norma ha ido suavizándose en el trámite; es decir, era muy mala y se ha suavizado algo: se eliminó que la policía pudiera registrar sin autorización judicial un domicilio; la posibilidad de que la policía identifique a personas para prevenir tan solo una infracción administrativa; retener a quienes no puedan identificar en el lugar de los hechos; establecer controles en la vía pública por una infracción administrativa; sanción a quienes ofrezcan servicios sexuales cerca de colegios, parques infantiles o espacios de ocio reservados a menores; atribución de responsabilidad a los organizadores o promotores de reuniones y manifestaciones legalmente autorizadas por los altercados que puedan originar terceras personas durante el desarrollo de estas, y sobre todo se ha moderado la cuantía de las multas.

En el trámite se incluyeron algunos puntos como una disposición transitoria, que ya está en vigor desde marzo, y que legaliza por primera vez en España las entregas en caliente de inmigrantes que hayan saltado las vallas de Ceuta y Melilla. Me gustaría hablar sobre aspectos fundamentales que no se han cumplido en estas iniciativas, sobre todo de libertades ciudadanas, como algo tan sangrante como la corrupción. No tengo más tiempo.

Senador Aznar, a mí, sinceramente, me hubiera gustado que usted hubiera intervenido como un senador del CDS y no como un senador de Alianza Popular. Usted ha tenido que defender aquí algo indefendible, y ojalá que en esta réplica —que seguramente aprovechará para darnos cera—, usted siga los pasos del ministro Montoro, que se ha descargado a gusto, incluso contra sus propios compañeros al decir: «Esta ley es perfectible y estamos muy preocupados porque en la siguiente legislatura seguramente se va a modificar». Muchas gracias, señor presidente. (Aplausos).

 

 

LA DESPEDIDA DE MARIA EUGENIA

Miércoles 21 de octubre de 2015

1274.15Emilio Olabarria se despidió del Congreso el martes y el presidente Posada le dijo «que su marcha es una pérdida». Lo ratifico. Llegué con él en 1986. Los dos llegábamos del Parlamento Vasco y al poco, nos quedamos en chasis. El PNV se dividió y dos diputados del PNV se fueron al Grupo Mixto y a EA. Fue duro.

A mí me han preguntado si me he despedido del Senado, tras, asimismo 18 años en el Congreso. No, no lo he hecho. Lo hicieron por mí y además eso de despedirse «es como morir un poco». Lo que sucedió la semana pasada que fue trending topic fue este pasaje que la senadora gipuzkoana María Eugenia Iparraguirre protagonizó. Finalizando su intervención, dijo lo siguiente:

Como decía, hoy prevalece, bajo nuestro punto de vista, el consenso; consenso que es importantísimo en política y que muchísimas veces hemos reclamado en esta tribuna. La política hoy en día está denostada por el uso, mal uso y abuso que algunos de nosotros hacemos, o por la demagogia barata que otros, sumados al carro, también hacen. Señorías, me voy a sumar a este clima de fin de curso, que, como he dicho en reiteradas ocasiones, es día de despedidas, pero convirtiéndolo en un día de agradecimiento. En primer lugar, y desde mi experiencia personal, quiero mostrar el agradecimiento a toda la Cámara por mi experiencia de estos dos años y medio —no legislatura completa—, y, en segundo lugar, cómo no, a mi grupo, por la acogida y por el acompañamiento desde el minuto cero. Hago una mención especial a mis dos compañeros, Rut e Iñaki. Sabedora de la inteligencia emocional de mi compañera Rut, me va a permitir que haga una mención más especial aún a Iñaki, parlamentario de amplia experiencia, que, como muy bien él diría, no se le mencionó ayer en un periódico porque se hacía alusión únicamente a los diputados del Congreso, cuando se refería a grandes políticos o parlamentarios que han pertenecido a esa clase política que nos va diciendo adiós y él no aparecía. Yo, desde aquí, hago esa mención. Ha sido un placer y, sin duda, un disfrute muy grande poder compartir con él tantas horas de charla y tanta experiencia, que nos seguirá trasladando.

Iñaki, izan zirelako gara, garelako izango gara. Katea ez da eten. (La cadena no se rompe: somos porque fueron, serán porque somos.— Aplausos). Quiero aprovechar también este momento, en el que, como decía, la política está tan denostada, para hacer una reivindicación desde la pedagogía de lo que también es la política, de lo que son las relaciones personales y de la experiencia grata que yo misma he podido experimentar. Me he cansado reiteradamente de trasladar que más allá de las trifulcas, de las discrepancias, de las diferentes opiniones, legítimas, que aquí tenemos y que expresamos en esta tribuna, existe otra vida y somos personas, y detrás de estas cámaras, de estos focos y de estos micrófonos, cada uno de nosotros entabla unas relaciones, y en mi caso ha sido una experiencia muy grata. Me van a permitir que haga un resumen de todo ésto que he dicho de las dos formas que más me gustan y que muchos de ustedes saben: en euskera y cantando. No sé preocupen, no hacen falta los intérpretes, porque luego les proporcionaré la letra.

«Legislatura honetan zuen laguntzakin // Eskerrak ematea behartua naiz ni // Alderdikoak eta beste guztiei // Besarkada denei bihotz-bihotzetik // Harremana polittak zenbait jenderekin // Lanean lana eta besteetan berdin // Horregatik dizuet berriz nere eskerrik // Berriro ikusteko irrikitan nabil» Eskerrik asko. (Aplausos).

La señora VICEPRESIDENTA (Vicente González): Gracias, señoría. Quiero desear toda la suerte, tanto al senador Anasagasti, gran parlamentario y compañero en esta Cámara, como a Rut Martínez y a todos aquellos que dejan la Cámara al finalizar esta legislatura.