El sistema electoral interno del PNV

Jueves 22 de diciembre de 2011

Ha debido llamar la atención lo que he  escrito sobre el proceso interno del PNV. Quien me conoce sabe que mi modelo siempre ha sido parecido al que generalmente se usa en las contiendas electorales. No estoy propiciando rupturas, ni cabreos, solo que se trate de aprovechar el momento que vivimos para mejorar la conexión del partido con la sociedad. Quizás lo malo es que cuando uno escribe ante un ordenador piensa que es una especie de soliloquio y que sus letras no tendrán la menor repercusión. Es distinta la letra impresa donde se pesa y mide cada palabra. Y si alguien se ha sentido molesto, lo siento de veras. No era esa mi intención ni estoy en ninguna operación rara. Solo que me ha llamado la atención lo que está haciendo el PSOE y lo he comentado. Seguramente no he acertado.

Dicho ésto ésta sería mi opción. Y la otra, lógicamente la acato.  Si alguien quiere liderar una  oferta, lo dice y anuncia su equipo por áreas, por territorios, por equilibrio de género y lingüístico y se presenta ante la Comisión de Garantías y Control  y deja que lo elijan o rechacen  y deja para la Asamblea Nacional un cupo de un cuarenta por ciento  de representantes para que en las Asambleas haya debate. El que gana tiene el sesenta por ciento de los representantes de esa Asamblea y el ejecutivo que gana, ejerce.  Este método me parece más ágil y coherente que el actual que mayormente  todo es por insinuaciones, miradas como en el mus  y poco más.

Se me dirá  y se me ha dicho que por qué no aplicamos  eso  también para la elección de los  candidatos al Congreso y Senado. Pero es que en este caso es distinto ya que las ejecutivas ofertan una candidatura que es corregida, aumentada, o rechazada por el voto de las bases y no al revés. Los tres senadores que hemos salido fuimos propuestos por el BBB, cosa que agradecí, pero en el pase por las bases, los afiliados nos podían habernos dejado de votar y habernos cambiado por otros. Insisto. Había una oferta.

En la elección de burukides no ocurre exactamente  lo mismo y  es evidente y nunca se verá, que  haya  nadie en el Partido que  diga que quiere ser presidente o burukide. Como si fuera algo sucio o pecado, o algo mal hecho. Y creo que hay que romper con  esa especie de estigma. Y creo que  en estos tiempos  se impone un cambio de modelo, porque los jóvenes y no tan jóvenes nos marcan el paso con la  bendita cibernética e internet .La sociedad ha cambiado y nosotros tenemos que cambiar con ella.

Por ejemplo. Yo hubiera estado más tranquilo y me hubiera gustado más que Iñigo Urkullu hubiera dicho:”Me presento, con este equipo y este programa que conjuga esto y lo otro”. Y hubiera ganado de calle. Su liderazgo se ha consolidado, es prudente, conoce el partido y necesita un equipo en plena sintonía. Se me dirá que lo tiene. Pues bien. Solo opino. Y lo va a ser y será proclamado. Pero sería bueno para mí  que se instaure un tiempo de mayor trasparencia y sin miedo a que uno u otro objeten lo que sea. La división del partido en 1986 dejó demasiadas heridas  y mucho miedo a que la gente opine, porque parecería que opinar es convertirte en enemigo de tu compañero. Y no es verdad. Y en ese campo. ¿Cómo compatibilizamos los nuevos medios con la democracia interna?. Esa es la clave. Y lo que he escrito lo he hecho al calor del debate en el PSOE, no por indicación de nadie. Y como estamos en tiempos de cambios de reglamento, pues hagámoslo. Hacer normal lo que es normal en democracia.

En otra sintonía y no electoral sino al albur de un bombo hay que decir que Carlos Sainz no es solo el corredor de rallys, sino así se llama  también el algorteño conductor que tiene el Grupo Vasco en el Congreso, y que cada año en diciembre se la pasa repartiendo y cobrando a veinte euros décimos de lotería, lo que cuestan. Estamos abonados al mismo número y seguimos persistiendo con él desde hace más de veinte. Pero este año no nos ha tocado. Será el año que viene. Felicidad a quien le ha tocado.

Pero los que están como si les hubiera tocado la lotería son los dirigentes del PP. Los ocho últimos años han sido una especie de paréntesis porque siguen sin asumir que si no hubiera sido por el atentado del 11 de marzo de 2004, el PSOE no hubiera gobernado estos últimos años.

Al que si le ha tocado la lotería política ha sido a José Manuel Margallo Marfil. El puesto de ministro de asuntos exteriores es el más vistoso y agradecido de cualquier gabinete y le ha tocado a él. Estoy seguro que Gallardón hubiera estado encantado con haberlo sido.

Cuando me enteré le llamé al ex alcalde y ex senador Xabier Albistur ya que estudió con él en los jesuitas de Donostia- San Sebastian y creo que también en la Universidad de Deusto. Es un producto de la casa aunque más español que el Cid Campeador. Le conocí en 1986 cuando llegué a Madrid y en 1988 tuvimos un viaje parlamentario a Guinea Ecuatorial que fue toda una aventura. Y en la legislatura pasada un día me llamó para tener un encuentro en su casa donde iba a estar Gasoliba, que no fue y donde estuvimos Jordi Casas de Unió y quien esto escribe. Él estaba acompañado de Luís de Grandes y tenía el encargo de sondearnos en la VIII Legislatura si como consecuencia de las elecciones de 2008 y si ellos no tendrían mayoría absoluta, el PNV y UNIO pactaríamos con Rajoy. No ganaron y aquello ni se planteó. Pero allí me di cuenta que era un irrestricto hombre de Rajoy y uno de sus mejores amigos.

Es ágil, inteligente y bromista, aunque cuando se pone serio es bastante inaguantable. Suele repetir con cara seria que cuando se tiene el poder y éste no se ejerce, el que no lo hace no tiene derecho a quejarse. Es decir, vendrá a ejercer el poder, lo que ocurre es que éste  en Exteriores  está muy compartido.

En junio de este año, los antiguos alumnos de su curso de jesuitas donostiarra celebraron su comida anual y Albistur me llamó y me lo puso al teléfono. Como era de esperar me habló de Sabino Arana que como dije ayer es una de sus bestias negras, aunque en clave de humor. No en vano es nieto de general y en los sesenta fue militante de unas fantasmales juventudes monárquicas, aunque él se define de extremo centro. Y siempre tuve la intuición de que estaría en el gobierno, aunque en una cartera económica. Sus amigos me decían que vivía muy bien entre Bruselas y Madrid y que para rato se metía en un compromiso gubernamental. Y sin embargo ahí está. Veremos si ahora nos hace algo de caso, aunque esta gente del Real Madrid es un poco rara. Del Madrid, y taurino es José Ignacio Wert  y del tarro de las esencias es Pedro Morenés, ministro de Defensa de quien dice El País que es “vasco español hasta la médula y bien visto en Zarzuela”. Y también  de los militares que estaban cansados, según decían en corrillos, que una mujer y catalana fuera su ministra. Los cuarteles son los cuarteles.

Lo que sí es una evidencia  es que de los tres candidatos que tuvo encima de la mesa Aznar para elegir sucesor, Rato tiene en este gobierno a Guindos y a Montoro. Rajoy tiene todo el gobierno, pero Mayor Oreja, por la radicalidad de sus planteamientos, su amistad con María San Gil a la que volcó en contra de Rajoy así como por sus obsesiones  se ha quedado sin el menor protagonismo. Ya solo lo tienen para asustar a los críos.

En la otra parte del espectro está Javier Rojo, ex presidente del Senado que no se resigna a la inactividad, pero a quien los suyos están criticando agudamente y le llaman obsceno porque ahora critica las decisiones de Zapatero, cuando ha estado irrestrictamente pegado a ellas.

En el manifiesto, los firmantes escriben que a lo largo de la última legislatura los socialistas se han dejado «parte de la credibilidad en el camino». «Cuando tardamos en reconocer y llamar a la situación económica con el mismo nombre que la llamaban los ciudadanos, perdimos ante ellos buena parte de nuestro crédito». También lo perdieron cuando tomaron medidas alejadas de su orientación ideológica. Y, por último, cuando no hubo carga fiscal «para los más poderosos». Una «lealtad mal entendida», les hizo, al parecer, no tratar de torcer la mano al presidente del Gobierno. Estas afirmaciones las pudo leer Zapatero muy poco después de salir del Congreso anteayer, ya con Mariano Rajoy investido presidente del Gobierno. Desde el entorno de Rubalcaba se asegura que al secretario general del PSOE no le cayeron muy bien esas alusiones. Desde los firmantes, no obstante, se asegura que el propio Zapatero ha reconocido errores que van en la misma línea. Desde el entorno de Rubalcaba se insiste en que no resulta muy coherente cuando la mayoría de los firmantes han formado parte de los Gobiernos de Zapatero o de los órganos de dirección del partido.

Conozco a varios nuevos Ministros

Miércoles 21 de noviembre de 2011

Conozco a los nuevos ministros Montoro, Fernández, Margallo, Gallardón, Cañete, Pastor, Morenés y Wert.

No me parece, así de primeras un gobierno deslumbrante. Creo que el anterior tenía gente de más quilates. Pero bueno, es lo que hay. Conozco a todos menos a Guindos. Si a Montoro, que en tiempos de Felipe González, la peña socialista cada vez que hablaba en la tribuna o pedía la palabra le gritaba: ¡Montoro, dimisión!. Y al nuevo ministro del Interior, que se sentaba detrás de mí y conocía mi nuca mejor que nadie. Es un activo opusdeista que me invitó a ir al Vaticano y le dije que con él no iba ni a la casa del Papa. Margallo es el nuevo ministro de Exteriores. Compañero de colegio en los Marianistas de San Sebastián de Albistur, viajé con él a Guinea en 1988 y le conozco bien. Le gustaban mucho las mujeres y la buena vida. No tenía mal gusto. Siempre que hablo con él me dice perrerías de Sabino Arana. La cartera de Justicia me parece poca cosa para la ambición de Gallardón. A no ser que Rajoy le encargue todo lo referente al mundo de los presos de ETA, que es un asunto altamente político. Dejar Madrid por este monedero, no sé. En Agricultura, Arias Cañete es un valor sólido. Ha sido presidente de la Comisión Mixta Europea y se lo ha trabajado bien. Y Wert para Cultura, no está mal. Trabajó en el BBVA, es sociólogo, fue del PDP democristiano y es un tipo de centro. La Sra. Pastor es un poco marujona, aunque buena persona y para Defensa, para el negurítico Pedro Morenés, no está mal a pesar de haber trabajado con Mayor Oreja. Este es mi flash ante el nuevo gobierno.

Me he dado una minivuelta por el Mercado de Santo Tomás de Bilbao. Y he comprado un queso de Idiazabal de algo más que un kilo. Veinticuatro euros. Mucha gente y buen ambiente. Y gente conocida. Es un buen anuncio de la Navidad. Navidad que hasta ayer no había llegado a la Carrera San Jerónimo.

Porque reconozco que me sorprendió la abstención de Amaiur en la votación de Investidura a Rajoy.

¿Será que empiezan de verdad a hacer política?. Tanto la intervención de Antiguedad, con buena oratoria, como la votación en la Investidura denotan que han aprendido alguna lección y que están haciendo lo que siempre hemos hecho nosotros en la Villa y Corte. Lo malo es que cuando lo hacía el PNV, se nos echaban encima y nos llamaban entreguistas, pero ahora, cuando lo hacen ellos, todo es perfecto y propio de mentes agudas y responsables que buscan prosperen sus propuestas.

De todas maneras prefiero mil veces ésto a lo que ocurrió el 20 de noviembre de 1989 cuando HB decidió ir a Madrid y a Josu Muguruza lo mataron en el Hotel Alcalá. ¡Cómo han cambiado las cosas!. Afortunadamente a mejor.

A pesar de todo y a pesar del espectro político tan fragmentado, las sesiones del lunes y martes fueron de guante blanco y hasta Gara ha entendido que el bramido de Rajoy diciendo que él y la sociedad no le debían nada a Amaiur lo interpretaban como un saludo a la caverna, sin mayor trascendencia. Y lo decían en el periódico en el que aparecía ese día una curiosa esquela con fotografía del fallecido «Querido Líder Coreano» y una frase de Kim Jon Il que decía: «Aunque se releven las generaciones, la revolución no puede detenerse, la lucha tiene que continuar».

Me imagino que la frase no la analizarán los derrotados del PSOE que en su búsqueda socialdemócrata acaba de producir un grupo de notables de su seno que ha emitido un Documento público. De entre ellos solo me han llamado la atención dos. Que esté Rojo, a quien yo veía en el corral de Rubalcaba y que esté Fernando López Aguilar, eurodiputado y ex ministro de Justicia así como aquel sinvergüenza que decía una cosa en público en relación con la investigación del asesinato de Couso en Irak y otra distinta y obsequiosa lo que le decía al embajador norteamericano en Madrid al tranquilizarle diciendo que obstruiría a la Justicia y que Wikileaks descubrió. Yo ante esta inclusión tan lamentable llego a la conclusión que no me parece limpia esta alternativa. Si tragan con ésto, apaga y vámonos… Mientras este mal bicho no pida perdón en público, para mí no será creíble esta plataforma que incluye a este indeseable y que contradictoriamente dice:

-No hay ningún poder legítimo por encima de los ciudadanos ni en el partido por encima de los militantes. Los ciudadanos progresistas exigen que el sistema de representación políti­ca y la vida interna de los partidos no estén trucados […].

-Nuestro reto es ahora recuperar la credibilidad. […] Somos más creíbles cuando somos más auténticos y menos parecemos asumir las 5/7 ideas de nuestros adversarios políticos […].

-A nuestro juicio la pérdida de credibi­lidad y coherencia ha sido fruto de la erosión de nuestros mecanismos demo­cráticos y del aislamiento social progre­sivo de nuestro partido. Ese es el por­qué de nuestros errores. Antes de que los ciudadanos se alejaran de nosotros, nosotros nos alejamos de los ciudadanos. […].

-Una lealtad mal entendida ha hecho que se omitieran críticas necesarias […].

-A cada socialista le toca tomar posición más allá de cualquier cálculo personal, pensando solamente en el futuro de nuestra causa […].

De todas maneras alabo la democracia interna del PSOE. Sabemos que algo se mueve y quien lo mueve. En el PNV estamos inmersos en elecciones internas y no creo que ni los candidatos saben si han salido, ni donde han salido, ni quien va ganando, ni quien ha sido descartado. Es de un cierto oscurantismo y de una opacidad extrema nuestro actual reglamento al que hemos tratado de darle transparencia, agilidad y sinceridad con las enmiendas enviadas para mejorar los reglamentos en la Asamblea General de enero. Se impone una mayor y mejor democracia. Si nada se hace, habremos hecho una chapuza y dejaremos de conectar con un sector vivo de la sociedad. A pocos le gustan las organizaciones secretas y sin la debida luz. La sociedad ha cambiado y el PNV ha de cambiar con ella. Y la ponencia debe estar al loro, porque lo que tenemos se ha quedado muy viejo y poco práctico y además genera follones innecesarios.

Lo que no queremos que cambie es el nombre de nuestros Grupos Parlamentarios en Madrid porque reflejan una realidad. En tiempos de la Republica formamos la Minoría Vasco-Navarra y a partir de 1977 nuestro nombre ha sido el de Grupo Vasco, salvo en la legislatura anterior en la que por inclusión de Xose Manuel Bouza, del Bloque Nacionalista Galego, nos quitamos lo de Nacionalistas Vascos y nos quedamos en Nacionalistas. Pero acabamos de registrarnos como Grupo Parlamentario Vasco. Y el martes, la nueva Mesa del Senado lo aprobó.

Pero hay gente que no está de acuerdo y porque ya no hay, como hubo en 1977, un Grupo Parlamentario Socialista Vasco, sino todos los socialistas están inscritos en el PSOE estatal que como su nombre indica es el Partido Socialista Obrero español. Si quisieran usar lo de Vascos, que se independicen del PSOE estatal, porque lo demás no tiene el menor sentido que quien fuera viceconsejero de Interior Rafael Iturriaga le haya enviado al nuevo presidente del Congreso, Jesús Posada una carta protestando por este hecho. Lo entendería que lo hubiera hecho Amaiur, pero ¿Rafa Iturriaga?. Y además lo ha hecho en un tono que parece Rosa Díez o alguien con úlcera gástrica.

Tras una reflexión motivada por la “aberración” que supone que los cinco parlamentarios del PNV se agrupen bajo la denominación de Grupo Parlamentario Vasco, Iturriaga, hoy asesor del lehendakari, expone: “El problema no es que los nacionalistas lo sean. El problema es la vergonzante actitud de la Democracia Española para con ellos. Sea por motivos de utilidad, por miedo (…)”. “Ustedes están en las mejores condiciones para remediarlo. No los necesitan (a los nacionalistas) para llevar a adelante sus políticas y no creo que haya razones para tenerles miedo”, concluye apelando a la comodidad para gobernar de Mariano Rajoy, que a diferencia de Rodríguez Zapatero no necesitará al PNV.

Rafael Iturriaga escribe al presidente del Congreso tras haberle oído mencionar al Grupo Vasco. “Me parece una barbaridad que se permita a un grupo de diputados (o senadores) que en su denominación oficial en el templo de la Soberanía de la Nación Española, se arroguen la representación de la totalidad de una parte del territorio, o, mejor dicho, de la población residente en el territorio de su circunscripción”, explica.

¿Acaso el resto de diputados o senadores elegidos por la CAV no son parlamentarios vascos?, se pregunta de forma retórica. Y alega que esa “sinécdoque política es nacionalismo activo en estado puro”, ya que los nacionalismos lo que hacen es “sustituir a los ciudadanos realmente existentes por el cuerpo místico ideal de su pueblo.

Iturriaga asegura que, bajo esa óptica, la población no nacionalista son un problema a resolver por métodos que llegan hasta la “eliminación física” y recuerda a los asesinados por ETA, sin citar a la banda, y su condición de escoltado. Reconoce que no todo el nacionalismo es terrorista, pero incide en que todo el terrorismo lo es y que es el nacionalismo quien le ofrece soporte ideológico.

Afirma que la Mesa del Congreso y del Senado “deberían haber impedido ese ejercicio de construcción nacional y de exclusión” y argumenta que si el PP intentara registrarse como Grupo Parlamentario Español, “se pondría el grito en el cielo”.

¡Y que viva España!

Martes 20 de diciembre de 2011

Rajoy ya es presidente del gobierno. Era lo previsto tras su amplia mayoría absoluta del 20 de noviembre. No ha sido en su discurso y en las réplicas implacable como lo fue Aznar en el año 2000. Tampoco ha enseñado del todo sus cartas. Las elecciones andaluzas serán en primavera y no hay que asustar. Pero algo si ha dicho en relación con los recortes, la deuda, el déficit, y el IVA. Nada de la situación vasca, y menos del estado autonómico. Pronunció, 39 veces la palabra España y ninguna la palabra «plural». Estamos pues ante una recentralización como la copa de un pino.

Rubalcaba se creció ante su parroquia. Se puso el primero en la parrilla de salida. Le vi medido, ágil, en clave positiva pero marcando el terreno. Carme Chacón no estará muy a gusto. Y vi el debate por TVE. La mejor manera para no perder detalle. Y a las siete del lunes fui a la SER a nuestro debatillo semanal con Benegas. Antes, Isabel Cobo, le hizo una entrevista a Rafa Larreina, flamante diputado de Amaiur. Fue del PNV, pero solo reconoce que es de EA. Dijo que sus referencias en Madrid eran Lasagabaster y Azkarraga. Antes hubo muchos más. Se le ha caído de la boca la palabra Euzkadi. Ahora todo es Euskalherria. Solo conserva la corbata. Sinceramente, esta gente que esconde su pasado, me parece patética. Y de muy poco fiar.

Rajoy en el día de hoy ha estado mesurado. «No me veo prepotente ni perdiendo las formas y trabajaré para que nadie en esta Cámara actúe de forma prepotente y perdiendo las formas». Bueno, es un gran avance. De aquel Aznar a este Rajoy el matiz no es su españolidad, sino las formas, y en la verdadera democracia, las formas son el fondo. Veremos. Porque a su lado tiene una derecha agresiva y una rancia extrema derecha. Sin ir más lejos, tras apoyar al rey en su follón familiar La Razón publicaba a página completa la fotografía de Franco en su caballo corno reclamo de una Colección de Esculturas “que recordarán a las generaciones futuras el orgullo por nuestro pasado”. «Francisco Franco, el Espíritu de África”. ¡Casi nada!.

Por eso en política hay que tener otro talante. Parece que lo tiene el nuevo secretario general del Partido Socialista de Catalunya elegido el pasado domingo en el Palacio de Congresos de Catalunya, Pere Navarro. Dicen de él que no es de esos alcaldes carismáticos, pero domina las formas, es impecable en sus discursos, sabe rodearse de buenos equipos y no comete errores de bulto. De hecho con él, no ha ganado el sector más catalanista sino el más continuista con las políticas de Montilla, el que no aboga por tener un Grupo parlamentario propio en el Congreso, sino tan solo votar diferente, si es el caso, cuando algo referente a Catalunya no les gusta. «El éxito fundamental del PSC fue el equilibrio entre el catalanismo de izquierdas y el socialismo español» según dice Jordi Mercader. Al candidato opositor Ángel Ros, alcalde de Lleida, le achacan no haberse presentado y confrontado su peso real. «Mucho de los aquí presentes no están buscando una salida política sino una salida laboral». No es el único caso.

Y finalmente un apunte que me ha llamado la atención. Deia publicó el domingo una entrevista hecha a Basagoiti. Tuve la paciencia de leerla y entre tanto tópico encontré esta perla cuando el periodista le preguntó como veía al presidente del PSE, Jesús Egiguren. Y Basagoiti contestaba así:

Creo que es una máquina de hacer batasunos. Sus reflexiones siempre vienen a decir que los buenos del país son los de Batasuna, que el camino es la negociación de Loiola, en la que Batasuna salió fortalecida y legitimada. En su intento de capitalizar la paz y de que el PNV tenga menos poder institucional no se está dando cuenta de que está fortaleciendo la posición de los Otegis, los Bildus y los de Amaiur”.

Por primera vez coincido con Basagoiti. Así lo veo, porque no hay que olvidar que Egiguren es un declarado enemigo político del PNV y que tiene como su santo y seña acabar con nuestra representación pública. Menos mal que algunos empiezan ya a conocer el percal de este personaje.

Y finalmente comentar algo que leí el domingo en una entrevista que le hicieron a la escritora Emma Cohen. Fue en el suplemento dominical de El Mundo y me gustó. Entresaco una respuesta que da a una pregunta sobre si su generación había sacado a España del Franquismo. Y ella contesta, con acierto y sinceridad:

“No, yo tengo la plena certeza de que mi generación no sacó a España del franquismo. Franco murió cuando quiso, todavía no se ha muerto. Los dejes del franquismo existen. Está claro en el asunto de la memoria histórica: eso que se llamó Transición no ha solucionado exactamente nada. Ganaron la guerra y lo saben, y aquí no ha habido juicio, no ha habido justicia. Y estamos en lo que se puede estar, en lo que permiten los vencedores. Yo no puedo estar orgullosa ni no orgullosa de mi generación. Puedo entender, pero no calificar, decir qué estupendos o qué botarates, porque, realmente, no ha habido más que lo que se ha podido hacer en la comanda azul. En todo mi recorrido vital, el único vago resplandor patrio que yo veo, por utilizar el término, es el 15-M. No veo otro. No veo la Transición como vago resplandor, sino como apaño”.

Tienes razón Enma.