Aplicó el Tribunal Supremo el Lawfare en el caso Junqueras?

Lunes 23 de diciembre de 2019

El Tardofranquismo sería un anacronismo político que bebería de las fuentes del centralismo bonapartista francés y del paternalismo de las dictaduras blandas y que alcanzó el paroxismo con la prohibición del referéndum soberanista en Cataluña y la posterior suspensión de facto de la Autonomía catalana mediante la aplicación del 155 y la entrada en prisión de Oriol Junqueras, los Jordis y demás ex-consellers. El Tardofranquismo tendría a la Audiencia nacional y el Tribunal Supremo como brazos ejecutores, a los jueces Lamela y Llarena como su más destacados peones y al juez Marchena como Sumo Sacerdote de unos tribunales que estarían controlados por el llamado “clan de los políticos” en palabras del ex-Presidente de Sala del TS, Ramón Trillo, descollando la Presidenta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Concepción Espejel, condecorada en su día por la Presidenta del PP de Castilla la Mancha, María Dolores de Cospedal.

Juicio al Procés

Respecto al caso del procés,el juez del Supremo Llarena, sería el responsable de ordenar el ingreso en prisión incondicional del Vicepresidente Oriol Junqueras, los Jordis y los ex-consellers de la Generalitat utilizando la norma más restrictiva de la libertad (prisión provisional ilimitada). En este contexto, el informe anual de Amnistía Internacional sobre las libertades en España, ha vuelto a levantar ampollas en el establishment del Estado español al certificar meridianamente “la deriva autocrática” del Estado español tras constatar “ataques al derecho de reunión pacífica, tanto en el ámbito legislativo como en la práctica policial (uso excesivo de la fuerza el 1 de octubre en Catalunya)” así como “la excesiva y desproporcionada prisión provisional de Jordi Sànchez y Jordi Cuixart”.

Jordi Cuixart”. Asimismo, recientes sentencias judiciales aseveran que “lo que en ningún caso puede perseguirse con la prisión provisional son fines punitivos o de anticipación de la pena con el atenuante de haber pasado en prisión provisional cerca de 2 años” y concluye con “la aplicación del principio “favor libertatis” ( a favor de la libertad) que ” impele a la elección y aplicación de la norma menos restrictiva de la libertad”. Todo ello serían elementos constituyentes de la llamada “perfección negativa”, término empleado por el novelista Martín Amis para designar “la obscena justificación del uso de la crueldad extrema, masiva y premeditada por un supuesto Estado ideal”, lo cual representaría un auténtico ejercicio de “terrorismo jurídico” que habrían generado una amplia reacción de repulsa popular e institucional en Cataluña.

¿Aplicó el Tribunal Supremo el Lawfare en el caso Junqueras?

Susan W. Tiefenbrun en su tesis “Semiotic Definition of Lawfare” publicada en Case Wester Reserve University, indica que el término Lawfare ( en castellano Guerra Judicial). habría surgido de la mezcla de las palabras Law (Ley) y Warfare (Guerra) y sería una expresión cuyo uso se ha generalizado en los medios anglosajones en la primera década de este siglo. Con dicho término nos referimos al “abuso de los procedimientos legales e internacionales para provocar un repudio popular contra un oponente manteniendo una apariencia de legalidad”. Así, estaríamos hablando de violaciones de las reglas del proceso penal tales como la violación del principio de proporcionalidad, no respetar la inmunidad política de los cargos electos así como crear indefensión, supuestos en los que podría haber incurrido el Tribunal Supremo presidido por Marchena en el juicio contra Oriol Junqueras.

Oriol Junqueras ingresó en prisión el 2 de Noviembre del 2017 a la espera del Juicio ante el Tribunal Supremo pero quedó en suspenso su inhabilitación política, por lo que pudo presentarse a las Elecciones al Parlamento europeo y ser proclamado por el BOE como eurodiputado el 13 de Junio del 2019. Ello forzó al Tribunal Supremo a plantear al TJUE la cuestión prejudicial “sobre la inmunidad de Junqueras como eurodiputado electo”, pero sin esperar a la respuesta, el Presidente de la Sala, Marchena decidió concluir el juicio al Procés y condenar a Junqueras en el mes de Octubre a una pena de 13 años por los delitos de sedición y malversación.

El conflicto surge cuando el TJUE hace llegar su respuesta al Tribunal Supremo indicando que “Junqueras gozaba de inmunidad desde el mismo momento de ser proclamado eurodiputado por el BOE el 13 de Junio del 2019 y que en caso de querer mantenerle en prisión provisional más allá de esa fecha, el Supremo tendría que haber pedido un suplicatorio al Europarlamento”, respuesta que sería un torpedo en la línea de flotación de la doctrina jurídica del Tribunal Supremo con respecto a la inmunidad de Junqueras.

Así, el TS se negó en su día a concederle a Junqueras un permiso para recoger el acta de Eurodiputado argumentado que “su desplazamiento a Bruselas pondría en un irreversible peligro la causa del procés debido al riesgo de fuga”, argumentación rebatida de plano por el TJUE quien asevera en su respuesta que “al gozar Junqueras inmunidad desde su elección como eurodiputado, no podía ser condenado por el Tribunal Supremo sin la previa autorización del Parlamento Europeo”. En consecuencia, Marchena se enfrenta al dilema de seguir las indicaciones del TJUE y dejar en libertad a Oriol Junqueras mientras presenta un suplicatorio ante el Parlamento Europeo para volver a juzgarlo u obviar tales recomendaciones y enfrentarse al Parlamento Europeo, lo que podría tener efectos colaterales en el resto de las sentencias condenatorias del Procés. Germán Gorraiz López-Analista

Brexit y Spexit

Domingo 22 de diciembre de 2019

Ya en 1988 oíamos a menudo a Xabier Arzalluz aquello de la cesión de soberanía por arriba de España a Europa, y por abajo a territorios como Euzkadi, y que el poder del estado español lógicamente se iba estrechando.

Era el comienzo de una época (España entra en la UE en 1986) en la que Europa daba a España billones de pesetas en fondos de cohesión.

Tiempos de las Olimpiadas y de la Expo de Sevilla. De esto nunca se ha hablado en el Madrid político, y menos en la cúpula judicial. Algo se hizo con Jacinto Pellón y con los responsables de CIU del caso Palau que al parecer entendían que la caridad comenzaba por uno mismo.

Han creído que las supuestas arbitrariedades y prevaricaciones continuas del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo más el chantaje como estado de España a Europa podía con todo. Era, junto a Grecia y Portugal, los hermanos pobres que necesitaban ayudas. Y de eso se ocupaba Felipe González. De hecho su primera gran obra fue para hacer la conexión Madrid-Sevilla. Hay que recordar que él nació en Sevilla.

Creían que las condiciones sacadas de la manga por la Junta Electoral Central eran ley. Como si fuera normal que, por ejemplo Francia pusiera como condición para ser eurodiputado que supiesen cantar la marsellesa, o que los jueces húngaros pidiesen jurar no votar leyes que admitieran inmigrantes en su territorio.

Y en la caverna, a raíz de la sentencia de Luxemburgo, hablan ahora de «spexit», porque no han aprendido nada. Es decir, así como la salida de Gran Bretaña era el Brexit (Br-exit) ahora se han inventado lo del Spexit (Spain-exit).

A esto hay que añadir otra brutal majadería de la Junta Electoral Central que a pesar de que España sigue llena de señales, nombres, direcciones, monumentos dedicados a Franco y su Cruzada estos jueces supuestamente prevaricadores del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya ha inhabilitado al president Torra, y el PP, Vox y Cds han pedido ejecutar la sentencia ya. Que un presidente elegido democráticamente se vaya porque a ellos no les gusta el lazo solidario amarillo puesto en el balcón del Palau.

Lo verdaderamente sangrante de todo esto es la pasmosa indiferencia con la que aceptamos el encarcelamiento y exilio de (por ahora ellos) políticos catalanes, DICTADO por gentes con toga: Marchena, llarena, Lamela, Zaragoza, cadena. Gentes que en un estado democrático deberían estar procesados, por todo el daño que supuestamente de forma deliberada están generando. Pero quizás lo hacen para recibir premios de los políticos españoles.

Como decía el viernes en Radio Euskadi Gonzalo Boye:

Aunque Puigdemont tenga inmunidad en todo el territorio de la Unión, le recomiendo que no pise territorio español, y que circule solamente por países democráticos.

Seguirá esta lucha absolutamente desigual, un Estado con actuaciones claramente franquistas en su proceder contra las naciones catalana y vasca, seguirá utilizando todo su poder de la peor manera, pero al menos, estas sentencias europeas abren la puerta a cierta esperanza.

Salgan de la trinchera – una industria competitiva hace a un país competitivo, y Euzkadi es así

Viernes 20 de diciembre de 2019

Salgan de la trinchera

Se rechazaron las enmiendas a la totalidad de Bildu y el PP a los presupuestos vascos.

La réplica a Bildu desde la bancada de Elkarrekin Podemos corrió a cargo de Julen Bollaín. Admitió que a su forma­ción le gustaría recuperar las cuan­tías de la RGI precrisis, pero aseguró que han optado por «arremangarse» para lograr algún avance. Reprochó a EH Bildu que no haya presentado iniciativas concretas en el Parlamen­to para mejorar la prestación y que solo exige avances en los medios de comunicación», «Es la hora de salir de la trinchera, aunque se viva muy có­modo, para buscar acuerdos entre di­ferentes», lanzó Bollaín antes de cri­ticar que los independentistas no en­cajen el pacto presupuestario. «In­tentan salvar los mueble dando ma­notazos de ahogado”.

Una industria competitiva hace un país más competitivo, y Euzkadi es así

Josep Piqué (Vilanova i la Geltrú, 1955) visitó la semana pasada San Sebastián para ofrecer una conferencia a un grupo de clientes de la división de banca privada de Alantra, de la que es so­cio. El -entre otras muchas cosas- hombre de empresa y exministro de Industria, Asuntos Exteriores y Ciencia y Tecnología, compartió con DV su visión de un mundo que cambia a alta velocidad y en el que China se adivina como la próxima gran poten­cia, apoyada en la tecnología. El pre­sidente de ITP Aero y consejero de Seat ofreció también su idea sobre Euzkadi, la industria y el cambio de paradigma medioambiental, en ple­na COP25.

-Es usted, también, un hombre de empresa. ¿Cómo ve a la industria del País Vasco?

Tengo el honor de presidir una empresa vasca multinacional y con una gran capacidad tecnológica y una competitividad muy elevada en un sector muy difícil (en alusión a ITP Aero), y conozco bastante bien el en­torno, la política industrial que se ha desarrollado aquí prácticamente des­de la autonomía, los parques tecno­lógicos, los centros tecnológicos, la colaboración público-privada… Todo eso ha sido enormemente acertado. Creo que un país es competitivo si es capaz de desarrollar una industria competitiva, que es donde está la in­novación y la capacidad de innova­ción y de aplicar los avances tecno­lógicos. En ese sentido, Euzkadi ofre­ce un factor diferencial en positivo que le distingue de otras comunida­des autónomas españoles y regiones europeas. Hay que perseverar en ese camino. Resumiendo: Una industria competitiva hace a un país competitivo, y Euzkadi es así.