Calvo Sotelo ya lo intentó

Domingo 6 de octubre de 2019

La política es diferenciación. Tú vendes tomates, el vecino zapatos y yo bicicletas y, ante eso, el ciudadano elige. Es verdad que para algunos todo se reduce en llegar al poder aunque para triunfar haya que destruir al adversario. Es lo habitual. También es verdad que todo lo exagerado no es creíble. Que Otegi diga que Urkullu pedalea una bicicleta estática mirando a Madrid no deja de ser una gracieta sin credibilidad alguna. Y lo dice quien nos informaba que iban a Madrid a ser determinantes. Sin embargo, nadie los llama. Normal. Dan oídos al pregonero con sus recibimientos, sus abstenciones, su no denuncia a los actos vandálicos contra las placas de víctimas en el suelo de Donosti, contra todo lo que fueron tras la muerte de Franco. Siguen sin hacer una mínima reflexión ética sobre su pasado, atados a él, sin considerar que la mínima humanidad en democracia es la sal de la vida. Felipe González hizo su perestroika en 1979. Planteó dejar el marxismo como ideología oficial del PSOE en el perchero, dimitió y gracias a aquello volvió para gobernar en 1982. Sin embargo Sortu sigue apegada a las viejas discusiones que tenía ETA en clandestinidad que originaban la V y la VI Asamblea, lo social encapsulado en el marxismo leninismo y lo nacional en el pack del todo o la nada, mientras el mundo cambia, sin que ellos se enteren. Hicieron una ridícula performance ante Sabin Etxea el 19 de septiembre poco menos que acusando al PNV de partido capitalista vicario de los poderes ocultos del gran capital. Si creen que hacer oposición es hacer el ridículo, van bien. Como tratar de pedir que no vengan los ultras de Ciudadanos, el PP y Vox a hacer provocaciones en Euzkadi. Intentar prohibir la libre circulación de personas en Europa, por muy majaderos que sean, denota una peligrosa mentalidad tan tóxica como la de los provocadores. Afortunadamente rectificaron a tiempo. Solo aciertan cuando rectifican pero se nota que comienzan a carecer de banderas. Y las que inventan, son penosas. Es el viejo partido comunista que no sabe hacer oposición en democracia. Crearon Bildu y se la han cargado. Se merendaron en un pis pas a Aralar y a Alternatiba y ahora van a por EA. Les incomoda su diferenciación ética en relación con la lo que fue ETA y su planteamiento socialdemócrata. Los utilizaron como un kleenex y ya no cuentan con ellos ni como florero ni como compañeros de viaje. Les asignaron el papel de aplaudidores y el propio Garaikoetxea ha advertido a los suyos que por ese camino solo se va a la disolución.

El 25 de octubre se cumplen cuarenta años del estatuto de Gernika que el PP (AP) no votó y que HB ridiculizó y combatió. No hace falta que nos recuerden que está sin cumplir del todo esa ley orgánica refrendada. Lo sabemos, porque entre cosas, es un buen estatuto. Quizás Catalunya no estaría como está, si hubieran tenido una Disposición Adicional en la Constitución como tenemos los vascos, unos Conciertos devueltos y un estatuto potente. Su clase política del 78 no estuvo a la altura como si lo estuvo el PNV planteando la batalla constitucional y estatutaria como la planteó, absteniéndose ante su referéndum y negociando lo que parecía inconcebible en aquella época con una policía integral y una hacienda propia. Y eso no fue por el PSE, ni por Fraga, ni por Monzón, sino por los Ajuriaguerras, Irujos, Arzalluz, Unzueta, Bujanda, Bidarte, Zabala, Aguirre, Monforte, Oregis, Cuerda, Elorriaga, Uria, Ollora de la época. Gentes curtidas, comprometidas, con valores y las ideas claras de lo que se podía y no se podía conseguir. Aplicando la gramática parda de lo que enseña la vida tratando de representar a la mayoría, no a intelectualoides macrobióticos que se comen el mundo y al final no dan cuenta ni de una antxoa. La Euzkadi hoy no sería la que es, si no hubieran tenido esas luces largas. Con rojerío de marketing, puño en alto, confundiendo el atún con el betún, pronunciando grandes palabras, se logra poco. A los hechos me remito. A algunos, su único problema actual son la situación de los presos, que a los demás también nos preocupa, y que alguien les reciba como partido o cambiar Euzkadi por Euskal Herria. Menudo balance para darnos clase y decir que estamos montados en la bicicleta estática.

Quien sabe que esto no es el diputado de Vox Ivan Espinosa de los Monteros, el mismo quien ante el fallecimiento de Xabier Arzalluz dijo que era un malvado, y que ataca al PNV duramente porque le molestaba “el halo de moderación que han construido con el silencio cómplice del resto de partidos”. Una intervención parecida la sufrimos nosotros de José María Michavila en 2003 que nos acusaba de ser los patrocinadores de ETA. El hecho de que hiciera una acusación tan grave motivó le recordara que ya Calvo Sotelo había pedido nuestra ilegalización en tiempos de la República y que era insólito que sin pruebas y en democracia un ministro de justicia actuara como un legionario y le puse las manos para que colocara las esposas. Se armó una buena como cuando el pasado 17 de septiembre la diputada de Vox Macarena Olona acusaba gratuitamente en tribuna al PNV de corrupción en un debate sobre la ley de Enjuiciamiento Criminal y Aitor Esteban le tildó de fatua ,con razón, porque creía que el Grupo Vasco negociaba los presupuestos en función de ella. Poco después, el portavoz Ivan Espinosa de los Monteros con tono amenazador nos dijo que “su partido seguirá trabajando para la ilegalización del PNV. El verdadero menoscabo del Parlamento es la presencia de partidos como el PNV, PdCat y ERC”. Pablo Casado ya lo había dicho antes, como Aznar en su día, cuando a través de Astarloa cambió el código penal para procesar al Lehendakari Ibarretxe.

Son los nuevos Calvo Sotelos, aquel poderoso líder de la derecha hispana, ex ministro de Hacienda de la monarquía y líder de Renovación española. Su asesinato el 13 de julio de 1936 fue el detonante para el inicio de la guerra Civil. Este Calvo Sotelo, ocho meses antes, en el frontón Urumea de San Sebastián pronunció un mitin terrible contra el nacionalismo vasco, diciendo aquello de “más prefiero una España Roja que Rota”. Lo justificaba así: ”Ya sabemos lo que sería una España roja. La familia deshecha, la propiedad suprimida, la libertad extinguida del todo, el triunfo de las turbas, la violencia, el soviet, todo lo que queráis. Pero ¿qué importa todo esto?”.

A esta artillería contestó el PNV con un mitin grandioso en el mismo Frontón Urumea de Donosti donde se habían producido los ataques siendo tan contundente la respuesta que Calvo Sotelo presentó en las Cortes una iniciativa pidiendo al gobierno español que se reprimiese duramente al nacionalismo vasco y se pusiera fuera de la ley al PNV. El debate fue de los sensacionales. El propio Calvo Sotelo actuó de acusador y fueron los diputados del PNV Aguirre, Irujo, Pikabea, Monzón y Horn los defensores de Euzkadi. El dedo acusador de Calvo Sotelo sacó toda su artillería para echar en contra del PNV no solo a los diputados derechistas sino al gobierno de la República. Los diputados nacionalistas con datos, argumentos, serenidad, oratoria se defendieron como un gato panza arriba mientras en los propios escaños recibían telegramas de aliento y de felicitaciones anticipadas. Calvo Sotelo al final hubo de retirar la iniciativa. Se llevaría un buen berrinche pues en el frontón Urumea había dicho que jamás había dado la mano a ningún diputado nacionalista pues de lo contrario ésta se le caería al suelo.Fue aquella sesión tan memorable que al llegar a casa los diputados recibieron el homenaje enfervorizado de los vascos y en un acto que hicieron tras aquel pleno fue cuando Aguirre lanzó las nuevas consignas del nacionalismo, que fueron el resumen de su acción política: ”Por la Civilización Cristiana, por la Libertad Patria y por la Justicia Social”. Fue tan importante que el diario Euzkadi hizo una tirada especial con todo el debate.

Saco esto a colación pues lo que dijo Espinosa de los Monteros no solamente no es nuevo sino que se llevó a cabo. Dos años después de aquel debate el PNV era ilegalizado y solo pudo volver a ser registrado en marzo de 1977.No es una broma pues cuando un cavernícola amenaza, aunque ahora, su cañón Berta sea el artículo 155 que cuando se discutió en 1978 no tenía la dimensión que PSOE, PP, Ciudadanos y Vox le han dado y quieren dar.

La historia es maestra de la vida y una de las cosas que en política hay que tener en cuenta es que todo lo que se puede hacer se termina haciendo. Ante eso tenemos que tener mucha inteligencia política, las ideas claras, un mínimo de autoestima por este pasado fantástico que tenemos y que no tiene en Euzkadi nadie, y mucha brújula. Chubasquero, Tila, guante de boxeo en guante de seda y Beti Aurrera!!!.

La añorada imagen del bipartidismo – Tapia y Urrutia bajo el síndrome de Peter Pan –Casanova nunca condenará a ETA

Sábado 5 de octubre de 2019

La añorada imagen del bipartidismo

Estaba muy pensada la foto del bipartidismo nostálgico por parte de los teóricos del invento. Felipe González y Mariano Rajoy en La Toja el viernes hablando de la política española y de lo duramente que se trata a la corrupción. Filesa y Malesa, junto a la Gurtel, confirmando lo que decía Josep Pla, aquello de que lo más parecido en España a un político de derechas es un político de izquierda.

Decía Mc. Luhan que el medio era el mensaje. Y, en este caso, el medio era dos ex presidentes de teóricas ideologías distintas pero conviviendo, riéndose, coincidiendo y amablemente diciendo que eso del derecho a decidir es una aberración y que el PSOE debe ayudar al PP y el PP al PSOE en la gobernabilidad y en la defensa de la unidad de España. Nada nuevo. Ya se pusieron de acuerdo en 2005 Zapatero y Rajoy para echar abajo el llamado Plan Ibarretxe.

¿Para qué más?.

En ese debate no entraron a analizar cosas de mal gusto como el Gal, ni las tropelías del amigo Rato, ni las del hermano de Guerra ni las de la jactancia de éste por el cepillado del estatuto catalán, ni Mayor Oreja con la placidez del franquismo, ni nada que pudiera perturbar tan agradable clima de complicidad. Y para colmo pusieron en valor a Winston Churchil el gran responsable de los cuarenta años de Franco en el poder. O no se enteran o son unos cínicos.

Sicodélico.

Tapia y Urrutia sin detalle.

Le veo en ETB a la Consejera Arantxa Tapia con el viceconsejero Toño Aiz ir a Azpeitia a recordar el 25 aniversario del Museo del Ferrocarril que lo inauguró el entonces Consejero de Transportes Josu Bergara produciéndose entonces un hecho que fue reseñado. Cuando vio allí una placa con su nombre y la fecha de inauguración, pidió la quitaran ¿Se acuerdan de este gesto tan inusual en los políticos vascos?.

Al no verle en imágenes a Bergara en tal acto le he llamado para preguntarle si le habían invitado a una iniciativa que él puso en marcha. Me ha contestado que NO. Y me ha recordado que el hombre clave de todo esto fue Juanjo Olaizola todo un experto y un entusiasta que relevó de su puesto Patxi López y que creo que afortunadamente está de nuevo en el Museo. Todo esto pues se debe no a Tapia, ni a Aiz, sino a esta persona que afortunadamente la gente reconoce en su trabajo aunque no salga en los medios. No hay pues un buen periodismo de precisión. Pero la no invitación a Bergara, lamentable.

Y veo la noticia del Centenario de Euskaltzaindia cuya primera reunión fue en la Diputación de Gipuzkoa. Ojalá ETB hubiera hecho un programa especial, ya que es una televisión pública, con este tema. Estamos hablando de un hito.

Y daba la impresión que todo el acto ha estado muy bien, pero no le he visto al ex Diputado General Gonzalez Txabarri, ni a Sodupe, ni a Garitano. Le he llamado a Txabarri y me ha dicho que no le habían invitado y eso que toda su vida ha estado relacionada con el euskera e incluso ha sido director de HABE y uno de los que lo puso en marcha .Y un dato importante. Fue, como diputado en el Congreso quien consiguió que en los Presupuestos Generales del Estado hubiera en las partidas de las Academias, una partida para Euskaltzaindia y, gracias a esto, en todos los años se consagra una cantidad, que seguramente habrá ayudado a organizar el acto del centenario. Pero Andrés Urrutia no le ha invitado a Txabarri ni a los demás. Muy lamentable y de poco gusto.

Me llama la atención, esta falta absoluta de sensibilidad con el pasado. Es el síndrome de Peter Pan. Nadie antes que yo.

¿Es por desconocimiento?. Malo.

¿Es por negligencia?. Peor.

¿Es por falta de sensibilidad?. Fatal.

Somos un país de adanes y de Peter Panes sin darnos cuenta que las instituciones funcionan en base a las personas, cada una de ellas con su aporte de granito de arena.

Algún día les harán a ellos lo que ellos hacen a sus predecesores.

¡Que poca cultura democrática y de señorío se exhibe cada día!.

¿Saben lo que deberían hacer Tapia y Urrutia?. Muy fácil. Excusarse, pero no lo harán.

Casanova nunca condenará a ETA

Iker Casanova, parlamentario de Bildu, fue incapaz de decir que «matar estuvo mal» a petición de la parlamentaria del PSE Alexia Castedo en la tertulia sabatina de Radio Euskadi. Trató de justificar el debate del jueves en el Parlamento Vasco diciendo que lo que pasa en Colombia es culpa del Uribismo y que en Euzkadi hay mucho Uribismo. ¿A dónde vas, manzanas traigo?. Ya le pasó lo mismo con Eneko Andueza. Casanova le pidió que condenara el Gal, y Andueza lo hizo. Pero cuando el parlamentario del PSE, Eneko Andueza le pidió que condenara a ETA, Casanova se negó a ello.

Esta es la calidad ética de este personaje.

Como siempre su intervención fue éticamente reprobable y políticamente injustificable

Los últimos de Artxanda

Viernes 4 de octubre de 2019

Tengo en casa un cuadro pintado por Imanol Yunta. Es un bodegón donde se ve un pedazo de queso, una botella de vino, algo que parece un jamón. Me lo regaló y pintó en 1978 el entonces Presidente de la Asociación de Mutilados de Guerra. Quizás el hambre que pasaron les motivó para no olvidar lo mínimo. Yunta había sido miliciano, era de Irún y, tras la muerte de Franco, revindicaba se les tuviera en cuenta como el franquismo había tenido en cuenta a sus mutilados. En los trenes, tranvías y autobuses siempre había un asiento reservado “Para Caballero Mutilado”. Cobraban pensión y los estancos eran casi todos de estos servidores de aquella sublevación militar. Lógicamente, los republicanos que se habían pasado cuarenta años invisibilizados, pedían salir a la luz.

De ahí el cuadro porque a sus nietos nos tocó bregar con una Administración insensible que había hecho el perverso cálculo de que esa demanda iba a durar la vida de los ilustres Mutilados, es decir muy poco. De cálculo físico andaban mal los de la ventanilla porque muchos de ellos duraron treinta años más por lo que sus pensiones y tratamientos fueron puestos al día. De ahí que el viejo miliciano irundarra me regalara el cuadro que su afición había pintado.

Este último mes han fallecido dos gudaris muy conocidos. Uno en Portugalete, José Moreno y otro en San Sebastián, Gerardo Bujanda. José Moreno fue un soldado raso voluntario del batallón San Andrés, el clásico perdedor de una guerra que pagó su cuota de cárcel y persecución. Gerardo Bujanda fue un gudari gipuzkoano, con dos hermanos muertos en el frente que llegó a ser diputado en 1977.

Moreno no pintaba pero escribía. Se la pasaba mandado cartas al director de todos los periódicos reclamando la atención hacia el exiguo colectivo que en cada invierno iba perdiendo soldados. Disparaba con cartas. Lo que no había podido Franco con sus ataques militares lo estaba logrando el óxido del tiempo y los achaques. Pero tanto Moreno como Bujanda han muerto los dos con cien años bien llevados. Eso significa que si la guerra les estalló en 1936 andaban por los 17 años. Significa asimismo que quedan muy pocos.

Iban Gorriti ha logrado saber que nos quedan vivos ocho jóvenes soldados de más de cien años entre gudaris y milicianos. Y hago la distinción pues ellos la hacen. Los Gudaris eran jóvenes voluntarios nacionalistas, los Milicianos jóvenes voluntarios republicanos. Y lo malo del caso es que habiendo tenido el Gobierno Vasco a su servicio un Ejército que jamás volverá a tener, hoy es el día que nunca se han preocupado en serio de tener algún departamento que se ocupe de ellos ni que promueva ediciones de sus gestas, películas de sus vidas y mucho menos han promovido, pero en serio, una especie de Monumento al Soldado Desconocido que podía estar situado en Gernika. Si, ya sé que el chiste es fácil: aquí nos conocemos todos.

Y eso que el Gobierno Vasco en el exilio consagró el que cada 15 de octubre fuera el Día del Soldado Vasco ya que en 1937 y en ese nefasto día fusilaron en Santoña a dos soldados del PNV, del Jagi, del PSOE, del PC, de IR, de la UGT, de ELA. Fue un escarmiento espantoso, como harían los nazis, incluyendo en ese terrible paquete de muerte al jefe de Euzko Gudarostea Ramón Azkue.

Somos un país que se pasa el día hablado de identidad, de memoria, de gestas pero asimismo somos incapaces de ponernos de acuerdo para promover algo colectivo incluyendo a gudaris y milicianos y recordando que un mal día interrumpieron su juventud para defender con las armas aquella incipiente Euzkadi.

José Moreno promovió con otros viejos y reumáticos soldados la plataforma Aterpe que erigió en Artxanda un Monumento con una gran Huella, y que lograron ir sumando cada año, a su acto anual, no solo a nacionalistas y socialistas sino a anarquistas, republicanos y sindicalistas. Cada 19 de junio aniversario de la caída de Bilbao, que el régimen celebraba como la de su Liberación, nos reuníamos en Artxanda personas de todos los partidos y recordábamos que en dicho monte había tenido lugar la última batalla como tal de la guerra. Unos cantan el Euzko Gudariak, otros la Internacional.

Desgraciadamente José Moreno nos ha hecho la faena de irse y los que quedan ya no están para muchas músicas. Sin embargo no podemos contentarnos con ir a sus correspondientes funerales sino promover alguna plataforma cívica de todos los que se negaron a dejarse vencer por el fascismo internacional y por el franquismo local y lucharon de manera abnegada por unos valores y por una democracia que iba a ser conculcada.

Los últimos de Artxanda merecen sigamos recordándoles y comentando a nuestros nietos que hace 83 años hubo en Euzkadi un Ejército de gente limpia que luchó para que ellos vivieran en democracia. Que no es poco.