CUARENTA AÑOS NO SON NADA

Domingo 26 de marzo de 2017

????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????Recomiendo vean y lean la intervención de Xabier Arzalluz en la Asamblea Nacional del PNV de este domingo, asamblea ordinaria que tenía como colofón las intervenciones de los cuatro ponentes de 1977. Quizás sea su última intervención en una asamblea partidaria, pero deja un buen legado. Y es una pena que cabezas de este tonelaje no tengan de vez en cuando una palabra orientativa, teniendo por detrás tantísima mili.

Los cuatro ponentes de la Asamblea de hace cuarenta años eran burukides recientemente elegidos miembros del Bizkai Buru Batzar en marzo 1977. Había más electos de otros Consejos Regionales y representantes, pero el peso de la asamblea lo llevaron ellos y la organización la hicimos desde Bizkaia con ayuda de gentes del Napar. A ésto se le unió la llegada de D. Manuel de Irujo desde su exilio de Paris. La asamblea estuvo presidida por Carlos Garaikoetxea, Txomin Saratxaga, Pello Irujo, Periko Arrizabalaga y Jesús M. Alkain, personas representativas de cada territorial. Y un dato. Esta generación no se abraza en el escenario como la actual. La sobriedad del saludo, era práctica en el PNV ante tanto abrazo y tanto beso, muchas veces, muy de circunstancia. Y esa sobriedad, me gusta.

Yo estaba en ese equipo presidido por Juan de Ajuriaguerra y en el que también se encontraban Antón Ormaza, Sabin Zubiri, Sabin Intxaurraga, y Juan José Pujana. Desgraciadamente de aquellos diez quedamos seis y, de esos seis, los cuatro que han subido al escenario y contestado las preguntas estaban allí, enteros y verdaderos, lúcidos y marcando un camino. Cuarenta años. Toda una foto y todo un segundo mágico, que resumía como nadie y como nada, la historia de una organización que, como ha dicho Arzalluz, ha pasado más tiempo ilegalizada que legalizada y gobernando.

Arzalluz ha utilizado la palabra desprecio con la que se nos trataba en aquel 77 en donde ESB y demás siglas nos iban a arrollar. Como ahora. Ha recordado la figura de José Joakin Azurza en relación con el debate del JEL y la ha tratado con mucho respeto. Y ha finalizado mandando un recado a una ELA desnortada habiendo convertido su sindicato en una plataforma político sindical y recordando como Alfonso Etxebarria les dijo en 1977 en Loiola que el PNV no tocara temas sociales.

Josu Bergara ha estado muy descriptivo y con anécdotas jugosas, aunque ha atribuido a Bujanda lo de Organización, Organización, Organización en el mitin del Anaitasuna. Pero esa recomendación fue de D. Manuel de Irujo, no de Bujanda, quien dijo exactamente: Organización, Organización y Ganar las elecciones. Por lo demás se le oía muy bien y lo que ha dicho de que estaban Gordos como una Tapia, y lo que le dijo Azurza de que era un enano, comunista infiltrado, tuvo como respuesta que lo de enano sí, pero lo de comunista infiltrado, no. La gente ha agradecido esas anécdotas de su ponencia de Organización.

La gente que llenaba el pabellón del BEC ha aplaudido a rabiar y no solo a unas palabras sino a un trabajo de cuarenta años, a una trayectoria, al éxito de haber elegido el camino adecuado. Han sido minutos emocionantes.

Juan de Ajuriaguerra, el gran ausente del 2017, cuando habló en el polideportivo Anaitasuna dijo que el PNV de 1977 y el partido que le eligió a él en 1935 era el mismo partido. Podía haber dicho lo mismo con el de 2017. Un partido que lo resume todo en su nombre, que ya tiene 122 años, que tiene una trayectoria, que no abandona sus ideales y que si en 1977 no hubiera elegido el camino del gradualismo político, mientras los que ahora nos dan clase de abertzalismo, hoy Euzkadi estaría hecha una piltrafa.

La presentadora del acto ha sido persona muy desenvuelta y que lo ha hecho muy bien, los cantantes y trikitilaris del inicio, magníficos y con buen repertorio, y los contorsionistas chavales del final, un contrapunto de modernidad muy logrado y la reproducción de los puntos aprobados en 1977 con el formato de la revista que hicimos Alberto Elosegui y yo, muy oportuno, así como las pegatinas, salvo un error, que fue el mismo que hicimos en 1977. El lema “Batasuna Indarra” lo traje de Caracas. Ya ven.

La pegatina del puño y del chaval, muy bien, pero la pegatina de la ikurriña tenía debajo el nombre de Euzko Alderdi Jeltzalea-Partido Nacionalista Vasco. Cuando la vio Ajuriaguerra, con buen criterio, nos obligó a quitarle esas letras diciéndonos: ”La ikurriña no es del PNV, es de todo, quitarle el nombre”. Y ahí nos ven con tijeras recortando el nombre que hoy, ha vuelto a salir. Si los de hoy nos hubieran preguntado les hubiéramos dicho que no la sacaran así, pero ya se sabe, las generaciones nacen sabiendo y no consultando nada.

Salvo ésto todo de diez. Ha valido la pena ese instante mágico de los cuatro ponentes en el escenario recibiendo el inmenso aplaudo de los allí presentes.

Y como ha dicho Xabier Arzalluz: ”Aquí estamos”.

MARGALLO PAGÓ “FAVORES” PARA HABLAR EN CONTRA DEL ‘PROCÉS’.

Sábado 25 de marzo de 2017       

García Margallo, gran bocazas del régimen, es un tipo muy poco recomendable, es más bien, un gran indeseable. Antinacionalista furibundo, militante y beligerante, hace todo lo posible por malograr cualquier reconocimiento de los hechos diferenciales del estado, eso si, todo envuelto en una retórica de falsa comprensión y de contarnos que estudió en los jesuitas de San Sebastián, en Deusto en Bilbao ,pero sobre todo en Harvard, dicha esta palabra con acento bostoniano. Haaaarvard.

Le conocí cuando estaba en el Grupo Mixto con aquellos diputados democristianos liderados por Oscar Alzaga. Eran cuatro gatos esperando un bote salvavidas que encontraron en el PP de Aznar y allí se fueron todos, dejando a la verdadera democracia cristiana en el asilo más cercano. Gente consecuente.

Posteriormente le he tratado en su etapa de ministro de asuntos exteriores. Un auténtico bocazas, un tipo errático, un busca peleas, un español sin fundamente, y hete aquí que estando en una reunión de la Cosac en Vilna, se nos apareció por allí. Le preguntamos qué hacía, ya que su viaje no estaba anunciado, y con toda su caradura nos dijo lo que estos días es noticia que era un periplo para lograr que ningún país Báltico se le ocurriera tontear y dar cobertura a la ”aventura catalana”. De allí salía para el Vaticano. Y parece que lo logró ya que si Lituania comenzó a tratar el tema catalán como Europa trató el suyo, tras aquel viaje, todo cambió ¿Qué le ofreció y que les dijo Margallo?. No lo sé, pero cualquier cosa. Tuvo éxito. Y Catalunya que es tres veces cualquier república báltica siguió siendo tratada como una menor de edad,sin derecho a nada.

Sus cuatro años como ministro de Asuntos Exteriores fueron patéticos. Nada en Europa, nada en América, nada en el mundo, pero, eso sí, todo envuelto en una fraseología y en un postureo vacío, falso y oportunista. Por no enterarse no se enteró del inicio de relaciones entre Estados Unidos y Cuba, y encima castigado por su palabrería hueca que Raúl Castro castigó no recibiéndole en su viaje a La Habana.

Y ahora es noticia porque Puigdemont anda criticándole sus perversas gestiones destinadas a alertar a diversos países europeos contra la posibilidad de que alguno de ellos, sobre todo las Repúblicas Bálticas tonteen con el tema catalán.

Una de las líneas estratégicas de la Generalitat de Catalunya en los últimos años ha sido tratar de proyectar el proceso soberanista hacia el exterior, sobre todo a las instituciones europeas, una tarea en la que, las más de las veces, se ha topado con una escasa recepción a sus planteamientos. Esta semana ha trascendido que el Gobierno español ha dedicado esfuerzos en todo este tiempo para lograr de los mandatarios extranjeros declaraciones contrarias al procés; un objetivo que se habría ejecutado, además, en forma de pago de “favores”. Esta revelación adquiere todavía más importancia porque, como comentamos, fue realizada por el exministro de Exteriores José Manuel García-Margallo.

En declaraciones a 13TV, el actual diputado en el Congreso destacó las dificultades de los independentistas para encontrar apoyos internacionales a su causa: “Ellos han reconocido, cosa que me ha gratificado, que en la escena internacional han perdido en todo”. Agregó que “nadie sabe el esfuerzo que ha costado y los favores que debemos a una cantidad de gente por haber logrado las declaraciones que han hecho”. Según Margallo, “lo normal cuando te plantean un tema de otro Estado es decir: Oiga, esto es una cuestión interna, resuélvalo usted, no me haga a mí hacer una declaración importante sobre este tema. Y esto ha costado mucho trabajo”.

Estas afirmaciones provocaron la reacción de dirigentes del Govern como el president Carles Puigdemont, que las calificó de impresentables, enormemente preocupantes y muy graves, por lo que dijo esperar que “el sistema democrático español sea suficientemente maduro” para pedirle explicaciones al exministro en sede parlamentaria. Consideró que Margallo, que ahora preside la Comisión Mixta (Congreso-Senado) de Seguridad Nacional, debe justificar qué recursos públicos ha utilizado, a qué compromisos ha llegado y qué favores debe España, por lo que reclamó una comparecencia, una comisión de investigación “y, si conviene, llevar el caso hacia la Fiscalía” porque el exministro usó recursos públicos de manera innoble, según él. Puigdemont agregó que el Govern seguirá explicándose en el extranjero y que, cuantos más casos como este surjan, “más interés crece fuera” sobre lo que pasa en Catalunya.

El vicepresident Oriol Junqueras también lamentó las declaraciones de Margallo y admitió que “sabemos las promesas que han ido haciendo, los sobornos que han ido pidiendo para obtener algún tipo de declaración” contra el independentismo catalán. Añadió que el objetivo del gabinete de Mariano Rajoy era “que pareciera que quizás no terminaba de enraizar del todo el proceso democrático” soberanista. Como consecuencia, el PDeCAT y ERC reclamaron la comparecencia de Margallo en la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso para aclarar los “favores” que debe España, petición que deberá pasar ahora el filtro de la Mesa. El portavoz de Exteriores del PDeCAT, Jordi Xuclá, calificó estas revelaciones de “escándalo mayúsculo”.

Pues si, Jordi tendrías razón en un estado serio, pero la política española no lo es. En lugar de buscar un encaje catalán de tu a tu y una sana convivencia, Margallo y los suyos utilizan todo el poder del estado para hacer estas cosas que tuve la ocasión de comprobarlas de cerca. Ahora este gran papagayo, para que Rajoy y los suyos ,recuerden sus servicios lo ha hecho público y puedan decir que España es España, gracias a los servicios de los buenos españoles como García Margallo.

 

UN TRIBUNAL CONSTITUCIONAL ELEGIDO PARA FRENAR A CATALUNYA.

Jueves 23 de marzo de 2017

Nuevo Tribunal Constitucional(recortado)La mayoría conservadora del Tribunal Constitucional controló este pasado miércoles la elección del presidente y de la vice-presidenta para los próximos tres años. Juan José González Rivas se ha impuesto para la Presidencia a su compañero Andrés Ollero, al que el pacto PP-PSOE para renovar en plazo el tribunal dejó fuera por su pasado como diputado popular y a quien conocí en el Congreso. Era y es el prototipo de hombre de la derecha española.

El Pleno también ha votado la Vicepresidenta, un puesto que de nuevo recaerá en una mujer. Será la catalana Encarnación Roca. Fue la primera mujer catedrática de Derecho Civil y una de las primeras en acceder al Supremo, de donde, al igual que González Rivas, dio el salto en 2012 al Constitucional. Obsérvese el dato, es catalán, pero una catalana del PP. En ese puesto ha estado Adela Asua, una mujer ponderada que ha hecho llamamientos al diálogo y que se ha posicionado siempre del lado de la inteligencia en política.

La elección de Roca supone eludir la tradición de conceder la Vicepresidencia a la minoría, costumbre con la que se solía mantener cierto equilibrio ideológico en el tribunal. Roca llegó al TC con el apoyo del PSC y de CiU, lo que a priori la situaba en el bloque progresista. Sin embargo, en la práctica se ha alineado con el bloque conservador (siete magistrados) que hoy domina el tribunal y que alega tanto su prestigio como su oportuna condición de mujer (son sólo dos de 12) y de catalana española.

La protesta de los cuatro magistrados claramente progresistas (propuestos por un PSOE que ha excluido a todos los demás) se ha reflejado en su abstención. Tanto González Rivas como Roca fueron elegidos con ocho votos y cuatro abstenciones. A diferencia de lo que ocurrió con el presidente y vicepresidente salientes, esta vez no ha habido unanimidad.

González Rivas, un abulense de 65 años, es, en opinión de todos, un hombre «discreto», pero que cumplirá con quien le ha nombrado. Con Ollero comparte el perfil rotundamente conservador y muy religioso, pero sin sufrir del estigma de haber sido 17años diputado del PP. Ofrece una imagen «técnica» que no genera desconfianza en el bloque progresista y sí alguna duda sobre su capacidad para gestionar con mano izquierda un tribunal con componentes políticos. No hubiera desentonado en tiempos de la dictadura.

Sus compañeros lo describen como un hombre tranquilo, de trato afable y nada problemático. A él le gusta verse como enconado trabajador y sumar sus años de actividad judicial: «Treinta y seis y medio, llevo», dijo al Congreso cuando fue elegido para el TC en 2012. «Cuarenta y uno ya», recordaba en fechas recientes defendiendo su candidatura. En relación con la situación catalana, será tan implacable como el gobierno de Rajoy.

Los 90 folios de currículo que presentó arrojan 2.377 sentencias en el Supremo. También hubo votos particulares, como el que se opuso a la Educación a la Ciudadanía. Ahora, el décimo presidente del TC podrá aplazar cuando convenga los temas más delicados.